Se espera que para mediados de marzo, la primera cosecha de soja de este 2023 termine de buena manera, según presagió el presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo, quien aseguró que esto será el principio de un repunte económico para el sector.
Cabe contextualizar que la producción de soja viene de años difíciles por consecuencia de la sequía ocasionada por el fenómeno climático La Niña. Es en ese marco el titular de la UGP estima tener un año mucho más efectivo para las cosechas en comparación al “terrible” año 2022.
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“Todavía no llegamos a la mitad de la cosecha y se tiene mucha expectativa en las variables, dar una perspectiva de decir tantas toneladas vamos a tener es muy arriesgado, pero si vamos a tener una cosecha relativamente buena que va a permitir el rebrote de la economía”, manifestó en la 1020 AM.
También expuso que hoy están trabajando plenamente en la cosecha que inició la tercera semana de enero y que se encuentran levantando parcelas desde 1.200 kilos por hectárea en algunas ciudades del sector sur y más de 3.500 kilos en localidades de Alto Paraná, sector este. “Estamos con un mosaico que es producto de la temporada de aguacero que pasó en el mes de diciembre”, acotó.
No dejó de lado que la sequía sigue permeando en ciertas zonas de cultivo, pero ya no con la misma fuerza que meses atrás, por lo que no se puede hacer una estimación de daños específicos. “Hay buena perspectiva sobre todo el año horrible que fue el año pasado”, remarcó Cristaldo.
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Cristaldo explicó que cualquier repunte es un oxígeno para el productor y sostuvo que cree que van a estar razonablemente bien, “excepto en algunos bolsones donde no llovió como en San Pedro, pero es normal”. Afirmó que es muy complejo en este momento sacar una conclusión categórica, pero dijo: “estamos mejor que el año pasado y vamos a tener mejor cosecha”.
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Modelo “llave en mano” apunta a reducir tiempos, costos y complejidad en grandes proyectos
El modelo de construcción “llave en mano” gana espacio en proyectos industriales, logísticos, agroindustriales y de retail de gran escala, impulsado por la necesidad de reducir la complejidad de las obras y contar con mayor previsibilidad sobre plazos, costos y calidad. La modalidad concentra en un único responsable distintas etapas que tradicionalmente son gestionadas por varios proveedores.
El esquema contempla una gestión integral que puede abarcar desde la ingeniería y el diseño estructural hasta la fabricación de estructuras metálicas, ejecución de pisos industriales, construcción y gerenciamiento de obra. De esta manera, el proyecto se desarrolla bajo una planificación conjunta, con el objetivo de que las distintas etapas avancen de forma coordinada y la infraestructura sea entregada lista para operar.
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Uno de los principales aportes del modelo es la reducción de las interfaces entre diferentes actores. La centralización facilita la toma de decisiones, permite anticipar posibles desvíos y favorece un mayor control sobre variables como el cronograma y el presupuesto. Esta característica cobra especial importancia en obras de gran escala, donde una demora o incompatibilidad en una etapa puede repercutir sobre todo el proyecto.
El avance de esta modalidad acompaña las nuevas necesidades de infraestructura de sectores como la industria, la logística, la agroindustria y el retail, que requieren instalaciones cada vez más adaptadas a sus operaciones. En este contexto, la construcción integral busca no solo resolver la ejecución de la obra, sino también agilizar la puesta en funcionamiento de las inversiones y aportar mayor previsibilidad a todo el proceso.
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El Niño pone en riesgo el consumo y podría elevar el costo fiscal para el Estado
Aunque la economía paraguaya mantiene una dinámica de crecimiento, el fenómeno de El Niño representa una variable de riesgo para el consumo y el bolsillo de los ciudadanos, especialmente hacia finales de año, explicó el economista Jorge Garicoche, en comunicación con La Nación/Nación Media.
Garicoche señaló que la experiencia de fenómenos anteriores muestra que el impacto no necesariamente se refleja en una caída abrupta de la producción. Sin embargo, el consumo puede resentirse con mayor fuerza. Recordó que entre 2014 y 2015 se observó una fuerte caída del consumo asociada, entre otros factores, a los efectos del fenómeno climático.
