Desde la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) afirmaron que las estadísticas muestran que incluso en años de gran producción en el campo la agroindustria tiene una importante capacidad ociosa por eso es indispensable que el régimen para la admisión temporaria de materias primas agrícolas se convierta en una política pública permanente.
En ese sentido explicaron que en promedio, entre el 2019 y el 2021, la capacidad no utilizada se ubicó en torno a las 1.080.000 toneladas además de que la variabilidad climática es un riesgo siempre presente, por lo cual es el momento de realizar las modificaciones necesarias para convertir el régimen transitorio en uno invariable.
“Es el momento ideal para impulsar las modificaciones necesarias para convertir al régimen transitorio establecido por el Decreto N° 7.051/2022 para admisión temporaria de materias primas agrícolas para su industrialización en una política pública permanente”, indicaron en su boletín oficial.
Lea también: Los precios de la hacienda local mejoraron entre las cotizaciones del Mercosur
Mencionaron que de aprobarse la medida podría convertirse en una herramienta clave para que las agroindustrias paraguayas puedan competir con las fábricas de otros países donde sí existe ese régimen flexible para importar sin que la producción nacional se vea comprometida.
“Lo que se cubriría con estas importaciones es una demanda actualmente insatisfecha incluso en los años en que el clima permite niveles de producción de 10 millones de toneladas de soja o más”, expresaron. Actualmente el régimen se encuentra vigente hasta el 31 de diciembre y con el mismo se permite el ingreso de mercaderías extranjeras al territorio con suspensión total o parcial del pago del tributo aduanero para ser sometida al procesamiento y posterior reexportación en la forma de producto resultante.
Dejanos tu comentario
Agro paraguayo proyecta superar los 40 millones de toneladas de granos en 2040
Desde la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), destacaron el potencial de crecimiento de la agricultura nacional, señalando que el sector agrícola paraguayo apunta a una importante expansión de su capacidad productiva durante los próximos años con la meta de alcanzar entre 40 y 45 millones de toneladas de granos para el año 2040.
Así lo explicó Hugo Pastore, director ejecutivo del gremio, quien mencionó que como parte de esta visión, el sector plantea llegar a 5 millones de hectáreas de soja, cultivo que continuaría como principal rubro agrícola, acompañado por unas 2,5 millones de hectáreas de maíz y la recuperación del área de trigo hasta unas 800.000 hectáreas. A esto se sumaría el crecimiento del arroz y otros rubros de rotación, como chía, sésamo, girasol y canola.
A su vez, señaló que la proyección agrícola también está avanzando hacia nuevas zonas del país, incluyendo departamentos como Paraguarí, Cordillera y Concepción, donde algunas tierras tradicionalmente destinadas a la ganadería están incorporándose progresivamente a la agricultura, diversificando nuevas oportunidades para ampliar la base productiva y las regiones agrícolas.
Te puede interesar: El Niño llega con abundantes lluvias: ¿Amenaza u oportunidad para el campo?
Resaltó la importancia de integrar a los pequeños productores a las cadenas productivas, señalando que este proceso puede contribuir al desarrollo económico y social de las comunidades rurales. “Entre el 2002 y el 2022 se redujo a más de la mitad la pobreza en el país precisamente por la integración de estos campesinos a las cadenas productivas”, dijo.
A su vez, también tiene potencial la Región Occidental, pues las condiciones de los suelos del Chaco y el avance de la integración entre agricultura y ganadería, están acompañadas por la infraestructura y la industria instalada en las colonias menonitas.
Avance de la campaña
En cuanto a la campaña de soja 2026/2027, mencionó que el avance de la siembra ya supera el 70 % en la Región Oriental, gracias a las condiciones climáticas registradas hasta el momento. Respecto al fenómeno de El Niño, señaló que la presencia de lluvias es favorable para la producción frente a escenarios de sequía, aunque advirtió que eventuales excesos de precipitaciones podrían generar dificultades en la logística vial y portuaria.
La proyección hacia 2040 plantea de esta manera un escenario de mayor producción, diversificación de cultivos, incorporación de nuevas áreas y participación de más productores en las cadenas de valor, acompañado por el desafío de sostener la competitividad del sector y fortalecer la infraestructura necesaria para movilizar una producción cada vez mayor, según indicó el gremio.
Lea más: Acuerdo Mercosur-EFTA encamina nueva etapa para el comercio entre Paraguay y Suiza
Dejanos tu comentario
Molienda de soja sigue creciendo y apunta a cerrar el año con nivel histórico
El informe de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) actualizado al mes de agosto del presente ejercicio indica que en el acumulado se registró un incremento de 12,3 % y el desempeño apunta a alcanzar un nivel considerado histórico.
