Este miércoles, el embajador de la República de India en Paraguay, Yogeshwar Sagwan, tuvo la oportunidad de reunirse con el titular del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), Luis Alberto Castiglioni, en la sede de la cartera pública. De igual manera, participaron de la reunión la viceministra de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex), embajadora Estefanía Laterza, y el director de Atracción de Inversiones de Rediex, Federico Sosa Otero.
Luego de finalizada la reunión de trabajo, el embajador de la India manifestó que durante la misma, dialogaron con el ministro sobre la posibilidad de explorar oportunidades de inversión, así como la manera de fortalecer las relaciones comerciales y políticas ya existentes entre estos países.
“Las oportunidades son inmensas porque se pueden explorar con hidrógeno verde, electricidad, generación de energía, hay mucho de eso y la capacidad que tienen las industrias de la India puede ser de utilidad y ayuda para el mercado paraguayo. Hay muchísimas oportunidades, y es justamente lo que tratamos en la reunión, porque las industrias de la India piden información sobre las oportunidades en Paraguay”, refirió el diplomático.
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Asimismo, Sagwan señaló que se estableció una agenda de trabajo con el MIC, y que se llevará a cabo a través del Viceministerio de Rediex. Según afirmó, “va a ser la puerta de entrada para este trabajo, donde se les va a informar a las empresas de la India sobre oportunidades que están disponibles en el mercado paraguayo”.
Añadió que “las empresas de la India son grandes, algunas enormes, es un mercado de 1.300 millones de personas, y el tamaño de las industrias son enormes. Las industrias están preguntando por niveles elevados de posibilidades de inversión, y en eso vamos a trabajar, en informar cuáles son esas oportunidades y formalizar la venida de esas empresas”.
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Asimismo, adelantó que se llevará adelante un trabajo en conjunto con el MIC y la Rediex y así poder concretar la radicación de industrias y empresas de la India en nuestro país, lo cual implicaría la contratación de una importante cantidad de mano de obra local, así como una alta inversión en infraestructura.
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Paraguay está de moda. Cómo pasar de la atención a la confianza
Claudia Palazón Ruiz
Directora, Palazón & Partners | Strategic Advisory
Paraguay está de moda. Y cuando un país empieza a ser mirado con otros ojos, ocurre algo interesante: no solamente aparecen nuevas oportunidades, también empieza a construirse una nueva percepción sobre él.
Hoy Paraguay forma parte, con mayor frecuencia, de conversaciones sobre inversión, energía, tecnología, producción, infraestructura y nuevos negocios. Aparecemos en el radar de actores que quizás antes no nos consideraban como una primera opción y empezamos a ser observados desde lugares diferentes. Eso es una oportunidad enorme. Pero la atención, por sí sola, no construye reputación.
Y aquí aparece una pregunta que me interesa particularmente: ¿Qué queremos que encuentren quienes hoy empiezan a mirar hacia Paraguay? Porque los países, al igual que las organizaciones, también construyen reputación. Y esa reputación no depende solamente de aquello que decimos sobre nosotros mismos. Se construye a partir de experiencias, decisiones, relaciones y expectativas cumplidas.
Podemos comunicar nuestras ventajas competitivas, hablar de estabilidad, energía, ubicación geográfica o condiciones favorables para invertir. Todo eso importa y forma parte de nuestra carta de presentación. Pero llega un momento en el que la promesa necesita encontrarse con la experiencia.
Una empresa que llega y encuentra condiciones para desarrollarse construye reputación. Un inversionista que encuentra previsibilidad construye reputación. Una institución que responde construye reputación. Una empresa paraguaya que demuestra capacidad para integrarse a una cadena internacional también construye reputación. Y es que la imagen de un país se construye mucho antes -y mucho después- de cualquier campaña de posicionamiento.
Por eso, quizás una de las grandes oportunidades de este momento sea entender que la reputación de Paraguay es una construcción colectiva: sector público, empresas, gremios, academia, medios de comunicación, cooperación internacional e incluso quienes representamos al país en distintos espacios producimos permanentemente señales sobre quiénes somos, qué podemos ofrecer y qué tan confiables somos como interlocutores.
