El dólar empezó a subir en las últimas semanas, pero mirando en los últimos dos meses, el precio ante el guaraní apenas se notó, según indican los datos internacionales. Se hizo una comparación entre el precio del dólar local y el precio del petróleo a nivel internacional, en un plazo de 65 días, y se constató que la divisa norteamericana en Paraguay se incrementó 1,04%. Por su parte, el crudo se redujo en 31,31%, en el mismo periodo de tiempo, según destacó Basa Capital, en su comentario semanal.
El tipo de cambio se consolida por encima de los G. 6.900. “Observamos una mayor demanda de dólares en el mercado, principalmente por parte de las multinacionales de relevancia, así como por importadores locales que se preparan para las compras de fin de año”, acotaron los analistas de la casa de bolsa.
Agregan que siguen viendo al par dólar-guaraní con tendencia al alza. “Ubicamos soportes en 6.900 y 6.850; mientras que las resistencias o techos situamos en 7.000 y 7.050 para el corto plazo”, sostienen en su análisis de la semana.
Según las pizarras del mercado minorista, el dólar cerró el viernes en G. 6.950, por arriba de los G. 6.930 de la semana pasada. En el lapso de un mes, el dólar subió 20 guaraníes, es decir, cotizaba en G. 6.930. En tanto, en 65 días la cotización se ubicaba en G. 6.880, lo que da un encarecimiento de un poco más del 1% en ese periodo.
Tendencia global
Por otro lado, esta tendencia al alza que se dio la semana pasada acompaña la línea internacional del fortalecimiento del dólar; sin embargo, desde el Banco Central del Paraguay (BCP) observan al tipo de cambio local todavía en nivel estable tras dejar de intervenir desde junio. “Hay cierta fluctuación que se da en el tipo de cambio como efecto de la oferta y la demanda. Entendemos que estos niveles son bastante razonables, incluso son niveles que, comparados con los de otros países, se podrían calificar de una evolución estable”, afirmó Miguel Mora, economista jefe del BCP, en conferencia virtual.
Explicó que evidentemente el ajuste de la tasa de la Reserva Federal de EEUU (Fed) es uno de los factores que están asociados a un fortalecimiento del dólar, como se observa actualmente respecto a monedas de mercados emergentes, y frente a economías avanzadas. “A eso se suma la cierta perspectiva que se tiene respecto al crecimiento de la economía mundial hacia un menor ritmo, donde generalmente estos escenarios de incertidumbre dan pie a un efecto refugio en el dólar, lo cual implica una fortaleza de la moneda norteamericana”, expresó.
Mora especificó que, no obstante, Paraguay y la mayor parte de la región reaccionaron ya desde el año pasado, ajustando las tasas de política, por lo que cuentan, sobre todo a nivel local, con un diferencial de tasa de interés positivo respecto a la de la Fed, que ayuda en parte a que el tipo de cambio tenga una presión menor.
“Si miran el historial, el BCP dejó de estar presente en el mercado con sus intervenciones desde el 6 de junio prácticamente. Desde esa fecha, el Central fue solo un observador de la evolución, donde los movimientos que estamos viendo responden netamente a la demanda y oferta del mercado privado”, aclaró el economista jefe.
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Liana Caballero: “Interoperabilidad, digitalización e inclusión, los retos del sistema financiero”
Por Luis Noguera
Actualmente, Liana Caballero cumple su segundo periodo como miembro del Directorio del Banco Central del Paraguay (BCP). Comenzó desde muy abajo y conoce la banca matriz de cabo a rabo. En esta nueva entrega de Hacedores LN, conversó con La Nación/Nación Media sobre la actualidad del sistema financiero, sus riesgos, desafíos y fortalezas.
- ¿Cuáles son los retos que le depararon el hacer carrera dentro del BCP?
Mi primera experiencia en el BCP fue como pasante universitaria a los 22 años, cuando estaba en el cuarto año de la carrera de Economía. Luego, una vez recibida de economista, ingresé al BCP en el primer grupo de funcionarios que accedió a la institución mediante concursos públicos de oposición y mérito.
Desde mi ingreso en 2008, he transitado por diversas áreas del banco, lo que me permitió desarrollar una visión integral de la institución, abarcando ámbitos como la economía, la gestión administrativa y la infraestructura de mercados. Entre los principales hitos de mi trayectoria, destaco el desafío de haber asumido a cargos de alta responsabilidad muy joven, como gerente de área a los 31 años y, posteriormente, como miembro del Directorio (en un primer periodo) a los 37 años.
