El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) informó esta mañana, tal y como ya lo había anticipado el titular de la institución, José Carlos Martin a este medio, acerca de novedades respecto a la habilitación del mercado de Canadá para el envío de carne paraguaya, que podría darse en unas semanas.
El anuncio se hizo oficial tras la comunicación de la Agencia Canadiense de Inspección de Alimentos (CFIA, por sus siglas en inglés), que acredita el cumplimiento de las recomendaciones realizadas durante la auditoría del sistema inspección de carne bovina de Canadá.
Dicha auditoría además de los controles sanitarios de animales del Paraguay, realizados por la CFIA, fueron desarrollados a finales del 2022. El reciente documento proveniente de la agencia canadiense revela que todas las respuestas a las recomendaciones realizadas fueron consideradas aceptables, por lo tanto, cerradas.
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Se espera listado de establecimientos
De esta manera, se confirma la equivalencia sanitaria entre ambos países. El siguiente paso para concretar la exportación de la proteína roja paraguaya a Canadá es la homologación del certificado sanitario y la aprobación del listado de establecimientos elegibles para la exportación de carne vacuna madurada deshuesada, específicamente.
Es así que al finalizar estos últimos procedimientos señalados, se espera que los primeros embarques tendrán la autorización de salida para las próximas semanas, con lo que este acontecimiento se suma al reciente envío de carne paraguaya a Estados Unidos.
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Carne bovina busca ganar valor en el mercado chileno
La carne paraguaya busca fortalecer su posicionamiento en Chile, con una estrategia que apunta no solo a aumentar el volumen exportado, sino también a elevar el valor de cada operación y ampliar su presencia en segmentos de mayor demanda.
Durante el 2025, Paraguay envió al mercado chileno unas 105.000 toneladas de carne bovina por un valor cercano a USD 650 millones. Chile se mantiene así como uno de los principales destinos de la producción cárnica nacional, dentro de un negocio que en su conjunto mueve alrededor de USD 2.500 millones.
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La Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), señaló que el sector pretende ampliar los puntos de venta, además de avanzar en los canales de hotelería, turismo y gastronomía. También busca concretar acuerdos con grandes importadores y lograr que el consumidor chileno identifique con mayor claridad el origen paraguayo de la carne.
La cercanía geográfica es otro factor que favorece al producto nacional, ya que los envíos pueden llegar a Chile en aproximadamente una semana, pese al traslado terrestre, pese al desafío logístico que representa el cruce de la cordillera.
Parte del éxito comercial obedece a las gestiones de la industria frigorífica del país, logrando articular acciones tanto con el Servicio Agrícola y Ganadero de Chile (SAG), como con los compradores, relaciones que resultaron fundamentales para demostrar la calidad de la carne paraguaya.
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En cuanto a precios, la carne paraguaya suele ubicarse en un nivel intermedio frente a la oferta argentina y brasileña. El sector también observa el posible aumento de la competencia si Brasil debe redireccionar parte de sus excedentes hacia otros mercados.
Con septiembre, como uno de los meses de mayor consumo en Chile, la industria paraguaya busca cerrar acuerdos comerciales y ampliar su presencia antes de ese periodo, con el objetivo de acceder a canales que permitan obtener un mayor valor por las exportaciones.
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Carne paraguaya busca crecer con más mercados y eficiencia
La industria cárnica atraviesa un escenario de ajustes en la oferta ganadera, pero con mejores precios internacionales y una demanda diversificada. Para Daniel Burt, gerente de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), el desafío es aprovechar la coyuntura para producir más y conquistar nuevos destinos.
Impulsada por una diversificación de mercados sin precedentes, pero también condicionada por una menor disponibilidad de ganado, la industria cárnica paraguaya experimenta un momento de plena transformación. Así lo señaló Daniel Burt, gerente de la CPC, quien destacó que las recientes aperturas comerciales fortalecen el posicionamiento internacional del producto nacional.
Estados Unidos, Canadá, Panamá, Singapur, Filipinas y Turquía se sumaron en los últimos años a los destinos de la carne paraguaya, mientras el sector mantiene la expectativa de acceder próximamente al mercado mexicano. En paralelo, la recuperación del hato ganadero tras varios años de sequía está favoreciendo la retención de vientres, reduciendo la disponibilidad de animales para faena.
“Estamos atravesando un ajuste en la oferta ganadera”, explicó Daniel. Esta situación se refleja en una menor faena y en mayores precios de la materia prima. Sin embargo, el escenario está siendo parcialmente compensado por mejores precios internacionales y una demanda cada vez más diversificada.
