Blanca Ceuppens Talavera, presidente de Pechugón, explicó que actualmente el volumen de procesamiento alcanza los 18.000 pollos por hora. Foto: Gentileza.
La Granja Avícola La Blanca SA es pionera en el rubro avícola, apostando a la implementación de tecnología de punta siendo la única del país en completar el ciclo de producción que involucra la recría, reproducción, incubación, engorde y la producción propia. Su marca Pechugón está presente en los hogares paraguayos desde hace 55 años. Se diferencian por su variedad de productos en diferentes presentaciones como IQF, condimentados, elaborados, apanados, bandejitas termoformadas y los precocidos.
En comunicación con La Nación, Blanca Ceuppens Talavera, presidente de la firma, explicó que actualmente el volumen de procesamiento alcanza los 18.000 pollos por hora, en tanto, su producción anual ronda los 90.000.000 de kilos de pollo.
La empresa está comprometida con su capital humano y la generación de fuentes de trabajo. “En la actualidad Pechugón genera 3.000 puestos laborales, empleando a 1.200 colaboradores de manera directa, los cuales son continuamente capacitados apoyando de esta manera a su crecimiento profesional y personal”, refirió.
Productos
Entre toda la inmensa variedad se encuentran los congelados, frescos, enteros, presas y menudencias en diferentes presentaciones como bolsitas, bandejas, de congelación rápida de manera individual ideal para estos tiempos en donde no hay mucho tiempo para cocinar. Entre ellos están las alitas, patitas, caderitas, filetes, lomitos, muslito ala, tiritas y cuadraditos de pechugas.
Pechugón genera 3.000 puestos laborales, empleando a 1.200 colaboradores de manera directa. Foto: Gentileza.
Además, continúan ampliando la línea de productos condimentados como las brochetas de ala, de corazoncito, albóndigas, asadito de muslo, especiales para ir directo a la parrilla o el horno. Y también la línea de elaborados como los nuggets, hamburguesas, milanesas, croquetas, trocitos y pechufrit.
Ceuppens explicó que exportan variados productos a más de 20 destinos como pollos enteros, presas con hueso, pechuga deshuesada, muslo deshuesado, menudencias y garras.
De enero a agosto de este año enviaron alrededor de 3.000.000 de kilos de carne de aves y menudencias. Los mercados a los que llegan son Albania, Angola, Bahamas, Benín, Cabo Verde, Haití, Hong Kong, Islas Maldivas, Tailandia, Singapur, Togo, Vietnam, entre otros.
Tecnología
En la planta de alimentos realizan el control de materia prima con constantes análisis de muestras que se toman con los brazos hidráulicos y las envían a pruebas instantáneas. También cuentan con estudios bromatológicos en laboratorio, control de los granos utilizando el sistema de termometría en los silos, un software que supervisa todo el proceso de elaboración del producto y dosificación según fórmulas específicas para cada etapa de crecimiento.
En las granjas de producción de huevos fértiles y granjas de engorde sus galpones de sistemas de ambiente controlados por PLC que presentan sensores de control de temperatura, humedad, ventilación, luz y alimentación para lograr las condiciones ideales y un entorno sano para las aves, entre otras tecnologías que hacen que su producción sea de reconocida calidad.
En cuanto al envasado de productos, Pechugón realizó un cambio importantísimo pensando en el consumidor final utilizando de envase secundario cajas de cartón que además de una mejor presentación e identificación es mucho más cómodo para el cliente y es un material reciclable que cuida al medio ambiente.
En el marco del 27º Congreso Latinoamericano de Avicultura Ovum 2022, desarrollado en Honduras en los primeros días de septiembre, se realizó la premiación del Salón de la Fama de la Avicultura Latinoamericana que galardona a aquellas personas que dedicaron sus vidas al avance de la industria avícola latinoamericana.
En ese sentido, la señora Blanca Ceuppens fue galardonada por primera vez como miembro de su país teniendo en cuenta que hoy Avipar es miembro del directorio de la Asociación Latinoamericana de Avicultura, entidad rectora de la actividad en este continente que representa un aval del buen trabajo de los paraguayos.
