Desde la Cámara Paraguaya de Carnes en conjunto con autoridades del Poder Ejecutivo, siguen evaluando qué nuevas acciones emprender para impulsar la defensa de la exportación de carne vacuna a los Estados Unidos, luego de que el Senado norteamericano votara a favor de anular la habilitación. La decisión está ahora en manos de la Cámara de Representantes de EE. UU., pero aún no hay fecha de tratamiento.
Randy Ross Wiebe, presidente de la Cámara Paraguaya de Carnes, detalló en conversación con La Nación/Nación Media el trabajo conjunto que vienen realizando tanto el sector privado como público tras la derrota que tuvo la carne paraguaya en el Senado estadounidense, con la intención de revertir esta disposición.
“Ya se dio trámite de entrada en la Cámara de Representantes de EE. UU., donde se tiene que tratar el proyecto de ley que existe contra el Paraguay respecto a la carne. Hasta el momento, no tenemos ni fecha de tratamiento. Lo que el Gobierno está haciendo a través de la Embajada y el Ministerio de Relaciones Exteriores es continuar con las conversaciones para defender la producción local y darle curso favorable a nuestros intereses”, explicó.
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Ross Wiebe aseguró que están analizando qué nuevas acciones se podrían encarar eventualmente para mantener la apertura del mercado estadounidense al Paraguay. “Mientras, las exportaciones continúan su curso normal. El último mes de abril se exportaron incluso mil toneladas de productos otra vez”, agregó.
Mantener abierto el mercado norteamericano para la exportación de carne vacuna paraguaya es crucial no solo para impulsar la producción nacional, sino para la conquista de otros mercados igual de exigentes. “Es un pasaporte que nos facilita el curso de habilitación de otros mercados que estamos pretendiendo como Corea del Sur, México, Japón, todos de alta gama, con buenos precios”, señaló.
El titular de la Cámara Paraguaya de Carnes recalcó que la disposición que tomó el Senado norteamericano en contra de la producción local es “una jugada política”, que no tiene muchos fundamentos técnicos ni científicos.
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“Somos un país con el mismo estatus sanitario que Brasil, Argentina y Uruguay, que están exportando sin problemas a Estados Unidos. No tenemos bien claro cuáles son las razones reales detrás de este tipo de iniciativas”, concluyó.
En diciembre de 2023, el Gobierno anunció la exportación del primer cargamento de carne vacuna paraguaya con destino a los Estados Unidos, que significó una conquista sin precedentes para el país, atendiendo a que se trata de uno de los mercados más competitivos e importantes del mundo. Sin embargo, en la Cámara de Senadores, con 70 votos, se aprobó este año anular esta habilitación y ahora está en manos de la Cámara Baja revertir esta disposición.
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CPC defiende altos estándares y trazabilidad del sector ganadero
La Cámara Paraguaya de Carnes (CPC) manifiesta que el sector ganadero paraguayo hoy cuenta con sistemas de trazabilidad que permiten el acceso al historial de la producción desde el inicio de la cadena de producción. Puntualiza que el proceso queda respaldado por rigurosas certificaciones internacionales y auditorías que legitiman la calidad tanto del producto como de los procesos de desarrollo sostenible que impulsan el crecimiento de la industria local.
El gremio subraya, a través de un comunicado, que la industria frigorífica hoy opera bajo los más altos estándares de cumplimiento legal y ambiental. “Nuestra industria fundamenta su crecimiento en el respeto a las comunidades y al entorno; bajo ningún concepto nuestra actividad busca vulnerar los recursos naturales del país. Muy por el contrario, el sector es un motor de oportunidades, infraestructura y desarrollo social en las zonas más remotas, operando bajo un marco de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) activa y tangible”, señala.
Agrega la comunicación: “El gremio rechaza las acciones aisladas que pretendan calificar de forma negativa a un sector posicionado como pilar de la economía nacional. Recientemente, la propia Comisión Europea propuso simplificar las normativas y excluir al cuero de las restricciones de la ley de deforestación (EUDR) lo cual demuestra que otras narrativas son ajenas a la realidad actual del país; por el contrario, estas representan una visión distorsionada que ignora el esfuerzo de miles de productores y trabajadores que cumplen con excelencia cada normativa”.
“La industria en Paraguay no es solo un negocio, es un ecosistema de cumplimiento que ha invertido millones de dólares en tecnología y procesos para estar a la vanguardia global. Por ello, seguiremos defendiendo la integridad de nuestra cadena de valor y el prestigio de nuestra producción, asegurando a nuestros socios internacionales que adquirir productos paraguayos es adquirir calidad garantizada, ética laboral y compromiso ambiental probado”, concluye el comunicado.
