Los presidentes de Paraguay y Brasil, Santiago Peña y Luis Inácio “Lula” da Silva, se reunieron el domingo último en la ciudad brasileña de Campo Grande para analizar el Anexo C del Tratado de Itaipú. La importancia de este documento binacional radica en que rige la parte económica y financiera de la hidroeléctrica de ambos países, que necesita algunos ajustes de cara al futuro inmediato. Paraguay tiene sus pretensiones para lograr los máximos beneficios posibles, que tienen que estar en línea con las del vecino país.
Luego de la reunión de ambos mandatarios quedó claro que todavía no hay un acuerdo y que se seguirán estudiando los diferentes elementos que se tienen que conciliar para llegar a un propósito común en breve tiempo. Por eso ambos presidentes volverán a encontrarse tanto en Paraguay como en Brasil, en el curso del semestre.
El tema de fondo es que en el Anexo C se establezcan tarifas adecuadas para que el Paraguay pueda vender la energía suya que no utiliza a precios de mercado a los diferentes interesados, que son entidades privadas. Como ya no está obligado a entregarle su excedente eléctrico a Brasil, como establecía el tratado que ya no rige, entonces nuestro país busca ventajas económicas y comerciales para mejorar sus ingresos con la venta que realice.
El Anexo C del Tratado de Itaipú dispone las bases financieras y de la entrega de energía de la central binacional. Esto incluye el costo del servicio, la comercialización de la energía. Anteriormente incluía el pago de royaltíes y la compensación por la energía que Paraguay cedía al Brasil.
Como eso ya no ocurre, sino que nuestro país ya no cede su energía, tiene que acordar fundamentalmente una buena tarifa para que lo que comercialice con los compradores pueda ser financieramente conveniente a los intereses paraguayos.
En canciller nacional Rubén Ramírez explicó lo que acordaron ambos mandatarios en el reciente encuentro en la capital del estado de Mato Groso del Sur. “Se han acordado visitas recíprocas, atendiendo la invitación del presidente Santiago Peña al presidente Luis Ignacio Lula Silva. Va a visitar nuestro país y al mismo tiempo el presidente Santiago Peña va a visitar oficialmente en visita de estado la República Federativa del Brasil a invitación de Lula”, explicó el ministro en una conferencia de prensa.
Agregó que, en la reunión del domingo, ambos presidentes estuvieron de acuerdo en que los resultados de la negociación del Anexo C del Tratado de Itaipú tienen que ser beneficiosos para ambas naciones. Justamente para ello dieron instrucciones a los equipos técnicos y a los cancilleres de avanzar en el menor tiempo posible.
El ministro resaltó que el encuentro que tuvieron los dos presidentes se está dando en un momento de muy buenas relaciones diplomáticas entre ambas naciones, en que los presidentes comparten una visión geopolítica común, de posicionar al Mercosur como un mecanismo regional de integración. También comparten la idea de que la hidroeléctrica de Itaipú sea un motor del desarrollo de ambos países.
Algo importante que destacar son los encuentros que tendrán los presidentes, que sin duda serán útiles para canalizar inquietudes y mejorar los negocios de ambas naciones. No serán solo visitas de mera cortesía diplomática sino reuniones en que se debatirán las posibilidades de mejorar los ingresos del país con la mejor utilización de su energía.
La gestión del presidente Lula da Silva trae muy buenos recuerdos a nuestro país, porque durante su administración anterior, el 25 de julio de 2009, firmó el acuerdo histórico con Paraguay por el que se triplicó para nuestro país el pago de compensación de la energía paraguaya de Itaipú que se le cedía a Brasil, y se dispuso que podía vender su energía en forma directa al mercado privado brasileño. Ese hecho se consideró un paso de trascendencia para la soberanía de Paraguay sobre sus recursos energéticos.
Teniendo en cuenta esos antecedentes se tiene la convicción de que los acuerdos que se vayan haciendo con el país vecino serán de utilidad para Paraguay, porque se está ante una administración cuyo dirigente principal ha demostrado en el pasado fuertes signos de buena voluntad y amistad hacia la nación paraguaya.
Las negociaciones que continúan y que tendrán como telón de fondo los encuentros entre los presidentes de ambos países arrojan señales positivas y pueden dar lugar a acuerdos oportunos y provechosos.