Mujeres empresarias podrán adquirir herramientas para fortalecer sus habilidades
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La capacitación dirigida a mujeres que organiza la Secretaría General de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), denominada “Latinas exportan-Guía para empresas lideradas por mujeres”, se inicia este lunes 22 y se extiende hasta el 31 de agosto en formato virtual. El curso abrirá a las 11:00 de hoy con el webinario “El desafío de exportar: la experiencia de empresarias del Programa Ganar-Ganar / ONU MUJERES”. Más información en este enlace.
Este curso es parte de los esfuerzos conjuntos de la Aladi y ONU Mujeres, que ponen a disposición del público femenino, en especial a las empresarias y líderes, un curso virtual para ampliar conocimientos sobre cómo operar en el mercado exterior a través de herramientas preparadas para fortalecer sus habilidades.
El curso tiene por objetivo ofrecer, desde la perspectiva de una empresa propiedad o dirigida por mujeres, un panorama general de los aspectos que deben considerarse a la hora de operar comercialmente en el mercado exterior, así como para participar en un evento de promoción comercial internacional, como lo son las ruedas de negocio, muy empleadas en la plataforma comercial.
Es así que a través de esta capacitación se espera orientar a las empresarias, emprendedores o líderes respecto a las particularidades y requisitos que la importación o exportación demandan, además de aportar información y herramientas para fortalecer sus habilidades ya destacadas. Desde la Aladi y ONU Mujeres resaltan que dicha capacitación es parte de las acciones para promover una mayor participación de la mujer en el comercio exterior, en particular en el comercio entre los países de América Latina.
Al ser un curso virtual, la oportunidad es para todas y las interesadas solo deben realizar la inscripción en este vínculo, donde se podrán registrar tanto para el curso, para un webinario el día 1 de setiembre y hasta para una rueda de negocios que será realizada del próximo 6 al 8 de setiembre. Todos estos eventos son llevados a cabo por el Centro Virtual de Formación.
El comandante del Ejército paraguayo, Manuel Rodríguez, presidió la ceremonia de clausura del curso de “Explosivos y Remoción de Artefactos Terroristas”, desarrollado en el Comando de Ingeniería del Ejército (Cominge), con el objetivo de fortalecer las capacidades técnicas y operativas del personal militar.
Durante la capacitación, los participantes adquirieron conocimientos especializados en procedimientos relacionados con la identificación, manipulación y neutralización de artefactos explosivos, conforme a los más altos estándares de preparación profesional.
La formación estuvo orientada al cumplimiento eficiente de misiones de alta complejidad, reafirmando el compromiso institucional con la capacitación permanente y la excelencia operativa.
PREPARACIÓN DE PERSONAL
El curso buscó además consolidar la preparación del personal para responder de manera eficaz ante situaciones que requieran intervenciones técnicas especializadas, en el marco de las funciones de seguridad y apoyo desarrolladas por la institución militar.
De la ceremonia participaron también el comandante del CIMEE, Esteban Rodríguez; el comandante del Cominge, Pedro Rodríguez; además de oficiales generales, superiores, subalternos, suboficiales e invitados especiales.
Más que experiencias para el visitante, las rutas gastronómicas son herramientas de desarrollo que integran producción, cultura y comunidad, generando impacto más allá del turismo, comparte Andrés Ugaz desde Perú. Foto: Gentileza
Más que experiencias para el visitante, las rutas gastronómicas son herramientas de desarrollo que integran producción, cultura y comunidad, generando impacto más allá del turismo.
Las rutas gastronómicas suelen pensarse como una estrategia para atraer turistas. Pero en realidad, su impacto va mucho más allá de lo culinario. No nacen como un producto aislado, sino como el resultado de procesos más profundos dentro de un territorio.
Para Andrés Ugaz, referente de la cocina peruana y creador de la Ruta del Callao, la diferencia es clave: una ruta no se “crea”, se construye. “Lo que se puede crear es un itinerario. La ruta es otra cosa, es una construcción social, casi siempre público-privada, que funciona como una plataforma donde se comunican muchos aspectos del territorio”, explica.
Callao es la principal ciudad portuaria del Perú, ubicada junto a Lima, en la costa del océano Pacífico. Foto: Gentileza
El caso de la Ruta del Callao en Perú es un ejemplo de cómo la gastronomía puede convertirse en una herramienta para cambiar percepciones. En un territorio históricamente asociado a una imagen negativa, el proceso comenzó en 2016 con un grupo de empresarios que buscaban contar una historia distinta.
Para Andrés, la cocina fue el punto de entrada para esta ruta. “Es algo cotidiano, confiable. La gente entiende y presta atención cuando se le habla desde la cocina”, comenta, al tiempo de aclarar, que lo importante no fue solo mostrar platos, sino reconstruir la narrativa de un lugar a partir de su gente, su cultura y sus dinámicas actuales.
