Comerciantes del Mercado Municipal N° 4 de Asunción indicaron que en los últimos días registraron un incremento de precios en algunos productos básicos como el de la papa y la cebolla. Además, mencionaron que a causa de las constantes subas y la crisis económica por la que atraviesa el país las ventas bajaron de manera considerable.
Según indicaron, una bolsa de cebolla se consigue por G. 80.000 y por ello deben vender esta verdura a G. 10.000 el kilo. “Antes estaba de 6.000 a 5.000 guaraníes y ahora subió a 10.000″, expresó uno de los vendedores del centro comercial.
Otro de los productos básicos de la gastronomía paraguaya es la papa, la cual aumentó G. 1.000. “La papa subió 1.000 guaraníes, estaba a 6.000 y ahora está a 7.000. Esos son los productos que subieron hasta ahora, el mamón brasilero está a casi 50.000 guaraníes”, dijo un vendedor en entrevista con canal Trece.
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Con respecto a si cuentan con alguna fruta, verdura u hortaliza que haya bajado de precio, su respuesta fue negativa. “No, no hay nada de eso”, manifestó. Además, aseguró que pasan de 3 a 4 horas al día sin llegar a concretar ventas. En ese sentido, explicó que la merma se siente mucho más en el horario de la tarde.
“A parte de eso no hay ventas, hay muy pocas. Tenemos cosas que vendemos más barato, pero ni aun así no salen porque no hay luego gente, a la mañana hay un poco, pero desde las dos de la tarde hasta las cinco no hay nada de gente”, señaló.
Inflación
Por otra parte, según datos del Banco Central del Paraguay (BCP), los datos referentes a la inflación indican que las harinas, aceites, hortalizas y tubérculos frescos tuvieron variaciones de al menos 35% al cierre de julio. Entre los más importantes y caracterizados como de consumo básico que más se encarecieron están las frutas frescas junto a las carnes de aves, panificados y lácteos.
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La inflación argentina vuelve a moderarse en mayo
La inflación argentina se ubicó en 2,1 % en mayo, una nueva desaceleración tras la registrada en abril, según datos publicados el jueves por el Instituto Nacional de Estadística (Indec).
Con el dato de mayo, la inflación acumulada en los primeros cinco meses del año es del 14,7 %, mientras que la variación interanual se ubica en torno al 33,2 %.
La inflación de abril había sido de 2,6%, tras un pico de 3,4% en marzo.
El alza de mayo estuvo impulsada por los precios en comunicación (3,4 %) y educación (2,9 %), mientras que el sector que menos movimientos tuvo fue el de prendas de vestir y calzado (0,3 %).
El presidente Javier Milei celebró el dato en X, donde destacó la labor de su ministro de economía, Luis “Toto” Caputo, y señaló que el núcleo de inflación logró quebrar el umbral del 2 % “cayendo al 1,9 %”.
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Para el gobierno, la baja en la tasa de inflación es uno de los logros centrales de su programa de estabilización.
Cuando Milei ganó en diciembre de 2023 y devaluó el peso a la mitad, la inflación anual rondaba el 211 %. Dos años después, y tras un draconiano ajuste fiscal, el indicador bajó al 31,5 %, el más bajo en ocho años.
Pero para amplios sectores de la población, la brecha entre los números del Indec y la vida cotidiana permanece abierta.
“Hay cierto tipo de consumos que te hacen sentir un instante de optimismo, algo que no comprabas hace un tiempo y esperabas que haya subido y no subió, algún servicio que se mantiene igual hace meses”, dice a la AFP Horacio Barros, un productor musical de 41 años.
Sin embargo, Barros advierte: “Cuando quieras darle lugar a ese optimismo te das cuenta de que te quedaste sin plata más temprano que el mes pasado”.
Un informe publicado en mayo por la Universidad de Buenos Aires (UBA) señala que entre noviembre de 2023 y abril de 2026 el salario mínimo perdió el 39,3 % de su poder adquisitivo, colocándose por debajo del nivel que tenía en 2001, año del estallido social en Argentina.
- Fuente: AFP
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Inflación baja en Paraguay, pero el petróleo podría encarecer el costo de vida
El informe presentado por Puente señala que, aunque los precios se mantienen estables con una inflación de 2,4%, el aumento del petróleo a nivel internacional empieza a perfilarse como el principal riesgo para el bolsillo de las familias en los próximos meses.
En la vida cotidiana, la inflación no se mide en gráficos ni porcentajes. Se siente en el precio del combustible, en el supermercado, en el transporte y en cada gasto del mes. Por eso, la buena noticia es que Paraguay hoy atraviesa un escenario de estabilidad. La inflación interanual se ubica en 2,4%, un nivel bajo y controlado en comparación con otros países de la región.