Esto también significa que el desafío se vuelve más sofisticado. Durante mucho tiempo quisimos que Paraguay fuera visto. Ahora que empieza a ocurrir, necesitamos preguntarnos cómo conseguimos que esa atención se transforme en confianza.
Y la confianza necesita consistencia. Necesita buenas experiencias que puedan repetirse. Empresas que lleguen y quieran seguir creciendo. Proyectos que encuentren continuidad. Relaciones que generen nuevas relaciones. Instituciones capaces de responder a una economía que busca participar de conversaciones cada vez más complejas.
Es ahí donde vuelvo a una idea que me interesa especialmente: pasar de moda a frecuencia.
Estar de moda genera atención. La frecuencia construye familiaridad. Y cuando esa familiaridad está acompañada de experiencias positivas, empezamos a reducir incertidumbre y a construir algo mucho más difícil de conseguir: confianza.
El desafío, entonces, no consiste solamente en aprovechar la visibilidad que Paraguay tiene hoy. Consiste en decidir qué hacemos con ella. Paraguay está de moda. Ahora necesitamos conseguir algo más valioso: que confiar en Paraguay también se vuelva frecuente.
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Cambio en el sector energético tendrá mayor impacto en el desarrollo económico
El gobierno de Santiago Peña emprendió un cambio de paradigma en el sector energético, con la puesta en marcha de dos proyectos cruciales, como el de la conformación del ente regulador para el mercado local y la elevación del Viceministerio de Minas y Energía a Ministerio. Se espera que esta decisión tenga un impacto de amplia relevancia en el futuro, transformando el mercado local y siendo un factor de desarrollo económico.
“Es un paso relevante, fundamental, que hasta considero más importante que el resultado de la revisión del Anexo C (de Itaipú), porque estos pasos hacen a la vida diaria, cotidiana de la sociedad paraguaya entera, para el presente y el futuro, es un cambio paradigmático”, afirmó el consultor Guillermo López Flores, en conversación mantenida con La Nación Media.
Entre otras cosas, de acuerdo a sus consideraciones, dijo que hay un cambio en el enfoque del ámbito energético, orientando los esfuerzos a la generación de desarrollo. “Este planteo del Gobierno dice la energía eléctrica prioritariamente tiene que destinarse al desarrollo de la industria y la economía paraguaya y lo que sobre podemos sacar la mayor renta posible”, sostuvo.
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Otro punto importante abordado por el especialista corresponde a las inversiones para seguir brindando servicios de calidad. “Se asume la realidad presente, el Estado, la Administración Nacional de Electricidad (Ande), ya no tienen condiciones de financiar las principales obras de expansión para atender la demanda futura, hay que encargar esa tarea al sector privado”, indicó.
Regulador sólido y ecuánime
Por su parte, Eduardo Viedma, presidente de la Asociación Paraguaya de Energías Renovables (Aper), consideró importantes las iniciativas emprendidas desde el Gobierno, sobre todo la existencia de un organismo que vele por las condiciones de compra y venta de energía. En este sentido, manifestó que debe ser una institución que opere sin injerencias políticas ni intereses empresariales.
“El regulador tiene que ser básicamente un ente conformado por el sector público y privado, principalmente con los mejores técnicos, con mayor relevancia, en lo posible sin intereses políticos y mucho menos empresariales, tiene que ser un ente eminentemente técnico”, analizó, entre otras cosas, en contacto con La Nación/Nación Media.
Sobre las funciones de ambos organismos proyectados, explicó que “necesitamos un ente que regule la política energética del país, que sería el Ministerio de Energía y un ente regulador que estipule condiciones de compra, de venta, de instalación y también de las condiciones de prestación y servicio del sector privado y la generación y venta a la Ande de energía”.
Con relación a la preponderancia que puede tener un Ministerio de Minas y Energías, explicó que en este sentido el país tiene una materia pendiente. “Un déficit de nuestro país es la prospección minera, prospección petrolera, inclusive energética, porque hay que hacer primero una inversión importante en eso para poder estimar la cantidad que tenemos y si es realmente rentable”, dijo.
En cuanto a los plazos que manejan, precisó que en las próximas semanas se debe contar con los aportes para los proyectos para luego ponerlos a consideración del Poder Legislativo, a través del Ejecutivo.
