Petróleos Paraguayos SA (Petropar) podría extraer gas y petróleo en el Chaco paraguayo, para lo cual, el pasado 18 de agosto, se había firmado un proyecto de cooperación entre la petrolera estatal, el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y el Ministerio de Asuntos Económicos de Taiwán.
El titular de Petropar, Eddie Jara, manifestó que están avanzando con ese objetivo y que justamente se había establecido una mesa de trabajo con el Gobierno de Taiwán para abarcar la exploración de petróleo y gas en el Chaco, además de otros aspectos.
“Estamos avanzados más que nunca, incluso con un acuerdo de intención con la petrolera estatal de Taiwán sobre la posibilidad de que ellos exploren los cinco bloques de Petropar en el Chaco, y también otros bloques que están por vencer sus concesiones y vendrán a Petropar, algunos con estudios sísmicos”, expresó Jara a la 1000 AM.
Lea también: Gremios argentinos instan a solución que beneficie a todos los usuarios de la hidrovía
Hacer que sea viable
El tema volvió a dar conversación ante la controversial situación que se dio en las últimas semanas, con la retención por parte de autoridades argentinas en su territorio de camiones paraguayos que transportaban gas, a poco de cruzar la frontera, en zona de Puerto Pilcomayo (Formosa).
Jara especificó que ya no habría dudas sobre la existencia del gas en la región chaqueña, aunque de petróleo todavía genera probabilidades. La cuestión sería cómo viabilizar y hacer comercial esa materia prima, no solo la explotación en sí, sino para la distribución del producto, que es lo que el país precisa.
Antes de extraer el gas, el Gobierno deberá prever toda la infraestructura de por dónde pasará el gasoducto u oleoducto, en caso de confirmar su ubicación. Sobre la mesa de trabajo con Taiwán, ya fue propiciado en agosto pasado, y la cooperación radicaría en asistencia técnica y tecnológica del país asiático en el rubro de la exploración de hidrocarburos.
Puede interesarle: Expo Paraguay Brasil cerró con expectativa de negocios por USD 192 millones
Dejanos tu comentario
El muro geográfico y democrático que frena a China Popular
- Juan Carlos Dos Santos G.
- Editor y columnista internacional
- Fotos: Gentileza
Una superpotencia económica atrapada por la geografía. A pesar de contar con la armada más numerosa del planeta, los barcos y submarinos de China no pueden salir al océano abierto sin pedir permiso. El responsable es un arco de islas, estrechos vigilados y bases aliadas –con Taiwán y Okinawa como ejes críticos– que actúan como un tapón militarizado
Para entender la vulnerabilidad de este cerco, es necesario mirar hacia el norte del archipiélago, específicamente a las islas Nansei y la prefectura de Okinawa. Esta región alberga el estrecho de Miyako, una de las pocas y valiosas vías marítimas internacionales de aguas profundas que permiten el acceso directo al Pacífico abierto. Para la Marina del Ejército Popular de Liberación (PLAN, por sus siglas
en inglés), cruzar por aquí es una necesidad logística; para Japón y Estados Unidos, es una línea roja.
Consciente de esto, Beijing no busca una invasión anfibia tradicional en este sector, sino un quiebre por saturación. A través de incursiones casi diarias de cazas, bombarderos y buques de guerra, China somete a las Fuerzas de Autodefensa de Japón a una constante guerra de desgaste psicológico y operativo, buscando normalizar su presencia en aguas que Tokio considera soberanas.
INTERCEPTANDO DESDE OKINAWA
Durante mi estadía en Okinawa, a comienzo de octubre del año pasado, fui testigo en primera línea de cómo, al menos en dos y hasta en tres ocasiones diariamente, cazas japoneses (F-15) y aeronaves especializadas en guerra electrónica y antisubmarina (P-3C Orion) dejaban la base aeronaval de Naha para ir en busca de intrusos, ya sean aviones, barcos espías disfrazados de pesqueros, guardacostas artillados o incluso submarinos chinos, que amenazaban con ingresar al espacio aéreo japonés o a sus aguas territoriales.
A toda esta situación, la respuesta japonesa ha sido contundente: la progresiva militarización de sus islas periféricas con baterías de misiles antibuque de última generación y radares de alerta temprana demuestra que el eslabón del norte está lejos de ceder fácilmente.
TAIWÁN, LA CLAVE
Si Okinawa es el tapón del norte, Taiwán es la pieza maestra de todo el tablero. Ubicada exactamente en el centro de la Primera Cadena de Islas, esta isla democrática representa el obstáculo más formidable para las ambiciones globales de Beijing, pero también su objetivo más codiciado.
No se trata solo de una cuestión de orgullo histórico o control tecnológico; es, ante todo, un imperativo geográfico. Occidente peca de ingenuo al creer que China desea apropiarse de Taiwán, ya sea por supuestos sentimientos nacionalistas, por historia o por semiconductores. El secreto del deseo de China sobre Taiwán es geográfico, al ser la pieza fundamental que detiene su deseo expansionista.