En términos simples, esto significa que los precios, en promedio, no están subiendo de forma acelerada y que el poder de compra de las familias se mantiene relativamente estable. Sin embargo, esta calma tiene un factor de riesgo que está fuera del país: el petróleo.
El precio del combustible no afecta solo a quienes cargan nafta o diésel, sino a toda la economía, pues todo lo que llega a una familia paraguaya ya sea alimentos, productos, mercaderías, se transporta.
Cuando el petróleo sube a nivel internacional, el efecto se transmite como una cadena. Se incrementa el costo del transporte, luego el de distribución y finalmente el precio de los productos en góndola.
Es decir, lo que empieza en el mercado global termina impactando en el gasto diario de las familias.
Si bien el fortalecimiento del guaraní ayudó a amortiguar parte de las presiones externas, el aumento del petróleo todavía no se trasladó completamente a los precios internos. Además, los incrementos se concentran en sectores específicos y no se han extendido a toda la economía.
Esto se refleja en la inflación “de fondo”, que se mantiene en 1,1 %, lo que indica que no hay una suba generalizada de precios. En otras palabras, hay presión, pero aún está controlada.
El riesgo real es que el aumento se mantenga en el tiempo. Por eso, la estabilidad de precios es clave porque define cuánto rinde el salario. Cuando la inflación es baja, el ingreso alcanza mejor y la economía es más previsible, pero cuando los costos aumentan, aunque sea gradualmente, el poder adquisitivo se reduce sin que los ingresos suban al mismo ritmo.
Un equilibrio que todavía se sostiene. Por ahora, Paraguay mantiene un escenario favorable: inflación baja, precios estables y condiciones macroeconómicas controladas.
Pero la advertencia está sobre la mesa. Si el petróleo sigue en alza, la estabilidad que hoy se percibe en los precios podría comenzar a trasladarse lentamente al costo de vida de las familias.
Y ese es el punto clave, lo que hoy parece estable, puede cambiar en la medida en que los costos globales sigan presionando la economía local.
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Inflación asciende a 2,4% interanual entre transmisión contenida y desafíos abiertos
El contexto externo sigue transmitiéndose de forma acotada a la inflación. El petróleo mantuvo una marcada volatilidad durante mayo y, tras una breve pausa a mediados de mes, el crudo retrocedió por debajo de USD 100 por barril. Sin embargo, esa incertidumbre no muestra señales claras de disiparse en el corto plazo y el riesgo al alza sobre la cotización continúa vigente.
La inflación interanual de mayo se ubicó en 2,4%, un pequeño aumento en comparación a abril, pero aún 1,1% por debajo de la meta del BCP (3,5%). Este dato arroja lecturas relevantes sobre el mecanismo de transmisión, tanto en el comportamiento marginal como en el estructural.
Por el lado marginal, los combustibles moderaron su variación mensual a 0,9% tras el impulso que dominó abril. Sin embargo, el rubro acumula un aumento del 20,8% en lo que va del año y su incidencia sobre la inflación interanual trepó de 0,7% a 1,0%. Aunque su variación mensual contribuyó a amortiguar el índice general, su efecto acumulado sigue ganando incidencia dentro del IPC en el 2026.
Por otro lado, los precios de la carne vacuna aumentaron 1,2% a nivel mensual y acumulan 1,4% en el 2026, con una incidencia de 0,4% sobre la inflación interanual. El resultado respondió a una combinación de menor disponibilidad de oferta doméstica, mayor demanda estacional durante el mes y precios internacionales firmes, que incentivaron una mayor orientación exportadora por encima de la disponibilidad interna.
Los servicios agregan una lectura complementaria al IPC de mayo. Con una inflación interanual del 4,0%, el resultado combinó una demanda interna sostenida con aumentos puntuales en reparaciones de vivienda y transporte interurbano de pasajeros, segmentos donde los mayores costos operativos incidieron directamente sobre los precios finales.
Aun así, los indicadores de corto plazo continúan mostrando un dinamismo favorable en la actividad económica y en los niveles de venta. Esto sugiere que la inflación observada hasta ahora no generó una contracción relevante en la economía. La inflación de bienes se ubicó en 1,6% interanual, por debajo de la de servicios.
Esta brecha confirma que la presión sigue concentrada en servicios y en algunos componentes volátiles y no se extendió, hasta el momento, de forma amplia al resto de la canasta, en línea con un índice general que todavía acompaña más de cerca la trayectoria de los bienes que una aceleración generalizada de precios.
La inflación SAE (+), que excluye alimentos, combustibles y regulados, se ubicó en 1,1% interanual y la apreciación del guaraní continúa moderando productos importados y durables, compensando parte de las presiones. Con la TPM en 5,50% desde febrero y las expectativas ancladas en 3,5%, la política monetaria conserva margen para sostener una postura neutral.
Ese margen también se refleja en el costo de sostener la política monetaria. En el primer cuatrimestre de 2026, el costo total de la política monetaria acumuló aproximadamente USD 53,6 millones, 3,1% por debajo del mismo periodo de 2025, cuando la inflación promediaba un 4%.
