Destacan buena producción de algodón en el Chaco paraguayo
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Técnicos del Instituto Paraguayo de Tecnología Agropecuaria (IPTA) aseguran que el futuro de la fibra textil está en el Chaco tras haber sido parte de un buen rendimiento en el cultivo de algodón. En una cobertura de 60 hectáreas plantadas alcanzaron los 3.500 a 4.000 kilos por hectárea.
En este lugar se realiza un cultivo mecanizado, con hileras con una separación de 90 centímetros y que rindieron en un rango de 3.500 a 4.000 kilos por hectárea. Con estos números, esta finca se ubica como una de las que mejor desempeño logró en la temporada actual, por lo que ven un potencial bastante grande a este rubro en esta zona del país.
Destacan que cada hectárea de cultivo tiene un rendimiento de 3.500 a 4.000 kilos. Foto: Archivo.
Si bien la fibra había experimentado unos años de oro durante los 90, donde las exportaciones de algodón ocupaban el primer lugar, seguido por la soja y la carne bovina. Durante ese tiempo, nuestro país alcanzó a enviar hasta 231.677 toneladas por valor de US$ 333 millones con destino a Alemania, Portugal y Argentina.
Todos esos valores históricos quedaron en el pasado después de que la fibra dejó de ser una opción para la exportación en la actualidad. Esto demuestra el escaso envío que se realiza llegando el año pasado a apenas 5.700 toneladas, lo que representa unos US$ 11 millones, observándose una baja de 96% en comparación con el último dato.
Por su parte, Argentina logró mantener durante las últimas dos décadas un promedio de 400.000 hectáreas cubiertas por año, pero con un rendimiento que casi se duplicó de los 1.300 kilos por hectárea obtenido en el 2001. Señalan que los cultivos se centran en las provincias del Chaco, Santiago del Estero, Formosa, Santa Fe y están totalmente mecanizados.
El primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa correspondiente al año 2026, alcanzó una cobertura del 99,28 % del hato bovino a nivel país. Foto: Gentileza
Paraguay alcanza 99,28 % de vacunación contra la fiebre aftosa
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El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), informó la finalización del primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa correspondiente al año 2026, alcanzando una cobertura del 99,28 % del hato bovino a nivel país.
De acuerdo con el comunicado oficial, al cierre de la campaña se registraron 12.737.470 bovinos vacunados, además de 116.849 propietarios registrados en el sistema. Estos datos reflejan un alto nivel de cumplimiento por parte del sector productivo, en una de las campañas sanitarias más relevantes para la ganadería paraguaya.
El resultado consolida el estatus sanitario del país, clave para sostener y ampliar los mercados de exportación de carne, uno de los principales motores de la economía nacional. Paraguay mantiene su posicionamiento como proveedor confiable en el mercado internacional, en gran parte gracias a la continuidad de este tipo de programas sanitarios.
Desde la institución destacaron el trabajo coordinado entre el sector público y privado, especialmente el rol de los funcionarios del Senacsa, la Fundación de Servicios de Salud Animal (Fundassa) y los productores, quienes participaron activamente en la ejecución de la campaña.
El cumplimiento de los esquemas de vacunación es uno de los pilares para evitar brotes de enfermedades que puedan afectar la producción pecuaria y, en consecuencia, el comercio exterior. En ese sentido, mantener altos niveles de cobertura no solo protege al hato ganadero, sino que también garantiza la estabilidad de un sector que genera empleo, divisas y desarrollo en distintas regiones del país.
El Senacsa aclaró que los datos presentados son preliminares y que serán consolidados posteriormente para la presentación de los resultados finales. No obstante, los niveles alcanzados ya permiten anticipar un desempeño positivo en términos sanitarios.
La campaña de vacunación contra la fiebre aftosa forma parte de una estrategia sostenida que ha permitido a Paraguay posicionarse como un país libre de la enfermedad con vacunación, condición fundamental para acceder a mercados internacionales exigentes.
Mes de la seguridad social, más que solo cobertura
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Este campo continúa siendo uno de los principales termómetros del desarrollo económico y social, pues define justamente la sostenibilidad futura de Paraguay. La ministra de Trabajo, Mónica Recalde, ahonda el alcance del sistema.
En Paraguay, la seguridad social es materia pendiente. Aunque el sistema muestra avances, el gran desafío sigue siendo estructural, pues solo la mitad de los trabajadores está cubierta.