PERO… ¿POR QUÉ TAIWÁN?
Actualmente, la costa continental de China da a mares poco profundos, lo que dificulta enormemente que sus submarinos nucleares salgan a patrullar sin ser detectados por la tecnología acústica de los aliados. Controlar Taiwán rompería la cadena a la mitad y cambiaría las reglas del juego de inmediato.
Al dominar la costa este de Taiwán, la armada china tendría acceso directo a las fosas profundas del Pacífico. Desde allí, sus submarinos podrían desaparecer en el océano abierto, anulando la capacidad de detección temprana de Estados Unidos. Además, la caída de Taiwán generaría un efecto de pinza inmediato sobre sus vecinos.
Con bases aéreas y navales chinas operando en la isla, la prefectura japonesa de Okinawa quedaría cercada y vulnerable por el sur, y las rutas marítimas comerciales que abastecen de petróleo y materias primas a Japón y Corea del Sur quedarían bajo el control absoluto de Beijing. Quien controla Taiwán controla el pulso del Asia-Pacífico.
FILIPINAS, EL ÚLTIMO ESLABÓN DE LA PRIMERA CADENA
En el extremo meridional de la cadena, el escenario cambia de la tensión militar abierta a una guerra asimétrica de “zona gris”. Aquí, el objetivo de Beijing es el estrecho de Luzón –el corredor marítimo entre Taiwán y Filipinas– y la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Manila.
En este sector, ante la imposibilidad de quebrar el cerco por la fuerza, China ha optado por alterar la geografía misma. Mediante el dragado masivo y el relleno de arrecifes y atolones en disputadas aguas filipinas, Beijing ha construido una red de islas artificiales fuertemente militarizadas.
Lo que antes eran rocas semisumergidas, hoy son bases operativas con pistas de aterrizaje capaces de recibir bombarderos, sistemas de misiles antibuque y radares de largo alcance.
Esta estrategia de hechos consumados busca un quiebre silencioso: empujar la presencia naval de Filipinas y sus aliados hacia el este, erosionando la efectividad de la Primera Cadena desde abajo.
Si China consolida el control militar sobre la ZEE filipina, logrará dos objetivos críticos. Primero, flanquear a Taiwán desde el sur, facilitando un eventual bloqueo. Segundo, establecer un corredor protegido para que su flota del Sur pueda deslizarse hacia el Pacífico abierto.
Filipinas, consciente de este peligro, ha vuelto a estrechar filas con Washington, permitiendo el acceso estadounidense a bases clave frente a Taiwán, transformando este frente en un polvorín silencioso. EL VEREDICTO GEOGRÁFICO
La Primera Cadena de Islas sigue en pie, pero sus costuras están bajo una presión sin precedentes. Beijing sabe que mientras este muro insular permanezca intacto, su estatus de superpotencia global estará incompleto.
Cada incursión en Okinawa, cada presión sobre Taiwán y cada isla artificial en Filipinas son golpes de martillo sobre una estructura que, de llegar a romperse, cambiará para siempre el equilibrio de poder en el planeta, abriendo el camino de China hacia el control total del océano profundo.
PRÓXIMA ENTREGA: ¿Y si se rompe la Primera Cadena de Islas?
Dejanos tu comentario
Estudiantes paraguayos de la UPTP celebran graduación en Taipei
Un grupo de estudiantes paraguayos de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay (UPTP) culminó con éxito sus estudiosde “intercambio” en Taipei y, aunque todavía falta un semestre de pasantía (puede ser en py o tw), luego se graduarán. La celebración se realizó con una ceremonia en la National Taiwán University of Science and Technology (Taiwán Tech), que marca el cierre de una etapa de aprendizaje para los egresados.
Las carreras que culminaron los jóvenes son: Ingeniería Civil, Ingeniería Electromecánica, Ingeniería Industria e Ingeniería Informática y ahora las complementarán con pasantías en empresas taiwanesas o paraguayas, cerrando de esta manera el proceso de formación.
De la graduación participaron el vicerector SungFeng y el director ejecutivo para el Plan UPTP, ShanhKang Ruan, además de autoridades paraguayas como el embajador ante Taiwán, Dario Filártiga Ruiz Díaz y su esposa Gisele Mousqués.
Durante la ceremonia también se recibió un saludo por medios telemáticos del rector de la UPTP, Jorge Duarte, quien expresó su satisfacción por la culminación exitosa de esta etapa, por las conquistas de los nuevos profesionales y por el gran futuro de la universidad.
Leé más: CDE: carteles digitales exhiben la bandera paraguaya tras polémica por mensajes ofensivos
Los egresados recibieron sus certificados y presentaron canciones y danzas típicas del Paraguay. En su mensaje, el embajador paraguayo indicó que estos logros son los resultados concretos de la decisión tomada en el 2017 por los presidentes Horacio Cartes y Tsai Ing-wen, en el marco de una visita del jefe de Estado paraguayo a Taiwán para las celebraciones de los 60 años de relaciones diplomáticas entre ambos países.
