De acuerdo al nuevo pronóstico agroclimático del 29 al 6 de mayo del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), se darán condiciones favorables para mantener niveles adecuados para satisfacer los requerimientos hídricos de los cultivos de los campos agrícolas.
Explicaron que se espera una alta probabilidad de que se registren importantes niveles de lluvia en varias áreas del país en los próximos días. Los puntos afectados serán el centro este y sur de la Región Oriental, así como en algunas zonas específicas en el Bajo Chaco.
De acuerdo al mapa de referencia, los niveles llegarán a los 50 mm. “Es relevante considerar tener en cuenta que los niveles de humedad relativa seguirán siendo altos en las áreas mencionadas”, subrayaron en el informe.
Efecto tempranero de La Niña
En la misma línea, la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), a través del ingeniero agrónomo Eduardo Sierra, indicó que para mayo se prevé bajas importantes en la llegada de precipitaciones, en niveles inferiores a lo normal, como posible efecto tempranero de “La Niña”.
El extremo sur de la Región Oriental será la única área en recibir buena lluvia, el centro y norte estaría de seco a muy seco y la Región Occidental permanecerá seca. En tanto, el oeste de Boquerón estaría un poco mejor que el resto por la humedad que llegará de Bolivia.
Para el mes de junio se cortarían totalmente las precipitaciones, lo que no se consideraría un comportamiento normal. “La temperatura se mantendría en rangos normales y la humedad bajaría en todo el territorio nacional. Salvo el sur, el resto presentaría niveles de leve sequía a sequía fuerte”, vaticinó.
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La distribución de las cuotas UE-Mercosur y la posición de Paraguay
Hugo Pastore
Director ejecutivo de Capeco
El Tratado de Asunción de 1991 fijó un principio que va más allá de la simple apertura comercial: la búsqueda de una integración armoniosa que contemple el desarrollo equilibrado de todos sus integrantes.
Sin embargo, en el marco del histórico acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), la definición de los mecanismos internos de distribución de las cuotas de exportación con aranceles preferenciales se ha convertido en un punto de debate crítico.
Aunque el debate comercial suele abarcar múltiples sectores, la asignación de cupos en ciertos rubros agropecuarios y agroindustriales estratégicos, tales como la carne (vacuna y avícola), el maíz, el arroz y el etanol, resulta determinante para el futuro productivo y la matriz exportadora del bloque.
El acuerdo UE-Mercosur establece volúmenes de importación a arancel cero o preferencial que deben ser canalizados por los socios del bloque. No obstante, la ausencia de una metodología interna de distribución preestablecida genera el riesgo de adoptar un sistema de asignación “por orden de llegada” (first come, first served).
Este mecanismo penaliza en la práctica a las economías de menor escala y sin litoral marítimo. Competir en velocidad logística y volumen masivo para la colocación de embarques de carne, maíz, arroz y etanol, sitúa a los países más pequeños en una posición de evidente desventaja.
Para que los beneficios del acuerdo beneficien genuinamente a todo el bloque, el criterio de distribución no puede basarse únicamente en el volumen histórico o la capacidad instalada previa, sino en la equidad y la asignación garantizada de porcentajes específicos o cupos reservados en porcentajes iguales entre las cuatro naciones socias.
Paraguay: País sin litoral marítimo y menor desarrollo relativo
En este tablero regional, la condición de Paraguay requiere un análisis particular enfocado en sus principales motores productivos y sus restricciones estructurales:
La carne como estandarte de calidad: La industria cárnica paraguaya ha alcanzado estándares internacionales de alta exigencia. Sin embargo, sin una cuota reservada, corre el riesgo de ser desplazada en volumen por sus vecinos en las ventanas de importación europeas.
Maíz, caña de azúcar y etanol, el eje de la industrialización: Paraguay ha consolidado una fuerte producción de maíz e igualmente mantiene una importante producción de caña de azúcar que hoy alimentan una creciente industria de etanol. Garantizar acceso preferencial para el maíz y el etanol fomenta la transformación industrial en origen y fortalece el valor agregado nacional.
El arroz y la expansión agrícola: El sector arrocero paraguayo ha experimentado un crecimiento exponencial en rendimiento y calidad. Acceder al mercado europeo con cuotas protegidas permite diversificar los destinos de exportación de este cereal.