“La seguridad social es la columna vertebral de un Estado social de derecho”, expresó la ministra de Trabajo, Mónica Recalde en entrevista con FOCO Business, al señalar que este sistema no solo protege ingresos futuros a través de jubilaciones, sino que también cubre riesgos inmediatos como enfermedades, accidentes o maternidad. Para recordar su importancia, cada 27 de abril se celebra el Día Nacional de la Seguridad Social en Paraguay.
La seguridad social sigue siendo uno de los principales termómetros de desarrollo económico y social.
Actualmente, el modelo paraguayo se sostiene sobre dos pilares, por un lado, las jubilaciones y pensiones, basadas en los aportes durante la vida laboral, y por otro, la cobertura ante contingencias de corto plazo.
Sin embargo, a diferencia de otros países, Paraguay aún no cuenta con un sistema universal.
La titular de la cartera detalla que hoy, alrededor del 50 % de los trabajadores asalariados privados está dentro del sistema, mientras que la otra mitad permanece en la informalidad. En ese contexto, el objetivo es claro, ampliar la base de aportantes. En el actual periodo de gestión ya se incorporaron más de 125.000 personas, duplicando el ritmo histórico de inclusión, alegó.
La finalidad no solo es proteger ingresos futuros, sino también inmediatos
Pero el desafío no es solo sumar contribuyentes. También pasa por mejorar la calidad del sistema, especialmente en aspectos sensibles como la provisión de medicamentos y la atención médica, donde aún persisten debilidades que afectan la confianza de los asegurados.
Otro punto crítico es la sostenibilidad del sistema de jubilaciones, que, si bien el esquema del IPS no enfrenta riesgos inmediatos, otras cajas ya presentan tensiones financieras, lo que obliga a pensar en ajustes estructurales y mejoras en la gestión e inversión de los fondos, según la ministra.
En paralelo, la informalidad laboral sigue siendo el principal obstáculo. Este fenómeno se concentra especialmente en jóvenes, mujeres y trabajadores de micro y pequeñas empresas, donde persisten prácticas como el registro tardío de empleados o la contratación sin cobertura.
La cobertura actual es de casi 50 % de trabajadores asalariados privados.
Para revertir esta situación, se combinan incentivos y controles como el programa “EmpleaPy Joven”, donde el Estado cubre durante doce meses el aporte a la seguridad social, a modo de facilitar el ingreso al sistema formal. “La evidencia muestra que quienes acceden a su primer empleo formal tienen altas probabilidades de mantenerse dentro del circuito”, agregó.
El sistema cuenta con más de 125.000 nuevos asegurados, con la meta de llegar a 1.000.000.
Aun así, el reto sigue siendo profundo, ya que reducir la informalidad no solo implica mejorar el mercado laboral, sino también garantizar la sostenibilidad futura del sistema. Porque, en definitiva, el alcance de la seguridad social hoy definirá el nivel de protección, y de equidad, del Paraguay en las próximas décadas, acotó la ministra del Trabajo.
Paraguay fue sede del Congreso Iberoamericano de Seguridad Social en 2025.
Parte de la recaudación de Senacsa sería destinada al IPTA
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La diputada Cristina Villalba presentó un proyecto de ley que busca destinar el 15 % de lo recaudado por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) a financiar la investigación agraria del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA).
Para ello la proyectista sugiere modificar la Ley n.º 3788/2010 del IPTA y el artículo 30 de la Ley n.° 2426/04, que crea el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa)”. “La propuesta apunta a actualizar una ley que ya tiene más de 15 años, permitiendo que el IPTA reciba recursos de instituciones públicas del ámbito pecuario. Esto permitirá impulsar investigaciones en áreas clave como sanidad animal, alimentación y mejoramiento genético”, comentó la diputada Villalba a La Nación/Nación Media.
Explicó que el objetivo es claro: generar más tecnología para el campo, mejorar la productividad y apoyar especialmente a pequeños y medianos productores, “fortaleciendo así la economía rural y la competitividad del Paraguay”.
FORTALECER LA INVESTIGACIÓN
“El IPTA es clave para generar tecnología y conocimiento para el campo, pero su ley quedó desactualizada. No contempla recursos del sector pecuario, que es uno de los motores de nuestra economía”, aseveró.
La congresista colorada fundamentó que con esta propuesta se pretende corregir la normativa para fortalecer la investigación y llevar más soluciones a los productores, especialmente a los pequeños y medianos. “Es una inversión en productividad, en desarrollo rural y en el futuro del país”, remarcó.