Andrés es maestro panadero, finalista en los Gourmand Awards 2025, quien propuso un plan para preservar el patrimonio panadero ayacuchano. Fotos: Gentileza
Impacto económico y cultural. Una ruta gastronómica, bien estructurada, puede convertirse en un articulador económico, pues no solo visibiliza restaurantes, sino que integra toda una cadena productiva: pesca artesanal, agricultura, transformación de alimentos y pequeños emprendimientos.
En ese sentido, su impacto no se limita al consumo. “Puede ser un medio transformador si logra integrarse a los primeros eslabones de producción”, afirma. Aunque insiste en que el valor no es únicamente económico. Existen dos dimensiones que deben avanzar en paralelo: la redistribución de oportunidades y la revalorización cultural.
En una ruta gastronómica, el plato no es el destino, es la puerta de entrada a una historia más grande. Foto: Gentileza
Por un lado, la ruta permite que actores que normalmente no tienen visibilidad accedan a mercado. Por otro, fortalece el reconocimiento de prácticas, saberes y tradiciones que forman parte del patrimonio alimentario, amplía el maestro panadero y finalista de los Gourmand Awards 2025.
Uno de los errores más comunes es pensar que una ruta gastronómica se trata solo de comer bien. Ya que, en realidad, su objetivo es mucho más ambicioso: representar un territorio en poco tiempo. “La ruta tiene que mostrar historias de vida, tensiones, necesidades, sueños. Lo que comés también cuenta una historia”, expresa.
Una ruta no se crea, se construye según Andrés. Foto: Gentileza
Ese enfoque cambia completamente la experiencia. Ya no se trata solo de degustar, sino de generar conexión. “La ruta tiene que dejar algo en quien la recorre. Si solo te quedás con el sabor, es una experiencia gastronómica. Pero si entendés el territorio, generás un vínculo”, remarca.
Ese vínculo puede traducirse en impactos concretos: desde proyectos productivos hasta alianzas internacionales impulsadas por visitantes que se involucran con lo que descubren, agrega el referente culinario peruano.
La Ruta del Callao, ejemplo de que la gastronomía puede cambiar percepciones. Foto: Gentileza
Respecto a lo que puede hacer Paraguay, aunque Andrés aún no conoce en profundidad, justamente este mayo estará como invitado mediante una alianza entre la Cámara de Comercio Paraguayo Peruana (CAPAPE) y la firma organizadora del Gastronomik, plantea un camino claro para desarrollar rutas gastronómicas con impacto sostenido.
El primer paso no es lanzar un circuito turístico, sino investigar el territorio, cuenta. “Se necesita una investigación-acción: registrar el patrimonio alimentario de una zona, pero no de forma contemplativa, sino generando productos que ya puedan usarse, como publicaciones, documentales o espacios de difusión”.
La ruta tiene que dejar algo en quien la recorre. Foto: Gentileza
Ese proceso debe ser participativo, involucrar a productores, cocineros y actores locales no es opcional, es la base de la construcción. “La ruta tiene que ser hecha con los locales. Es un registro permanente, un observatorio de lo que pasa en el territorio”, detalla.
A partir de ahí, se construye una hoja de ruta que articula al sector privado, el Estado y otros actores, hasta convertirse en un producto turístico. Pero incluso en ese punto, el objetivo no es el turismo en sí mismo, insiste Andrés. Y sucede que las rutas gastronómicas, entendidas de esta manera, son mucho más que una experiencia para visitantes, son una herramienta de desarrollo territorial.
Mostrar historias de vida, tensiones, necesidades, sueños. Foto: Gentileza
Implica decisiones, coordinación y, en muchos casos, una apuesta política punto en el que expone, que no hay que tener miedo a eso, ya que la ruta pone a la cocina en el centro y permite abordar el territorio desde ahí, generando oportunidades para quienes han sido invisibilizados.
En un contexto donde Paraguay busca diversificar su oferta turística y fortalecer sus economías locales, el desafío no es solo crear rutas, sino construirlas con sentido. Porque cuando la gastronomía deja de ser solo consumo y se convierte en relato, identidad y vínculo, puede hacer algo más importante: transformar un territorio desde adentro.
Integra toda una cadena; pesca artesanal, agricultura, transformación de alimentos y pequeños emprendimientos. Foto: Gentileza
Las mujeres se capacitan en oficios no tradicionales, destaca Sinafocal
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En homenaje a las madres en su día, el Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral (Sinafocal) entregó 78 certificados de capacitación y herramientas de trabajo a mamás, jefas de hogar y padres de familia que residen en zonas vulnerables de Asunción. Entre los beneficiarios 38 son mujeres y 40 hombres que se capacitaron en los cursos de Electricista domiciliario, Pintor de obras y Fontanero.
