Teniendo en cuenta datos del 2021, el nivel de procesamiento al cierre del 2023 llegaría a los 2.830.992 toneladas de oleaginosas (soja y otros granos). Foto: Archivo
Agroindustrias prevén cerrar el año con un nivel de procesamiento similar al del 2021
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Según el informe de septiembre de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) el año 2023 cerraría con niveles de procesamiento similares al del 2021, siguiendo fuera de los niveles prepandémicos. Añadieron que los envíos de productos industrializados siguen siendo bajos, en línea con el menor nivel de procesamiento.
El procesamiento de soja acumulado a septiembre del 2023 se ubicó en 2.255.717 toneladas, dando cuenta de un incremento del 26% en la comparación interanual, porcentaje que, aunque parezca elevado, es bastante limitado si consideramos que la disponibilidad de esta materia prima se duplicó con creces en ese mismo periodo.
Este nivel de industrialización implica una utilización de la capacidad nominal al cierre del tercer trimestre de un 64%, dos puntos porcentuales por encima de lo que se consiguió el pasado mes de agosto, pero todavía muy lejos de los niveles que se podrían considerar positivos para cualquier industria.
Para lo que queda del año se espera que las industrias mantengan sus operaciones hasta mediados o finales de noviembre a un ritmo similar al actual, con lo que se cerraría el 2023 con un procesamiento en niveles cercanos al del 2021, dejando de utilizar alrededor de 1,4 millones de toneladas de la capacidad de procesamiento.
Las industrias aceiteras registraron en el 2021, por tercer año consecutivo, una caída en el volumen de procesamiento, según informó la Cappro en su informe de ese año. De acuerdo con el reporte, en los 365 días del año pasado se logró molinar unas 2.830.992 toneladas de oleaginosas (soja y otros granos), el volumen más bajo desde el 2013, año en que se había procesado unos 2,76 millones de toneladas.
Respecto a este año, indicaron que en el mes de septiembre se han exportado alrededor de 7,03 millones de toneladas de productos del complejo soja, prácticamente duplicando lo que se había obtenido en el mismo periodo del 2022, pero todavía por debajo de lo que se conseguía al tercer trimestre de años anteriores. Los envíos de soja en estado natural siguen siendo el principal impulso, representando el 75% del total.
El maní paraguayo llega a 33 mercados internacionales y proyecta exportar hasta 25.000 toneladas este año. El desafío es avanzar en su industrialización para sumar valor a la producción. Foto: Archivo
Industrializar el maní podría elevar hasta 40 % su valor de exportación, señalan
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El maní paraguayo tiene presencia en 33 mercados internacionales y proyecta exportar entre 20.000 y 25.000 toneladas durante este año. Sin embargo, gran parte de la producción todavía se comercializa como materia prima, lo que abre oportunidades para avanzar en su industrialización y generar mayores ingresos mediante productos elaborados.
Según explicó a La Nación/Nación Media Johan Heinrichs, vicepresidente de la Cámara Paraguaya de Procesadores y Exportadores de Maní (Cappem), incorporar valor agregado puede incrementar entre un 30 % y 40 % el valor de exportación, dependiendo del procesamiento aplicado.
La mantequilla de maní, uno de los productos derivamos más populares. Foto: Archivo.
La mayor parte del maní paraguayo se exporta como grano seleccionadoo materia prima para su procesamiento en otros países. “Una gran parte se va como materia prima para snacks, para mantequilla y para aceite”, explicó Heinrichs.
Entre las alternativas de industrialización se encuentran la mantequilla de maní, los granos tostados, los snacks saborizados o recubiertos, como el conocido maní japonés, y los productos de chocolate con maní. También se puede obtener aceite a partir de los granos que no reúnen las condiciones comerciales para otros destinos. Estas opciones permiten diversificar la oferta y aprovechar distintas calidades de la producción, en lugar de concentrar la comercialización únicamente en materia prima.
El aprovechamiento del maní también alcanza a sus residuos, ya que la cáscara se utiliza como biocombustible en calderas para generar energía dentro de las industrias. De esta manera, este subproducto encuentra una utilidad energética y permite aprovechar prácticamente toda la producción.
El valor agregado abre la puerta a más ganancias
Según el entrevistado, el desafío es ampliar la capacidad de procesamiento local para exportar productos con valor agregado, sin dejar de vender granos como materia prima. “No va a dejar de ser exportador de productos como materia prima porque va a ir creciendo, entonces probablemente llegue a exportar también una partida de productos terminados”, señaló Heinrichs. Así, el sector podrá diversificar su oferta y ampliar los ingresos generados por la cadena.
