Los artículos exportados se concentran en juguetes y embalajes, que actualmente llegan a 9 mercados y son fabricados por empresas maquiladoras. Foto: Archivo.
Repunta la producción de la industria del plástico
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Después de dos años complicados por la pandemia del COVID-19, la industria del plástico empieza nuevamente a repuntar y espera cerrar el año con una producción de 80.000 toneladas. Esta cifra representa un crecimiento de 14,2%, ya que antes de la crisis sanitaria llegaba a 70.000 toneladas.
Al respecto, Richard Acosta, directivo de la junta ejecutiva de la Cámara Paraguaya de la Industria Plástica (CPIP), indicó que a finales del 2019 y ya en el 2020 la fabricación de productos cayó 60%, pero desde el año pasado comenzó nuevamente a aumentar, por lo que el sector prevé cerrar el 2022 con un crecimiento, pese al contexto difícil que se presenta por la suba de precios.
Sostuvo que, al no contar Paraguay con empresas petroquímicas, la industria debe importar la materia prima, por lo que debe traer productos de la región y extrazona, pero los costos de logística se encarecieron, sobre todo de países como China e India. En ese sentido, manifestó que esta situación afecta también la exportación y muchas empresas maquiladoras de origen brasileño tuvieron que considerar su continuidad en el país, ya que se sumó la devaluación del real.
“Dentro de todo, la industria plástica está en pleno crecimiento, hay fábricas que se están instalando; justamente este año hay dos fábricas nuevas y creemos que vamos a tener un futuro por demás positivo para el 2023″, expresó Acosta al canal Pro.
Así también, destacó la importancia de este segmento en la economía local, que brinda aproximadamente 30.000 empleos de forma directa e indirecta. Mencionó que de acuerdo con los datos que manejan en el gremio, en el país alrededor de 120 empresas elaboran productos plásticos, de las cuales 77 son socias de la CPIP y de estas nuevamente 6 se dedican netamente a la importación de materia prima.
Productos reciclables
Por otro lado, Acosta explicó que los productos elaborados por la industria son cien por ciento reciclables y contó que actualmente se impulsa una política circular, que consiste en que un gran porcentaje de los productos fabricados contenga material ya reciclado. “Eso hace que también haya toda una industria de recolección del posconsumo, del producto que está en la calle para volver a incluir en el producto nuevo”, afirmó.
Exportaciones
El directivo de la CPIP indicó que los artículos exportados se concentran en juguetes y embalajes, que actualmente llegan a 9 mercados y son fabricados por empresas maquiladoras. Los productos plásticos y sus manufacturas figuran al cierre del primer semestre del 2022 entre los 5 sectores con más envíos bajo el régimen de maquila, con una participación del 8%. La lista encabeza autopartes con 25%, seguido por productos alimenticios con 22%, confecciones y textiles ocupa el tercer lugar con 16% y en el cuarto puesto se encuentra aluminio y sus manufacturas con 12%.
Según el reporte del Consejo Nacional de Industrias Maquiladoras de Exportación (Cnime), dependiente del MIC, las exportaciones de bienes maquilados de enero a junio de este año totalizan US$ 505 millones.
Paraguay quiere convertir la agricultura orgánica en un nuevo motor de crecimiento
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Ahora Paraguay apuesta por hacer crecer la agricultura orgánica, manifestó el presidente de la República, Santiago Peña, según informó la Agencia IP. El mandatario destacó el potencial de este sector durante la apertura de la XVII Asamblea Ordinaria Anual de la Comisión Interamericana de Agricultura Orgánica (CIAO), que se desarrolla en Asunción.
El país busca dar un nuevo impulso a un modelo de producción que ya tiene presencia relevante en el territorio nacional. Actualmente, la agricultura orgánica comprende alrededor de 160.000 hectáreas y reúne a unos 7.500 productores certificados, mientras que sus exportaciones alcanzaron aproximadamente USD 40 millones durante el último año.
Para Peña, estos resultados representan apenas el punto de partida de una actividad que podría adquirir mayor peso dentro de la economía paraguaya. En ese sentido, sostuvo que el objetivo es ampliar la cantidad de productores, atraer inversiones y generar productos con mayor valor agregado para fortalecer la presencia paraguaya en los mercados internacionales.
El jefe de Estado también puso en relieve las condiciones naturales del Paraguay y su posición dentro del escenario agrícola sudamericano. A su criterio, la realización de la asamblea de la CIAO en el país abre una oportunidad para profundizar la cooperación regional y promover políticas que vinculen la producción sostenible con nuevas oportunidades económicas.
