El porcentaje de agua útil para las zonas de cultivos de soja, canola, maíz y pastura implantada, se encuentra con reserva de humedad adecuada, en relación a las necesidades hídricas. Foto: Archivo.
Suelos están con reserva de humedad adecuada para cultivos, afirman
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El Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), en su último reporte de las condiciones agrometeorológicas para los próximos días, señala que las condiciones de los suelos en las principales zonas de cultivos agrícolas se encuentran con reserva de humedad adecuada, en relación a las necesidades hídricas.
Esto, conforme al seguimiento que realiza el Inbio, en base a la plataforma de Balance Hídrico Agrícola (BHAg/MAG/IICA/DMH), como herramienta para el monitoreo del contenido de agua disponible en el suelo o considerado como “% de agua útil” especialmente para los cultivos de soja, canola, maíz y pastura implantada.
El informe desglosa en primer lugar el monitoreo del contenido de agua útil para los cultivos de maíz zafriña, que arroja condiciones de déficit leve entre un 25-50% en especial para el departamento de Caaguazú, y en de reserva adecuada en un 50-70% en especial para Alto Paraná seguido de Canindeyú.
En tanto que los mapas del contenido de agua útil para el cultivo de pastura implantada en 8 departamentos del país, indica que se encuentran entre déficit leve en un 25-50% para Caaguazú. Los que están con reservas más adecuadas son Misiones, también San Pedro aunque con cierto déficit, al igual que Paraguarí y Caazapá que en menor medida están en déficit, pero a mayor escala con reservas adecuadas.
Ya en el caso de Ñeembucú, Amambay y Concepción presentan condiciones de mayores reservas adecuadas de humedad, en algunas zonas con reservas óptimas e incluso algunos lugares en menor medida llegan al exceso hídrico. Todas las condiciones señaladas estarían asociadas al régimen pluviométrico, las características físicas de los suelos y la evapotranspiración, conforme al boletín técnico.
El informe también incluye el pronóstico de temperatura mínima extrema para los próximos días que incluye hasta el 1 de mayo, que estima un descenso de hasta los 12 a 13 °C, en especial hacia el sureste de la Región Oriental, y en algunos núcleos en el bajo chaco y al extremo oeste de la Región Occidental.
A la vez, el pronóstico de precipitación para el mismo periodo que incluye desde el 24 de abril al 01 de mayo, prevé acumulados de lluvias en niveles variables. Los valores más elevados se observarían hacia el centro, centro norte y centro este de la Región Oriental, con registros igual o levemente superiores a los 50 mm.
Bajo nivel de lluvias facilitará el avance de trabajos mecanizados en el sector agro
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El Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) informó que durante el período comprendido entre el 27 de julio y el 3 de agosto, las precipitaciones continuarán presentando una distribución desigual en los cultivos el territorio nacional. Esto favorecerá la continuidad de actividades mecanizadas en los cultivos sin interrupciones significativas por exceso de humedad, según informaron este lunes.
Los mayores acumulados estarían entre 30 y 55 mm, y se concentrarán sobre el extremo sur y sureste de la Región Oriental, principalmente en sectores de Itapúa, el sur de Caazapá y áreas cercanas. En tanto, en la zona central del país los sectores de Presidente Hayes, Concepción y San Pedro, las temperaturas medias oscilarán entre 24 y 28 °C, proporcionando condiciones adecuadas para el crecimiento de los cultivos de invierno y el desarrollo de las actividades pecuarias.
Fue el uso de la biotecnología lo que permitió el despegue de la agricultura paraguaya, según Santiago Bertoni, actual asesor de la UGP. Foto: Ilustrativa
Tecnología en el campo: la apuesta del agro para producir más y mejor
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Por Sofía Céspedes
La tecnología dejó de ser un complemento dentro del agro para convertirse en una herramienta central de competitividad. En un contexto marcado por la variabilidad climática, el aumento de los costos de producción y la necesidad de mantener rendimientos sostenibles, los productores paraguayos incorporan cada vez más herramientas digitales para optimizar sus decisiones y mejorar la eficiencia en el campo.
Hoy, conceptos como agricultura de precisión, monitoreo satelital, drones, sensores e inteligencia artificial forman parte de un proceso de transformación que avanza tanto en la agricultura extensiva como en otros rubros productivos. El objetivo es claro: producir más, utilizar mejor los recursos y reducir riesgos.
Según Santiago Bertoni, exministro de Agricultura y Ganadería (MAG) y actual asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), este proceso tiene sus raíces en la incorporación masiva de la biotecnología a comienzos de este siglo.
“Fue el uso de la biotecnología lo que permitió el despegue de la agricultura paraguaya. Pasamos de producir aproximadamente 3 millones de toneladas (hace dos décadas) a cerca de 10 millones de toneladas en la actualidad”, afirmó en conversación con La Nación/Nación Media.
A partir de entonces, la adopción de nuevas tecnologías permitió consolidar sistemas como la siembra directa y la rotación de cultivos, impulsando una mayor productividad en rubros como soja, maíz y trigo.