Chaco, eje de crecimiento
Por otra parte, la CPC indicó que la evolución reciente de la población bovina en Paraguay evidencia una transformación en la distribución territorial del sector. Los datos muestran que tanto la Región Oriental como la Occidental se encuentran actualmente en una fase de ajuste del hato, aunque con trayectorias y tiempos distintos.
La Región Oriental alcanzó su punto máximo en 2014, con 8,67 millones de cabezas, y desde entonces presenta una tendencia descendente sostenida, ubicándose en torno a 7,0 millones en 2025. Esta reducción confirma que el ciclo de expansión basado en la incorporación de nuevas áreas, característico de la primera década del siglo, ha dado paso a una etapa de mayor madurez productiva.
Por su parte, la Región Occidental —principalmente el Chaco— registró su pico más reciente en 2020, con 6,67 millones de cabezas, y desde entonces también muestra una reducción, alcanzando 5,82 millones en 2025. Si bien su crecimiento histórico fue más dinámico, el comportamiento reciente refleja la incidencia de factores como sequías severas, ajustes en el ciclo ganadero y mayores niveles de extracción.
Fase de reducción
En conjunto, el país atraviesa una fase de reducción simultánea del stock en ambas regiones, lo que explica la diferencia respecto a los máximos históricos alcanzados en años anteriores. La principal diferencia radica en el momento en que se inicia este proceso: mientras la Región Oriental comenzó su ajuste hace más de una década, el Chaco lo hizo en años recientes.
Más allá de esta coyuntura, el análisis de largo plazo muestra una transformación estructural en la geografía productiva. Entre 2006 y 2025, el stock nacional pasó de 9,98 millones a 12,83 millones de cabezas, con un crecimiento promedio de 1,3 % anual. Sin embargo, este promedio esconde una dinámica territorial diferenciada, donde la expansión se concentra principalmente en la Región Occidental.
Los departamentos chaqueños Presidente Hayes, Boquerón y Alto Paraguay pasaron en conjunto de 3,67 millones a 5,82 millones de cabezas, con una tasa de crecimiento cercana al 2,5 % anual, superior al promedio nacional. En 2025, la Región Occidental representa el 45,4 % del hato nacional, acercándose a la participación de la Región Oriental (54,6 %).
Polos de expansión
Dentro del Chaco, el crecimiento no ha sido homogéneo. Departamentos como Alto Paraguay y Boquerón se consolidan como polos de expansión, con tasas de crecimiento elevadas y un fuerte aumento del stock. En contraste, Presidente Hayes, si bien mantiene la mayor participación individual, muestra una dinámica más estable, lo que sugiere una etapa de mayor consolidación.
En la Región Oriental, el crecimiento ha sido más moderado, con una tasa promedio de 0,6 % anual. Algunos departamentos muestran avances graduales asociados a mejoras en eficiencia productiva, mientras que otros presentan estancamiento o reducción del stock, en parte vinculados a la competencia con actividades agrícolas o procesos de urbanización.
Este comportamiento confirma una reconfiguración territorial del sector ganadero paraguayo. El crecimiento observado a nivel país se explica en gran medida por la expansión en el Chaco, mientras que la Región Oriental evidencia una estructura más madura, con menor margen para la expansión extensiva.
Tecnología y adaptación
En términos estratégicos, esta dinámica refuerza la necesidad de avanzar hacia un modelo de crecimiento basado en la productividad. A medida que se reducen las posibilidades de expansión territorial, el desarrollo del sector dependerá cada vez más de la mejora en los indicadores productivos, la incorporación de tecnología y el fortalecimiento de las capacidades de adaptación frente a condiciones climáticas y de mercado.
Comprender esta nueva configuración territorial resulta clave para anticipar los desafíos y oportunidades del sector. La consolidación del Chaco como eje de crecimiento y la transición de la Región Oriental hacia modelos más intensivos configuran un escenario en el que la eficiencia productiva será determinante para sostener la competitividad de la ganadería paraguaya en el largo plazo.
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Paraguay opera como mercado tomador de precios de carne bovina, sostiene gremio
La evolución reciente del mercado de la carne bovina en Paraguay muestra una fuerte y sostenida transmisión de los precios internacionales hacia el precio del ganado en gancho y, posteriormente, hacia los precios al consumidor final, refiere la Cámara Paraguaya de Carne (CPC). La evidencia disponible confirma la existencia de un mecanismo robusto de traslado de precios desde el mercado internacional al mercado doméstico, característico de una economía abierta y tomadora de precios, destaca.
En base a datos de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) y del Banco Central del Paraguay (BCP), el análisis de las variaciones interanuales de precios revela una estrecha evolución conjunta entre el precio implícito de exportación de la carne bovina y los precios al gancho de los distintos tipos de ganado. Esta relación no solo es estadísticamente significativa, sino que se mantiene de manera consistente en el tiempo, reflejando una transmisión efectiva de las señales internacionales hacia el mercado local.
