Ciudad del Este. Agencia Regional.
La Cámara de Comercio y Servicios de Ciudad del Este continuará en su búsqueda de lograr leyes que otorguen ventajas impositivas al comercio fronterizo y permitan recuperar la competitividad que ha venido perdiendo cada vez más en diferentes productos. Es lo que explicó el presidente del gremio, Said Taigen, ante consulta de La Nación/Nación Media, al pasar el primer cuatrimestre del año.
“Es sabido que trabajamos mucho para que nuestro proyecto de ley pueda ser aprobado en el Congreso Nacional, pero no fue posible por diferentes razones, entre ellas, el rechazo por parte de otros sectores empresariales del país, pero una vez instalado el nuevo gobierno, creemos que se tomará en cuenta nuestra pérdida de ventajas con relación a los Duty Free en las ciudades fronterizas”, manifestó Taigen.
Mencionó que cada vez van quedando menos productos que mantienen mejores precios que en las tiendas Duty Free de Foz de Yguazú, porque existen varios que ya tienen precios dos y tres veces más que en los comercios con regímenes especiales que existen en Brasil. El Duty Free ya se instaló hace varios años en Foz de Yguazú, pero recién ahora ya son varios los comercios, según el titular del gremio de comercio.
Otro pedido que mantiene la Cámara de Comercio es la ampliación de la lista de 700 productos con excepción impositiva, según el régimen de turismo. Taigen dijo que los otros países del Mercosur tienen vía libre para la importación de productos, sin impedimentos, salvos las específicamente prohibidas, pero que en el caso de Paraguay no es así y hay mucha limitación en la nómina de productos por la excepción impositiva.
Asimismo, Taigen informó que antes de la asunción del nuevo gobierno intentarán mantener reuniones con quienes serán las futuras autoridades y plantearán un plan de trabajo para la búsqueda de herramientas que les ayude a mejorar los precios en el comercio de Ciudad del Este y hacer la reactivación comercial.
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Sector maderero apunta a 500.000 hectáreas, pero necesita financiamiento e infraestructura
Paraguay pasó de 204.000 hectáreas forestadas en 2022 a más de 340.000 en 2024. Para sostener el crecimiento y dar el salto industrial, el sector pide más créditos de largo plazo, mejores corredores logísticos, energía estable e incentivos para agregar valor a la madera.
El sector forestal paraguayo proyecta una nueva etapa de expansión, con la meta de alcanzar las 500.000 hectáreas forestadas y duplicar o incluso triplicar sus exportaciones en los próximos cinco años. Sin embargo, para convertir ese potencial en un desarrollo industrial sostenido, todavía necesita resolver desafíos estructurales vinculados al financiamiento, la infraestructura y la capacidad de procesamiento.
Según Diego Puente, presidente de la Federación Paraguaya de Madereros (Fepama), los registros oficiales del Instituto Forestal Nacional (Infona) muestran que la superficie forestada pasó de unas 204.000 hectáreas en 2022 a más de 340.000 en 2024. A esto se suma una ola de inversiones nacionales e internacionales que podría impulsar la producción y las ventas al exterior, luego de que los envíos forestales superaran los USD 100 millones en los últimos ejercicios.
Uno de los principales obstáculos es el acceso al crédito. “La producción forestal tiene un ciclo biológico de entre 7 y 15 años, un plazo que no siempre se ajusta a las condiciones del sistema financiero comercial”, explicó Puente. Por ello, Fepama considera necesario fortalecer las líneas de crédito forestal mediante la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y la banca privada, con tasas competitivas y períodos de gracia acordes con los tiempos de cosecha.
La infraestructura también resulta determinante, puesto que el sector necesita corredores viales transitables durante todo el año en cuencas productivas de San Pedro, Caaguazú, Concepción, Itapúa, Caazapá y el Chaco. Asimismo, la navegabilidad de la hidrovía Paraguay-Paraná, el dragado permanente y el Corredor Bioceánico son claves para facilitar el traslado de cargas y mantener costos logísticos competitivos. A esto se suma la necesidad de garantizar energía eléctrica trifásica estable en zonas rurales e industriales.
El desafío de industrializar la madera. Para Puente, el crecimiento no debe limitarse a la exportación de rollizos o madera aserrada básica. “La oportunidad está en desarrollar productos de mayor valor agregado, como tableros, madera de ingeniería para la construcción, viviendas modulares, bioenergía, pellets y muebles destinados a mercados internacionales”, destacó el titular de Fepama.