Desde entonces, mi trayectoria dentro del banco ha estado guiada por un firme compromiso institucional, así como por la convicción de ejercer la función pública con responsabilidad, profesionalismo y vocación de servicio.
- ¿Qué destaca más en ese camino dentro de la institución, su crecimiento personal o profesional?
Ambos están profundamente vinculados. En lugares de alta responsabilidad, es muy difícil avanzar sin el apoyo de la familia. El apoyo de mi mamá, mi marido e hijos ha sido clave, más aún, considerando que fui madre por primera vez muy joven, a los 17 años, por lo tanto, equilibrar mi vida profesional y personal fue desafío desde temprana edad.
Fui a estudiar en el exterior, con una beca de la Fullbright en 2008 y con un hijo de 9 años, al volver como comenté más arriba recorrí distintas áreas del banco, llegando a gerente cuando mi segunda hija tenía 1 año aproximadamente. Creo que el mayor desafío de una mujer es equilibrar la vida personal y profesional, por lo que yo encuentro muy complicado destacar una parte más que la otra, ambas operan juntas y se complementan.
- Cómo ve al sistema financiero paraguayo en la actualidad, ¿se puede decir que es un sistema de primera línea a nivel global? Si no es, ¿qué le falta? ¿Qué le agregaría usted?
Veo un sistema financiero paraguayo sólido y estable, resultado de un esfuerzo sostenido en términos de regulación, supervisión y gestión prudencial por parte del Banco Central y de la Superintendencia de Bancos, en conjunto con el propio sector.
Ahora bien, si lo comparamos con sistemas de primera línea a nivel global, todavía existen desafíos propios de la escala y profundidad de nuestro mercado. No se trata tanto de una debilidad, sino de una oportunidad de evolución.
En particular, el sistema puede seguir avanzando en aspectos como: implementación de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), adoptando los estándares internaciones que permitirán alinear al sistema paraguayo financiero con las mejores prácticas globales, proyecto que está en pleno proceso por parte de la Superintendencia de Bancos.
Interoperabilidad, digitalización e inclusión, especialmente en medios de pago y soluciones tecnológicas. En ese camino, Paraguay tiene una base muy valiosa: estabilidad macroeconómica, credibilidad institucional y un sistema financiero resiliente. Sobre esos pilares, el desafío es continuar modernizando el sistema para hacerlo más inclusivo, más eficiente y alineado con las mejores prácticas internacionales.
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- ¿La misión de los bancos en Paraguay se limita a ganar dinero? ¿Están cumpliendo con algún rol social?
En el ámbito que me corresponde coordinar, podemos afirmar que los sistemas de pagos cumplen un rol social fundamental. En este sentido, el Sipap fue concebido como una infraestructura pública orientada a promover la inclusión financiera y facilitar el acceso de la población a servicios de pago eficientes y seguros.
Como lo menciona el BIS (Banco de Pagos Internacionales) en varios documentos, los pagos muchas veces son la puerta de entrada de las personas a la bancarización, creas una cuenta para realizar pagos, y luego acceder a un abanico de herramientas financieras a través de las entidades financieras. En este sentido, las cuentas básicas o las cuentas mipymes constituyen herramientas clave que permiten ampliar el acceso a los servicios financieros formales, favoreciendo la inclusión y generando mayores oportunidades para la población.
Si bien, el Sipap se trata de un desarrollo impulsado por el BCP, su éxito responde también al esfuerzo conjunto con el sector privado, lo que evidencia que las entidades financieras no solo cumplen un rol económico, sino también contribuyen activamente a objetivos de desarrollo social.
- ¿Se puede decir que la toma de decisión en el BCP actualmente se realiza con 100 % de parámetros técnicos? ¿Hay una mirada social o política?
Se puede afirmar que la base de toda decisión en el BCP es eminentemente técnica, sustentada en análisis rigurosos y en la mejor evidencia disponible. No obstante, en el proceso de deliberación también se consideran las circunstancias sociales y el contexto económico general, los cuales son incorporados dentro del análisis técnico, con el objetivo de asegurar decisiones equilibradas, responsables y alineadas con el interés público y los fines constitucionales y legales de la banca central.
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- ¿Hay campo en el sector financiero para inversiones del exterior? ¿Ingreso de algún banco de gran renombre como ocurrió en el pasado?