Incorporar valor agregado puede incrementar entre un 30% y 40% el valor de exportación. Foto: Archivo.
Cabe destacar que la expansión del sector también exige cumplir los controles fitosanitarios de Senave y los límites de aflatoxinas, especialmente estrictos en mercados como el europeo.
El maní se cultiva principalmente en suelos arenosos, como los de San Pedro. Aunque requiere más cuidados y costos que otros cultivos, como la soja, resiste bien la sequía. Cappem, integrada por cinco industrias, busca impulsar la producción y ampliar la presencia paraguaya en ferias y mercados internacionales.
Expansión de las exportaciones: inversión extranjera generará crecimiento exponencial en los próximos años
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Por Luis Noguera
El posicionamiento de Paraguay como exportador es cada vez más relevante, no solo en la región, sino en todo el mundo. Desde productos primarios hasta manufacturas de alta calidad están llegando a diversos puntos del globo desde la tierra guaraní y se espera que en los próximos años el crecimiento sea exponencial, con la llegada de inversionistas del exterior.
Basta ver la evolución de los envíos al exterior, conforme la información elaborada por el Banco Central del Paraguay (BCP), para entender el potencial paraguayo que está en pleno crecimiento y consolidación, con el incentivo de las apuestas de actores económicos foráneos.
Teniendo en cuenta el cierre al mes de setiembre de los últimos años, desde 2020, el salto en las exportaciones se dio en 89,8 %, es decir, casi el doble de lo registrado en la época de pandemia todavía, año en el que se dio un repliegue relevante de la economía local, regional y mundial (ver todos los datos en la infografía).
La composición local, como se sabe, todavía tiene una gran preponderancia en los productos primarios, como la soja y la carne, además de los derivados de la oleaginosa. Las manufacturas generadas a través del régimen de maquila también están ganando preponderancia y se espera que cierre el año con más de USD 1.300 millones en ventas.
Inversiones con perfil exportador
En los últimos años, incluso meses y semanas, se dieron a conocer importantes iniciativas que tienen como objetivo utilizar el país como plataforma productiva y dar el salto hacia mercados más grandes; el más próximo, obviamente, es Brasil.
La última –y quizás más importante– corresponde a la apuesta del fondo de JP Morgan para el sector forestal, en sociedad con el Grupo Robinson de capital local. Con este proyecto se espera desarrollar el sector productivo y maderero, con el firme objetivo de incrementar los cargamentos con destino en el exterior.
En el sector cárnico también hay proyectos de gran relevancia, como es el caso de la apuesta del conglomerado español conocido como Grupo Costa, el cual adquirió hace unas semanas dos establecimientos por alrededor de USD 200 millones y se aguarda una inversión global de USD 300 millones, según los datos mencionados de manera oficial.
Además, hay otras iniciativas de origen brasileño en el rubro avícola que también utilizarán la tierra guaraní como plataforma productiva para expandirse en mercados globales.
Exponencial
Sobre lo mencionado, Sebastián González Morassi, presidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores (Capex), conversó con La Nación/Nación Media y afirmó que con las inversiones, principalmente de empresas brasileñas en el Régimen de Maquila y otras de extrzona, se tendrá un crecimiento exponencial en los envíos de la producción local para el mundo.
Los envíos de los productos primarios seguirán creciendo y a esto se irán sumando los productos de la maquila, los servicios y los no tradicionales, como yerba mate, briquetas, esencias, economía circular; “todo eso realmente va a acompañar”, valoró.
Sebastián González Morassi, presidente de Capex. Foto: Gentileza
Desafíos
“Realmente, esto que hablamos, dar ese paso exponencial en el crecimiento productivo, va totalmente relacionado con las mejoras logísticas que podamos implementar, lo más rápido posible. La hidrovía es una obligación de nuestro Gobierno, de mantener navegables los ríos, meter y sacar el mayor volumen posible”, comenzó indicando sobre uno de los desafíos para mantener el ritmo de las exportaciones.
“En el sector vial también tenemos que presionar, mejor que seguir avanzando, en nuevas rutas, mantener las rutas ya existentes”, continuó sobre las vías de tránsito y salida. En este mismo sentido dijo que la ruta bioceánica es muy prometedora. “Estamos en el medio, esperemos que eso contribuya”, manifestó.
Por otro lado, lamentó la cuestión relacionada con el tipo de cambio, más específicamente el desplome del dólar. En ese sentido, dijo que se trata de un problema que debe tratarse de manera estructural desde el Gobierno, considerando que el flujo de ingreso de la divisa será cada vez más incesante; por ende, la moneda local tiene grandes posibilidades de seguir fortaleciéndose y presionando los márgenes de quienes manejan sus ventas en moneda extranjera.