El menor volumen también se observa en las exportaciones, especialmente frente al 2025, considerado un año récord. Según el gerente, actualmente el sector retorna a niveles de volumen similares a los de 2020-2021, aunque con una demanda internacional firme que permite amortiguar el impacto de la menor producción.
Más productividad, tecnología y mercados. Para mantener la competitividad frente a los grandes exportadores mundiales, el sector identifica tres frentes principales. En primer lugar, el fortalecimiento de la marca país, seguido de la apertura de nuevos mercados y la mejora de las condiciones de acceso comercial.
A esto se suma la necesidad de recomponer el hato y elevar la productividad mediante mejores índices reproductivos, mayor cantidad de kilos producidos por animal y más tecnología y conocimiento.
En materia sanitaria, Daniel considera que Paraguay cuenta con una cadena preparada para responder a las exigencias internacionales. Destacó el proceso de profesionalización de Senacsa y las auditorías que las industrias superan regularmente en mercados exigentes.
Perspectivas y agenda público-privada. Hacia los próximos cinco años, el sector apunta a profundizar la diversificación, con México como próximo objetivo y mercados como Japón y Corea como posibilidades futuras. También observa oportunidades para ampliar la presencia de las proteínas paraguayas en el sudeste asiático, incluyendo carne porcina y avícola.
La otra gran apuesta pasa por una agenda público-privada que permita avanzar en el estatus sanitario y en mejores condiciones arancelarias, de modo a competir en igualdad con los principales exportadores.
Para Daniel, el contexto global ofrece una oportunidad que Paraguay no debería dejar pasar, apuntando a que la demanda mundial de proteínas supera la oferta. “Paraguay todavía tiene un enorme margen de crecimiento”, sostuvo, al señalar que producir más y mejor podría traducirse en mayores exportaciones, divisas, inversión y desarrollo para el país.
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Canadá responde con aranceles tras fracaso de negociaciones
Falta de acuerdo provocó la entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses del 50 % sobre mercancías valoradas en unos 20.000 millones de dólares.
- AFP
El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció ayer medidas de represalia contra el acero y los productos lácteos estadounidenses tras rechazar el “mal acuerdo” comercial propuesto por Washington, con quien las relaciones se encuentran en su punto más bajo.
Estas medidas, que también afectarán a la industria papelera, la maquinaria agrícola y la electrónica, entrarán en vigor el 8 de setiembre, declaró el jefe del Gobierno durante una conferencia de prensa.
Las negociaciones entre ambos países vecinos fracasaron el viernes en Washington, lo que permitió la entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses del 50 % sobre mercancías valoradas en unos 20.000 millones de dólares, equivalentes al 5,5 % de las exportaciones canadienses a Estados Unidos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había afirmado que Washington “debería poder llegar a un acuerdo con Canadá”, aludiendo a su “buena relación” con Carney.
DESACUERDO
“A principios de esta semana creíamos que avanzábamos hacia un acuerdo mutuamente beneficioso”, pero “en los últimos días Estados Unidos propuso nuevas condiciones económicamente inviables e injustas (...). En resumen: pidieron demasiado y ofrecieron muy poco”, afirmó Carney.
“No podemos aceptar lo que han ofrecido ni cederemos a lo que han pedido”, declaró Carney en Ottawa, acusando a Trump de iniciar una “guerra” comercial.
El viernes, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, declaró que Washington había ofrecido “reducciones arancelarias significativas en acero, aluminio, automóviles y madera” a cambio de concesiones por parte de Canadá.
Canadá ha buscado mitigar los efectos de los aranceles impuestos por Trump a automóviles, acero y aluminio, que han golpeado la economía del país, provocado la pérdida de empleos y tensado una relación comercial que antaño era inquebrantable.
Las relaciones bilaterales también se han visto afectadas por las reiteradas amenazas de Trump de convertir a Canadá en el estado número 51 de su país.
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Entran en vigor aranceles de 50 % de EE. UU. a Canadá tras fracasar negociaciones
Los nuevos aranceles estadounidenses del 50 % impuestos por el presidente Donald Trump a varios productos canadienses entraron en vigor este sábado tras el fracaso de negociaciones entre Washington y Ottawa.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, prometió que su país igualará los aranceles de Estados Unidos “dólar por dólar para proteger a nuestros trabajadores y empresas”, después de que los negociadores informaron que Washington y Ottawa no habían logrado cerrar un pacto.