Sector avícola reporta cifras récord tras un fuerte crecimiento de las exportaciones
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El sector avícola nacional llega al tramo final del año atravesando un desempeño histórico en dinamismo y expansión comercial. Los datos oficiales del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) al cierre de agosto y acumulados hacia septiembre reflejan números altamente positivos, destacaron desde la Asociación de Avicultores del Paraguay (Avipar).
Al cierre de septiembre de 2026, las exportaciones alcanzaron 14.690 toneladas, frente a las 7.663 toneladas registradas en el mismo periodo de 2025, lo que representó un crecimiento del 92 %. En cuanto a los ingresos, pasaron de USD 8,3 millones a USD 39,6 millones, un incremento de más del 300 % en la comparación interanual, de acuerdo al informe.
Blanca Ceuppens, vicepresidenta de Avipar, mencionó a La Nación/Nación Media que este récord estuvo impulsado por una combinación de mayor volumen procesado, así como la firmeza de la demanda en mercados de África y la apertura e inicio de operaciones hacia nuevos destinos de mayor valor comercial en Asia.
Además, indicó que se aumentó considerablemente la capacidad de producción, oferta y absorción del mercado. “La capacidad instalada de la industria se encuentra trabajando con un alto nivel de eficiencia técnica y operativa”, dijo.
Respecto al aumento en la producción, dijo que durante este 2026 se viene registrando un incremento sostenido en la producción interna, apuntalado por inversiones en infraestructura, tecnología de procesamiento y estrictos programas de bioseguridad.
Asimismo, el mercado interno continúa siendo el principal pilar y base de volumen para la industria nacional, manteniendo un consumo interno en aumento y consolidado. “El excedente de producción y los cortes específicos de mayor preferencia internacional han encontrado un canal directo de salida a través del comercio exterior, lo que ayuda a obtener volumen de escala para bajos costos”, dijo.
En cuanto a las expectativas para el cierre de año, dijo que las proyecciones para los últimos meses de este periodo son altamente optimistas, estimándose mantener en aumento el ritmo de faena para cerrar el 2026 con cifras récord absolutas en producción.
Hoy se cuenta con un mercado clave, el de Taiwán, que se posiciona como el destino estratégico y principal foco de crecimiento para el sector. “Tras concretarse los primeros envíos a mediados de año en julio, los envíos regulares han ganado volumen gradualmente, con un objetivo trazado de escalar hasta 300 toneladas mensuales”, aseveró.
Además, aseguró que junto con el país asiático en el segmento de valor agregado, los países de África como Irak, Ghana, Albania y otros mercados tradicionales de Oriente Medio y África continúan completando la nómina de compradores para subproductos y cortes específicos.
Según el boletín de Senacsa, al cierre del mes de septiembre, Irak fue el primer comprador ya que adquirió 33 % de los productos avícolas, Vietnam 14 %, Albania 8 %, Kosovo 8 %, Angola 5 %, Ghana 5 %, Filipinas 5 %, Curazao 4 %, Taiwán 1 %, Congo 2%, y el 12 % restante fue para otros mercados.
“El desafío consiste en desarrollar herramientas propias para interpretar nuestra producción cultural
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Jimmi Peralta
Fotos: Gentileza
Fredi Casco, director artístico de la Fundación Texo para el Arte Contemporáneo, habló con La Nación/Nación Media sobre el trabajo que vienen desarrollando desde la organización, comentó sobre el rol formativo que se proponen, y se refifirió a la importancia de la participación estatal y privada en el ámbito artístico local.
La Fundación Texo para el Arte Contemporáneo cumplió diez años de existencia, desarrollando en este tiempo actividades que propician mostrar, contar y pensar el arte desde la particularidad propia del país y sus creadores. Se trata de una organización sin fines de lucro fundada en 2016, que se desprende de la iniciativa y el patrimonio del Grupo Texo, fundado por José Daniel Nasta.
