El precio promedio de la carne paraguaya a julio fue de US$ 5,28, el mejor en los últimos 5 años y 13% más que la cotización de enero a julio del 2021. Foto: Archivo.
Comercio exterior: cotización de la carne sigue en tendencia ascendente
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La cotización promedio mensual de la carne bovina paraguaya sigue en tendencia ascendente durante este 2022, tal y como se había pronosticado ya a principios de año, siempre que la demanda internacional se sostuviera, que al parecer sigue vigente por los buenos precios que se registran en el acumulado de las exportaciones de enero a julio y se posiciona como el mejor de los últimos 5 años.
Con US$ 5,28 se promedió el precio de la proteína roja local hasta el séptimo mes, 13% más que lo valorado en el mismo periodo del año anterior, cuando el promedio llegó a US$ 4,67 y superó incluso en 15% más al año del inicio de la pandemia en el 2020 al cotizarse en US$ 4,03 con solo US$ 4 menos al valor del 2019 que fue el periodo en que se registró una caída en los precios, según el reporte del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
Este comportamiento de buenos precios se da por la demanda global de este commodity, que ya generó ingreso de divisas por valor de US$ 1.057 millones durante los 7 meses del año, lo que representa un 7% más que las exportaciones del mismo periodo del 2021, cuando se comercializó por US$ 987 millones.
Pero no se puede hablar aún de lo mismo con relación al volumen de las exportaciones, pues sigue manteniéndose una menor cantidad en el acumulado, que se vio afectado por la caída de los envíos a Rusia cuando este inició la guerra con Ucrania.
De enero a julio de este año se embarcaron unas 200.473 toneladas (Tn) de la proteína roja, lo que genera un 5,28% menos que los envíos del mismo periodo del 2021, cuando se exportaron 211.651 Tn de carne vacuna paraguaya.
En cuanto a los mercados, Chile es el principal comprador de la carne paraguaya, con el 41% del valor total y unas 77.504 Tn, seguido de Rusia que recuperó el segundo puesto del ranking con el 14% de participación por las 37.311 Tn que compró. En tercer lugar está Brasil, que en términos monetarios también ocupa un 14% con 26.299 Tn adquiridas y Taiwán con un 12% y 24.189 Tn de carne bovina entre los 4 mejores compradores.
Israel sigue comprando en proporciones similares con 7% de participación en los ingresos por 11.284 Tn y le sigue Uruguay con un 2% por 5.566 Tn que compró.
Caída libre: dólar baja a G. 6.400, toca el piso después de media década
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En Paraguay, el dólar no logra sostenerse un día y sigue en “caída libre” en el mercado minorista. La cotización tocó nuevo piso, en media década, de los G. 6.400 por unidad a la venta, de acuerdo a lo que se visualiza en las pizarras de las casas de cambio.
Este suma un retroceso de 100 puntos respecto a una semana, ya que el lunes de Pascua la cotización minorista arrancaba en G. 6.500; ya era la más baja en más de 5 años. Desde el inicio de esta semana, la divisa retrocedió 50 puntos.
Por otro lado, el dólar estadounidense registró un aumento ya el lunes, luego de que las conversaciones entre Washington y Teherán durante el fin de semana no lograran un acuerdo para poner fin a la guerra. La falta de avances en el diálogo impulsó a la divisa en los mercados internacionales, señala el portal Bitfinanzas.
Agrega que, tres factores han presionado a otras monedas: el aumento de los precios del petróleo, la fortaleza del dólar y el endurecimiento de las condiciones financieras en Estados Unidos.
Estos elementos han generado un entorno más complejo para las divisas rivales del dólar en los mercados globales.
Con mercados internacionales dinámicos y mayor demanda por carne paraguaya, el negocio ganadero enfrenta desequilibrios internos como costos, tipo de cambio, financiamiento y reglas de juego que condicionan su crecimiento. Martín Filártiga, secretario general de la ARP, analiza el momento del sector y los desafíos para recuperar competitividad.