Entre enero y agosto se procesaron 2.607.810 toneladas de soja, el mayor acumulado para ese período desde 2016. El valor representa el aumento citado anteriormente de 12,3 % con respecto al mismo periodo del año pasado.
Leé más: Soja: buen clima favorece desarrollo de la campaña
De acuerdo a los datos del gremio, de seguir a un ritmo similar en lo que queda del año, la molienda de la soja podría superar su mejor registro anual histórico de unos 3,7 millones de toneladas, conseguido en 2017.
Desempeño de agosto
En el mes de agosto, el procesamiento trepó hasta 373.090 toneladas, unas 33 mil toneladas por encima de lo que se registró en el octavo mes de 2025, consolidando el séptimo mes consecutivo en el que se registra una mejora en esta comparativa.
En cuanto al procesamiento acumulado de girasol y canola, se situó en 31.678 toneladas, una caída interanual del 14,4 %. A pesar de dicho resultado negativo, la agroindustria de procesamiento de granos oleaginosos creció en su conjunto 12 % interanual hasta el momento.
En lo que va del año, la utilización de capacidad instalada alcanzó un 82 % a agosto. Este porcentaje representa un incremento con respecto a lo que se había conseguido al mes de julio, y, en este caso, también frente al resultado del mismo periodo del año pasado. En ambos casos la mejora fue de 2 puntos porcentuales, según el reporte.
Dejanos tu comentario
Aceite y pellets de soja lograron récord de envíos hasta agosto
El procesamiento y la salida de aceite y pellets establecieron una marca histórica al cierre del mes de agosto gracias a los volúmenes acumulados que fueron muy superiores a los de temporadas anteriores, según detalló el más reciente informe de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
La licenciada Sonia Tomassone, asesora de Comercio Exterior de Capeco, afirmó que se exportaron hasta agosto 449.142 toneladas de aceite de soja, frente a las 423.256 toneladas registradas en el mismo periodo de 2025, lo que representó un crecimiento de 6 %, equivalente a 25.885 toneladas más.
En el caso de los pellets de soja, los envíos alcanzaron 1.617.365 toneladas, frente a 1.440.122 toneladas en agosto de 2025, un aumento de 12 %, es decir, 177.243 toneladas adicionales.
Asimismo, detalló que se exportaron 7.413.675 millones de toneladas de soja en grano, mientras que en el mismo periodo de 2025 se habían embarcado 5.406.291 millones.
Este volumen de salida generó divisas por valor de USD 2.886.616.190, que fueron equivalentes a un aumento de USD 907.762.639 millones, ya que en los primeros ocho meses del año pasado habían ingresado USD 1.978 millones.
Por otra parte, Tomassone indicó que los envíos del complejo de la soja generaron USD 3.877 millones, que representaron el 40 % del total de divisas generado por las exportaciones, aspecto que repercutió positivamente en toda la economía nacional. “En el mismo periodo de 2025 los embarques permitieron el ingreso de USD 2.804 millones”, explicó.
Lea más: Viaducto del Km 10 de CDE alcanza 65 % de avance y mantiene cronograma pese a lluvias
Destinos del grano
Argentina continuó posicionándose como el principal mercado de destino para la soja paraguaya en grano, al concentrar el 86 % del total enviado. De esta manera, el mercado argentino mantuvo una amplia participación dentro de los destinos de la oleaginosa paraguaya.
Le siguió Brasil, con el 10 % del total exportado, mientras que el 4 % restante correspondió a los envíos destinados a Rusia, Arabia Saudita, Vietnam, Estados Unidos, Uruguay, Chile y Corea del Sur. Además, se retomaron las exportaciones a Rusia y aumentaron los envíos del grano tanto a Brasil como a Vietnam. En total, 53 empresas fueron responsables de las exportaciones del grano zafra 2025/2026.
Lea más: Apuntan a reactivar Paraguay Travel Mart para fortalecer el turismo
Dejanos tu comentario
Cappro plantea un Paraguay más industrializado
Una nueva campaña sojera llega al campo fortalecida y sabiendo que detrás de cada cosecha existe una industria que busca convertir esa materia prima en más alimentos, energía y productos capaces de conquistar nuevos mercados. En el Día de la Industria Nacional, celebrado ayer, Raúl Valdez, presidente de la Cappro, pone sobre la mesa la discusión de cuánto más valor puede generar el país a partir de lo que ya produce
“Después de veinte años de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales, la discusión debe evolucionar. Ya no corresponde preguntarnos si Paraguay debe industrializarse, sino cómo construimos una estrategia que nos permita hacerlo a la escala que el país necesita”, reflexionó Raúl Valdez, presidente de la Cappro, en entrevista con FOCO Business.