Según Santiago Peña, el país ya cuenta con unas 160.000 hectáreas destinadas a este sistema productivo y 7.500 productores certificados. Foto: Ilustrativa
La apuesta, explicó, no se limita a incrementar los volúmenes de producción. El desafío consiste también en transformar el crecimiento del sector en más empleo, desarrollo rural y mejores oportunidades para las comunidades productoras.
Mercado gana terreno
Peña señaló que la agricultura orgánica dejó atrás la etapa en la que era considerada una actividad de nicho o emergente. Actualmente, afirmó, constituye una realidad con posibilidades concretas de expansión, especialmente por la creciente demanda de alimentos diferenciados y producidos bajo estándares sostenibles.
En este escenario, consideró fundamental contar con políticas de Estado claras, instituciones que generen confianza y productores comprometidos con la incorporación de buenas prácticas y estándares de certificación.
El Gobierno busca potenciar un modelo productivo con creciente demanda internacional y capacidad para generar empleo y desarrollo rural. Foto: Pexels
El potencial de expansión también fue resaltado por Israel Vaca Jiménez, integrante de la CIAO, quien aseguró que la producción orgánica tiene amplias posibilidades de crecimiento y que el sector atraviesa un proceso de expansión acompañado por nuevos mercados, innovación e inversiones.
Vaca Jiménez instó a los actores vinculados a la actividad a aprovechar este momento para construir una estrategia de largo plazo. El crecimiento, sostuvo, dependerá de la capacidad de articular esfuerzos entre productores, investigadores, instituciones públicas y empresas privadas.
El desafío es sostener el crecimiento y transmitir esa visión a las nuevas generaciones, según el viceministro de Industria, Javier Viveros. Foto: Gentileza
La nueva imagen de Paraguay se construye con talento joven
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Para el viceministro de Industria, Javier Viveros, una población joven, preparada y con vocación de progreso puede convertirse en una de las mayores ventajas competitivas para sostener esta nueva etapa de crecimiento que presenta el país.
Trabajo en conjunto. El cambio de percepción sobre Paraguay no solo depende de las condiciones económicas y las oportunidades que ofrece el país, sino también de la capacidad de los propios paraguayos para proyectar una imagen de confianza, competitividad y crecimiento.
Para el viceministro de Industria, Javier Viveros, esta transformación forma parte de un proceso que debe involucrar tanto al sector público como al privado y a la sociedad en su conjunto.
Viveros señaló que desde el inicio de la actual administración se planteó la necesidad de impulsar un cambio de mentalidad, no solamente a nivel local, sino también en la forma en que Paraguay se presenta ante el mundo.
“Nosotros tenemos que proyectar lo que queremos que se vea desde afuera y también acá adentro hacer ese cambio que necesitamos para poder seguir creciendo”, sostuvo. En ese sentido, destacó los avances registrados durante los últimos años en materia de imagen y marca país, acompañados por una mayor presencia de Paraguay en eventos internacionales.
Escenario favorable y nuevas oportunidades. El viceministro sostuvo que Paraguay está siendo reconocido en la región como un país ordenado, serio y con oportunidades, mientras que su evolución también genera una mayor atención por parte de las principales economías vecinas. Para Viveros, este escenario debe ser aprovechado para continuar fortaleciendo la confianza y atraer nuevas oportunidades para el país.
El talento joven como ventaja. Uno de los principales activos que identificó Viveros es la estructura demográfica paraguaya. Señaló que aproximadamente el 70 % de la población tiene menos de 40 años y que la edad promedio ronda los 29 años, una característica que considera una ventaja competitiva para el país.
Para Viveros, una fuerza laboral joven representa una oportunidad para incorporar nuevas ideas, energía y capacidad de adaptación.
“Los jóvenes son el motor de nuestro país y van a seguir siéndolo”, afirmó Viveros. Foto: Gentileza
En este contexto, consideró que uno de los atributos más valorados del paraguayo es su disposición a buscar oportunidades y salir adelante. Esta característica, sostuvo, puede convertirse en un factor diferenciador si encuentra las condiciones adecuadas para desarrollarse mediante empleo, formación, emprendimiento y acceso a nuevas oportunidades.
Una tarea colectiva. Más allá de la edad o del lugar que cada persona ocupe, Viveros planteó que el cambio de mentalidad requiere una visión colectiva.
En un escenario marcado por la hiperconectividad y la circulación permanente de información, consideró necesario mantener los pies sobre la tierra, reconocer la experiencia y evitar que las diferencias individuales se conviertan en obstáculos para la construcción de objetivos comunes.
