El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) mantuvo el pronóstico de producción de soja para el Paraguay en 10 millones de toneladas en la campaña 2023/2024. En cuanto a la previsión mundial, mejoró sus proyecciones teniendo en cuenta la mayor producción esperada en Estados Unidos, Rusia y Ucrania.
El USDA publicó su reporte correspondiente a noviembre sobre las estimaciones de la oferta y la demanda agrícola global (Wasde) en el que mantuvo el pronóstico de producción de soja en el Paraguay en 10 millones de toneladas para la campaña la siguiente zafra. Si bien este valor es superior a la cifra proyectada de 9,5 millones de toneladas a nivel local, reafirma la recuperación agrícola del país.
En cuanto a los demás países de la región, el organismo estadounidense prevé además que Brasil y Argentina mantengan su nivel de producción en 163 millones de toneladas y 48 millones de toneladas, respectivamente, mismo nivel reportado en octubre para la misma campaña agrícola.
En el informe la producción de soja mundial de la campaña 2023/2024 sería de 400,42 millones de toneladas, lo que representa un aumento de 920.000 toneladas más que los 399,50 millones de toneladas proyectado por el organismo un mes atrás. Con respecto a los argumentos para esta corrección al alza, se puede observar un mejor pronóstico para Estados Unidos, principalmente, como también para Rusia y Ucrania.
Señalan que la producción sojera estadounidense llegará a 112,3 millones de toneladas, 690.000 toneladas por encima de la cifra estimada en octubre pasado que era de 111,7 millones de toneladas. La estimación para China sigue en 20,50 millones de toneladas.
La proyección de 400,42 millones de toneladas representa un incremento de 28,18 millones de toneladas en relación a las 372,24 millones de toneladas con la que culminó la campaña del 2022-2023. Esta mejora se da en línea con las mejores perspectivas de producción para todos los países para la zafra actual frente al resultado de la zafra anterior.
Leé más: Basa ofreció charla sobre productos para pymes en Cafapar
Dejanos tu comentario
Paraguay y Brasil ante la continuidad de Lula
La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva mantiene en escena una agenda bilateral marcada por Itaipú, las inversiones brasileñas, la migración y el comercio fronterizo.
Los movimientos de activos brasileños registrados por Bloomberg tras el resultado electoral reflejaron la reacción negativa de los inversores ante las perspectivas económicas y políticas. Los futuros cambiarios y los fondos cotizados mostraron señales de esa reacción, aunque no equivalen a las cotizaciones oficiales de la moneda.
Por lo que la continuidad de Luiz Inácio Lula da Silva al frente de Brasil abre otra etapa de expectativas para el país, que mantiene una relación estratégica en los ámbitos energético, comercial, migratorio y político. Más que un cambio de rumbo, el escenario plantea la necesidad de dar seguimiento a negociaciones pendientes y a decisiones que pueden incidir en la economía de ambos países.
Uno de los principales temas de la agenda bilateral es el Anexo C del Tratado de Itaipú, que establece las bases financieras y de prestación de los servicios de electricidad de la entidad. La negociación representa un punto importante para definir las condiciones económicas de la binacional y las oportunidades que la disponibilidad de energía puede ofrecer al país.
Inversiones y migración brasileña. La presencia de ciudadanos y capitales brasileños también forma parte de la relación. Según datos de Migraciones recopilados, más de 46.000 residencias fueron otorgadas a brasileños en los últimos años. A esa cifra se suman unas 32.000 solicitudes registradas entre enero y septiembre del año correspondiente.
La continuidad de la política económica brasileña puede influir en las decisiones de empresarios e inversores, aunque la evolución de los capitales dependerá también de las condiciones de Paraguay, los costos operativos y las perspectivas de crecimiento regional.
Puentes para dinamizar el comercio. La integración física a través del puente de la Bioceánica, entre Carmelo Peralta y Porto Murtinho, necesita completar obras de acceso y avanzar en la coordinación de los procedimientos fronterizos, además se halla el puente de la Integración, entre Presidente Franco y Foz de Iguazú, que sigue pendiente de apertura plena.
En Ciudad del Este, el movimiento económico estimado alcanza entre USD 3.500 millones y USD 5.000 millones anuales, incluidas las operaciones formales e informales. Por lo que la fluidez del tránsito y los controles de la Receita Federal brasileña condicionan las ventas y el turismo de compras.
Mercosur y expectativas financieras. Otro asunto relevante es el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Paraguay plantea acceder al 25 % de las cuotas negociadas para el bloque, mientras continúa la discusión sobre la distribución interna.
Dejanos tu comentario
Eficiencia energética, vital para la competitividad hotelera
Desde la Asociación Industrial Hotelera del Paraguay destacan la importancia de una gestión inteligente para fortalecer la rentabilidad del sector, con tecnología, optimización operativa y sostenibilidad.