Para el secretario general de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), la ganadería paraguaya atraviesa un escenario dual, ya que, por un lado, se beneficia de precios internacionales firmes y una demanda global creciente en especial con Estados Unidos, uno de los mercados más activos. Y por el otro, enfrenta desajustes internos que impactan directamente en la rentabilidad del productor.
“Hoy tenemos una situación, que el precio final del ganado está dolarizado, mientras que gran parte de los costos, especialmente la reposición, están en guaraníes. Además de la caída del dólar, que golpea la rentabilidad”, expresa. A este contexto agrega la falta de previsibilidad, tanto por factores climáticos como por la volatilidad cambiaria, lo que dificulta la planificación del negocio.
En paralelo, surgen preocupaciones institucionales, por la posibilidad de levantar la vacunación contra la fiebre aftosa, que genera incertidumbre en el sector, desplazando otros temas estratégicos como la reglamentación del dressing o la creación de un instituto de promoción de la carne.
“Seguimos siendo tomadores de precios dentro de la cadena, al igual que el consumidor, lo que nos deja en una posición de vulnerabilidad”, señala. Y uno de los principales efectos de este escenario es la caída del hato ganadero, debido a la falta de rentabilidad sostenida.
Martín explica que la ganadería atraviesa un escenario dual, por un lado, se beneficia de precios internacionales firmes y una demanda global creciente, pero a nivel local enfrenta desajustes que impactan directamente en la rentabilidad del productor. Foto: Gentileza
Detalla que entre 2018 y 2024, ocho de cada diez ganaderos perdieron plata, y que hoy el sector está mucho más endeudado, con un sistema financiero que absorbe parte importante de una renta que además se redujo. “Si antes pagabas una deuda vendiendo una vaca, hoy necesitás dos”, grafica Martín.
Con una ambiciosa meta nacional de alcanzar 20 millones de cabezas, el referente alega que antes de pensar en crecer, se debe frenar la caída del hato. Para esto se requiere varios años de bonanza y reglas claras, y si bien, el potencial productivo del país es indiscutible, el crecimiento no se dará sin condiciones adecuadas, dice.
A nivel productivo, el sector avanzó en tecnología, genética y manejo, con mejoras en eficiencia. Sin embargo, advierte que no se puede exigir más sin resolver la ecuación económica. “Sin margen no hay inversión, y sin inversión no hay crecimiento”, remarca. En cuanto a herramientas disponibles, Martín reconoce que existen opciones financieras, pero no están alineadas con la realidad del negocio.
“Necesitamos plazos más largos y tasas más razonables. Con tasas de dos cifras en guaraníes, el sistema financiero se queda con gran parte de la renta”, comenta. En este punto es que decisiones clave como la retención de vientres, que es fundamental para aumentar el stock, se vuelven difíciles de sostener, dice.
Entre 2018 y 2024, ocho de cada diez ganaderos perdieron plata, y hoy el sector está mucho más endeudado, refiere. Foto: Archivo
Pese a este escenario, el referente del gremio destaca el impacto positivo que puede tener el fortalecimiento del sector. “Cuando hay mejores condiciones, el productor invierte más, produce más y eso se traduce en mayor oferta. Hay más carne disponible para el mercado interno”, explica. Tal es así que, el crecimiento ganadero no solo beneficia al productor, sino también al consumidor y a la economía en general.
La apertura de mercados es un factor clave, pues permite mejorar precios, diversificar riesgos y posicionar mejor la carne paraguaya. Sin embargo, el desafío está en que esos beneficios lleguen efectivamente al productor. “Si no se reflejan en la base de la cadena, no generan incentivo real para invertir”, sostiene.
Y de cara al futuro, la mirada está puesta en avanzar con destinos estratégicos, como lograr una cuota propia en Estados Unidos, mejorar el acceso al mercado europeo dentro del cupo Mercosur y concretar la apertura de México. A esto se suman oportunidades en Asia, especialmente en Corea y Japón. Para Martín, el desafío en este aspecto no es solo abrir nuevos mercados, sino abrirlos bien, con condiciones que agreguen valor a toda la cadena.