Mediterraneidad y sobrecostos logísticos: Al carecer de acceso directo al mar, las exportaciones de estos cuatro productos enfrentan fletes fluviales y terrestres sustancialmente más costosos.
La dependencia de la hidrovía Paraná-Paraguay y los transbordos en puertos de terceros países añaden tiempos de tránsito que imposibilitan competir en una carrera “por orden de llegada”.
País de Menor Desarrollo Relativo (PMDR): Reconocido bajo este estatus dentro del Mercosur y la ALADI, Paraguay opera bajo un principio jurídico que promueve la mitigación de asimetrías. Una distribución que reserve cupos específicos, es un mecanismo de nivelación necesario para garantizar un impacto real en su desarrollo socioeconómico.
Hacia un reparto justo dentro del bloque
Garantizar un porcentaje reservado y predecible de las cuotas otorgadas por la Unión Europea permitirá a Paraguay:
- Aportar certidumbre a la cadena productiva: Permitir que ganaderos, agricultores e industriales planifiquen inversiones a largo plazo sabiendo que sus productos tendrán acceso efectivo al mercado europeo.
- Compensar el sobrecosto geográfico: Neutralizar la desventaja de la mediterraneidad capturando el mayor valor posible dentro de las cuotas preferenciales.
- Fortalecer la cohesión del Mercosur: Consolidar un bloque integrado sustentado en la solidaridad y el desarrollo mutuo, demostrando que la integración regional no perpetúa la brecha entre economías.
Un compromiso ético y estratégico
El acuerdo Mercosur-UE es una oportunidad histórica para el crecimiento de la región. Para que esa promesa sea una realidad para todos sus miembros, la distribución de los contingentes exportables en rubros clave como la carne, el maíz, el arroz y el etanol debe realizarse bajo la premisa de una distribución equitativa de las cuotas negociadas, que es la vía para construir una integración regional justa, competitiva y verdaderamente cohesionada.
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Investigadores rescatan seis tipos nativos de maíz para su uso como cultivo de renta
Investigadores paraguayos del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) y del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (Cemit) trabajaron en rescatar seis tipos nativos de maíz, para su uso en cultivos de renta. Los resultados fueron presentados en el 35° Congreso de Nacional de Maíz y Sorgo de Brasil.
La labor realizada estuvo enfocada en mostrar el desempeño agronómico y productividad de accesiones de las variedades autóctonas de Paraguay, luego del proceso de recolección, caracterización y multiplicación de los mismos.
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Para los investigadores, estos materiales nativos cumplen una función estratégica y apuntan al mantenimiento como identidad nacional, además de mejorarlos de modo a poder reintroducirlos como cultivos de renta y autoconsumo en la agricultura familiar, dando la posibilidad de extender su utilización y consumo. Los cereales fueron resultados de una recolección en zonas específicas del territorio nacional donde aún se mantenían como recurso histórico las semillas de este cultivo, tanto en asentamientos campesinos como indígenas, entre otros.
Cualidades
Para el trabajo desarrollado por Lourdes Cuba, del Inbio; Antonio Samudio, Grisel Peralta y Héctor Nakayama, de Cemit, se enfocaron en Avati Morotĩ “AM”, Avati Tĩ “AT”, Tupi Morotĩ–Locro “TM”, Pichinga ou Pipoca “PI”, Tupi Pytã “TP” e Avati Sape “SA”, de los cuales se evaluaron ciclo fenológico, altura de planta, aspecto de granos, rendimiento y caracteres asociados bajo un diseño de bloques completamente aleatorizados.
“Con respecto al aspecto del tipo de grano, todas las poblaciones exhibieron una calificación excelente, a excepción de algunas poblaciones dentro de PI y AM que presentaron un aspecto intermedio. A su vez, los maíces criollos de mayor productividad fueron TM (4.476 kg/ha) y TP (3.743 kg/ha), sin diferencias significativas entre las poblaciones de un mismo tipo de maíz criollo.
Los promedios en SA oscilaron entre 2.903 y 5.469 kg/ha, y en AM entre 2.276 y 4.067 kg/ha. La menor productividad promedio se registró en PI (2.572 kg/ha). Estos últimos tres tipos de maíz criollo mostraron diferencias altamente significativas entre las poblaciones”, indica parte del trabajo presentado en Brasil, según informó Inbio.