El director artístico de la institución, el artista visual, curador y realizador Fredi Casco, compartió un diálogo con La Nación/Nación Media en el marco de este aniversario, partiendo de una mirada retrospectiva sobre lo hecho en esta década, fijando una caracterización del escenario presente y planteando necesidades y una proyección del espacio.
Fredi Casco, director artístico de la Fundación Texo para el Arte Contemporáneo
–¿Cuáles considerás que han sido los logros o aportes de la Fundación en la escena del arte contemporáneo en esta década?
–Creo que uno de los principales aportes de la Fundación Texo en estos diez años ha sido generar un espacio sostenido de reflexión y visibilidad para el arte contemporáneo en Paraguay. Cuando comenzamos, nos interesaba no solamente producir exposiciones, sino contribuir a fortalecer una escena. Nos interesaba generar encuentros entre artistas, curadores, investigadores y públicos locales e internacionales, y propiciar intercambios que pudieran tener continuidad en el tiempo. Creo que otro aporte fue ampliar la propia idea de lo que entendemos por arte contemporáneo. Desde Texo hemos intentado mirar una escena más compleja y heterogénea, en la que pueden coexistir prácticas provenientes de diferentes lugares e incluso de diferentes disciplinas.
APRENDIZAJES
–¿Qué aprendizajes generaron un cambio de estrategias o de objetivos a partir del trabajo realizado?
–Diez años son suficientes para descubrir nuevas formas de llevar adelante el programa inicial, incluso aquellas que desafían nuestras propias certezas. Al comienzo quizás pensábamos más en construir una plataforma para una escena contemporánea que necesitaba mayor visibilidad. Con el tiempo entendimos que la cuestión no era solamente cómo colaborar en ello y cómo fortalecer la escena del arte paraguayo, sino también preguntarnos desde dónde queríamos hacerlo.
–¿Qué lectura del escenario local los impulsa a apostar por la formación y la difusión?
–Paraguay tiene una escena artística muy rica, pero históricamente ha tenido una infraestructura institucional bastante precaria, con una política cultural pública débil. Existe una enorme capacidad de producción, pero no siempre existen las mismas condiciones para investigar, debatir, publicar, conservar, formar públicos o hacer circular esas producciones. No es suficiente con producir exposiciones. Una escena necesita pensamiento crítico, conversación, archivos, investigación, mediación y posibilidades de intercambio. Y hay otra cuestión que para mí es importante: durante mucho tiempo Paraguay fue leído desde centros culturales extranjeros. Parte del desafío consiste en desarrollar herramientas propias para interpretar nuestra producción cultural. –¿Qué planteamientos o proyectos vienen trabajando respecto a la valoración del arte local contemporáneo, sea desde el Estado, los mecenas o los inversionistas?
–Creo que uno de los grandes desafíos sigue siendo construir un sistema más sólido alrededor del arte paraguayo. No podemos depender únicamente de la voluntad de los artistas ni de iniciativas privadas aisladas. Es necesario que exista una articulación entre políticas públicas, instituciones culturales, coleccionismo, mecenazgo, investigación, educación y mercado. También hace falta comprender que apoyar el arte no significa solamente comprar obras o financiar exposiciones. Significa invertir en archivos, publicaciones, investigación, conservación, residencias, formación y circulación internacional. Es decir, construir las condiciones para que una escena pueda desarrollarse y sostenerse en el tiempo. El sector privado puede desempeñar un papel muy importante, pero el Estado tiene responsabilidades que no pueden ser sustituidas por el mecenazgo. Y al mismo tiempo necesitamos desarrollar un coleccionismo local más informado y comprometido, capaz de comprender que adquirir arte paraguayo también significa participar en la construcción y preservación de nuestro patrimonio contemporáneo.
EXPERIMENTACIÓN, INVESTIGACIÓN Y FORMACIÓN
–¿Qué proyectos u objetivos se trazan para la siguiente década?