Durante toda la semana, el ministro canadiense de Comercio, Dominic LeBlanc, estuvo en Washington en un intento por frenar esta crisis comercial entre los dos vecinos, cuya relación se ha deteriorado desde el inicio de la segunda presidencia de Trump.
Pero los negociadores cerraron sus reuniones el viernes sin un acuerdo, lo que dio paso a la implementación a las 00:01 locales (04:01 GMT) de las nuevas tarifas. La falta de un acuerdo definitivo supuso la entrada en vigor de nuevos aranceles del 50 %, que afectan a mercancías por valor de unos 20.000 millones de dólares, lo que representa el 5,5 % de las exportaciones canadienses a Estados Unidos.
Los productos afectados abarcan desde palos de hockey hasta cemento. “Pese a la oferta de Estados Unidos para que Canadá recibiera un mejor trato que cualquier otro exportador en nuestro mercado, nuevas demandas y retrocesos en otros compromisos de Canadá han alterado el frágil equilibrio alcanzado en los últimos días”, dijo el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer.
“Esta noche, Canadá se negó a cerrar el acuerdo comercial bajo los términos pactados a principios de esta semana”, añadió Greer. Aseguró que el gobierno estadounidense ofreció gravámenes más bajos en sectores específicos como el acero y el aluminio, el automovilístico y el maderero, a cambio de concesiones por parte de Canadá, las cuales no detalló.
“Trato discriminatorio”
Greer indicó que Canadá mantenía sus “represalias prolongadas” contra Estados Unidos, incluidas prohibiciones sobre ciertos bienes y servicios estadounidenses. Los líderes regionales de Canadá dijeron que Washington se mostró especialmente molesto por el retiro del alcohol y el vino estadounidenses de las tiendas.
La Casa Blanca alegó un “trato discriminatorio” de Canadá contra productos alcohólicos, automovilísticos y lácteos de Estados Unidos, a pesar de que Carney había pedido el miércoles a las provincias volver a surtir bebidas alcohólicas provenientes de su vecino.
“Los cambios de última hora en los términos propuestos por Estados Unidos eran injustos, antieconómicos y ponían en duda la fiabilidad de cualquier acuerdo”, dijo el líder en el texto, en el que explicó la negativa de Ottawa a firmar el acuerdo.
Carney también precisó que, si bien Washington y Ottawa lograron “avances importantes” en las últimas semanas, esto “no fue suficiente para cumplir nuestros objetivos en beneficio de los canadienses”.
Un alto funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, dijo que Canadá solicitó concesiones adicionales que Estados Unidos no podía otorgar. No obstante, añadió que las conversaciones fueron francas, que no estuvieron marcadas por la hostilidad y que, por el momento, no hay más reuniones programadas.
“Más difícil”
Ryan Majerus, exfuncionario de Comercio de Estados Unidos, declaró a la AFP que “si Canadá acordó imponer también aranceles de represalia, eso hará mucho más difícil rebajar la tensión” y agregó que “ambas partes se verán sometidas a una presión considerable en los próximos días para encontrar una salida”.
Christopher Padilla, exfuncionario estadounidense que actualmente trabaja para Brunswick Group, dijo a la AFP que existe “mucha esperanza entre las empresas de ambos lados” de alcanzar un acuerdo que permita “pasar página a dieciocho meses muy difíciles en la relación entre Estados Unidos y Canadá”.
Los nuevos recargos aduaneros de Estados Unidos, anunciados en julio, iban a entrar en vigor el miércoles pasado, pero Trump otorgó tres días adicionales a la luz del progreso en las conversaciones.
Más temprano el viernes, el republicano había expresado su confianza al asegurar que Estados Unidos “debería poder llegar a un acuerdo con Canadá”, al resaltar su “buena relación” con Carney.
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Ottawa buscaba un alivio de los aranceles de Trump, que han golpeado la economía canadiense con pérdida de empleos y tensionado la otrora próspera relación comercial entre ambos socios. Carney también dijo que el país necesita diversificarse y reducir su dependencia de Estados Unidos, que ostenta casi el 70 % de las exportaciones de Canadá.
Luego de estas infructuosas negociaciones, Estados Unidos y Canadá todavía deben ponerse de acuerdo sobre las revisiones al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el T-MEC, que Trump se negó a renovar el mes pasado y que comparten con México.
Fuente: AFP