El presidente del Banco Central del Paraguay, Carlos Carvallo, habló del caso de éxito del Paraguay en la obtención del grado de inversión. Foto: Jorge Jara
Solidez macroeconómica generará salto de calidad en desarrollo socioeconómico, según Carvallo
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El presidente del Banco Central del Paraguay (BCP), Carlos Carvallo, dio detalles de la experiencia local en la obtención del grado de inversión en un evento realizado en Honduras. Entre otras cosas, el alto funcionario manifestó que fueron más de 20 años de reforma institucional las que llevaron al país a acceder a la calificación, que hoy día permite avanzar en términos de atracción de inversiones, principalmente.
Destacó que el proceso debe continuar al menos por otras dos décadas, para “dar el salto” en términos de desarrollo socioeconómico. “Este camino fue largo, el camino de llegar al grado de inversión, no es un objetivo, per se, es el resultado de un larguísimo proceso de estabilización económica, reforma de institucionalidad económica y, últimamente, algunas reformas estructurales también”, indicó ya en la parte de la conclusión de su exposición.
Citó que el índice de pobreza actualmente se encuentra en 16 %, un desafío importante, que, según él, es “inadmisible”. Al respecto, recordó que en 2002 el país era considerado “inviable”, aunque de ese tiempo a esta parte se pudo avanzar y obtener el reconocimiento de los mercados y de las calificadoras.
Carlos Carvallo, presidente del Banco Central del Paraguay (BCP). Foto: Gentileza
Continuidad de las reformas
“Necesitamos probablemente 20 años más para dar un salto de calidad en término de desarrollo socioeconómico, pero el desafío que tenemos nosotros es seguir blindando las cosas buenas que se hicieron y seguir persistiendo en los procesos de reforma, no hay otra forma de dar un salto de calidad en el desarrollo socioeconómico”, dejó en claro, sobre el proceso que se debe llevar adelante en el futuro.
Carvallo resaltó que el fortalecimiento de la macroeconomía impactará en el crecimiento sostenible a lo largo del tiempo. “Haciendo reformas estructurales, cimentando la estabilidad macroeconómica y sobre esa base de un cimiento fuerte construir reformas económicas que impacten finalmente en la productividad de la economía, la formalidad de los mercados laborales y el crecimiento económico de mediano, largo plazo”, expresó.
Víctor Miranda: “El ingeniero agrónomo es fundamental para producir de manera eficiente, responsable y sostenible”
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Por Luis Noguera
El presidente de la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Paraguay (AIAP), Víctor Miranda, conversó con La Nación/Nación Media sobre su gestión al frente del gremio y su visión acerca de la profesión,una de las más preponderantes en términos de relevancia e impacto en el sistema productivo nacional.
Destacó el crecimiento del agro paraguayo, señalando que hay una gran evolución, con una agricultura mucho más tecnificada, de precisión, nuevas herramientas y mayores exigencias productivas.
- ¿En qué se encuentra abocada su nueva gestión al frente de la AIAP?
En esta nueva gestión estamos enfocados principalmente en seguir fortaleciendo nuestro gremio y la presencia del ingeniero agrónomo en los distintos ámbitos donde se toman decisiones vinculadas al sector. También estamos trabajando mucho en capacitación y actualización profesional, en generar mayores beneficios para los asociados y en seguir fortaleciendo institucionalmente a la AIAP.
Venimos de una gestión con avances importantes y queremos dar continuidad a ese trabajo, siempre buscando que la AIAP esté más cerca del colega y también de las necesidades del sector productivo.
- ¿La profesión está siendo más valorada ahora que en el pasado, considerando el crecimiento del agro en Paraguay? ¿Cómo evalúa eso?
Creo que sí. Hoy existe una mayor valoración porque también se entiende mejor el papel que cumple el ingeniero agrónomo dentro de la producción.
El agro paraguayo fue evolucionando muchísimo. Hoy hablamos de una agricultura mucho más tecnificada, con mayor precisión, nuevas herramientas y mayores exigencias productivas y ambientales. Y detrás de todo eso necesariamente tiene que existir un profesional capacitado.
Nuestro desafío es seguir posicionando al ingeniero agrónomo no solo como alguien que acompaña la producción, sino como un profesional fundamental para producir de manera eficiente, responsable y sostenible.
- ¿Qué se puede añadir a los procesos de formación actual?
La formación tiene que acompañar permanentemente los cambios que está teniendo el campo. La base técnica sigue siendo fundamental, pero hoy también necesitamos profesionales preparados en nuevas tecnologías, agricultura de precisión, herramientas digitales, biotecnología, manejo sostenible de los recursos y gestión.
También considero muy importante fortalecer la práctica y el contacto con la realidad productiva. El profesional tiene que salir preparado no solo desde lo teórico, sino también para resolver los problemas que se presentan todos los días en el campo.