Hoy contamos con doble grado de inversión (Moody’s en Baa3 julio/2024 y S&P en BBB diciembre/2025, sumado a la perspectiva positiva de Fitch), lo que habilita la entrada de inversionistas institucionales que antes no podían considerar al país por sus propios mandatos de inversión. La reciente emisión soberana en guaraníes a 12 años, que atrajo a 64 inversores internacionales con demanda 1,5 veces superior al monto colocado, es una señal concreta de que ese interés ya se está materializando. El espacio para inversión externa es real y se distribuye en los tres frentes que conforman el sistema financiero paraguayo.
En el sistema bancario, los indicadores son sólidos (solvencia, rentabilidad y profundización crediticia en niveles robustos, con créditos que pasaron del 46 % al 51 % del PIB en un año), lo que configura un sector capitalizado y rentable, en condiciones de absorber capital externo adicional y de competir por inversionistas estratégicos.
En el mercado de valores, la Ley 7572/2025, el régimen tributario 10-10-10, el nuevo modelo institucional de infraestructura de mercado segregada (negociación y custodia/liquidación) ofrecen un marco moderno y alineado con estándares internacionales, que es la condición previa para que inversionistas del exterior tomen posiciones en títulos locales.
Sobre la eventual entrada de un banco de renombre, no contamos con información oficial al respecto. No obstante, es importante destacar que las entidades que actualmente operan en el sistema financiero paraguayo son sólidas y, en muchos casos, forman parte de grupos financieros internacionales con amplia trayectoria.
- ¿Cuál considera que es el mayor factor de riesgo para el sistema actualmente?
El principal factor de riesgo no responde a un único elemento, sino a un conjunto de desafíos que requieren seguimiento permanente. Entre ellos, destacan los riesgos asociados a la evolución tecnológica y a la necesidad de acompañar los procesos de innovación sin perder de vista la estabilidad del sistema.
En este sentido, el desafío está en mantener un equilibrio adecuado entre innovación, inclusión y solidez, preservando la estabilidad que caracteriza al sistema financiero paraguayo.
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- ¿Cuál es la mayor fortaleza del sector?
La mayor fortaleza del sector financiero paraguayo radica en su solidez y estabilidad, sustentadas en una gestión prudencial adecuada, un marco regulatorio robusto y una institucionalidad que ha sabido generar confianza de manera sostenida en el tiempo. Esta base ha permitido al sistema enfrentar distintos contextos, tanto internos como externos, manteniendo su resiliencia.
- ¿Alguna reflexión final que agregar?
Como reflexión final, el desafío es consolidar estos avances, profundizar la modernización del sistema financiero, seguir desarrollando el sistema de pagos y promover la inclusión, de manera que los beneficios del desarrollo financiero alcancen a más personas y sectores de la economía.
Perfil
- Miembro del Directorio del BCP, desde setiembre de 2023, por segundo periodo
- Es economista por la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción
- Tiene una maestría en Economía por la Universidad Estatal de New York, a la cual accedió mediante una beca Fulbright
- Hizo carrera en el BCP, arrancando como analista del Departamento de Cuentas Nacionales y Mercado Interno. Pasó por cargos como jefa de división de Deuda Externa e Integración Económica, subgerente general de Operaciones Financieras, entre otros
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La guerra llegó al supermercado: hoy falta tinta, mañana alimentos
La guerra en Medio Oriente empezó afectando al petróleo y al transporte marítimo. Ahora ya golpea algo mucho más cotidiano: las bolsas de papas fritas. ¿Qué decisión tomó una empresa japonesa ante la escasez de insumos?
Japón acaba de convertirse en el primer gran ejemplo visible de cómo un conflicto geopolítico puede alterar cadenas de suministro globales aparentemente lejanas. La empresa Calbee, líder japonés en snacks y papas fritas, anunció que desde el 25 de mayo comenzará a vender 14 de sus productos en envases blanco y negro por escasez de tinta industrial derivada del conflicto con Irán.
La razón parece insólita, pero revela una realidad mucho más profunda: muchas tintas industriales utilizan resinas derivadas de la nafta, un subproducto petroquímico cuya disponibilidad quedó afectada por la tensión en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
Lo ocurrido con Calbee podría ser apenas el comienzo ya que la guerra y la incertidumbre logística están tensionando toda la cadena petroquímica global. Y eso implica impactos directos sobre envases, fertilizantes, plásticos, agroquímicos, cosméticos, pinturas, componentes tecnológicos e incluso medicamentos.
