El miércoles 20 de diciembre se realizará el primer embarque con carne paraguaya a los EE. UU. y se exportarán unas 25 toneladas, según informó el presidente de la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC), Randy Ross. La multinacional brasileña Minerva Foods, a través del frigorífico Frigomerc, será la encargada de concretar el envío.
Para esta primera exportación los representantes del sector y el presidente de la República, Santiago Peña, estarán acompañando la salida en una de las plantas. La empresa ya cuenta con experiencia de trabajo con este mercado, puesto que ya comercializó con este destino desde Brasil y Uruguay.
Así lo indicó el representante de la CPC, quien explicó a La Nación/Nación Nación Media que como la multinacional posee plantas en otros países las negociaciones se dieron de una forma más rápida. “Llegará en tres a cuatro semanas al destino, porque como va en barco es un poco más lento”, mencionó.
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Precisó que como el año ya se encuentra en su recta final, los envíos seguirían el próximo periodo. “Como ya está terminando el año y la mayoría de las plantas cierran a partir de Año Nuevo creo que en enero o febrero seguirán”, dijo a LN/NM. Para este envío se faenaron unos 220 a 250 animales.
Ross agregó que Paraguay debe seguir trabajando en aumentar el hato ganadero que hace algunos años está estancado, y se espera lograr un volumen igual al de este año en lo que respecta a la exportación, con miras a tener mejores mercados que paguen mejor. Actualmente la cuota para países extranjeros es de 65.000 toneladas, con preferencia arancelaria y Paraguay tiene un cupo de 10.000 toneladas que buscará llenar en el 2024.
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Plantean sistemas híbridos para mejorar productividad
Permitiría aumentar la producción de carne por animal y por hectárea, sin abandonar las ventajas naturales de la ganadería paraguaya.
La Cámara Paraguaya de la Carne (CPC) planteó avanzar hacia sistemas híbridos que combinen las ventajas del pastoreo con herramientas de intensificación, tecnología y gestión para producir más carne con los recursos disponibles, en un escenario en el que la ganadería paraguaya enfrenta el desafío de aumentar su productividad. Desde el gremio señalaron que teniendo en cuenta que la expansión de la superficie destinada a la actividad presenta mayores limitaciones, la combinación de sistemas pastoriles con suplementación, confinamiento estratégico y herramientas digitales permitiría aumentar la producción de carne por animal y por hectárea, sin abandonar las ventajas naturales de la ganadería paraguaya.
Según indicó el gremio, los sistemas pastoriles extensivos continúan siendo una de las fortalezas de Paraguay por sus costos competitivos y su capacidad para producir carne sobre una base mayoritariamente pastoril. Pero el escenario productivo exige incorporar alternativas que permitan reducir los ciclos de producción, mejorar la ganancia de peso y aumentar el rendimiento por superficie. “Los sistemas híbridos surgen como una opción para complementar el pastoreo con prácticas de intensificación en etapas específicas del proceso productivo, de acuerdo con las condiciones de cada establecimiento”, indicaron.
Entre las herramientas disponibles están la suplementación estratégica durante periodos críticos, la recría intensiva y la terminación en corrales o confinamientos cuando las condiciones productivas y económicas lo justifican.
El objetivo no es reemplazar el modelo pastoril, sino aprovechar mejor el potencial de los animales y responder con mayor flexibilidad a las variaciones climáticas y del mercado. A su vez, detallaron que la intensificación productiva también está vinculada con el uso de herramientas digitales para mejorar la administración de los establecimientos.
Los sistemas de identificación individual, las balanzas electrónicas, los dispositivos de monitoreo y las plataformas de gestión permiten registrar información sobre peso, reproducción, sanidad, alimentación y desempeño económico. “La tecnología también puede contribuir al manejo del agua mediante sensores, sistemas de bombeo, reservorios y herramientas de monitoreo, así como al seguimiento sanitario, la trazabilidad y el control de indicadores reproductivos, como la preñez, la parición y el destete”, añadieron.
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Plantean sistemas híbridos para mejorar eficiencia y la productividad ganadera
La Cámara Paraguaya de la Carne (CPC), planteó avanzar hacia sistemas híbridos que combinen las ventajas del pastoreo con herramientas de intensificación, tecnología y gestión para producir más carne con los recursos disponibles, en un escenario en el que la ganadería paraguaya enfrenta el desafío de aumentar su productividad.
Desde el gremio señalaron que teniendo en cuenta que la expansión de la superficie destinada a la actividad presenta mayores limitaciones, la combinación de sistemas pastoriles con suplementación, confinamiento estratégico y herramientas digitales permitiría aumentar la producción de carne por animal y por hectárea, sin abandonar las ventajas naturales de la ganadería paraguaya.
Según indicó el gremio, los sistemas pastoriles extensivos continúan siendo una de las fortalezas de Paraguay por sus costos competitivos y su capacidad para producir carne sobre una base mayoritariamente pastoril. Sin embargo, el escenario productivo exige incorporar alternativas que permitan reducir los ciclos de producción, mejorar la ganancia de peso y aumentar el rendimiento por superficie.
