En su reporte del mes de octubre, la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) señaló que el envío de soja paraguaya a Argentina ya superó la capacidad local de industrialización en 3 de los últimos 4 años. De acuerdo a los datos, lo embarcado desde nuestro país a las fábricas del vecino país equivale a más del triple de toda la capacidad no aprovechada por la industria aceitera nacional en este mismo periodo.
“Si una tercera parte de las casi 5 millones de toneladas que fueron a ese destino se quedaran dentro del país, la agroindustria nacional podría pasar a trabajar al tope de su capacidad productiva”, mencionaron. Explicaron que como en la mayoría de los países de la región y el mundo, se busca generar las mejores condiciones para que las mismas se instalen en su territorio sin importar que sus materias primas sean de origen local o extranjero.
Por eso, si en países como el nuestro “buscamos aumentar nuestra industrialización de materias primas agrícolas lo primero en lo que debemos pensar es en ofrecer ventajas a nuestras agroindustrias que les permitan competir en igualdad de condiciones con industrias de otros países”.
La Cappro señaló que es de vital importancia definir una política industrial clara que neutralice o minimice los incentivos que tienen las extranjeras, para que las paraguayas puedan ser más competitivas y opten por dar mayor valor agregado a las materias primas agrícolas que se produzcan en nuestro territorio o se puedan importar bajo un régimen flexible.
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Comercio exterior
Hasta el mes de octubre la generación de divisas de productos del complejo soja superó los USD 4.226 millones, un incremento del 88 % con relación al mismo periodo del 2022, cifra que se encuentra en línea con lo que se podría esperar con la recuperación de la producción de esta oleaginosa luego de la sequía del año pasado.
El 28 %, unos USD 1.190 millones, correspondieron a lo generado por las exportaciones de aceite, harina y cascarilla de soja, un incremento de 11 % con respecto al décimo mes del año pasado, pero un porcentaje inferior a la variación en la industrialización en el periodo, según detallaron.
En tanto, el volumen total de soja y sus productos derivados que se exportaron hasta el mes de octubre fue de unas 7,80 millones de toneladas, mientras que la industrialización de oleaginosas acumuladas al décimo mes del año alcanzó 2.595.203 toneladas, una mejoría de 8 % con respecto al promedio para este periodo en los últimos tres años.
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IPTA publica histórico estudio tras tres décadas de investigación agrícola
El Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA) destacó la publicación de un estudio científico basado en un experimento de 32 años realizado en el Centro de Investigación Capitán Miranda, Itapúa, cuyos resultados fueron divulgados en la revista internacional Soil Systems.
El estudio evaluó cinco sistemas agrícolas representativos de la región, considerando diferentes métodos de preparación del suelo y secuencias de cultivos. El trabajo fue liderado por el investigador Carlos Alcides Villalba Algarin, del Centro de Investigación Capitán Miranda del IPTA.
De acuerdo con el Instituto, el trabajo representa un aporte científico para Paraguay al generar conocimiento basado en condiciones reales de producción agrícola del país. Los resultados contribuyen a comprender cómo las prácticas de manejo de largo plazo influyen en la actividad biológica del suelo y en procesos relacionados con el ciclado de nutrientes.
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El estudio demostró que la siembra directa con rotación y mayor diversificación de cultivos favoreció una mayor actividad de enzimas del suelo asociadas a los ciclos del carbono, nitrógeno y fósforo.
Según el artículo, la siembra directa a largo plazo combinada con una mayor diversificación en la rotación de cultivos promovió valores más altos en la mayoría de las respuestas biológicas en comparación con sistemas con mayor perturbación del suelo y menor diversidad de cultivos.
Líneas para futuras investigaciones
El artículo señala que no todos los componentes de la actividad biológica del suelo respondieron de la misma manera a los distintos sistemas de manejo. Asimismo, plantea que futuros estudios deberían incorporar un muestreo de suelo más estratificado, caracterización de la textura a nivel de parcela, evaluaciones estacionales y un mayor número de unidades experimentales para mejorar la interpretación de los resultados.