El ingeniero Víctor Miranda consideró que en la formación de los profesiones es importante fortalecer la práctica y el contacto con la realidad productiva. Foto: Matías Amarilla
- ¿Es una carrera profesional fundamental considerando el modelo de desarrollo que plantea hoy el país? ¿Hay políticas que acompañan al desarrollo de los profesionales del rubro? Si no hay, ¿qué se necesita?
Sin dudas es una profesión fundamental para el Paraguay. Somos un país con una economía fuertemente vinculada al sector agropecuario y gran parte de nuestro desarrollo depende de lo que somos capaces de producir.
Hay instituciones que vienen acompañando al sector, pero siempre hay espacio para mejorar. Necesitamos fortalecer la investigación, la extensión, la capacitación permanente y generar mayores oportunidades para los profesionales, especialmente para los jóvenes.
También es importante que en las políticas públicas relacionadas con la producción agropecuaria se respete y valore cada vez más la participación del profesional competente.
- ¿Cuáles son los desafíos que enfrentan actualmente?
Tenemos varios desafíos. El clima probablemente sea uno de los principales porque cada campaña presenta condiciones diferentes. A eso se suman los costos de producción, los precios internacionales, la necesidad de incorporar tecnología y producir cada vez de manera más eficiente.
Otro desafío importante es llegar con mayor asistencia técnica al pequeño y mediano productor. Ahí el acompañamiento profesional puede marcar una diferencia muy grande en productividad y rentabilidad.
En definitiva, el gran desafío que tenemos es producir más y mejor, utilizando eficientemente los recursos que tenemos y cuidando al mismo tiempo la sostenibilidad de nuestro sistema productivo.
- ¿Considera que el rubro agrícola tiene todavía espacio o margen para crecer en el país?
Sí, todavía tenemos mucho margen para crecer, pero ese crecimiento no necesariamente tiene que venir solo de ampliar la superficie agrícola.
Tenemos un enorme potencial para crecer en productividad. El camino pasa por producir más en el mismo espacio, incorporando tecnología, genética, mejores prácticas de manejo y mayor conocimiento.
Paraguay ya demostró que puede ser un productor importante a nivel mundial y todavía tenemos condiciones para seguir aumentando nuestra producción de manera sostenible.
- ¿El productor paraguayo puede pensar en desarrollar rubros alternativos con mayor decisión, además de la soja, maíz y trigo? ¿Hace falta un incentivo para esto?
Por supuesto. Paraguay tiene condiciones para diversificar mucho más su producción. La soja, el maíz y el trigo tienen un peso muy importante y forman parte de un sistema productivo que funciona, pero también existen oportunidades en otros rubros.
Para que una alternativa realmente se consolide, no alcanza solo con producir. Tiene que existir mercado, logística, industria y una rentabilidad que le dé seguridad al productor.
Los incentivos pueden ayudar, pero considero que lo fundamental es generar condiciones para que esos nuevos rubros sean competitivos y tengan una cadena comercial que pueda sostenerlos en el tiempo.
Paraguay cuenta con profesionales muy capacitados y con mucha experiencia práctica, aseguró el titular de la AIAP. Foto: Matías Amarilla
- En términos de profesionales, ¿Paraguay está al nivel de otros países de la región?
Sí. Paraguay cuenta con profesionales muy capacitados y con mucha experiencia práctica. Nuestros ingenieros agrónomos trabajan con sistemas productivos altamente competitivos y con tecnologías similares a las utilizadas en los principales países agrícolas de la región.
Por supuesto que debemos seguir capacitándonos permanentemente porque la agricultura cambia muy rápidamente. Pero considero que el profesional paraguayo está preparado y tiene capacidad para competir perfectamente a nivel regional.
-¿Alguna reflexión final?
Sí. El Paraguay tiene un enorme potencial productivo y el ingeniero agrónomo tiene un papel fundamental dentro de ese desarrollo. Tenemos el desafío de seguir produciendo más y mejor, incorporando tecnología, cuidando nuestros recursos y haciendo que ese crecimiento llegue también al pequeño y mediano productor.
Desde la AIAP vamos a seguir trabajando para fortalecer nuestra profesión, generar oportunidades y acompañar al sector productivo. Porque detrás de una agricultura cada vez más eficiente y competitiva, necesariamente tiene que haber conocimiento, tecnología y profesionales preparados.
Ficha
Ingeniero agrónomo, con maestría en Agronegocios.
Especialista en cuestiones regulatorias de defensivos agrícolas, aportando al desarrollo normativo y técnico del sector.
Vicepresidente de la Asociación Panamericana de Ingenieros Agrónomos (Región Cono Sur).
Más de 10 años de compromiso gremial, impulsando la representación, fortalecimiento institucional y la defensa del ejercicio profesional de los ingenieros agrónomos en Paraguay y la región.