La entrega de certificados estuvo a cargo del secretario técnico del Sinafocal, Alfredo Mongelós, y el padre Pedro Velasco, en la sede de Camsat (Centro de Ayuda Mutua Salud para Todos) situado en el bañado del barrio de Tacumbú. Las mujeres hoy día ya eligen capacitarse en oficios no tradicionales, entre las egresadas encontramos a 13 mujeres que estudiaron electricista domiciliario, 15 son pintor de obras y 10 egresadas en fontanera.
Todas ellas orgullosas, acompañadas de sus hijos y sus compañeros de vida, recibieron sus certificados y la mayoría comentó que estudiaron el oficio para trabajar con sus esposos. Yessica González, de 33 años, mamá de Joel, de 3 años, nos contó que estudió fontanería con su esposo Carlos Pereira, y que en equipo ya salen a trabajar. Agradeció por la oportunidad de capacitarse y por las herramientas de trabajo que recibieron.
La historia que toca el alma es de Gilda Ocampo, de 52 años, quien, a pesar de la pérdida de su hija, siguió adelante, estudió pintor de obras y nos comentó que estudiar con Sinafocal le ayudó como terapia y ahora con su certificado en mano trabajará duro para ganarse el sustento diario.
Patricia Arce, de 25 años, mamá de Iker de 6 años, comentó que se recibió de electricista domiciliario. “Ya sé hacer instalación eléctrica, yo arreglé todo el sistema eléctrico en mi casa”, dijo orgullosa la flamante egresada. Cabe destacar que muchas de las egresadas ya se encuentran trabajando en la construcción del nuevo barrio, ubicado a cuadras de sus casas, en Bañado, Tacumbú.
El presidente de Camsat, el padre Pedro Velasco, agradeció al Sinafocal por los cursos de capacitación y por las herramientas de trabajo que recibieron los nuevos profesionales, “elemento muy importante para mejorar oportunidades por la escasez de recursos de la mayoría de los habitantes de la zona”. Solicitó más cursos de rápida salida laboral y capacitación en el área de emprendedurismo “No hay vida digna sin trabajo”, afirmó el religioso.
El otro rostro del día festivo: 8 de cada 10 víctimas de violencia familiar son mujeres
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Ocho de cada diez denuncias por violencia familiar en Paraguay tienen como víctimas a mujeres, revela un reciente informe del Observatorio de la Fiscalía, elaborado por el Departamento de Estadísticas del Ministerio Público tras analizar el perfil de este flagelo en el país.
El estudio tomó como base un muestreo de 80 causas del año 2024 (periodo que cerró con 5.143 denuncias) y otras 80 del año 2025 (con 4.649 casos registrados), concentrando un total de 9.792 denuncias tramitadas en las sedes fiscales de Asunción, sin contar las causas de otras unidades del interior del país. Del total de los expedientes, el 90 % presentó al menos una víctima, mientras que el 10 % registró dos o más.
Perfil de las víctimas y agresores
La investigación demuestra que la violencia afecta principalmente a mujeres jóvenes en edad productiva y formativa. El 37 % de las afectadas tiene entre 30 y 44 años de edad —grupo que incluye a estudiantes, trabajadoras y madres—, mientras que el 31 % se ubica en el rango de 18 a 29 años.
Por el lado de los agresores, el 45 % tiene entre 30 y 44 años, seguido por el grupo de 18 a 29 años con un 34 %, y un 15 % correspondiente a personas de entre 45 y 59 años. El principal vínculo detectado apunta a las parejas sentimentales (cónyuges o concubinos), seguidas por las exparejas. En menor medida, también aparecen como denunciados hijos, hermanos y madres.
El informe detalla que la combinación de violencia física y psicológica-verbal representa el 50 % de las agresiones sufridas. De forma desglosada, el 26 % corresponde exclusivamente a maltrato psicológico y verbal (insultos, amenazas, hostigamiento e intimidación), mientras que el 21 % se refiere a agresiones físicas directas, que abarcan desde golpes de puño y lesiones con objetos o armas blancas, hasta heridas causadas con uñas y dientes.
El hogar sigue siendo el espacio más peligroso: el 88 % de los hechos ocurrió dentro de viviendas, potenciado por el hecho de que el 70 % de los agresores convivía con la víctima. El resto de los casos se distribuye en la vía pública (7 %), vehículos, entornos laborales y acoso telefónico.
Picos de alerta: fines de semana y horarios
El análisis temporal de las 9.792 denuncias revela que la mayor cantidad de agresiones ocurre durante el día (mañana, siesta y tarde) con 5.407 casos, frente a las 4.745 denuncias registradas en horario nocturno. Asimismo, los fines de semana muestran un incremento crítico de la violencia.
Los domingos encabezan la lista con 1.873 casos, seguidos por los sábados con 1.653 y los lunes con 1.380 denuncias. Respecto a la estacionalidad, los meses de mayor incidencia reportados fueron marzo, septiembre, noviembre y diciembre en 2024; mientras que en 2025 el repunte se concentró en enero, febrero, marzo y diciembre.