Además, propone evaluar si una gestión agronómica mejorada, que incluya fertilización más equilibrada, corrección de la acidez y estrategias diversificadas de cultivos de cobertura, puede incrementar el potencial biológico de los sistemas de siembra directa en climas subtropicales.
El IPTA indicó que estas evidencias de largo plazo refuerzan la importancia de la siembra directa, la rotación de cultivos y la diversificación agrícola como estrategias para mejorar la salud del suelo, conservar los recursos naturales y fortalecer la sostenibilidad de los sistemas productivos en Paraguay.
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La coordinadora agrícola advierte fuerte caída en la superficie de siembra de trigo
La superficie sembrada de trigo registró una importante caída este año en los principales departamentos agrícolas del país, según informaciones de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) y la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Productores atribuyen la retracción a una combinación de factores económicos y productivos, entre ellos mencionan los bajos precios del cereal en el mercado internacional, elevados costos de producción y una creciente preferencia por cultivos más rentables dentro del esquema agrícola local.
En Itapúa, la reducción de la superficie sembrada alcanza cerca del 40 %, de acuerdo con Paulo De Souza, productor y representante de la CAP en ese departamento. Señaló que la decisión de los agricultores responde principalmente a la ecuación de rentabilidad.
“La siembra de trigo cayó cerca de un 40 % en el sur del país. Los bajos precios y los altos costos influyen directamente, pero también los productores priorizan soja, maíz zafriña y soja tempranera”, explicó.
En Caaguazú, la situación es similar. Flaminio Núñez, representante de la CAP local, afirmó que “nadie quiere sembrar para perder”, en referencia al encarecimiento de los insumos y la baja competitividad del trigo frente a otros rubros.
Otro factor es la superposición de calendarios agrícolas, puesto que la cosecha del trigo, entre octubre y noviembre, coincide con la preparación de la campaña de soja 2026-2027, lo que reduce el atractivo del cereal dentro del esquema de rotación.
En el caso de Alto Paraná, Rubén Sanabria, representante de la CAP, indicó que la soja y el maíz zafriña ocupan actualmente gran parte de la superficie agrícola, reforzando la tendencia de desplazamiento del trigo en las principales zonas productivas del país.
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Inicia la zafra 2026 con inversión para productores cañeros
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) dio inicio oficial a la cosecha de la zafra 2026 de caña de azúcar con una inversión productiva de G. 472.400.000 para productores cañeros del departamento de Caaguazú. Asimismo, se entregaron 250.000 kilos de cal agrícola y tres motocultores, insumos y herramientas que contribuirán al fortalecimiento de la producción.
En la ocasión, Carlos Giménez, destacó que desde el MAG se apunta a reducir los costos de producción y ganar competitividad. “Apuntamos al bienestar de los productores, es necesario que tecnifiquemos el campo. Hoy es muy importante ya que el alcohol de caña se incorporó dentro del carburante”, destacó.
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Señaló además que Caaguazú es uno de los departamentos que más produce, por lo que la ley de alimentación escolar es una oportunidad para cada productor e instó a diversificar los cultivos. “Cambiar la realidad productiva es posible, esta iniciativa es una manera de ello, dialogar, trabajar juntos, planificar acciones y proyectos productivos”, dijo.
Carlos Morínigo, director, propietario de la compañía de la empresa industrial dedicada a la producción de etanol, Neualco, mencionó que el sector apunta a generar más rendimiento y sustento de la soberanía energética. “Unos USD 300 millones estamos evitando que salga a los países, utilizando el alcohol en la mezcla con las naftas en los vehículos de nuestro país”, manifestó.
Asimismo, destacó que el alcohol es el combustible del futuro y se espera que los precios mejoren, contar con más variedades de caña. “Ese rendimiento de 40 a 50 toneladas ya no les rinde a los productores, tenemos que conseguir que con el mismo trabajo podamos llegar a 70 u 80 toneladas como mínimo por hectárea”, destacó.
El acto tuvo lugar en la firma Neualco S.A. en ubicada Dr. J. Eulogio Estigarribia del quinto departamento. Los beneficiarios de la inversión fueron productores de la Asociación de Cañicultores y frutihortícolas Nueva Esperanza, la Asociación de Cañicultores Pastorenses (Acap) y de la Asociación de Cañicultores de Caaguazú (Asocca).