¿Cuáles son las principales necesidades? Puente sostiene que el país necesita una política de Estado foresto-industrial que articule al sector público y privado. Entre las medidas planteadas figuran agilizar los incentivos de la Ley 60/90 y el régimen de maquila, facilitar las certificaciones internacionales y garantizar seguridad jurídica sobre la tenencia de la tierra.
La formación de técnicos especializados en procesamiento, secado y operación de maquinaria también forma parte de las prioridades para fortalecer la competitividad.
En ese contexto, Fepama celebró el anuncio de una inversión de USD 200 millones de JP Morgan, al considerarlo una señal del potencial del sector como motor de desarrollo sostenible para las próximas décadas.
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Paraguay analiza nuevas rutas para captar cargas regionales
El Consejo Nacional de Logística abordó proyectos vinculados a la hidrovía Paraguay-Paraná, el ferrocarril, nuevos pasos fronterizos y la Ruta Bioceánica, con el objetivo de ampliar las alternativas de transporte y mejorar la competitividad del país.
Princiapales temas y proyectos. Paraguay busca ampliar sus alternativas de transporte y fortalecer su capacidad para captar cargas de la región. En ese marco, el Consejo Nacional de Logística analizó nuevas iniciativas de infraestructura y conectividad durante su sexta reunión, con participación de representantes del sector público y privado.
El encuentro fue encabezado por el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, con el acompañamiento del viceministro de Comercio, Alberto Sborovsky. Entre los principales temas abordados figuraron proyectos vinculados a la hidrovía Paraguay-Paraná, iniciativas ferroviarias, nuevos pasos fronterizos y las oportunidades asociadas a la Ruta Bioceánica.
Las propuestas forman parte de una agenda orientada a ampliar las vías de conexión con los países vecinos, facilitar el movimiento de cargas nacionales y regionales y generar mejores condiciones para la comercialización de la producción paraguaya.
Más alternativas de transporte. El presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (CAFyM), Bernd Gunter, destacó el espacio de diálogo impulsado por el Consejo y las perspectivas que abren los proyectos analizados para el desarrollo de la infraestructura logística.
“Se habló de hidrovía y muchos proyectos también ferroviarios en puerta, lo cual nos llena de entusiasmo al saber que Paraguay apunta a otros medios de transporte, apunta a captar carga de la región”, expresó.
Gunter también resaltó las expectativas en torno al desarrollo de la Ruta Bioceánica y la importancia de mantener la coordinación entre el Gobierno y el sector privado para avanzar en iniciativas que fortalezcan la posición logística del país.
Costos y competitividad. Desde el sector productivo, Wilson Sedy, representante de la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod) ante el Consejo, señaló que disponer de distintas opciones de transporte permite evaluar costos operativos y alternativas para llevar los productos paraguayos a los mercados internacionales.
“Es muy importante porque nos da opciones a nosotros como productores de poder salir al mundo y ver costos operativos de distintas índoles”, afirmó.
Sedy también valoró la participación de los productores en las mesas de trabajo del Ministerio de Industria y Comercio, al considerar relevante que sus necesidades sean escuchadas en el análisis de nuevas conexiones logísticas.
“Celebramos que desde el Ministerio de Industria y Comercio lleven estas mesas de trabajo en donde nos involucren a trabajar con el Gobierno y que se nos escuche justamente para dar nuestro parecer sobre las situaciones que se presentan y sobre nuevas opciones de pasos logísticos”, agregó.
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Competir mejor para crecer más
Alonso Chaverri-Suárez, representante del Grupo BID en Paraguay
Paraguay ha construido en los últimos años una sólida base macroeconómica que hoy despierta interés fuera de sus fronteras. Pero la estabilidad, por valiosa que sea, no resuelve por sí sola una pregunta que importa cada vez más: ¿cómo hacemos para que más empresas surjan, crezcan, innoven, compitan y generen más y mejores empleos?
Esa pregunta estuvo presente en la VI Jornada de Economía del Banco Central del Paraguay, un evento realizado a finales de agosto. Desde 2021, el Grupo BID acompaña este foro, que se ha convertido en una cita importante para discutir los desafíos económicos de Paraguay y de la región con investigadores y especialistas de primer nivel.
Por estas jornadas han pasado economistas como Graciela Kaminsky y Federico Sturzenegger. También James Robinson, quien participó en la edición de 2024 y, pocas semanas después, recibió el Premio Nobel de Economía. Este año, la conversación volvió a recorrer temas como política monetaria, macroeconomía internacional, estabilidad financiera y otras cuestiones que están entrando con fuerza en la agenda económica.