El problema es que el petróleo ya no es únicamente combustible: es materia prima industrial. Y es que cuando se encarece o se interrumpe el flujo de derivados petroquímicos, el efecto dominó alcanza prácticamente todo lo que consume una economía moderna.
La propia industria japonesa ya comenzó a advertir dificultades para sostener importaciones de materiales plásticos y químicos. Algunas compañías incluso suspendieron pedidos mientras buscan proveedores alternativos fuera de Medio Oriente.
La decisión de Calbee tuvo un fuerte impacto en Japón porque la marca es casi un símbolo cultural. Sus tradicionales paquetes coloridos desaparecerán temporalmente de las góndolas para priorizar el abastecimiento y ahorrar insumos críticos.
La empresa explicó que el contenido seguirá siendo el mismo, pero admitió que el cambio responde a la necesidad de adaptarse a “condiciones geopolíticas cambiantes”.
Detrás de una simple bolsa en blanco y negro aparece una señal mucho más seria, la economía mundial vuelve a descubrir cuán dependiente es de cadenas logísticas extremadamente frágiles.
Si el conflicto escala, el impacto podría multiplicarse. Expertos y medios internacionales ya advierten que el problema podría expandirse mucho más allá del packaging.
El estrecho de Ormuz mueve cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Cualquier bloqueo prolongado afecta combustibles, seguros marítimos, transporte internacional y producción industrial.
Y el impacto no sería uniforme: países importadores y economías dependientes de insumos externos serían los más vulnerables.
En América Latina, por ejemplo, una suba sostenida del petróleo impactaría rápidamente en alimentos, logística, fertilizantes, producción agrícola, plásticos, tecnología, construcción, productos importados.
Incluso sectores aparentemente alejados de la guerra podrían verse afectados por aumentos de costos o faltantes parciales.
Del petróleo a los chips. El temor ya no gira solamente alrededor de la energía. Algunos análisis internacionales también empiezan a mencionar riesgos sobre helio industrial, semiconductores y componentes tecnológicos críticos si persisten las interrupciones logísticas en la región.
La guerra podría terminar acelerando una nueva ola inflacionaria global impulsada no por demanda, sino por escasez de insumos estratégicos.
La pandemia había dejado una lección: el mundo depende demasiado de pocas rutas y pocos proveedores.
Ahora, la crisis en Medio Oriente vuelve a mostrar que un conflicto regional puede modificar desde el precio del combustible hasta el diseño de una bolsa de snacks en Tokio.
Y si hoy faltan colores para imprimir envases, mañana podrían faltar otros componentes mucho más sensibles para la economía mundial.
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Situación regional mantiene altos los precios de los productos importados
A pesar de la devaluación del dólar, las otras monedas de países exportadores se apreciaron.
El Banco Central del Paraguay (BCP) mantiene su proyección de inflación a pesar de la creciente presión registrada por las tensiones geopolíticas, según explicó el miembro titular del Directorio (MTD) de la banca matriz, Miguel Mora. Puntualmente, con relación a los precios de los productos importados, dijo que siguen elevados a pesar de la devaluación del dólar por una cuestión regional de apreciación de las demás monedas.
Mora conversó con GEN y Universo 970/Nación Media y fue consultado por lo mencionado días atrás por el exministro de Economía y expresidente del BCP, Carlos Fernández Valdovinos, quien advirtió sobre la tendencia de suba de precios. Mora fue claro al manifestar que lo mencionado por el especialista se refería a una cuestión más global y que a nivel país, la banca matriz mantenía su proyección de inflación.
Dijo que el incremento de precios registrado el año pasado se venía moderando en los últimos meses de 2025 e inicio de 2026; sin embargo, la suba del costo de los combustibles hizo que esta cuestión se viera compensada, por lo que en lugar de hacer una revisión a la baja, se optó por mantener el índice de 3,5 % de variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) para el presente año.
IMPORTADOS
Con relación al fortalecimiento del guaraní frente al dólar y el comercio exterior de Paraguay, explicó que, a pesar de recibir menos moneda local al realizar el cambio, las exportaciones siguen teniendo un crecimiento vigoroso; en pocas palabras, dio a entender que quienes venden a mercados internacionales todavía gozan de cierto beneficio.