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José Berea: “Tenemos que apuntar a producir 15 millones de toneladas de soja”
Melissa Palacios
melissa.palacios@nacionmedia.com.py
El sector agrícola paraguayo atraviesa un momento favorable impulsado por buenas cosechas y una amplia apertura de mercados internacionales. En esta edición de Hacedores, La Nación/Nación Media conversó con José Berea, titular de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), acerca del escenario que enfrenta el rubro y los desafíos para uno de los pilares de la economía nacional.
Aumentar la producción nacional, apuntando a alcanzar 15 millones de toneladas de soja y 10 millones de toneladas de maíz, además de fortalecer la industrialización y la generación de mayor valor agregado dentro del país, son algunas de las metas.
En tanto, los altos costos de fertilizantes y combustibles, la volatilidad de los mercados internacionales y las nuevas exigencias ambientales y de trazabilidad impuestas por mercados como la Unión Europea son puntos que más preocupan a los productores.
- ¿Cómo evalúa el momento actual del sector en términos de competitividad, productividad y acceso a mercados?
El sector agrícola sigue siendo uno de los pilares de la economía paraguaya, actualmente tenemos 52 mercados habilitados para la soja, 32 en trigo y 65 mercados con el maíz.
Nosotros evaluamos como un buen momento porque tenemos buenas cosechas y colocación de nuestros productos, el maíz en Brasil, y en el consumo interno; la soja, tenemos también la colocación que está yendo a Argentina, que está yendo a Brasil, y estamos buscando nuevos mercados como el de Taiwán.
El arroz que viene en pleno auge, es un buen momento y hemos crecido comparativamente con años anteriores, así que por ese lado creemos que estamos en buena senda. Tenemos muchos mercados abiertos, lo cual facilita también las exportaciones. Igualmente queremos abrir mercados de los más importantes, en el caso mencionado de la soja y lograr reabrir la República de China (Taiwán).
- Como presidente de la Capeco, ¿cómo logra equilibrar la representación gremial con su vida laboral y personal?
Es fundamental el trabajo en equipo, tanto en el aspecto gremial como también en mis ocupaciones particulares. El apoyo y comprensión de la familia es imprescindible, ya que las actividades gremiales demandan muchísimo tiempo y dedicación.
- ¿Qué prioridades ha definido para su gestión dentro de Capeco?
Uno de los objetivos más importantes es continuar apoyando desde nuestro lugar al sector productivo de manera a aumentar la producción, tanto de soja como de maíz. Hace varios años estamos en una suerte de meseta en aproximadamente 10 a 11 millones de toneladas de soja y entre 5 y 6 millones de toneladas de maíz.
Tenemos que llegar a las 15 millones de toneladas de soja y 10 millones de toneladas de maíz. Un factor fundamental para lograr este objetivo es continuar incorporando campesinos a las cadenas productivas y que se vuelvan realmente productores.
- ¿Qué desafíos implica liderar un gremio en un sector tan estratégico para la economía del país?
El sector agrícola y en particular la cadena de soja, maíz, trigo, es el motor de la economía nacional. Nuestro rol en el área de comercialización interna y exportación, con las connotaciones en aspectos logísticos, regulatorios, de contacto permanente con diferentes instituciones públicas, de tener la mayor cantidad posible de mercados abiertos para nuestra producción, permiten mantener y mejorar la competitividad de la producción paraguaya.
- ¿Cuáles son los granos con mayor potencial actualmente y que pueden ser aprovechados por los productores según su parecer?
Maíz, soja y arroz. Lo que vemos es que tienen mejor colocación en el mercado internacional. Estamos sufriendo un poco con el trigo, que tenemos que ajustar las variedades a variedades más tempraneras para no caer en menor área de producción.
Sin embargo, vemos estos potenciales realmente que estamos teniendo en este momento, que van a mover la aguja del ingreso de divisas que son la soja, maíz y arroz en este año y, por supuesto, esperamos superar en el 2027.
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- ¿Qué resultados esperan lograr en esta campaña sojera 2025/26 en cuanto a volúmenes, área de siembra e ingresos de divisas?
