Con el objetivo de fortalecer la cooperación en materia de reducción de la demanda del consumo de drogas entre América Latina, el Caribe y la Unión Europea, se realizó el Encuentro Anual del Programa COPOLAD III, una iniciativa de cooperación financiada por la Comisión Europea.

El objetivo de estos espacios es el diálogo técnico y la cooperación entre los países de América Latina y Caribe y la Unión Europea, en relación con los Observatorios Nacionales de Drogas, las políticas de reducción del mercado ilegal y del consumo de estupefacientes en la región.

Se trata de 120 delegaciones de narcóticos de 80 países a nivel mundial donde definen políticas y estrategias de cómo van a combatir las drogas. En ese sentido, la Secretaría Nacional Antidrogas autorizó a la Cámara de Cáñamo Industrial del Paraguay a ubicar stands de todas las empresas que generan productos con valor agregado con derivados y materia prima del cannabis industrial no psicoactivo para exponer a los 80 países una alternativa de combatir las drogas.

“Generando un valor, generando un gran impacto socioeconómico sustentable como Paraguay lo está haciendo para toda la cadena; las industrias, los distribuidores, productores e incluso para el Estado porque se generan impuestos, entonces estamos hablando de una economía circular, donde Paraguay es el único país en el mundo en tener una validación de captura de carbono que es una variedad del cannabis, la que se cultiva en 13 departamentos y no solo no contamina sino que captura lo que el Paraguay contamina y esa validación se logró”, dijo el presidente de la Cámara de Cáñamo Industrial del Paraguay (CCPI), Marcelo Demp.

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La jornada culmina el jueves 23 de junio. Contó con la presencia de las agencias y responsables de políticas de los países de varias regiones. Se abordaron principalmente los desafíos que presentan actualmente el narcotráfico, su poder y sus finanzas para la gobernabilidad democrática y el desarrollo sostenible.

Demp mencionó que se abarcó además la importancia de la investigación científica para mejorar tanto la comprensión del fenómeno de drogas como la eficacia de las políticas públicas. Asimismo, se enfocaron las políticas y las inversiones públicas en territorios y poblaciones con mayor vulnerabilidad, al verse afectadas por problemas de tráfico y de consumo.

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