El economista también advirtió sobre la vulnerabilidad de las principales ciudades del país, debido a que una importante parte de la población se concentra en zonas ribereñas. Asunción y Ciudad del Este, dos de los principales centros económicos, se encuentran ubicadas al costado de ríos, lo que aumenta su exposición ante eventuales crecidas.
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A esto se suma el impacto sobre las cuentas públicas. Como antecedente, Garicoche mencionó que durante 2014, en apenas tres meses, cerca de 95.000 familias fueron desplazadas de sus hogares, según registros de la Secretaría de la Defensa Nacional. La situación implicó un costo fiscal importante para el Estado.
El efecto de El Niño, además, no será uniforme en todo el territorio. Mientras un régimen de lluvias superior al promedio podría resultar favorable para gran parte del Chaco, otras zonas de la Región Oriental podrían verse perjudicadas.
En ese contexto, Garicoche sostuvo que el crecimiento económico no necesariamente se traduce en la misma proporción en el bolsillo de la población. Si el fenómeno climático se presenta con fuerza, varios sectores comerciales podrían sentir un impacto en el gasto de los consumidores y condicionar el desempeño económico del próximo año.
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Paraguay está diversificando su producción para mejorar las exportaciones
Nuestro país, tradicionalmente productor y exportador de artículos agropecuarios, está dando pasos importantes para llegar a la siguiente posición, crecer en la industrialización y convertirse en privilegiado exportador de productos manufacturados. Para ello es fundamental el interés de la gente de negocios de otras naciones que venga a nuestras tierras con nuevos proyectos de inversión para sumarse a la economía paraguaya. Por eso lo que se está dando últimamente en la vida del país es de gran relevancia, pues tanto los organismos internacionales como los especialistas en la actividad económica están señalando hechos y perspectivas que van mostrando el crecimiento de una nueva realidad productiva.
Un informe del Banco Mundial sobre nuestro país señala el fuerte progreso económico alcanzado en los últimos veinte años mediante las reformas institucionales que priorizaron la estabilidad macroeconómica y un régimen de comercio e inversión abierto.
Por su lado, un experto economista y empresario español que conoce muy de cerca el movimiento económico resaltó las cualidades que tiene el país para atraer capital, empresas y talento extranjero.
El estudio del organismo internacional ha consignado que nuestro país debe dar tres pasos importantes para potenciar su crecimiento: Tiene que aumentar su resiliencia, impulsar la productividad y garantizar la sostenibilidad. Y para ello las instituciones públicas tienen que impulsar estas transformaciones de la economía, que incluye el mejoramiento de la calidad de los servicios públicos, el fortalecimiento del Estado de derecho y el mejoramiento de la gobernanza, que es el proceso de colaboración y toma de decisiones en el que participan el Estado, el sector privado y la sociedad civil para gestionar los asuntos públicos u organizacionales. Se entiende por resiliencia la capacidad de adaptarse a situaciones adversas y superar los momentos difíciles de manera positiva.
Ante la pregunta de qué puede hacer el Paraguay para alcanzar su máximo potencial, la respuesta es que el país no tiene que elegir entre rentabilidad y sostenibilidad, porque ambas cosas son posibles y complementarias. Una producción más sostenible generará una economía más fuerte y próspera.
Una de las tareas fundamentales es que el Paraguay tiene que diversificar sus exportaciones, para no depender solo de los recursos naturales y seguir siendo vulnerable a los riesgos climáticos y del campo internacional.
Otro de los requerimientos de importancia es que se tiene que aumentar la productividad, sobre todo en el área de la manufactura y los servicios. Esto ayudará a crear más empleos de calidad y fomentar la diversificación.
Un aspecto clave es poder lograr el crecimiento a largo plazo y la resiliencia climática, para lo que se debe actuar fomentando una gestión sostenible de los recursos naturales. Y para ello el Banco Mundial dice que se debe mejorar el acceso a la financiación y a la capacitación para impulsar el uso de las tecnologías y prácticas sostenibles en el sector agropecuario, en especial entre los pequeños productores. Agrega que al mismo tiempo hay que propiciar el manejo estratégico del sector eléctrico, que permitirá al país aprovechar mejor su abundante energía eléctrica con el fin de diversificar su actividad económica.