A la vez, citó que la problemática de la cotización podría impactar negativamente en los proyectos que comenzarán a producir, considerando que tropezarán con los mismos problemas de los que hoy mantienen rentabilidad operando en el comercio exterior.
La apertura del mercado mexicano amplía las oportunidades comerciales para la cadena cárnica nacional y fortalece la presencia de Paraguay en el mercado internacional. Foto: Gentileza
México habilita el ingreso de carne bovina paraguaya
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El Senacsa anunció la apertura de México para las exportaciones paraguayas de carne bovina, tras la comunicación oficial de la autoridad sanitaria de ese país.
Un nuevo destino para la producción nacional. Paraguay suma a México como destino habilitado para sus exportaciones de carne bovina. El anuncio fue realizado por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), tras recibir la comunicación oficial del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) mexicano.
Según informó el Senacsa, la apertura es resultado de un trabajo técnico y sanitario sostenido, orientado a ampliar el acceso de los productos paraguayos de origen animal a mercados internacionales.
La habilitación representa una nueva oportunidad para la cadena cárnica nacional, al incorporar un mercado del norte del continente a las posibilidades comerciales del sector. También contribuye a diversificar los destinos de exportación, un factor relevante para la actividad pecuaria y su inserción internacional.
Tras la comunicación oficial de la autoridad sanitaria mexicana, Paraguay podrá enviar carne bovina al mercado habilitado. Foto: Foto: Gentileza
El respaldo sanitario como requisito. El Senacsa destacó que esta apertura refleja el reconocimiento al sistema veterinario oficial paraguayo y a los controles aplicados para garantizar las condiciones sanitarias de los productos destinados al comercio exterior.
Entre los aspectos técnicos involucrados se encuentran la vigilancia epidemiológica, el control sanitario, la trazabilidad y la garantía de inocuidad. Estos procesos son fundamentales para respaldar la confianza de los mercados compradores y cumplir con los requisitos exigidos para el ingreso de alimentos de origen animal.
Más oportunidades para el sector pecuario. De acuerdo con el Senacsa, el acceso al mercado mexicano contribuye al posicionamiento de Paraguay como proveedor de alimentos de origen animal y genera nuevas oportunidades para el sector productivo nacional.
Desde Senacsa destacan la vigilancia epidemiológica, la trazabilidad y el control sanitario como respaldos para el acceso de la carne paraguaya a mercados internacionales. Foto: Gentileza
La apertura se suma a los esfuerzos por ampliar la presencia de la carne paraguaya en el exterior y fortalecer las exportaciones del país. Para la cadena bovina, contar con nuevos destinos habilitados permite ampliar las alternativas comerciales, aunque el alcance efectivo de la oportunidad dependerá de las operaciones que se concreten y de las condiciones de acceso al mercado.
El desarrollo inicial de la soja avanza a un ritmo más lento en zonas productivas de Alto Paraná y Caaguazú, debido a las lluvias persistentes, las bajas temperaturas y la escasa radiación solar.
Estas condiciones climáticas están limitando el crecimiento de las plantas y generan preocupación entre los productores, que aguardan días más soleados para favorecer su desarrollo.
Aurio Frighetto, representante de productores de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) en Alto Paraná, explicó que el principal inconveniente no es solo la cantidad de precipitaciones, sino la falta de horas de sol necesarias para la fotosíntesis.
Según indicó, algunos lotes sembrados a comienzos de setiembre aún no presentan el crecimiento esperado. El productor también señaló que las temperaturas mínimas están por debajo de los niveles habituales para esta época del año.
Explicó que lo ideal sería registrar mínimas promedio de 20 °C, pero que algunos días las temperaturas descienden más, lo que suma dificultades para el desarrollo de los cultivos.
En Caaguazú, el panorama es similar. Flaminio Núñez, representante de la CAP en el departamento, afirmó que el exceso de humedad está frenando el crecimiento de las plantas y que la soja no se está desarrollando como debería.
Por su parte, Mario Cuba, responsable del Programa de Mejoramiento Genético del Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), coincidió en que las bajas temperaturas y los numerosos días nublados están condicionando el desarrollo inicial de la oleaginosa.
Ante este escenario, los productores mantienen el seguimiento de los lotes y esperan que mejoren las condiciones climáticas durante las próximas semanas. La evolución de las temperaturas, las precipitaciones y las horas de sol será clave para el crecimiento de los cultivos. La información fue brindada por la Unión de Gremios de la Producción (UGP).