El usuario, principal beneficiario
Cecilia Llamosas, investigadora y doctora en política energética, mencionó a LN/NM que el principal beneficiario tiene que ser el usuario, porque la misión de un regulador es justamente mejor calidad de servicio, tarifas transparentes y reglas claras.
“El sector cambió y necesita inversiones importantes, tanto en financiamiento como en capacidad de ejecución. Hoy Ande carga con funciones que exceden su rol natural: opera, planifica y además ejerce en la práctica funciones regulatorias”, dijo y agregó que la propia institución planteó la necesidad de un ente regulador, por lo que separar esas funciones no la debilita, sino que la fortalece porque le permite dedicarse plenamente a operar e invertir.
Sobre su conformación, consideró que debe ser un organismo eminentemente técnico, con estabilidad, autonomía, capacidad de gestión. Sus objetivos deben apuntar fundamentalmente, darle al Paraguay capacidad real de conducir su política energética.
“Esta no es una discusión nueva. Solamente en los últimos 10 años hubo mas de cinco intentos de crear un Ministerio de Energía. Es decir, hace décadas que venimos identificando problemas de fragmentación y coordinación en el sector”, agregó.
A su vez, dijo que no se trata simplemente de crear otro casillero en el organigrama, si no de “construir una verdadera rectoría y tener capacidad para planificar, fijar objetivos comunes y coordinar”.
La separación de funciones debería ser bastante sencilla: el Ministerio hace política y planifica; el regulador establece y fiscaliza las reglas; Ande opera y ejecuta; y las empresas invierten. Según Llamosas, si cada institución puede hacer bien lo que le corresponde, se fortalece todo el sistema y finalmente quien recibe el beneficio es el usuario.
“Estamos en un punto de inflexión. El desafío es que la demanda crece y necesitamos tener la capacidad y la infraestructura para atenderla. La infraestructura energética toma años. Lo que vamos a necesitar dentro de cinco o diez años tenemos que decidirlo hoy. Entonces, ni alarmismo ni complacencia, pero la ventana para tomar decisiones es ahora”, subrayó.
Como reflexión final, explicó que hace años Paraguay necesita fortalecer su arquitectura institucional energética pero lo difícil ha sido transformar ese diagnóstico en cambios que se sostengan en el tiempo. Todo ello, a fin de que la energía se traduzca en mejor servicio para la gente, más inversión, más industria, tecnología y empleo.
Las claves
- El cambio en la política energética permitirá orientar la potencia hacia el desarrollo de la industria y la expansión económica.
- El ente regulador del mercado energético se ocupará de generar condiciones propicias para la compra, venta, condiciones de prestación, entre otros aspectos.
- La política energética del país será regida por el Ministerio de Minas y Energía, permitiendo rentabilizar los recursos disponibles.
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Pacto Global presenta el Segundo Congreso de Sostenibilidad Corporativa 2026
El encuentro tendrá como ejes los criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG), con énfasis en transición energética, mercados de carbono, empleo, inclusión, talento, resiliencia y nuevos estándares de gobernanza.
El Pacto Global, Red Paraguay presentó la segunda edición del Congreso de Sostenibilidad Corporativa, que se desarrollará el próximo 3 de septiembre en el Banco Central del Paraguay (BCP).
El encuentro busca acercar a las empresas paraguayas las principales temas en materia de sostenibilidad, los desafíos que plantea el escenario global y las herramientas necesarias para incorporar estos criterios en sus modelos de negocio.
Durante la jornada se compartirán experiencias de empresas paraguayas que ya avanzan en la adopción de prácticas sostenibles, además de contar con la participación de conferencistas internacionales. El programa incluirá espacios de formación, debate e intercambio, con el objetivo de generar aprendizajes que puedan ser aplicados por organizaciones de distintos sectores y tamaños.
La sostenibilidad como estrategia. En la presentación, la presidenta de Pacto Global, Marité Rasmussen, sostuvo que la sostenibilidad dejó de ser una agenda paralela al desarrollo empresarial y pasó a formar parte de la manera en que las compañías hacen negocios.
Rasmussen destacó que esta transformación también abre nuevas oportunidades de inversión y desarrollo, al tiempo de contribuir a construir un futuro más sostenible.