Agricultura de precisión
La evolución tecnológica del agro paraguayo ya no se limita a la maquinaria tradicional. Actualmente, numerosos productores utilizan sistemas GPS y autoguiado de tractores, monitores de rendimiento instalados en cosechadoras y herramientas que permiten aplicar fertilizantes o semillas de manera diferenciada según las características de cada parcela.
Estas tecnologías generan información en tiempo real y permiten realizar intervenciones más precisas, reduciendo desperdicios y optimizando recursos. “La eficiencia productiva es fundamental para Paraguay. Y esa eficiencia solamente se logra con conocimiento y con el uso de tecnología”, sostuvo Bertoni.
A ello se suman drones y sistemas de monitoreo satelital que permiten observar el comportamiento de los cultivos, medir humedad del suelo, evaluar la cobertura vegetal y detectar problemas antes de que se traduzcan en pérdidas económicas.
La disponibilidad de datos climáticos también se convirtió en una herramienta estratégica para planificar siembras, cosechas y selección de variedades, especialmente en un escenario donde los eventos climáticos extremos tienen cada vez mayor incidencia sobre la producción.
La evolución tecnológica del agro paraguayo ya no se limita a la maquinaria tradicional. Foto: Pixabay/Ilustrativa
Drones, sensores y monitoreo
En la horticultura, el avance tecnológico se observa principalmente en la automatización de sistemas de riego y en el uso de sensores para medir variables ambientales.
Edgar Frutos, especialista de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), explicó que cada vez más productores incorporan sistemas automatizados controlados por sensores.
Estas herramientas permiten ajustar la cantidad de agua utilizada según las necesidades reales de los cultivos y las condiciones ambientales. “El uso de sensores permite tomar mejores decisiones y optimizar recursos. Hoy podemos determinar si es necesario regar cinco minutos o veinte minutos, según las condiciones reales del cultivo”, indicó.
Actualmente, el MAG trabaja además en proyectos que utilizan drones multiespectrales y monitoreo satelital para la detección temprana de enfermedades, permitiendo actuar antes de que los daños sean visibles a simple vista.
Frutos señaló que la tecnología se vuelve especialmente importante ante fenómenos climáticos como El Niño, que puede generar largos períodos de lluvia y humedad, aumentando el riesgo sanitario en los cultivos. En estos casos, los sistemas de monitoreo permiten realizar un seguimiento constante y reaccionar con mayor rapidez ante posibles amenazas productivas.
Los desafíos
Aunque la transformación tecnológica avanza, todavía existen obstáculos importantes para ampliar su adopción.
El principal sigue siendo el costo inicial de inversión, especialmente para pequeños productores. Sin embargo, tanto Bertoni como Frutos coinciden en que estas herramientas tienden a amortizarse con el tiempo mediante mayores rendimientos, reducción de pérdidas y una mejor utilización de los insumos.
Además, cada vez más productores acceden a la tecnología mediante servicios tercerizados, alquiler de equipos o a través de cooperativas de producción que facilitan el acceso a herramientas avanzadas.
Otro desafío importante es la infraestructura. La falta de conectividad, energía eléctrica de calidad y caminos adecuados limita la utilización de tecnologías digitales en varias regiones productivas del país. “Hay zonas donde no se puede pensar en una utilización masiva de ciertas tecnologías por falta de internet, energía o infraestructura vial”, advirtió Bertoni.
La inteligencia artificial aparece como la próxima etapa de esta transformación. Aunque su uso todavía es incipiente, los especialistas consideran que tendrá un papel cada vez más relevante en el procesamiento de datos generados por sensores, drones e imágenes satelitales, ayudando a los productores a tomar decisiones más rápidas y precisas.
La tendencia, sin embargo, ya está en marcha. El agro local pasó de depender exclusivamente de la experiencia de campo a incorporar herramientas basadas en datos, monitoreo permanente y análisis digital.
Este sector sigue siendo uno de los principales motores de la economía nacional, y por ello, la tecnología se perfila como una de las claves para sostener la competitividad y enfrentar los desafíos de los próximos años.
En conversación con La Nación, Eduardo Miyamoto, presidente de la Cooperativa Agroindustrial Colmena Asunción (Caica), explicó que la incorporación de tecnología en la producción frutihortícola avanza de manera gradual en La Colmena, aunque todavía existen limitaciones para una adopción más amplia de herramientas como los drones.
En cuanto al sistema de riego, señaló que la zona cuenta con una infraestructura que data de finales de la década de 1980, construida con apoyo de la cooperación japonesa.
El sistema utiliza agua que llega por gravedad y abastece principalmente a productores de hortalizas y frutas. Sin embargo, fue diseñado originalmente para unas 120 familias y actualmente es utilizado por más de 400, lo que genera una creciente presión sobre la disponibilidad del recurso hídrico.
