Desde la Asociación de Restaurantes del Paraguay (ARPY) manifiestan que es imperioso un nuevo reajuste en los precios de los servicios que ofrecen con relación a los alimentos preparados debido al incremento sostenido de los insumos y principales productos que requieren para deleitar a los comensales.
Al respecto, Néstor Filártiga, integrante del gremio, habló este viernes acerca de la difícil situación que se viene experimentando con una alta presión inflacionaria que contrae la economía, pero que de alguna forma se tiene que absorber.
“Todos estos aumentos alguien tiene que absorber, lastimosamente es la realidad del proceso inflacionario que estamos viviendo y nosotros no podemos cargar con todo, así que tendremos que aplicar una suba de entre el 10% y 15%”, expresó en comunicación con radio 1000 AM.
Inflación y salario mínimo
Solo por dar un ejemplo, el referente gastronómico dijo que el surubí está con un precio muy elevado, mucho más caro incluso que el salmón que es un producto importado. Esto expuso como el escenario actual que se está atravesando en los distintos rubros golpeados por la inflación, a lo que sumó también el aumento del salario mínimo que siempre impacta en la economía.
Es así que no hay de otra que compartir la inflación entre todos los afectados y lo único que se puede hacer es apostar a la creatividad para captación de clientes, o de lo contrario se corre el riesgo de terminar como la Argentina, advirtió Filártiga.
“Hay que ver cómo hacer para que no nos afecte tanto la subida de precios que en muchos casos también escasea. Si bien la pandemia terminó, pero la realidad hoy es que la gente no consume mucho como antes la oferta gastronómica”, agregó el integrante de la ARPY.
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Brasil: inflación cede dentro de la meta del gobierno, a dos meses de las elecciones
La inflación en Brasil cedió en julio para situarse en 4,44 % interanual, dentro de la meta del gobierno, a dos meses de las elecciones, según cifras oficiales publicadas este martes. El izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva buscará su reelección en octubre. El costo de vida aparece entre las principales preocupaciones de los electores brasileños.
La inflación mensual en julio fue de 0,07 % frente al 0,16 % del mes anterior, un cambio que se explica sobre todo por una tendencia a la baja de los precios de los alimentos, informó el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística. Así, el índice para los últimos 12 meses quedó dentro de los límites establecidos por las autoridades, entre 1,5 % y 4,5 %.
La inflación interanual había superado ese techo en mayo y junio.
El costo de los combustibles también disminuyó en julio, mientras el gobierno de Lula sigue atento a las turbulencias por la guerra en Oriente Medio y las trabas al suministro de petróleo por el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Ante el panorama global, las autoridades brasileñas han subvencionado el precio de la gasolina.
El Banco Central de Brasil también mantiene una de las tasas de interés de referencia más altas del mundo para contener la inflación.
La autoridad monetaria redujo el 6 de agosto la tasa Selic de 14,25 % a 14 %, siguiendo un ciclo de recortes iniciado en marzo.
Pero se mantiene prudente ante los impactos de la guerra, cuyo efecto sobre los precios del combustible genera una expectativa global inflacionaria. Lula enfrentará en las presidenciales al candidato derechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), preso por golpismo.
Fuente: AFP.
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Senado aborda situación laboral de trabajadores de prensa y reajuste del 5 % del salario mínimo
A petición del vicepresidente segundo de la Cámara Alta, senador Dionisio Amarilla, los miembros de la mesa directiva recibieron este lunes a la ministra de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Mónica Recalde, con el objeto de interiorizarse sobre la situación de los trabajadores de prensa y, en general, respecto al cumplimiento del decreto del Poder Ejecutivo que establece un incremento del 5 % del salario mínimo legal desde el 1 de julio del corriente año.
La reunión estuvo encabezada por el su titular, el senador Basilio Núñez, quien junto con los líderes y vicelíderes de bancadas recibieron el informe de la secretaria de Estado, sobre la situación laboral de los trabajadores de prensa.
Al respecto, el senador Amarilla había solicitado información sobre las diligencias realizadas ante el Ministerio de Trabajo respecto a eventuales denuncias formales presentadas por trabajadores de medios de comunicación, la existencia de contratos colectivos invocados por las empresas y si esta situación afecta exclusivamente a los medios de prensa o constituye una práctica extendida en otros sectores.
Asimismo, el presidente de la Cámara Alta, senador Basilio Núñez, enfatizó la necesidad de conocer con exactitud si el incremento del 5% del salario mínimo legal vigente se aplica a todos los trabajadores y, específicamente, a los trabajadores de prensa.
Mesa tripartita
En ese sentido, la ministra Mónica Recalde explicó que tomaron conocimiento de las denuncias a través de las publicaciones realizadas por diferentes gremios de periodistas. Señaló que se solicitó la conformación de una mesa tripartita con representantes de los distintos medios de comunicación, a fin de analizar el grado de cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 29 del Contrato Colectivo de Condiciones de Trabajo.