–Después de diez años, creo que el principal desafío consiste en profundizar y fortalecer lo que hemos realizado. Nos interesa que la Fundación Texo continúe siendo un lugar de experimentación, investigación y formación; que podamos fortalecer todavía más los vínculos con artistas y comunidades de distintas partes del Paraguay y ampliar nuestras redes internacionales o, como diría José Daniel Nasta, el presidente de la fundación: “Hacer diplomacia cultural”. Tal vez el objetivo más ambicioso será continuar trabajando para que Paraguay sea visto como un lugar desde el cual también es posible producir pensamiento y formas de comprender el mundo que son capaces de interpelar a los centros.
–¿Cuáles son los momentos trascendentes o bisagras del proyecto en esta década?
–Me cuesta elegir acontecimientos aislados porque veo estos diez años más como un proceso que continúa al día de hoy, un “work in progress”, como se le dice en la jerga del arte contemporáneo a las obras que aún no están cerradas. Hay exposiciones, programas de formación, encuentros y colaboraciones que fueron modificando nuestra manera de trabajar. Pienso más bien en que hubo programas-bisagra, como “Contar el arte” en el cual desde hace diez años damos la palabra a artistas visuales, arquitectos, músicos, cineastas, gestores culturales, curadores y teóricos. Otro programa, en ese sentido, es “Selección”, que comenzó antes de la Fundación Texo, como un programa de responsabilidad social de las empresas Texo y que luego, a partir de la Fundación, generó un diálogo más transversal con otras disciplinas. También fueron fundamentales las relaciones que construimos con interlocutores internacionales, como la Fondation Cartier, la Bienal de Curitiba o Pinta Sud. No tanto por una cuestión de legitimación externa, sino porque permitieron poner la producción paraguaya en conversación con otras experiencias.
–¿Podrías explicarnos en qué consiste su trabajo y mirada respecto al arte indígena?
–Nosotros, más que nada, intentamos aportar y sumar a las miradas de instituciones como el Museo del Barro o el pensamiento de autores como Ticio Escobar, entre otros, quienes desde hace décadas trabajan y reflexionan en torno a ese universo artístico. Considero que una cuestión central es evitar mirar el arte indígena exclusivamente desde categorías etnográficas. Eso no significa desconocer la importancia de la etnografía o la antropología, pero debemos reconocer que estamos también frente a producciones estéticas contemporáneas de enorme complejidad. Cuando un artista indígena dibuja, pinta, talla o trabaja con fibras, está produciendo universos simbólicos desde sistemas de conocimiento y formas de comprender el mundo diferentes y absolutamente actuales.
REVISAR CATEGORÍAS
–¿Qué desafíos plantea esta visión?
–Esto nos obliga a revisar nuestras propias categorías. Me interesa pensar qué ocurre cuando esas producciones obligan al propio sistema del arte contemporáneo a ampliar o cuestionar sus categorías. Las colaboraciones de antropólogos como Guillermo Sequera, la de Lía Colombino o Ticio Escobar fueron fundamentales para la Fundación Texo. Así como también lo fue la visita de Bruce Albert, Joseca Yanomami y Hervé Chandès. Bruce lleva décadas de convivencia y trabajo con los yanomamis, y su experiencia permite comprender hasta qué punto una imagen puede estar vinculada a cosmologías, conocimientos y experiencias que no se dejan reducir fácilmente a nuestras categorías occidentales.
–¿En qué sentido estas producciones difieren de nuestro imaginario dominante?
–En el caso de Joseca, sus dibujos hacen visibles seres y dimensiones del mundo yanomami que para nosotros pueden pertenecer al terreno de lo imaginario, pero que dentro de su cosmología poseen otra condición de realidad. El diálogo con Hervé también permitió abordar otra cuestión que nos interesa mucho: qué sucede cuando estas producciones ingresan en instituciones internacionales de arte. No se trata simplemente de trasladarlas de un contexto a otro, sino de preguntarse cómo mostrarlas sin neutralizar los mundos y conocimientos de los cuales proceden.