En un escenario de crecimiento del turismo paraguayo, la eficiencia energética gana relevancia para la industria hotelera. La climatización, las cocinas industriales, el calentamiento de agua, la lavandería y la iluminación representan componentes importantes de los costos operativos.
Abdou Farah, director del Crowne Plaza Asunción, plantea que la energía debe entenderse no solo como un gasto, sino también como una oportunidad para mejorar la competitividad mediante tecnología, planificación y mejores prácticas de gestión, y sin comprometer la experiencia del huésped.
Tecnología y gestión para reducir costos. El ejecutivo identifica tres ejes para optimizar el consumo. El primero es la eficiencia operativa, mediante la capacitación del personal, el control de la climatización en habitaciones desocupadas y la optimización de los procesos de cocina y lavandería.
El segundo consiste en incorporar tecnologías como iluminación LED, sensores de presencia, termostatos automatizados y sistemas inteligentes de climatización. También existen alternativas como paneles solares y equipos de calentamiento de agua y lavandería de menor consumo.
El tercer eje involucra a los huéspedes, a través de iniciativas como la reutilización de toallas y ropa de cama y la reducción de plásticos de un solo uso.
La clave está en administrar los recursos con mayor precisión, sin afectar la comodidad ni los estándares de servicio. Para Farah, la sostenibilidad y la rentabilidad pueden avanzar juntas, permitiendo mejorar los márgenes operativos y generar capacidad de reinversión.
Una gestión más competitiva. Juan Danieri, presidente de la Asociación Industrial Hotelera del Paraguay (AIHPY), destacó la importancia de profesionalizar la gestión y abordar los costos como parte de la estrategia empresarial.
“La competitividad de nuestra industria no se construye únicamente aumentando la ocupación o mejorando las tarifas, sino también gestionando con inteligencia nuestros costos operativos”, expresó.
Danieri señaló que avanzar hacia soluciones eficientes permite proteger la rentabilidad y sostener el crecimiento de la actividad. Además, afirmó que una hotelería competitiva debe estar preparada para acompañar el desarrollo turístico del país.
Dejanos tu comentario
El Niño trae buenas perspectivas y apunta a consolidar otra “excelente campaña de soja”
Aunque en varios países de la región el fenómeno de El Niño impactará de forma severa en el campo, a nivel local se prevé que las lluvias favorezcan a la soja y a los cultivos de verano, contribuyendo a consolidar una buena campaña agrícola en Paraguay.
El consultor de Riesgo de la consultora StoneX, Carlos Sanabria, dijo a La Nación/Nación Media que, si bien es temprano para brindar una proyección exacta, de confirmarse la periodicidad de las precipitaciones y el nivel de cobertura, “vamos a tener de buena a excelente campaña de soja”. En ese contexto hay que señalar que la zafra 2025/26 cerró con una producción estimada en 11,5 millones de toneladas.
Recordó que entre el 2020 y 2022 se vivió el fenómeno de La Niña, cuando se registró “el mayor quiebre de zafra de soja de los últimos años que fue en el 2021, con 60 % a nivel nacional”. Acotó que en el 2023 hubo un nivel neutro de El Niño, donde las campañas agrícolas a nivel general, al menos en la región Oriental, fueron buenas. En tanto que “en la campaña 2025/26 las lluvias fueron perfectamente distribuidas, lo que derivó en una cosecha récord histórica”.
Noticia relacionada: Sin miedo al éxito: productores se preparan para contener embestida de El Niño
El especialista mencionó que los departamentos de San Pedro, Concepción y Amambay registran retrasos en el inicio de siembra por falta de lluvias, pero aún se encuentran dentro de la ventana ideal de siembra. Afirmó que diciembre será un mes clave para la producción, ya que podría ser “el momento más fuerte del fenómeno climático.
Explicó que, desde el punto de vista de la soja, será un mes para determinar rendimientos y culminar el desarrollo de los granos. “Si la previsión es de 150 mm en el mes en X localidad productiva, es muy distinto que se tenga un evento de 150 mm a 4 o 5 eventos bien distribuidos. El impacto real lo estaríamos confirmando en las siguientes semanas”, dijo a LN.
Nivel de cobertura de lluvias
En cuanto a zonas productivas que podrían verse beneficiadas con una mayor cobertura de lluvias, Sanabria citó los departamentos de Canindeyú, Caaguazú, Alto Paraná y del sur del país. “Esta condición va desde mediados de setiembre a inicios del primer trimestre del 2027, por lo que los cultivos de verano y el inicio de los cultivos de invierno van a ser beneficiados”, sostuvo.