Soja entre 11,5 y 12 millones de toneladas, con un área de siembra 3,4 millones hectáreas, más la zafriña y estaríamos con un ingreso divisas aproximadamente de USD 4.500 millones.
En maíz esperamos alcanzar un rinde similar al año anterior o mayor, es decir, esperamos más de 6 millones de toneladas de soja de esta zafriña. Estamos teniendo mejores rendimientos, esto se debió básicamente al clima y a los buenos cuidados de los agricultores del suelo y de sus culturas agrícolas.
Es un poco de todo, si hacés bien los deberes y también llueve bien, bueno, estás en un año bueno, que es lo que nos está sucediendo este año.
- ¿Qué desafíos considera que actualmente enfrentan los productores y exportadores de soja?
Altos costos de fertilizantes, precio combustible, fluctuación del dólar, variabilidad de los precios internacionales, nuevas exigencias de trazabilidad, el Reglamento 1115. El desafío es apuntar a más producción, a siempre lograr más proteína animal en base a la proteína vegetal que producimos, tratar de que cada vez tengamos más proteína animal dentro de nuestro país.
Además, tener más industrialización de pollos y de cerdos. Esos son los desafíos que creo que hoy tiene nuestro país y nuestra economía por delante. Los factores externos hoy son un desafío, son un riesgo, porque sin duda tenés los altos costos que estamos teniendo en los insumos, que pueden llegar a perjudicar o que haya una escasez de estos debido a los conflictos internacionales.
Esperemos que eso se solucione y tengamos la provisión normal, y con eso aspiramos a que con el buen trabajo de nuestro productores y buenas lluvias mediante, vamos a alcanzar nuestros objetivos.
- ¿Cómo ve al sector en cuanto a trazabilidad, sostenibilidad y certificaciones ambientales que exigen los mercados como la UE?
Contamos actualmente con la plataforma SISE donde seguimos realizando ajustes y reuniones tanto con los compradores como las autoridades competentes de la Unión Europea. El sector cuenta con herramientas para probar que contamos con una producción sustentable y regenerativa. Sigue preocupando los altos de costos de segregación que aún no vemos compensados en los precios a pagar por Europa.
Los cupos, en cuanto al acuerdo Unión Europea-Mercosur, son los grandes desafíos que tenemos con el bloque, y que nuestros vecinos consideren a Paraguay como una cuarta parte del todo. En todos los productos nosotros queremos ser una cuarta parte, 25 % de ese total. Queremos que a lo largo de estos cinco años el resultado sea para todos los países por igual. Ese es un desafío grande que tenemos.
Hoy sabemos que tenemos que negociar por debajo de esos cupos que pretendemos en el futuro, pero queremos en ese plazo de cinco años lograr que Paraguay tenga el 25 % de cada producto que es capaz de exportar.
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- ¿Qué tipo de apoyo o articulación con el Estado consideran necesarios para que el sector siga creciendo?
Necesitamos apoyo en la apertura y mantenimiento de los mercados de exportación, defensa de la producción nacional a nivel internacional contando con herramientas fiables, seguridad jurídica, reglas claras, logística fluvial y terrestre.
- ¿Qué oportunidades concretas ven como sector con el acuerdo Mercosur-UE?
El acuerdo abre oportunidades con preferencias arancelarias tanto para los cereales como las oleaginosas y sus subproductos. Preocupa la aparición de nuevas reglamentaciones que podrían impedir el uso de estas preferencias como el Reglamento 1.115, incluir a la soja al maíz como de alto riesgo para los biocombustibles.
No obstante, el sector productivo debe seguir trabajando unido. Unidos somos más fuertes y de esta manera lograremos los objetivos propuestos, en un entorno local e internacional de permanentes desafíos.
Ficha técnica
- Presidente presidente de la Capeco y actual vicepresidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP)
- Es director titular de Cámara Paraguaya de Terminales y Puertos Privados (Catterpa)
- Es miembro Equipo Nacional de Estrategia País (ENEP)
- Miembro del Consejo Empresarial del Ministerio de Industria y Comercio
- Director del Grupo CICSA y Produpar S.A.
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