En ese sentido, señaló que incorporar estos criterios permite avanzar hacia empresas más resilientes y competitivas, pero requiere del compromiso y la colaboración de todos los actores para “movilizar a las empresas al nivel que el mundo hoy exige”.
Hacer frente a las nuevas exigencias. Por su parte, la directora ejecutiva de Pacto Global Paraguay, Cristina Cano, explicó que las empresas enfrentan actualmente nuevas exigencias a nivel global, lo que representa un desafío para el sector empresarial paraguayo.
Señaló que el congreso apunta precisamente a preparar a las organizaciones para responder a este escenario y brindar herramientas que permitan afrontar los cambios, independientemente de que formen parte o no de la red.
La agenda estará estructurada en torno a los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG). En el componente ambiental se abordarán los sistemas alimentarios sostenibles, los mercados de carbono, la transición energética, las energías renovables y la producción responsable.
En el ámbito social se analizarán el desarrollo y empoderamiento económico, la generación de empleo, la inclusión, el talento y la resiliencia, mientras que en gobernanza se profundizará en los nuevos estándares que deben considerar las empresas.
Acerca de Pacto Global. El Pacto Global de las Naciones Unidas es la mayor red empresarial del mundo comprometida con la sostenibilidad y moviliza a empresas y organizaciones de más de 160 países.
Su trabajo busca alinear las estrategias y operaciones empresariales con principios universales vinculados a los derechos humanos, los estándares laborales, el medioambiente y la lucha contra la corrupción, pilares que también forman parte de la agenda del congreso en Paraguay.
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La planificación territorial como motor del crecimiento
José Vicente Troya
Representante Residente del PNUD en Paraguay
¿Cómo debe darse la continua expansión y el crecimiento del Paraguay? En un momento en que el país busca atraer inversiones, generar más empleo y aprovechar nuevas oportunidades, la planificación territorial se vuelve clave para que el crecimiento sea ordenado, sostenible e impacte positivamente a más personas.
El Plan de Desarrollo Industrial lanzado recientemente por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) vuelve a poner en agenda una discusión clave para el futuro del país, al reconocer que el crecimiento sostenible requiere planificación, infraestructura adecuada y una visión de largo plazo. Las industrias, las rutas, los servicios y las inversiones necesitan territorios preparados, conectados y capaces de responder a las demandas de una economía cada vez más competitiva.
En ese contexto, los Planes de Ordenamiento Urbano y Territorial (POUT) aparecen como una herramienta clave. Más que documentos técnicos, son hojas de ruta que ayudan a definir cómo crecen las ciudades y los territorios, dónde se desarrollan las actividades productivas, cómo se protegen los recursos naturales y cómo se evitan conflictos entre distintos usos del suelo.
Paraguay viene construyendo esta agenda desde hace años. Hoy, 81 municipios cuentan con un POUT o se encuentran desarrollándolo, y desde el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) hemos acompañado 48 de esos procesos, cerca del 60 % del total nacional.
Esta experiencia de planificación cobra aún mayor relevancia en un contexto marcado por iniciativas como la política de Estado Paraguay 2X que busca duplicar el PIB en 10 años, y las oportunidades que abre el Acuerdo Mercosur-Unión Europea, los cuales exigen territorios mejor preparados para atraer inversiones y responder a nuevos desafíos de competitividad y sostenibilidad.
Una de las mayores fortalezas de la herramienta es su capacidad de articular actores y objetivos. Los POUT permiten conectar las prioridades del Gobierno Nacional con las necesidades de los gobiernos locales, al tiempo que facilitan la coordinación entre el Estado, los sectores productivos y las comunidades. De esta manera, contribuyen a que las inversiones respondan a una visión compartida del desarrollo y generen un mayor impacto en los territorios.
El desarrollo industrial y el ordenamiento territorial no son agendas separadas, sino complementarias. Allí donde existe planificación, hay mejores condiciones para invertir, producir y generar oportunidades. Los avances alcanzados en esta materia constituyen una base estratégica, no un punto de llegada.
Planificar es solo el comienzo. Convertir esa visión en resultados concretos requerirá inversiones, alianzas y trabajo conjunto entre el Estado, el sector privado, las instituciones financieras internacionales y la cooperación para el desarrollo. Solo así se podrá transformar la planificación en más oportunidades, mayor competitividad y una mejor calidad de vida para las personas.