“Los sistemas híbridos surgen como una opción para complementar el pastoreo con prácticas de intensificación en etapas específicas del proceso productivo, de acuerdo con las condiciones de cada establecimiento”, indicaron.
Entre las herramientas disponibles se encuentran la suplementación estratégica durante periodos críticos, la recría intensiva y la terminación en corrales o confinamientos cuando las condiciones productivas y económicas lo justifican. El objetivo no es reemplazar el modelo pastoril, sino aprovechar mejor el potencial de los animales y responder con mayor flexibilidad a las variaciones climáticas y del mercado.
A su vez, detallaron que la intensificación productiva también está vinculada con el uso de herramientas digitales para mejorar la administración de los establecimientos. Los sistemas de identificación individual, las balanzas electrónicas, los dispositivos de monitoreo y las plataformas de gestión permiten registrar información sobre peso, reproducción, sanidad, alimentación y desempeño económico.
“La tecnología también puede contribuir al manejo del agua mediante sensores, sistemas de bombeo, reservorios y herramientas de monitoreo, así como al seguimiento sanitario, la trazabilidad y el control de indicadores reproductivos, como la preñez, la parición y el destete”, añadieron.
No obstante, la incorporación de estas soluciones, sin embargo, enfrenta desafíos relacionados con la inversión, la conectividad, la capacitación y el acceso a asistencia técnica. Por ello, su adopción debe ajustarse a las necesidades y posibilidades de cada establecimiento, con objetivos definidos y capacidad para aprovechar la información generada.
Adaptar modelos
En tanto, desde la CPC remarcaron que la transición hacia una ganadería más tecnificada no implica aplicar un único modelo a todos los productores. “Las condiciones del Chaco, la Región Oriental y las distintas zonas ganaderas del país requieren soluciones acordes con la disponibilidad de agua, los suelos, la infraestructura, la escala y la orientación productiva”, mencionaron.
En ese sentido, destacaron que los sistemas híbridos ofrecen flexibilidad para combinar distintos niveles de pastoreo, suplementación e intensificación, según los recursos y objetivos de cada establecimiento.
Por esa razón, explicaron que el desafío es fortalecer las ventajas de la ganadería pastoril paraguaya mediante una mayor integración de tecnología, planificación y gestión. La capacidad de medir resultados, reducir pérdidas y adaptar los sistemas productivos será clave para aumentar la producción de carne por animal y por hectárea, mejorar la eficiencia y aprovechar el potencial del sector.
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Ganadería apunta a crecer con mayor productividad y menos expansión del stock
El sector ganadero enfrenta el desafío de consolidar una nueva etapa de desarrollo, en la que el crecimiento estará cada vez menos asociado a la expansión del stock y más vinculado a la mejora de los indicadores productivos, según indicaron desde la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC).
Desde el gremio mencionaron que la adopción de tecnología, la optimización en el uso de los recursos y la gestión eficiente de los sistemas productivos serán factores clave para sostener la competitividad en un entorno internacional cada vez más exigente.
“En los últimos años comienzan a observarse señales de desaceleración en el crecimiento del stock, lo que sugiere un cambio en la dinámica que caracterizó al sector”, mencionaron, agregando que más que un fenómeno coyuntural, esta evolución responde a factores estructurales vinculados al uso del territorio, los niveles de productividad, las condiciones ambientales y las crecientes exigencias del comercio internacional.
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En este contexto, indicaron que el desempeño futuro de la ganadería paraguaya dependerá de su capacidad para adaptarse a estas nuevas condiciones, orientando el crecimiento hacia mejoras sostenidas en eficiencia, productividad y gestión de los sistemas productivos.
La evolución del PIB ganadero primario refleja esta dinámica. “A diferencia del PIB total de la economía, el sector presenta un comportamiento más volátil, con años de expansión significativa seguidos por períodos de contracción”, explicaron.
De acuerdo a los datos del gremio, entre 2006 y 2025 se registraron crecimientos destacados, como 11,7 % en 2006, 10,8 % en 2010 y 12,6 % en 2014, así como caídas relevantes en 2007 del 4,8 % , 2015 un 2 % y 2018 una caída del 3,2 % en la actividad, con una alternancia que responde a características propias de la actividad, particularmente a su componente biológico y productivo.
A su vez, el entorno económico y comercial de la cadena cárnica también influye en la dinámica del sector primario. “Aunque el PIB ganadero mide la producción a nivel del establecimiento, su evolución está estrechamente vinculada a los precios del ganado, la demanda de la industria frigorífica y el desempeño de las exportaciones”, indicaron, agregando que la mejora en los precios internacionales o la apertura de nuevos mercados tiende a fortalecer los incentivos productivos.