Un hecho de gran importancia es que se está observando un interés cada vez mayor de inversionistas de nivel internacional para desarrollar sus proyectos en el Paraguay. Esto se debe especialmente a la estabilidad económica que se tiene, las reglas claras que se han dispuesto y las posibilidades de expansión que ofrece el mercado económico. Un empresario extranjero señaló que nuestro país no solo representa una alternativa para colocar capital, sino además para instalar empresas, trasladar conocimiento y desarrollar nuevos proyectos de cara a lo que vendrá en el futuro.
Como señal del buen crecimiento del área industrial que va incrementando sus ventas al exterior, de enero a julio de este año se ha tenido un aumento interanual del 35 %, y su participación en las exportaciones llegó al 52 % del total facturado en los primeros siete meses de 2026. Para un país que se ha caracterizado por exportar preferentemente productos agropecuarios sin valor agregado, el que más de la mitad de lo que se exportó en lo que va del año provenga del sector industrial es otro logro importante que se está alcanzando. Un éxito económico que se debe valorar suficientemente por su gran importancia para el país y su gente.
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Sector lácteo registra pico de producción del 20 % ante altas temperaturas
El sector lácteo registra actualmente un pico de producción con un crecimiento cercano al 20 % respecto al mismo periodo del año pasado, debido a las condiciones favorables para la producción durante la temporada de primavera verano. Este incremento genera un mayor volumen de leche disponible, aunque también provoca una sobreoferta en el mercado y una reducción de los precios.
“Estamos experimentando aumentos de más o menos un 20 % en esta época, más que el verano pasado”, señaló el presidente de la Cámara Paraguaya de Industrias Lácteas (Capainlac), Erno Becker, en contacto con La Nación/Nación Media. Esto representa entre 300.000 y 400.000 litros adicionales al mes, generando excedentes para la mayoría de las industrias.
El aumento de la producción tiene dos efectos en el mercado, según explicó, por un lado, representa una ventaja para los consumidores debido a la reducción de los precios, mientras que para los productores significa menores ingresos. “Eso siempre tiene dos aristas, una ventaja para el consumidor y otra es menos precio para el productor, así es el mercado siempre”, manifestó.
Colocar volúmenes
Ante el excedente de producción, las industrias buscan ampliar los mercados externos para colocar el volumen adicional. Brasil continúa siendo el principal destino de las exportaciones de lácteos paraguayos, mientras que también existe expectativa de concretar envíos hacia Centroamérica, principalmente República Dominicana, además de mercados de Medio Oriente como Arabia Saudita y Turquía.
“Tenemos que buscar mercados externos”, sostuvo el presidente del gremio al explicar que el mercado nacional no tiene capacidad para absorber todo el volumen producido. En ese sentido, indicó que la intención es exportar todo lo que sea posible para evacuar los stocks, incluso considerando precios menores.
Respecto a la producción total para este año, estimó que el crecimiento global podría ubicarse en torno al 10 %, debido a que el actual pico de producción se extendería hacia finales del año. La estimación supera la proyección de crecimiento del 5 % que se manejaba en el mismo periodo pasado.
Actualmente, la producción aproximada alcanza 2,5 millones de litros diarios, volumen que podría aumentar hasta entre 2,7 millones y 2,8 millones de litros por día. “Vamos a superar los mil millones este año, y eso es bueno, hay que superarse, hay que ver nuevos mercados”, afirmó.
Además del crecimiento de la producción, el sector continúa trabajando en promociones y acciones de marketing para elevar el consumo per cápita de leche, el cual es considerado como uno de los desafíos del rubro. El consumo se ubica entre 135 y 140 litros por persona al año, aunque existen diferencias en las estimaciones debido a las cifras de población.
Por último, Becker aclaró que el 20 % mencionado corresponde al pico de producción, registrado durante la primavera y el verano, y no al crecimiento acumulado del año. “El global anual va a reducirse, no va a ser 20 %, va a ser aproximadamente 10 %, que ya es algo, es bastante”, manifestó a LN/NM.
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