La ministra remarcó que el contrato colectivo del gremio de prensa data de 1997 y se encuentra actualmente vigente, pero no ha vuelto a ser negociado, pese a que en diferentes ocasiones se intentó avanzar en su actualización. Agregó que otro de los pedidos específicos del Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP) consiste en contar con una interpretación o dictamen sobre los alcances jurídicos del artículo 29, en relación con los ajustes salariales.
“Lo que tenemos como Estado es regular el salario mínimo legal. La Corte Suprema de Justicia, en un fallo, estableció que el salario mínimo no puede ser reajustado para todos, sino que solo debe ser reajustado el piso mínimo legal; los reajustes superiores al salario mínimo tienen que darse por contrato colectivo o por contratos individuales de trabajo”, señaló la ministra.
Por su parte, el senador Dionisio Amarilla refirió que presentó un proyecto de Declaración que insta al Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social a realizar los controles correspondientes para verificar el cumplimiento del decreto del Poder Ejecutivo que establece el incremento del salario mínimo legal y de las condiciones estipuladas en los contratos colectivos de trabajo.
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El piso congelado del IRP reduce el efecto real de los aumentos salariales
Mientras el salario mínimo volvió a incrementarse un 5 % para compensar parcialmente la inflación, el umbral de ingresos para tributar el Impuesto a la Renta Personal (IRP) continúa fijado en G. 80 millones anuales desde 2020. La falta de actualización del mínimo imponible provoca el denominado “arrastre fiscal”, un fenómeno que incorpora cada vez a más trabajadores al régimen tributario sin que necesariamente haya mejorado su capacidad económica.
“Nada es seguro, excepto la muerte y los impuestos”. La célebre frase atribuida a Benjamín Franklin mantiene plena vigencia más de dos siglos después. En Paraguay, sin embargo, la realidad tributaria incorpora un elemento adicional que afecta silenciosamente a miles de asalariados: mientras los salarios se ajustan año tras año para acompañar la inflación, el ingreso mínimo para comenzar a tributar el Impuesto a la Renta Personal (IRP) permanece inalterable desde hace seis años.
Desde el 1 de julio, el salario mínimo aumentó un 5 %, pasando de G. 2.899.048 a G. 3.044.000 mensuales. Como ocurre cada año, el reajuste busca preservar parcialmente el poder adquisitivo frente al incremento del costo de vida.
Sin embargo, el mínimo para quedar alcanzado por el IRP-Rentas y Prestación de Servicios Personales (IRP-RSP) continúa fijado en G. 80 millones brutos anuales, exactamente el mismo monto establecido para el ejercicio fiscal 2020.
Esta diferencia entre la evolución de los salarios y la inmovilidad del umbral genera un fenómeno ampliamente estudiado en economía pública denominado “arrastre fiscal” o bracket creep. Consiste en que la inflación y los aumentos nominales de los ingresos hacen que cada vez más personas ingresen al sistema tributario, aunque en términos reales mantengan prácticamente el mismo nivel de vida.
Zunilda Trinidad, consultora organizacional y especialista en proyectos de inversión y auditoría, explica que la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) no tiene atribuciones para modificar ese monto por decisión propia.
“El umbral de G. 80 millones está establecido por la Ley 6380/19. Su modificación requiere un cambio en el marco legal. A diferencia de la legislación anterior, la actual no contempla un mecanismo automático de actualización del mínimo imponible según la inflación”, señala.
En consecuencia, más que una decisión administrativa, la permanencia del umbral responde a la ausencia de una reforma legislativa que adapte el monto a la evolución de los precios.
Cada año el límite vale menos. Aunque nominalmente el mínimo imponible continúa siendo de G. 80 millones, su valor económico se redujo de manera importante desde 2020.
La inflación acumulada durante los últimos seis años disminuyó el poder adquisitivo de ese monto. Si el límite hubiera sido ajustado para mantener el mismo valor real que tenía cuando fue fijado, actualmente se ubicaría aproximadamente entre G. 105 millones y G. 108 millones, según la inflación acumulada del período.
En otras palabras, el umbral vigente conserva apenas alrededor del 76 % del poder adquisitivo que tenía originalmente.
Como consecuencia, numerosos trabajadores que únicamente recibieron incrementos destinados a compensar la inflación hoy superan el límite legal y deben inscribirse en el IRP, aun cuando su situación económica real prácticamente no haya cambiado. ¿Pierde poder adquisitivo el trabajador?
La consultora tributaria Cinthia Ayala Maciel, de Inversiones Paraguay, sostiene que el efecto debe analizarse desde dos perspectivas. En primer lugar, explica que el impacto directo del impuesto suele ser moderado.
“El IRP grava la renta neta y posee una estructura progresiva, con tasas del 8 % y del 10 %. Por ello, quien recién supera el umbral normalmente no enfrenta una carga tributaria elevada”, señala.