De cara al resto del año, el escenario base se sostiene mientras el “pass-through” permanezca contenido bajo las premisas señaladas, con las expectativas de inflación al cierre del año en torno al 3,5% - 3,7% y sin presión inmediata para ajustar la política monetaria.
El riesgo, en cambio, se concentra en el deterioro de los principales amortiguadores. Precios volátiles combinado con señales de segunda ronda, erosionaría el margen de absorción que hoy contiene el índice general del IPC. En ese escenario, el episodio podría extenderse al resto de la canasta y empujar la inflación por encima de la meta.
Para los próximos meses, el efecto sobre la inflación dependerá del tiempo en que persista el shock. Con rezagos de transmisión durante los primeros cuatros meses, una presión más prolongada del petróleo podría filtrarse hacia los componentes menos volátiles a medida que la demanda doméstica valida los nuevos niveles.
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Inflación en EE. UU. trepa a su nivel más alto en tres años y presiona a Trump
La inflación en Estados Unidos alcanzó en mayo su nivel más alto en tres años por el alza de la energía ligada a la guerra de Irán del presidente Donald Trump, un desafío para los republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato.
El índice de precios al consumo (IPC) subió a 4,2 % interanual, por encima del 3,8 % de abril, informó el miércoles la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos.
Es la cifra más alta desde abril de 2023, pero se situó en línea con las expectativas de los analistas.
Este repunte se explica en gran medida por el alza de la gasolina por la guerra en Oriente Medio, que comenzó el 28 de febrero con el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán.
En represalia, Irán bloqueó el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, por donde transita un 20 % del petróleo mundial.
Los datos de la inflación de mayo muestran que los precios de la energía aumentaron 23,5 % respecto al mismo período del año pasado, con un aumento de 40,5 % en la gasolina.
Los precios de los alimentos aumentaron de forma significativa por segundo mes consecutivo, un 2,7 %.
Trump ha insistido en que el impacto sobre los precios será temporal y en que pronto se firmará un acuerdo de paz, pero el encarecimiento de los costos es un tema clave para los votantes a medida que se acercan las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
El Partido Republicano de Trump aspira a mantener el control de ambas cámaras del Congreso, pero se enfrentará a una dura prueba mientras los altos precios golpean a los hogares estadounidenses.
Si los legisladores demócratas recuperan una o ambas cámaras, limitarán la capacidad de Trump para sacar adelante sus políticas en el Congreso como lo ha hecho a lo largo de su mandato.
“Me encanta la inflación”
“Las cifras fueron magníficas... me encanta la inflación”, respondió Trump a periodistas que le preguntaron si estaba preocupado por los datos del miércoles.
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En el Salón Oval de la Casa Blanca, insistió en que “la inflación va a caer como una piedra” cuando termine la guerra.
Varios analistas estimaron que la situación debería mejorar en los próximos meses.
“Consideramos que la inflación alcanzó un techo y debería desacelerarse durante el segundo semestre, con la condición de que se encuentre un acuerdo rápidamente con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz”, dijo Kathy Bostjancic, economista de Nationwide, en una nota.
Otros precios que subieron en Estados Unidos en mayo fueron la atención médica, las tarifas aéreas y el ocio.
Los estadounidenses llevan años lidiando con precios más altos de lo esperado, con una inflación que ha permanecido elevada mucho después de la pandemia. La inflación subyacente -excluyendo energía y alimentos- también aumentó en mayo hasta un 2,9 % interanual, frente al 2,8 % de abril.
A principios de año, la inflación en Estados Unidos se mantenía estable, en 2,4 % tanto en enero como en febrero.
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) tiene una meta de inflación del 2 % a largo plazo, y la comisión encargada de fijar la principal tasa de interés del banco central se reunirá la próxima semana.
Los mercados esperan que en esta reunión mantengan sin cambios las tasas, pero ahora están descontando subidas de tipos para más adelante en el año, lo que inquieta a los inversores en renta variable.
Antes de la guerra, los mercados habían descontado recortes de tasas de interés para más adelante en el año, con la expectativa de que la inflación impulsada por la política arancelaria de Trump comenzara a remitir.
El indicador de inflación preferido de la Fed, el índice de precios de los Gastos de Consumo Personal (PCE, por sus siglas en inglés), también alcanzó un máximo de tres años en su última lectura.
“La Fed no estará en posición de recortar las tasas si esto continúa”, afirmó Chris Zaccarelli, director de inversiones de Northlight Asset Management.
“El mercado bursátil ha estado escalando un muro de preocupaciones y ha sido capaz de repuntar gracias a unos beneficios más sólidos y tasas de interés estables, pero un entorno de tasas en alza es algo completamente distinto”, agregó.
- Fuente: AFP
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