Mencionó que la industria ya tiene escala para dar ese salto y que esto se ve reflejado en la capacidad instalada de procesamiento superior a 4,8 millones de toneladas anuales y más de USD 1.000 millones invertidos en infraestructura por parte de las empresas asociadas a la Cappro.
En el primer semestre de 2026 se procesaron más de 1,85 millones de toneladas de soja, el mejor registro desde 2018, lo cual muestra una cadena que, pese a sequías, volatilidad internacional y dificultades logísticas, mantuvo sus inversiones y recuperó capacidad. También revela el espacio que todavía existe para crecer. “Una gran cosecha es una excelente noticia. Una gran cosecha que además se industrializa localmente es aún una mejor”, afirmó.
Si bien la soja continúa siendo el corazón de la industria, con cerca del 98 % del procesamiento de oleaginosas de las empresas asociadas a Cappro, la diversificación comienza a abrir nuevas posibilidades.
La canola y el girasol presentan oportunidades para desarrollar cadenas de aceites y subproductos a mayor escala, mientras el maíz y el trigo forman parte de otras cadenas agroindustriales con potencial de expansión.
Con ellos se pueden fabricar un universo mucho más amplio que el aceite y la harina. Proteínas, alimentos, ingredientes industriales, lubricantes, adhesivos, plásticos ybiocombustibles. “No tenemos que inventar la oportunidad, pues ya la tenemos. Debemos organizarla y desarrollarla”, acotó el presidente.
El biodiésel ocupa un lugar estratégico. Paraguay produce materias primas agrícolas y, al mismo tiempo, importa combustibles fósiles. Una mayor incorporación de biocombustibles permitiría conectar dos sectores que hasta ahora muchas veces se analizan por separado: agro e industria energética.
“Los biocombustibles permiten vincular agricultura, industria y energía. No son solo una alternativa ambiental, también constituyen una oportunidad económica, energética y estratégica”, señaló Raúl.
El próximo salto estará en la decisión de siembra, la gestión de cultivos, la agricultura de precisión, genética, datos e inteligencia artificial que pueden mejorar productividad, anticipar riesgos y optimizar el uso de insumos.
Ese desafío exige también talento preparado para los nuevos requerimientos del agro. Esto implica técnicos, ingenieros, especialistas en datos, profesionales capaces de interpretar nuevas tecnologías y equipos preparados para trabajar con estándares internacionales.
Trazabilidad. Europa y otros destinos exigen cada vez más información sobre el origen de los productos, su trazabilidad y su impacto ambiental. Para Paraguay, esto implica costos y adaptación, pero también una posibilidad de diferenciación.
La entrada en aplicación del Reglamento europeo contra la deforestación -EUDR- coloca a la soja paraguaya frente a la exigencia de demostrar que la producción cumple determinados criterios ambientales y de trazabilidad. “Las nuevas regulaciones están modificando las condiciones de acceso a los mercados, y más que una amenaza en Cappro lo vemos como gran oportunidad”, adelantó.
En este sentido, aseguró que el reto será demostrar con información, trazabilidad y tecnología aquello que Paraguay ya tiene como ventaja: una producción capaz de competir globalmente.
Hidrovía y competitividad. Para una economía mediterránea como la nuestra, la Hidrovía Paraguay-Paraná continúa siendo una pieza crítica para que los productos puedan llegar eficientemente al mundo.
“En los mercados internacionales, donde cada dólar cuenta, esos sobrecostos pueden definir si un producto paraguayo es competitivo o queda fuera del mercado”, advirtió.
Para la Cappro, la discusión ya no pasa únicamente por cuánto cuesta navegar, sino por qué servicio recibe el país a cambio de ese costo. Navegabilidad, infraestructura, previsibilidad y eficiencia son variables directamente vinculadas a la capacidad de competir.
Los productos industrializados paraguayos -aceite, harina y cascarilla- generaron más de USD 870 millones en exportaciones entre enero y julio de 2026. Llegan a más de 40 países y abren una vía para reducir la dependencia de la exportación de granos sin procesar.
Ahí aparece uno de los grandes desafíos de la próxima década que consiste en encontrar nuevos compradores, pero también nuevos productos para venderles. “Imagino un Paraguay en el que la discusión ya no sea solo cuántas toneladas de soja producimos, sino cuántos productos generamos a partir de cada tonelada”, proyectó.
Para concluir, Raúl, dijo que el país ya tiene productores eficientes, infraestructura industrial, tecnología, capital privado y una base agrícola de escala internacional. Ahora lo que está en juego es cómo conectar esas fortalezas. “Un país no se desarrolla solamente por lo que produce sino por lo que es capaz de transformar”, puntualizó.