Por otro lado, en cuanto al costo de los productos importados, consideró que no está bajando, principalmente porque el fenómeno de apreciación de las monedas en la región es común en los demás países. “Brasil también está teniendo una apreciación; el exportador (de ese país), probablemente, que esté recibiendo sus pagos en dólares, tenga menos reales cuando lo cambia a su moneda local; puede ser que haya también, lo que mencionó otro importador, los precios en dólares también se estén ajustando”, manifestó. Explicó que algunos importadores también apuntaron que manejan sus costos logísticos en moneda local, lo que incide en los precios, y que, además, siguen vendiendo lotes que compraron con una cotización anterior, entre otras cosas.
BCP MANTIENE TASA DE INTERÉS
Por cuarta vez consecutiva, en su reunión de la fecha, el Comité de Política Monetaria (CPM) decidió por unanimidad mantener la tasa de interés de política monetaria (TPM) en 5,50 % anual coherente con una posición neutral de la política monetaria, según informó ayer viernes el Banco Central del Paraguay (BCP).
El CPM evaluó aspectos relevantes, argumentando que en el plano local, el Indicador Mensual de Actividad Económica del Paraguay (Imaep) verificó un crecimiento interanual de 8,2 % en marzo, explicado por el desempeño de los servicios, la manufactura y el sector primario. En la misma línea, el Estimador Cifras de Negocios (ECN) presentó una expansión interanual de 9,2 %.
“Con estos resultados, las variaciones acumuladas del Imaep y del ECN se situaron en 4,7 % y 4,9 %, respectivamente”, según indicaron. Asimismo, en el mes de abril el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0,8 %, explicado principalmente por el aumento de los precios de los combustibles.
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Por cuarto mes consecutivo BCP mantiene tasa de interés en 5,5 %
Por cuarta vez consecutiva, en su reunión de la fecha, el Comité de Política Monetaria (CPM) decidió por unanimidad, mantener la tasa de interés de política monetaria (TPM) en 5,50 % anual coherente con una posición neutral de la política monetaria, según informó este viernes el Banco Central del Paraguay (BCP).
El CPM evaluó aspectos relevantes, argumentando que en el plano local, el Indicador Mensual de Actividad Económica del Paraguay (Imaep) verificó un crecimiento interanual de 8,2 % en marzo, explicado por el desempeño de los servicios, la manufactura y el sector primario. En la misma línea, el Estimador Cifras de Negocios (ECN) presentó una expansión interanual de 9,2 %.
“Con estos resultados, las variaciones acumuladas del Imaep y del ECN se situaron en 4,7 % y 4,9 %, respectivamente”, según indicaron. Asimismo, en el mes de abril el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0,8 %, explicado principalmente por el aumento de los precios de los combustibles.
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En el plano internacional, en Estados Unidos la creación de empleo en abril se situó por encima de lo esperado, mientras que la tasa de desempleo se mantuvo en 4,3 %. En paralelo, la inflación interanual aumentó de 3,3 % en marzo a 3,8 % en abril, en tanto que la inflación núcleo subió de 2,6 % a 2,8 %.
A su vez, mencionaron que en los mercados de commodities, el precio del petróleo continuó mostrando una marcada volatilidad, en un escenario de elevada incertidumbre derivada de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Asimismo, los precios internacionales de la soja, el maíz y el trigo registraron aumentos, impulsados por condiciones climáticas adversas, mayores costos de producción y una demanda global más dinámica.
El comité señaló que los indicadores de corto plazo continúan mostrando un dinamismo favorable de la actividad económica en Paraguay, coherente con una expansión del PIB de 4,2 % proyectada para el año.
En cuanto a la inflación, las tasas mensuales recientes fueron explicadas principalmente por componentes volátiles, en particular por el aumento de los precios de los combustibles, asociado al mayor nivel de la cotización internacional del petróleo.
En ese contexto, estimaron que la inflación interanual permanecerá transitoriamente por debajo de la meta, convergiendo hacia 3,5 % en el segundo semestre del año.
“Si bien los precios de los combustibles han evolucionado por encima de lo previsto, ello ha sido compensado parcialmente por menores presiones inflacionarias en los otros bienes”, detallaron.
Por último, recordaron que se seguirá monitoreando de cerca los riesgos derivados del entorno externo, a fin de evaluar sus implicancias sobre la trayectoria de la inflación y adoptar las medidas necesarias que garanticen la convergencia de la inflación a la meta en el horizonte de política monetaria.