La mirada está puesta en avanzar con destinos estratégicos, como lograr una cuota propia en Estados Unidos, mejorar el acceso al mercado europeo dentro del cupo Mercosur y concretar la apertura de México. Foto: Gentileza
Se alcanzó 99,28 % de vacunación contra la fiebre aftosa
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Se registraron 12.737.470 bovinos vacunados, además de 116.849 propietarios registrados en el sistema.
El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), informó la finalización del primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa correspondiente al año 2026, alcanzando una cobertura del 99,28 % del hato bovino a nivel país.
De acuerdo con el comunicado oficial, al cierre de la campaña se registraron 12.737.470 bovinos vacunados, además de 116.849 propietarios registrados en el sistema. Estos datos reflejan un alto nivel de cumplimiento por parte del sector productivo, en una de las campañas sanitarias más relevantes para la ganadería paraguaya.
El resultado consolida el estatus sanitario del país, clave para sostener y ampliar los mercados de exportación de carne, uno de los principales motores de la economía nacional. Paraguay mantiene su posicionamiento como proveedor confiable en el mercado internacional, en gran parte gracias a la continuidad de este tipo de programas sanitarios.
Desde la institución destacaron el trabajo coordinado entre el sector público y privado, especialmente el rol de los funcionarios del Senacsa, la Fundación de Servicios de Salud Animal (Fundassa) y los productores, quienes participaron activamente en la ejecución de la campaña. El cumplimiento de los esquemas de vacunación es uno de los pilares para evitar brotes de enfermedades que puedan afectar la producción pecuaria y, en consecuencia, el comercio exterior. En ese sentido, mantener altos niveles de cobertura no solo protege al hato ganadero, sino que también garantiza la estabilidad de un sector que genera empleo, divisas y desarrollo en distintas regiones del país.
Senacsa aclaró que los datos presentados son preliminares y que serán consolidados posteriormente para la presentación de los resultados finales. No obstante, los niveles alcanzados ya permiten anticipar un desempeño positivo en términos sanitarios. La campaña de vacunación contra la fiebre aftosa forma parte de una estrategia sostenida que ha permitido a Paraguay posicionarse como un país libre de la enfermedad con vacunación, condición fundamental para acceder a mercados internacionales exigentes.
El primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa correspondiente al año 2026, alcanzó una cobertura del 99,28 % del hato bovino a nivel país. Foto: Gentileza
Paraguay alcanza 99,28 % de vacunación contra la fiebre aftosa
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El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), informó la finalización del primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa correspondiente al año 2026, alcanzando una cobertura del 99,28 % del hato bovino a nivel país.
De acuerdo con el comunicado oficial, al cierre de la campaña se registraron 12.737.470 bovinos vacunados, además de 116.849 propietarios registrados en el sistema. Estos datos reflejan un alto nivel de cumplimiento por parte del sector productivo, en una de las campañas sanitarias más relevantes para la ganadería paraguaya.
El resultado consolida el estatus sanitario del país, clave para sostener y ampliar los mercados de exportación de carne, uno de los principales motores de la economía nacional. Paraguay mantiene su posicionamiento como proveedor confiable en el mercado internacional, en gran parte gracias a la continuidad de este tipo de programas sanitarios.
Desde la institución destacaron el trabajo coordinado entre el sector público y privado, especialmente el rol de los funcionarios del Senacsa, la Fundación de Servicios de Salud Animal (Fundassa) y los productores, quienes participaron activamente en la ejecución de la campaña.
El cumplimiento de los esquemas de vacunación es uno de los pilares para evitar brotes de enfermedades que puedan afectar la producción pecuaria y, en consecuencia, el comercio exterior. En ese sentido, mantener altos niveles de cobertura no solo protege al hato ganadero, sino que también garantiza la estabilidad de un sector que genera empleo, divisas y desarrollo en distintas regiones del país.
El Senacsa aclaró que los datos presentados son preliminares y que serán consolidados posteriormente para la presentación de los resultados finales. No obstante, los niveles alcanzados ya permiten anticipar un desempeño positivo en términos sanitarios.
La campaña de vacunación contra la fiebre aftosa forma parte de una estrategia sostenida que ha permitido a Paraguay posicionarse como un país libre de la enfermedad con vacunación, condición fundamental para acceder a mercados internacionales exigentes.