Los datos muestran, además, que dicha transmisión no es meramente proporcional, manifiesta la CPC. En los períodos de aumentos significativos del precio implícito de exportación, los precios al gancho tienden a registrar incrementos de mayor magnitud, especialmente durante fases de fuerte expansión de la demanda internacional. Este comportamiento fue especialmente visible durante el ciclo alcista de 2020-2021 y en el repunte más reciente de 2024-2025, cuando las variaciones interanuales de los precios al gancho superaron de forma sistemática a las del precio implícito de exportación.
Este patrón refleja que, ante shocks positivos de precios internacionales, se intensifica la competencia entre los frigoríficos por asegurarse la oferta de ganado disponible. En un contexto de elevada orientación exportadora y de capacidad instalada relevante, la presión por captar volumen se traslada rápidamente -y en algunos casos de forma amplificada- a los precios pagados al productor, puntualiza el informe. Lejos de reflejar un poder dominante de compra, esta dinámica responde más bien a un mercado integrado y competitivo, en el que los distintos actores buscan aprovechar las oportunidades favorables que ofrece el contexto internacional.
Shocks externos positivos
A modo ilustrativo, durante el año 2025, considerado un período de auge de precios internacionales, el precio implícito de exportación aumentó alrededor de 18 %, mientras que el precio al gancho de distintos cortes registró incrementos del orden del 26 %. Esta diferencia muestra que los cambios de precios internacionales se trasladan con fuerza -e incluso en algunos momentos más que proporcionalmente- al precio que recibe el productor, lo que no es compatible con la idea de que exista una contención deliberada de esos precios.
Desde el punto de vista económico, esta dinámica es coherente con la teoría de transmisión de precios en mercados abiertos y con la Ley del Precio Único. En una economía tomadora de precios internacionales, los shocks externos positivos no solo se transmiten al mercado interno, sino que pueden hacerlo con mayor intensidad cuando existen restricciones relativas de oferta primaria, expectativas de continuidad del ciclo alcista y una competencia activa por insumos clave. En este marco, el precio al gancho actúa como una variable de ajuste endógena que internaliza rápidamente las señales del mercado internacional.
La evidencia también muestra que la transmisión de precios no se limita al eslabón primario, sino que se extiende a lo largo de toda la cadena cárnica, alcanzando a los precios de la carne vacuna al consumidor en el mercado interno. Se observa una elevada comovilidad intertemporal entre el precio implícito de exportación, el precio al gancho y la inflación de la carne, tanto en fases alcistas como bajistas del ciclo internacional.
Productor primario y consumidor final
La correlación entre la variación interanual del precio implícito de exportación y la inflación interanual de la carne vacuna en el mercado doméstico alcanza valores cercanos a 0,84, mientras que la correlación entre la variación del precio al gancho y la inflación de la carne se sitúa en torno a 0,79. Estos indicadores confirman que los aumentos y las bajas de los precios internacionales se trasladan de manera significativa y persistente tanto al productor primario como al consumidor final.
Si existiera un ejercicio sistemático de poder de mercado por parte del eslabón industrial, cabría esperar una ruptura en este mecanismo de transmisión, manifestada en una contención artificial de los precios durante los períodos de alza internacional. Sin embargo, la evidencia muestra lo contrario: una transmisión amplia, bidireccional y consistente, característica de mercados abiertos e integrados a las dinámicas globales.
Asimismo, la evolución de los precios de la carne vacuna al consumidor también responde a factores internos que trascienden al eslabón industrial, como las condiciones climáticas, la disponibilidad de ganado, los costos logísticos, la estructura de comercialización minorista y el comportamiento de la demanda doméstica. Estas variables complementan la explicación de la formación de precios y refuerzan la idea de que el mercado no está controlado de manera unilateral por un solo segmento de la cadena.
La Cámara Paraguaya de Carne indica que la estrecha correlación observada entre los precios internacionales, el precio al gancho y los precios al consumidor no constituye evidencia de prácticas coordinadas, sino una manifestación del elevado grado de integración comercial y productiva de la cadena cárnica paraguaya. Interpretar esta dinámica como una falla de competencia implicaría desconocer el funcionamiento básico de los mecanismos de transmisión de precios en economías abiertas y altamente orientadas a la exportación.
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Posible arancel del 50 % de EE. UU. a la carne brasileña preocupa al sector cárnico local
El sector cárnico nacional se encuentra expectante a lo que pueda ocurrir entre Brasil y EE. UU., donde el segundo busca aplicar una tarifa del 50 % a todas las importaciones del país vecino, incluyendo la carne bovina, desde el 1 de agosto.
En comunicación con La Nación/Nación Media, el presidente de la Cámara Paraguaya de Carnes, Randy Ross, afirmó que se espera que no se de dicho escenario, porque si aplican el arancel derivará en que los volúmenes brasileños vayan a mercados en común, como Chile, afectando a las exportaciones nacionales.