Sésamo exporta por USD 38,8 millones y se prepara para una nueva campaña
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Las exportaciones de sésamo alcanzaron USD 38,8 millones, consolidando al rubro como una alternativa relevante para la agricultura nacional. El sector se prepara para una nueva campaña con expectativas de obtener rendimientos de entre 500 y 700 kilogramos por hectárea, aunque enfrenta desafíos relacionados con los precios internacionales y el tipo de cambio.
El presidente de la Cámara Paraguaya de Productores y Exportadores de Sésamo (Capexse), Gilberto Ozorio, destacó que Paraguay mantiene entre 35 y 40 mercados habituales para su producción. Pese a la competencia de países de África, India y Centroamérica, la calidad continúa siendo uno de los principales atributos diferenciadores del producto nacional.
La mecanización, especialmente en el Chaco, representa una oportunidad para mejorar los rendimientos y reducir costos. Asimismo, el sector busca avanzar en la industrialización, con el crecimiento de las exportaciones de sésamo descortezado y el objetivo de desarrollar la producción de aceite para exportación, a fin de generar mayor valor agregado.
El rubro también cumple un papel importante en la economía de los pequeños productores y sus familias, por ello, el sector considera fundamental fortalecer la productividad, preservar la calidad e inocuidad, mejorar la planificación de las campañas y ampliar los mercados para consolidar al sésamo como fuente de ingresos y generación de divisas para Paraguay.
Expo Amambay inicia mañana con 30 % más de animales inscriptos y expositores
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La Expo Amambay 2026 se desarrollará desde este 10 al 18 de octubre en Pedro Juan Caballero y buscará superar los 87.000 visitantes de la edición anterior. El sector comercial y los espacios de alimentación también registran una alta ocupación.
Conrado Rodríguez, coordinador general de la muestra liderada por la Asociación Rural del Paraguay (ARP), a través de su Regional Amambay, indicó a La Nación/Nación Media que la actividad registra un crecimiento en la cantidad de animales inscriptos y expositores, con un incremento cercano al 30 % en ambas categorías.
El evento se realizará en el Campo de Exposiciones Marcos Paredes Ramírez, en Pedro Juan Caballero, bajo el lema Amambay Avanza.
En el sector ganadero, la inscripción de bovinos pasó de 147 animales el año pasado a 204 en esta edición, lo que representa un aumento de 57 ejemplares.
En la especie ovina, la cantidad se duplicó de 60 a 120 animales mientras que en la equina pasó de 24 a 30.
“Superamos ampliamente el número del año pasado”, señaló Rodríguez, atribuyendo el crecimiento al entusiasmo de los productores de distintos puntos del país y al interés generado en torno a la exposición.
El coordinador resaltó las mejoras realizadas en la infraestructura y la reorganización del parque de exposiciones, que permitieron ampliar la capacidad sin aumentar el espacio disponible. Como resultado, la ocupación del sector edificado y del área verde llegó al 100 %, mientras que el sector de alimentación se encuentra entre el 90 % y el 95 % de ocupación.
En cuanto al movimiento comercial, la organización prepara dos ferias importantes. La primera se realizará el jueves 15 de octubre e incluirá animales de invernada y ovinos. En la edición anterior, esta actividad registró una facturación superior a USD 1,2 millones por la venta de animales de invernada.
Para el viernes está prevista otra feria, esta vez de caballos criollos y reproductores registrados, machos y hembras. Las actividades apuntan a superar el récord de USD 1,8 millones en facturación alcanzado el año pasado.
“Por la efervescencia que hay, por la cantidad de productores que nos visitan y por la cantidad de gente que está aportando a la feria, creo que este año vamos a trabajar para superar ese número y volver a batir el récord”, expresó.
Vidriera departamental
Rodríguez destacó que la Expo Amambay constituye una vidriera para mostrar el momento que atraviesa el departamento. En ese sentido, sostuvo que las ciudades de la zona están pasando por una etapa comercial favorable y que existe una mayor sensación de seguridad, lo que anima a la gente a apostar por las actividades económicas.
La expectativa de la organización está puesta en mantener el crecimiento de la muestra, tanto en participación ganadera como en presencia comercial y generación de negocios, acompañando el interés que vienen demostrando los productores y expositores.