Miyamoto comentó que algunos productores ya incorporan tecnologías más avanzadas, como sensores para monitorear el uso del agua y sistemas de fertirriego, que permiten aplicar nutrientes junto con el riego para mejorar la productividad de los cultivos.
Respecto al uso de drones, indicó que ya se realizaron algunas pruebas para tareas de fumigación, aunque los resultados todavía presentan limitaciones en determinados cultivos. Citó como ejemplo la producción de uva, donde las frutas se desarrollan por debajo de los parrales, dificultando que los productos aplicados desde el aire lleguen de manera uniforme a toda la planta.
Lluvias de la semana beneficiarán a cultivos de invierno
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El Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), informó que las lluvias previstas para esta semana representarán un aporte favorable de humedad para los suelos, beneficiando cultivos de invierno, cobertura vegetal y recuperación hídrica local. Según el reporte, las precipitaciones se distribuirán de manera heterogénea en distintas zonas del país.
Los acumulados más importantes estarán concentrados hacia sectores del noreste y este de la Región Oriental, mientras que gran parte del Chaco y el sur del país presentarían lluvias más limitadas, informaron. “En el centro del país, incluyendo Concepción, Cordillera, Caaguazú, Guairá y parte de Presidente Hayes, predominarían acumulados moderados, generalmente entre 8 y 20 mm, suficientes para sostener niveles adecuados de humedad sin generar excesos importantes”, mencionaron.
Las precipitaciones más significativas se concentrarían principalmente sobre Canindeyú, en sectores de Alto Paraná y áreas próximas a Amambay y San Pedro, donde podrían registrarse acumulados aproximados entre 20 y 32 mm con núcleos localizados que podrían alcanzar valores cercanos a 48 mm.
Por otro lado, hacia el Chaco central y occidental, así como sectores del sur del país (Ñeembucú y parte de Misiones), se esperan acumulados más bajos, en torno a 1 a 10 mm, configurando un escenario de menor aporte pluvial, aunque favorable para la continuidad de trabajos de campo y actividades pecuarias, explicaron.
En cuanto a las temperaturas, señalaron que algunos días podrían registrar temperaturas mínimas considerablemente inferiores, especialmente durante madrugadas despejadas, pudiendo descender a valores cercanos o incluso inferiores a 10–12 °C en algunas localidades del sur y sureste del país. Sin embargo, estas condiciones también podrían resultar beneficiosas para cultivos de estación fresca y para disminuir la presión térmica sobre sistemas productivos.
Las temperaturas medias más elevadas se registrarían sobre el norte del Chaco y Alto Paraguay, con valores aproximados entre 20 y 22 °C, manteniendo jornadas relativamente templadas durante el día. En sectores como Presidente Hayes, Concepción y San Pedro, se prevén temperaturas medias entre 17 y 19 °C, generando condiciones más frescas y favorables para reducir el estrés térmico tanto en cultivos como en producción animal.
FMI y Venezuela avanzan en negociación sobre monitoreo y asistencia
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El Fondo Monetario Internacional (FMI) y Venezuela mantienen discusiones para el regreso paulatino del país sudamericano a los programas de monitoreo y de asistencia de la institución, declaró este jueves la portavoz del Fondo, Julie Kozack.
El FMI y el Banco Mundial anunciaron en abril la reanudación de sus relaciones con Venezuela, congeladas desde 2019.
El vicepresidente de Economía y Finanzas venezolano, Calixto Ortega Sánchez, se reunió con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, la semana pasada en Washington, explicó el portavoz.
“Discutieron sobre cómo el FMI puede apoyar los esfuerzos de Venezuela para fortalecer su estabilidad macroeconómica”, indicó.
“Eso incluye una vía para llevar a cabo una consulta en virtud del artículo IV”, añadió.
Todos los miembros del FMI están obligados a aceptar una revisión anual de sus cuentas, lo que se conoce como consulta del Artículo IV del Convenio Consultivo del Fondo.
La última vez que las autoridades monetarias y financieras venezolanas se reunieron formalmente con una misión del FMI fue en 2004.
El vicepresidente venezolano y la jefa del FMI discutieron “las prioridades de asistencia técnica” o cómo mejorar “las estadísticas macroeconómicas”, indicó el portavoz.
Uno de los temas más delicados de la negociación es la reanudación del acceso a las reservas de Venezuela en el Fondo, el equivalente a 5.100 millones de dólares.
Otra cuestión es la renegociación de la deuda exterior venezolana, algo en lo que el Fondo “no está todavía involucrado”, precisó Kozack.
El Banco Central de Venezuela no publica datos oficiales sobre la deuda pública externa desde 2018, cuando el monto ascendía a casi 90.000 millones de dólares.
Estados Unidos ha ido acelerando el levantamiento de sanciones tras el derrocamiento del presidente Nicolás Maduro en enero mediante una operación militar.
El Tesoro estadounidense admite ahora “determinados servicios” en relación con esa reestructuración de la deuda, pero aún quedan pendientes otras sanciones, que Washington mantiene como forma de control sobre las finanzas públicas venezolanas.