Lejos de aquella premisa de concentrar solo una actividad en la zona del Alto Paraná, hoy día, con la instalación de parques industriales y la llegada de inversionistas, especialmente brasileños que tomaron esta región para asentar producciones a través del régimen de la maquila, demuestra que la reconversión es el camino para un mayor desarrollo.

Al efecto, el consultor empresarial Aldo Enrique Benítez puso en contexto los resultados de tales apuestas en dicha zona del país, que a la vez fomenta la formalización, la actividad legal y el empleo digno para un mayor derrame de la economía.

“El Alto Paraná da pasos firmes hacia la formalización del empleo de la mano de las industrias. Es la hora del Este, de su reconversión hacia empleos dignos, formales, de acceso a formación, a la bancarización con créditos y todo lo que ello conlleva”, expresó en su cuenta de twitter tras la visita en una de las industrias instaladas en este caso, en Minga Guazú.

Lea también: Rubro constructor se mueve en el Este, pero no alcanza a todos, según titular local de Capaco

Las industrias en el este generan nuevas fuentes de ingresos con empleos más dignos, señalan. Foto: Gentileza.

Transferencia de conocimiento

Destacó que las industrias se instalan y generan a la vez capacitaciones, conocimientos que se transfieren a altoparanaenses, inversión en máquinas, tecnología, es decir, se produce el derrame en la economía de un ingreso que ya existía.

En ese sentido, hizo alusión al efecto multiplicador que representan las industrias para las regiones, pues sin el salario de una costurera industrial, esta trabajadora no gastaría en la despensa; y la misma, a la vez, no podría comprar las verduras o pagar su impuesto y patente municipal.

Es así que este círculo virtuoso que se genera dinamiza la economía gracias a una nueva rueda casi desconocida para los altoparanaenses que es la industria, que transmite la esperanza de que los tiempos mejores están llegando, agregó.

Tiempos en los que no necesitarán vender en mesitas mercadería china de segunda, comiendo “marmitas” y sentados en butacas bajo el sol, sin desmerecer el digno trabajo de los compatriotas que se viran para llevar el pan a la mesa.

“Esta es la nueva historia que estamos escribiendo, gracias a la oportunidad que tenemos de mostrarles un poco nuestro trabajo, y de lo tangible e intangible que generan estas industrias localmente, así como de lo inconmensurable que es tener industrias maquiladoras en el Alto Paraná”, acotó.

Puede interesarle: CAF invertirá en Paraguay para promover el arte y espacios de debate

Dejanos tu comentario