Sin embargo, considera que el aspecto más relevante está en los costos asociados al cumplimiento de las obligaciones tributarias.
“La inscripción en el registro, la presentación de declaraciones, la conservación de documentos respaldatorios y, en muchos casos, la contratación de un contador o de servicios de teneduría de libros representan gastos que son prácticamente iguales para quien apenas supera el umbral y para quien obtiene ingresos considerablemente mayores”, explica.
Ese fenómeno provoca que los costos administrativos tengan un peso proporcionalmente mayor sobre los contribuyentes de menores ingresos dentro del propio universo alcanzado por el impuesto.
Menor ingreso disponible. El efecto del arrastre fiscal no implica necesariamente una pérdida automática del poder adquisitivo, pero sí puede reducir el ingreso disponible de los trabajadores.
Una parte de los reajustes salariales destinados a compensar la inflación termina absorbida por el pago del impuesto y por los costos administrativos derivados de cumplir con las obligaciones tributarias.
Un ejemplo permite visualizar el fenómeno. Un asalariado que en 2020 percibía G. 78 millones anuales no estaba alcanzado por el IRP. Si durante los años siguientes únicamente recibió incrementos equivalentes a la inflación, hoy podría superar los G. 100 millones anuales sin haber experimentado una mejora significativa en su capacidad económica. Sin embargo, al mantenerse congelado el mínimo imponible en G. 80 millones, pasa a integrar el universo de contribuyentes.
Especialistas en política fiscal sostienen que este mecanismo modifica gradualmente la carga tributaria sin necesidad de elevar las alícuotas ni crear nuevos impuestos. Basta con que el mínimo imponible permanezca inmóvil mientras los salarios nominales continúan creciendo.
Mientras el salario mínimo sigue ajustándose para intentar preservar el poder adquisitivo de los trabajadores, el piso del IRP permanece congelado desde 2020. En ese contexto, cada nuevo reajuste salarial acerca a más paraguayos al régimen tributario, ampliando la base de contribuyentes mediante el denominado “arrastre fiscal”, un fenómeno que cobra cada vez mayor relevancia en un escenario de inflación acumulada y salarios en constante actualización.
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Campo en modo inteligente
Por: Adelaida Alcaraz
Una startup paraguaya creó un software que convierte datos de hacienda, clima y operaciones en información estratégica para decidir mejor. Tu Parte Diario PRO digitaliza la gestión agropecuaria y prepara su expansión hacia nuevos rubros y mercados regionales.
¿Cuánto puede cambiar un negocio cuando una decisión deja de basarse en intuición y empieza a apoyarse en datos? Mucho, y más aún sabiendo que en el agro, una lluvia, un movimiento de hacienda o un cambio en la disponibilidad de forraje pueden definir resultados. En estos casos la diferencia entre reaccionar tarde o anticiparse puede representar una gran oportunidad.
Con esa mirada nació Tu Parte Diario PRO, una plataforma paraguaya que busca transformar la forma en que productores y empresas gestionan sus establecimientos. La herramienta fue creada por César Franco, Elías Benítez y un equipo de desarrolladores que se trazaron el objetivo de convertir los datos diarios del campo en información estratégica.
“Buscamos darle una herramienta al productor y al profesional de campo que acelere ese proceso y que le quite tiempo de escritorio o procesamiento de datos, para que puedan dedicar más tiempo a analizar y tomar decisiones”, señaló.
La plataforma permite registrar actividades, movimientos y stock de hacienda, trabajos en potreros, maquinaria, insumos y lluvias. Además, cuenta con un planificador anual que puede conectarse con Google Calendar y compartir tareas con responsables de distintas áreas.
Uno de los diferenciales está en la información histórica. Productores pueden cargar registros de lluvia desde Excel para comparar la situación actual con el comportamiento histórico y ajustar decisiones como compra o venta de animales. También incorpora reportería automática, con informes de actividades, stock de insumos, movimientos de hacienda y reportes ejecutivos que pueden llegar por WhatsApp o correo electrónico.
La seguridad de la información es otro punto central. Todos los datos están alojados en servidores con sistemas de respaldo (backup), garantizando que la información productiva permanezca protegida y disponible.
El modelo comercial funciona mediante planes mensuales o anuales según la cantidad de cabezas del establecimiento. Actualmente, la plataforma trabaja con más de 30 establecimientos y unas 25 razones sociales, y la meta es alcanzar 100 establecimientos en un año.
Aunque nació enfocada en ganadería, la visión es más amplia. Hoy cuenta con un módulo forestal y el próximo paso es avanzar hacia la agricultura, manteniendo el foco en el sector agropecuario regional.
Con un convenio firmado con la Asociación Rural de Jóvenes del Paraguay y un desarrollo que incorporó inteligencia artificial para mejorar seguridad y funcionalidades, Tu Parte Diario PRO busca que el campo deje de mirar solamente lo que ocurrió y empiece a anticipar lo que viene.