Recordó que, en la reciente vista de Peña a Taiwán, el mandatario paraguayo recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Taiwán Tech. Afirmó que lo que empezó como un sueño hoy es realidad, con una generación de profesionales paraguayos que seguirán construyendo un país moderno, desarrollado y conectado con el futuro.
Dejanos tu comentario
FMI y BM advierten sobre escasez de petróleo si el estrecho de Ormuz permanece cerrado
Varias organizaciones internacionales, entre ellas el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), advirtieron el viernes sobre el riesgo de una escasez de petróleo si el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz no vuelve rápidamente a la normalidad.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán iniciada a finales de febrero provocó, por parte de Teherán, el cierre de Ormuz, lo que bloqueó el tráfico marítimo por este estrecho por el que transita aproximadamente el 20 % de los hidrocarburos a nivel mundial.
“Las reservas mundiales de petróleo se están reduciendo a un ritmo récord debido a la importante pérdida de suministro que transita por el estrecho de Ormuz”, alertaron en un comunicado conjunto el FMI, el BM, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y la Organización Mundial del Comercio (OMC), tras una reunión de sus dirigentes.
“Si la circulación marítima no vuelve a la normalidad, una reducción rápida y continuada de las reservas mundiales antes del pico de demanda del verano en el hemisferio norte representaría un riesgo creciente en términos de seguridad energética (...) y, en un sentido más amplio, de resiliencia de la economía”, advirtieron.
Te puede interesar: La OTAN y la UE arremeten contra Rusia tras impacto de un dron en Rumania
Los países emergentes y en desarrollo, especialmente en Asia, se cuentan entre las primeras víctimas de esta caída del suministro de crudo, y algunos incluso han adoptado medidas para reducir el consumo.
En su comunicado, las cuatro instituciones recordaron que “si bien la economía mundial sigue mostrando resistencia, los efectos del conflicto de manera desproporcionada a los países más vulnerables”, debido al aumento de los precios del petróleo y de los fertilizantes.
Durante las reuniones del FMI y del BM, a mediados de abril, la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva, aseguró que la institución estaba preparada para hacer frente a un aumento de la demanda de ayuda por parte de los países en dificultades.
En aquel momento estimó entre 20.000 y 50.000 millones de dólares el monto de la ayuda adicional que podría ser necesaria a causa de la guerra.
Aunque las tres partes beligerantes han llegado a un acuerdo para un alto el fuego, prorrogado una primera vez y hasta ahora respetado en términos generales, Washington y Teherán aún no han logrado ponerse de acuerdo sobre un texto común que permita una salida a la crisis.
Irán, por su parte, ha puesto en marcha las estructuras administrativas necesarias para gravar de forma permanente el tráfico marítimo que pasa por el estrecho, que el país comparte con el sultanato de Omán.
- Fuente: AFP
Lea más: EE. UU. e Irán debaten “sobre un par de cuestiones”, afirma Vance
Dejanos tu comentario
Paraguay podría beneficiarse con inversión de USD 25.000 millones en integración gasífera
Paraguay aparece como uno de los potenciales beneficiarios de la nueva estrategia de integración gasífera impulsada por los países del Mercosur y Chile, un proyecto regional que prevé movilizar inversiones superiores a USD 25.000 millones y generar intercambios comerciales de gas natural por hasta USD 5.000 millones anuales.
La iniciativa fue presentada en São Paulo durante el encuentro “Integración gasífera en el Mercosur + Chile: hacia un mercado regional”, organizado por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.
El proyecto contempla el desarrollo de corredores energéticos, ampliación de gasoductos y nuevas conexiones regionales entre Argentina, Brasil, Bolivia, Uruguay, Chile y Paraguay, con el objetivo de fortalecer la seguridad energética, reducir costos y aumentar la competitividad industrial de la región.
Para Paraguay, uno de los puntos más relevantes del estudio es el potencial de desarrollo industrial vinculado al corredor bioceánico y al Chaco paraguayo. El informe identifica oportunidades concretas para industrias intensivas en consumo de gas natural, como la producción de fertilizantes, siderurgia y generación eléctrica de base.
Según las proyecciones presentadas, el corredor bioceánico asociado al Chaco podría registrar una demanda inicial de 4 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, con posibilidades de expansión a medida que se desarrollen nuevas industrias y proyectos logísticos en la zona.
Además del impacto energético, la integración regional apunta a generar condiciones más favorables para atraer inversiones privadas, impulsar empleos industriales y reducir la dependencia regional de combustibles importados más costosos, como el gas natural licuado (GNL), el gasoil y parte de las importaciones de electricidad.
Las simulaciones realizadas por OLACDE muestran que los flujos regionales de exportación podrían alcanzar entre 60 y 70 millones de metros cúbicos diarios bajo escenarios de mayor integración y flexibilización tarifaria.
Los beneficios económicos regionales proyectados oscilan entre USD 900 millones y USD 2.000 millones anuales, considerando ahorro en costos energéticos, optimización de infraestructura existente y mayores ingresos por tránsito de gas entre países.