En conclusión, estos maíces criollos se posicionan como recursos fitogenéticos que poseen atributos agronómicos sobresalientes para el desenvolvimiento de nuevas variedades con buen rendimiento, calidad organoléptica tradicional, constituyendo una fuente estratégica de germoplasma para explorar variabilidad genética disponible.
Como se sabe, el maíz es uno de los rubros más importantes del cultivo extensivo a nivel local, siendo explotado en diversas partes del país.
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Impulsan proyecto para fortalecer la resistencia del trigo ante la pyricularia
El proyecto “SATREPS” para la mitigación de la pyricularia del trigo busca desarrollar soluciones para reducir el impacto de esta enfermedad en la producción triguera de Paraguay. La iniciativa, impulsada mediante la cooperación entre la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y la Universidad Nacional de Asunción (UNA), tendrá una duración de cinco años.
Uno de sus principales ejes será el desarrollo de variedades de trigo con mayor resistencia o tolerancia a la pyricularia, complementado con estrategias de manejo integrado de enfermedades. Para ello, se prevé incorporar también herramientas químicas que permitan mejorar el control del problema en el campo.
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La iniciativa apunta a responder a una problemática que viene ganando relevancia en el país y que afecta tanto el rendimiento como la calidad del trigo.
En 2023, la presencia de pyricularia llegó a generar una reducción de hasta 50 % en la productividad, según datos proporcionados por Capeco.
Además de generar materiales vegetales más tolerantes, el proyecto contempla el fortalecimiento de las capacidades científicas y técnicas. En ese sentido, se busca formar profesionales con mayor preparación para desarrollar investigaciones y enfrentar nuevos desafíos relacionados con las enfermedades que afectan a los cultivos.
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El trabajo cobra especial importancia debido a la reducción de la superficie destinada al trigo en las últimas dos campañas y al incremento de la presencia de la enfermedad. Con una producción estimada en un millón de toneladas para la actual campaña, el desarrollo de herramientas que permitan proteger el cultivo representa un desafío clave para la agricultura y la seguridad alimentaria del país.
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Soja encara nueva campaña con expectativa de mejorar la cosecha y abrir mercados
Inicia un nuevo año agrícola, con la búsqueda de nuevos destinos para la soja y el trabajo de integración entre productores, destacó Héctor Cristaldo, presidente de la UGP.
Expectativas del sector. Con el inicio de una nueva temporada agrícola, el sector productivo encara la siembra de soja con la expectativa de lograr una buena germinación y culminar el proceso con una cosecha superior a la del año pasado, señaló Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), en el marco del lanzamiento de la siembra 2026 en Canindeyú.
Durante la apertura de la actividad en Maracaná, explicó que desde hace más de 15 años se impulsa un proceso de integración productiva que reúne a pequeños, medianos y grandes productores, además de empresas de la región, con el objetivo de trabajar conjuntamente en el desarrollo regional y nacional.
Apertura de nuevos mercados y logística. Héctor señaló que desde hace casi dos años se trabaja en la posibilidad de que Taiwán compre soja paraguaya. El país asiático ya se convirtió en un jugador importante para las exportaciones de carne bovina y porcina.
La incorporación de Taiwán como destino permitiría diversificar los mercados y disminuir la dependencia de Argentina, que actualmente concentra cerca del 75 % al 80 % de las exportaciones de soja paraguaya.
La logística también representa un factor relevante para la competitividad. Héctor recordó que Paraguay enfrenta la desventaja de ser un país mediterráneo, aunque cuenta con la tercera mayor flota fluvial de barcazas del mundo, detrás de Estados Unidos y China.
Tecnología en el agro. Señaló que las cooperativas trabajan con los productores de los asentamientos cercanos, mientras que el instituto de biotecnología Inbio desarrolla un programa de agricultura sostenible basado en el manejo de suelos, la siembra directa, la rotación de cultivos y los abonos verdes.
El presidente del gremio indicó además que, entre las principales prioridades de los pequeños productores, se encuentran la titulación, la asistencia técnica y el acceso a financiamiento mediante créditos adecuados a sus emprendimientos, además de una mayor inserción en la cadena de valor para poder comercializar su producción y generar ingresos.