“EE. UU. es el mayor mercado para la carne brasileña y, realmente, si no logran negociar y aplican el arancel, Brasil no exportará más a ese país y va a derivar todo su gran volumen a otros mercados donde estamos en común”, comentó.
El presidente de la CPC sostuvo que, como Chile es un mercado muy importante para Paraguay y recibe los grandes volúmenes de EE. UU., se desplomarían los precios. “Eso es lo que estamos temiendo como industria”, expuso.
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Aseguró que negativamente afectará a los envíos de carne al destino, porque el volumen de Brasil es muy grande y si eso vuelve a otros mercados, estos no pueden absorber esa cantidad. “Vamos a tener inevitablemente un desplome de precios en esos mercados”, puntualizó.
Por otro lado, dijo que se podría tener un semestre con menor oferta. Además, se tuvo una faena bastante fuerte por las buenas condiciones del clima, mercados y oferta de ganado en los primeros seis meses del año, pero se encuentran condicionados por el hato ganadero.
“Considerando esto, vamos a tener menos oferta en el segundo semestre, pero de todos modos, si los mercados funcionan normalmente creo que podríamos tener un excelente resto de año”, añadió.
Brasil: el mercado que más pagó
Según el reporte de comercio exterior del Banco Central del Paraguay (BCP), al cierre del primer semestre, Brasil fue el mercado que más pagó por la carne paraguaya, con un precio promedio implícito de USD 6.394 por tonelada al cierre del primer semestre del año.
En segundo lugar se ubicó Israel, que adquirió la proteína vacuna paraguaya a USD 6.340 por tonelada. Le siguió Chile, con USD 5.998 por tonelada, mientras que Taiwán pagó USD 5.906 por cada tonelada de carne paraguaya.
Datos clave
- El sector cárnico nacional está a la expectativa de la tarifa del 50 % que pretende cobrar EE. UU. a la carne brasileña.
- La coyuntura podría impactar en precios más bajos para nuestra carne exportada.
- Al cierre del primer semestre, Brasil fue el mercado que más pagó por la carne paraguaya.
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Empieza la temporada de faena kosher para exportar carne paraguaya a Israel
Esta semana se normalizará la temporada de faenas kosher para realizar los trabajos con miras a la exportación de carne bovina a Israel. Randy Ross, presidente de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC) comentó que serán siete los frigoríficos que recibirán a los técnicos, quienes se encargarán de realizar el faenamiento mediante ciertos criterios del mercado.
“Ellos suelen trabajar por temporada, una arranca ahora y va hasta octubre, después tienen un receso y vuelven para noviembre normalmente de vuelta”, dijo el titular del gremio en comunicación con La Nación/Nación Media, agregando que son aproximadamente 10 a 12 técnicos por cuadrilla, dependiendo de cada planta, y serán unos 7 equipos los que operarán en el país.
Ross comentó que esta es una práctica que se realiza hace años en el país, pues Israel lleva adelante los faenamientos bajo el ritual de acuerdo a las leyes judías de alimentación establecidas en el Torá. “En los últimos dos años, sobre todo, hemos tenido bastante demanda de ese país por la carne paraguaya”, aseguró.
En cuanto a los precios, sostuvo que estos mejoraron porque también en los otros países donde compran en mayor cantidad como Argentina y Uruguay subieron sus valores, lo cual beneficia al país. “Hay precios bastante interesantes que están consiguiendo actualmente los frigoríficos”, apuntó. Estos se encuentran aproximadamente el 9 % más que el año anterior, dependiendo de lo que negocie cada planta.
Los trabajos
Las cuadrillas llegarán a las plantas frigoríficas habilitadas por Israel, que cuentan con las instalaciones, los saladeros, ya que se precisa una infraestructura especial para trabajar para dicho mercado. También operarán normalmente en Uruguay, Argentina, y Brasil, además de Paraguay que se mantiene.
“Ellos mismos hacen el sacrificio bajo su ritual, posteriormente a eso hacen los controles de las medias canales, también supervisan el salado de la carne, todo el desmonte y el envasado que hace la planta frigorífica”, explicó Ross sobre el cuidadoso proceso de la producción de la carne.
Se espera que este 2025 se tengan volúmenes similares a los años anteriores y si bien no crecerían mucho en cantidad, los precios podrían eventualmente “estar un poco más interesantes en esta temporada”. Al cierre de abril, Paraguay exportó 10.695 toneladas de carne bovina por USD 65.969.554.
La faena kosher no solamente es un ritual religioso, sino también una práctica que agrega valor a la proteína y abre puertas a mercados de alto poder adquisitivo. En nuestro país la llegada de las cuadrillas impulsa la faena de ganado y la mejora de precios para los productores.
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