Oportunidades y amenazas
El consultor señaló que en toda la región se contará con el mismo evento climático, pero en el norte y nordeste de Brasil podría verse comprometida la producción de soja con sequía. “Como ejemplo en el periodo 2023/24 el quiebre fue del 15 % con El Niño, lo que podría dar oportunidad de buenos precios en cierto momento”, expresó.
Con respecto a los precios de soja, que oscilan entre 40 y 60 dólares por tonelada, por encima de la media de los últimos tres años, según el consultor. En este punto, consideró que es buen momento para ir tomando seguros de precios ante un eventual escenario adverso para la producción y, por otro lado, poder participar de una suba, en caso de darse.
Leé también: Bajante del río Paraguay obliga a reducir carga de embarcaciones, según Cafym
Dejanos tu comentario
Soja, la semilla con la que Paraguay construyó la base de su economía
¿Sabías que la soja llegó a Paraguay en 1921 de la mano del médico e investigador paraguayo Pedro Nicolás Ciancio? Hoy, más de 100 años después, este producto representa cerca del 50 % de las exportaciones y generó USD 3.513 millones en divisas hasta julio de 2026. El desafío, según Santiago Bertoni, asesor de la UGP, es transformar ese volumen en más valor dentro del país.
Un gran descubrimiento. En 1921, cuando Paraguay todavía estaba lejos de imaginar la dimensión que tendría su agricultura, Pedro Nicolás Ciancio introdujo la soja al país. Médico e investigador formado en Italia, vio en aquella leguminosa la posibilidad para alimentar a la población y, al mismo tiempo, generar una oportunidad económica para las familias rurales.
Más de un siglo después, aquella visión adquirió una dimensión extraordinaria ya que la soja se convirtió en uno de los grandes motores de la economía paraguaya y en el principal generador de divisas del sector agroexportador.
“Ciancio fue un visionario”, señaló Santiago Bertoni, asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP) dejando entrever que su mirada no se limitaba solo a las propiedades como alimento. “Él veía que podía ser una alternativa para las familias rurales, una forma de generar ingresos y desarrollar una actividad productiva”, precisó.
Así, lo que comenzó como una experiencia de adaptación y difusión en Caazapá fue adquiriendo otra escala con el paso de las décadas. La soja encontró condiciones para crecer, incorporó conocimiento, tecnología y nuevas formas de producción, y terminó construyendo una de las cadenas de valor más importantes del Paraguay.
“Cuando hablamos de soja, muchas veces pensamos solamente en el productor o en la exportación. Pero detrás hay una enorme cadena”, explicó Santiago. Están los proveedores de semillas e insumos, la maquinaria, los talleres, los silos, el transporte, los puertos, las industrias y los servicios. También miles de pequeñas y medianas empresas que encuentran en esta actividad una fuente de movimiento económico.
El otro cambio profundo, indicó, está en quiénes participan de esa transformación. La agricultura tecnificada dejó de ser exclusivamente una herramienta asociada a los grandes establecimientos. Alrededor de 900.000 hectáreas de soja son cultivadas por pequeños productores, que mediante el acceso a tecnología y conocimiento pudieron incorporarse a cadenas de valor y mejorar sus resultados económicos.
Para el asesor de la UGP, ese punto es fundamental, pues “la tecnología no tiene por qué ser patrimonio de los grandes productores. Es una herramienta que permite producir mejor, ser más eficiente y mantenerse competitivo, independientemente de la escala”.
La soja, entonces, puede leerse como mucho más que un producto de exportación. Es una historia de productividad, innovación y generación de oportunidades que conecta al pequeño productor con los mercados internacionales y al campo con una extensa red de empresas y servicios.
Y allí vuelve a aparecer Ciancio. Más de cien años después de aquella primera apuesta, la dimensión alcanzada por el cultivo permite entender la magnitud de su visión. “Lo interesante de esta historia es que demuestra que una idea puede tardar décadas en mostrar todo su potencial”, reflexionó Santiago. Agregó que “Ciancio introdujo la soja pensando en una necesidad concreta de su tiempo. Hoy vemos que esa misma planta terminó siendo parte fundamental de la economía paraguaya”.
El desafío ahora es que esa historia no se detenga y que el siguiente capítulo pase por seguir incorporando tecnología, aumentar la productividad, generar mayor valor agregado y lograr que los beneficios de la actividad alcancen a más productores y territorios.
La soja que Ciancio llevó al Paraguay hace más de un siglo ya no es solamente una semilla. Es producción, industria, logística, empleo, tecnología y divisas. Y también una lección sobre el desarrollo: las grandes transformaciones económicas pueden comenzar con alguien que, mucho antes que los demás, es capaz de ver una oportunidad donde todavía nadie la ve.