Desde el Grupo BID nos interesa que este tipo de debates ocurra en Paraguay. Nos interesa porque las buenas políticas necesitan evidencia, contraste de ideas y una mirada que vaya más allá de la coyuntura. Ese trabajo forma parte de nuestra relación con el país tanto como el financiamiento de infraestructura, programas públicos o las inversiones clave del sector privado.
En esta edición, Matías Busso, economista principal del Departamento de Investigación del BID, presentó algunas conclusiones del estudio Mercados y desarrollo: Cómo la competencia puede mejorar vidas.
El trabajo estima que, si América Latina y el Caribe alcanzara los niveles de competencia de las economías avanzadas, el PIB per cápita de la región podría ser hasta un 11% más alto y la desigualdad, un 6% menor. Hay una idea de ese trabajo que vale la pena mirar desde Paraguay, y es que cuando existe competencia real, las empresas tienen más incentivos para ser productivas, innovar y ofrecer mejores productos. Potencialmente, los consumidores pueden acceder a mejores precios y los trabajadores pueden beneficiarse de una economía que genera más oportunidades e ingresos.
América Latina y el Caribe todavía tiene mercados menos competitivos que las economías avanzadas. Parte de la explicación está en barreras que dificultan la entrada de nuevas empresas, regulaciones que pueden terminar protegiendo a quienes ya están instalados y debilidades institucionales para defender la competencia.
Hay mucho que los países pueden hacer. Reducir obstáculos al comercio dentro y fuera de sus fronteras. Revisar regulaciones que dificultan innecesariamente la entrada de nuevos actores. Fortalecer a las instituciones encargadas de cuidar la competencia. Son decisiones que pueden parecer técnicas, pero terminan afectando parámetros muy concretos, como cuánto paga una familia por un producto, qué posibilidades tiene una empresa de crecer o qué tan fácil es para un emprendedor entrar a un mercado.
Hay un actor que concentra buena parte de ese potencial de mejora: la empresa mediana, el eslabón que más rápido siente el efecto de mercados más o menos competitivos. Aquí, Paraguay tiene una oportunidad particular.
La empresa mediana puede ocupar un lugar mucho más importante en la economía paraguaya. Cuando una pequeña empresa logra crecer, ganar escala y disputar mercado a compañías consolidadas, obliga a todos a mejorar. El problema aparece cuando son muy pocas las que consiguen dar ese salto.
Ahí está una parte relevante de la próxima etapa de Paraguay. Crear condiciones para que más empresas puedan convertirse en competidores más productivos. Desde el Grupo BID queremos seguir aportando conocimiento y experiencia para acompañar ese proceso, trabajando junto con el sector público y, muy especialmente, con el sector privado, quienes todos los días invierten, producen y generan empleo en el país.
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Pya’e Porã acelera el registro de marcas y ya concedió 23 certificados
El plan piloto de la Dinapi busca reducir a tres meses el tiempo de concesión de marcas para productos de sectores estratégicos.
Agilizar la concesión de registros. Reducir los tiempos de los trámites vinculados a la propiedad intelectual es el objetivo del Plan Piloto “Pya’e Porã”, implementado por la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi) desde marzo de 2026.
La iniciativa establece un mecanismo acelerado para la concesión de marcas vinculadas a determinados productos de los sectores de cosméticos, productos farmacéuticos, dispositivos médicos, alimentos y bebidas.
El proyecto busca abreviar significativamente el plazo de concesión de una marca a tres meses, sin modificar los criterios técnicos ni jurídicos de registrabilidad. De esta manera, la Dinapi apunta a optimizar los procesos administrativos y brindar respuestas más oportunas a sectores considerados estratégicos.
Los primeros resultados y avances. Según el primer corte realizado al 30 de julio por la Dirección General de Propiedad Industrial, fueron recibidos 216 expedientes, de los cuales 93 cumplieron con los requisitos formales para la emisión de las órdenes de publicación.
Posteriormente, 40 expedientes superaron la etapa de publicación y ausencia de oposiciones y fueron remitidos al Departamento de Examen de Fondo. Como resultado de este proceso, 23 registros de marcas fueron concedidos, con sus respectivos certificados emitidos dentro de los plazos establecidos para el procedimiento acelerado.
Uno de los principales resultados corresponde a la primera marca concedida bajo el Plan Piloto Pya’e Porã. Se trata de “Olenka”, del rubro cosmético, correspondiente a la Clase 03 de la Clasificación de Niza. Su concesión se concretó en 105 días, plazo que incluye los feriados nacionales registrados durante el periodo de procesamiento.