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Paraguay opera como mercado tomador de precios de carne bovina, sostiene gremio
La evolución reciente del mercado de la carne bovina en Paraguay muestra una fuerte y sostenida transmisión de los precios internacionales hacia el precio del ganado en gancho y, posteriormente, hacia los precios al consumidor final, refiere la Cámara Paraguaya de Carne (CPC). La evidencia disponible confirma la existencia de un mecanismo robusto de traslado de precios desde el mercado internacional al mercado doméstico, característico de una economía abierta y tomadora de precios, destaca.
En base a datos de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) y del Banco Central del Paraguay (BCP), el análisis de las variaciones interanuales de precios revela una estrecha evolución conjunta entre el precio implícito de exportación de la carne bovina y los precios al gancho de los distintos tipos de ganado. Esta relación no solo es estadísticamente significativa, sino que se mantiene de manera consistente en el tiempo, reflejando una transmisión efectiva de las señales internacionales hacia el mercado local.
Los datos muestran, además, que dicha transmisión no es meramente proporcional, manifiesta la CPC. En los períodos de aumentos significativos del precio implícito de exportación, los precios al gancho tienden a registrar incrementos de mayor magnitud, especialmente durante fases de fuerte expansión de la demanda internacional. Este comportamiento fue especialmente visible durante el ciclo alcista de 2020-2021 y en el repunte más reciente de 2024-2025, cuando las variaciones interanuales de los precios al gancho superaron de forma sistemática a las del precio implícito de exportación.
Este patrón refleja que, ante shocks positivos de precios internacionales, se intensifica la competencia entre los frigoríficos por asegurarse la oferta de ganado disponible. En un contexto de elevada orientación exportadora y de capacidad instalada relevante, la presión por captar volumen se traslada rápidamente -y en algunos casos de forma amplificada- a los precios pagados al productor, puntualiza el informe. Lejos de reflejar un poder dominante de compra, esta dinámica responde más bien a un mercado integrado y competitivo, en el que los distintos actores buscan aprovechar las oportunidades favorables que ofrece el contexto internacional.
Shocks externos positivos
A modo ilustrativo, durante el año 2025, considerado un período de auge de precios internacionales, el precio implícito de exportación aumentó alrededor de 18 %, mientras que el precio al gancho de distintos cortes registró incrementos del orden del 26 %. Esta diferencia muestra que los cambios de precios internacionales se trasladan con fuerza -e incluso en algunos momentos más que proporcionalmente- al precio que recibe el productor, lo que no es compatible con la idea de que exista una contención deliberada de esos precios.
Desde el punto de vista económico, esta dinámica es coherente con la teoría de transmisión de precios en mercados abiertos y con la Ley del Precio Único. En una economía tomadora de precios internacionales, los shocks externos positivos no solo se transmiten al mercado interno, sino que pueden hacerlo con mayor intensidad cuando existen restricciones relativas de oferta primaria, expectativas de continuidad del ciclo alcista y una competencia activa por insumos clave. En este marco, el precio al gancho actúa como una variable de ajuste endógena que internaliza rápidamente las señales del mercado internacional.
La evidencia también muestra que la transmisión de precios no se limita al eslabón primario, sino que se extiende a lo largo de toda la cadena cárnica, alcanzando a los precios de la carne vacuna al consumidor en el mercado interno. Se observa una elevada comovilidad intertemporal entre el precio implícito de exportación, el precio al gancho y la inflación de la carne, tanto en fases alcistas como bajistas del ciclo internacional.
Productor primario y consumidor final
La correlación entre la variación interanual del precio implícito de exportación y la inflación interanual de la carne vacuna en el mercado doméstico alcanza valores cercanos a 0,84, mientras que la correlación entre la variación del precio al gancho y la inflación de la carne se sitúa en torno a 0,79. Estos indicadores confirman que los aumentos y las bajas de los precios internacionales se trasladan de manera significativa y persistente tanto al productor primario como al consumidor final.
Si existiera un ejercicio sistemático de poder de mercado por parte del eslabón industrial, cabría esperar una ruptura en este mecanismo de transmisión, manifestada en una contención artificial de los precios durante los períodos de alza internacional. Sin embargo, la evidencia muestra lo contrario: una transmisión amplia, bidireccional y consistente, característica de mercados abiertos e integrados a las dinámicas globales.
Asimismo, la evolución de los precios de la carne vacuna al consumidor también responde a factores internos que trascienden al eslabón industrial, como las condiciones climáticas, la disponibilidad de ganado, los costos logísticos, la estructura de comercialización minorista y el comportamiento de la demanda doméstica. Estas variables complementan la explicación de la formación de precios y refuerzan la idea de que el mercado no está controlado de manera unilateral por un solo segmento de la cadena.
La Cámara Paraguaya de Carne indica que la estrecha correlación observada entre los precios internacionales, el precio al gancho y los precios al consumidor no constituye evidencia de prácticas coordinadas, sino una manifestación del elevado grado de integración comercial y productiva de la cadena cárnica paraguaya. Interpretar esta dinámica como una falla de competencia implicaría desconocer el funcionamiento básico de los mecanismos de transmisión de precios en economías abiertas y altamente orientadas a la exportación.