El presidente del Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop), Pedro Loblein, habló sobre la regulación de las cooperativas y las iniciativas que encaró el instituto para mantener la credibilidad de algunas instituciones. Señaló que existe un buen crecimiento de la cartera de créditos y destacó una morosidad controlada en todo el sector.
Loblein dijo en comunicación con la 780 AM que a pesar de la situación difícil tras estos dos años de pandemia, las cooperativas en general muestran buen repunte debido al crecimiento de la cartera de créditos con la que cuentan. Señaló que existe una morosidad controlada que genera una liquidez importante en las instituciones.
“Hay un crecimiento muy bueno, hay una mejora en el crecimiento de la cartera de créditos. La morosidad está controlada. Hay un exceso de liquidez, hay mucho dinero dentro del sector, que las cooperativas tienen que colocar en créditos”, agregó el titular del Incoop, haciendo alusión a las especulaciones que existieron hace un tiempo con respecto a algunas cooperativas que fueron intervenidas.
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Sobre ese punto, se refirió a la Cooperativa San Cristóbal, afirmando que está fuera de una posible quiebra debido a que tras la intervención van a entregar una cooperativa totalmente saneada. En cuanto a Capiatá, aseguró que implementaron una fiscalización inmediata sobre los hechos denunciados, pero aclaró que el informe estaría cerrando esta semana a fin de dar el dictamen final de la fiscalización.
En el caso de la última cooperativa mencionada, Loblein dijo que se decidió una fiscalización de los últimos cinco años con una contratación de auditoría integral que pueda verificar todo lo que ha ocurrido dentro de la institución para seguir con un sumario administrativo sobre las denuncias presentadas que recaen justamente sobre algunas operaciones de crédito.
El titular del Incoop sostuvo que todas estas medidas fueron adoptadas a fin de ayudar a las cooperativas con los problemas que presentaban en ese momento, de modo de garantizar a los socios el control y la verificación que realizan a las cooperativas cuando existen posibles irregularidades que atenten contra la seguridad de los ahorros.
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MEF: Paraguay acumula 24 meses de crecimiento superior al 4% y avanza 5,6% en el año
La economía paraguaya mantiene una senda de crecimiento sostenido y registra una expansión superior al 4 % por más de 24 meses consecutivos, según destacó Nathalia Rodríguez, gerente de Economía del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). La economista señaló que, de acuerdo con el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAEP), del Banco Central del Paraguay (BCP), la actividad económica acumula una variación positiva del 5,6 % en lo que va del año 2026.
“Paraguay viene creciendo ya por más de 24 meses seguido por encima del 4%”, resaltó Rodríguez, en comunicación con la 1000 AM, al explicar que el dinamismo no se concentra en un solo sector. Señaló que tanto el sector primario como el secundario, las manufacturas y los servicios presentan variaciones positivas frente al mismo periodo del año anterior.
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“La expectativa de crecimiento más alta en la región es para Paraguay”, afirmó Rodríguez, quien también indicó que las perspectivas de crecimiento fueron revisadas al alza y actualmente se espera una expansión del 4,5 % para el año. Asimismo, destacó el comportamiento de la inflación, que en agosto se ubicó en torno al 1,5 %, mientras que el acumulado llegó al 1,8 %, manteniéndose dentro del rango meta establecido por el BCP.
Agregó que el MEF también monitorea la evolución del tipo de cambio, debido a su incidencia sobre las cuentas fiscales, particularmente en la recaudación de impuestos vinculados al sector externo.
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Huidobro: “La industria metalúrgica de Paraguay está lista para dar el salto”
- Por Camila Gabaglio.
La industria metalúrgica paraguaya atraviesa un notable dinamismo impulsado por la expansión de la construcción, el desarrollo inmobiliario, los agronegocios, el sector naviero y la logística. Esta actividad genera hoy más de 25.000 empleos directos y 15.000 indirectos, mientras las empresas aceleran su modernización tecnológica para abastecer demandas cada vez más exigentes y especializadas.
En entrevista con La Nación/Nación Media para Hacedores LN, el ingeniero José Huidobro, presidente del Centro de Industriales Metalúrgicos del Paraguay (Cime), evaluó el crecimiento del rubro, la capacidad instalada y la competitividad frente al mercado internacional. Asimismo, puntualizó los retos prioritarios en materia de compras públicas, financiamiento estratégico y capacitación técnica de mano de obra.
- ¿Cómo está actualmente el sector metalúrgico paraguayo?
- Tenemos un sector inmobiliario y de la construcción bastante dinámico y fuerte, que viene creciendo hace un buen tiempo, que empuja y genera negocios para la industria metalúrgica de manera firme, año tras año. También vemos una industria metalúrgica más preparada, con mayores equipamientos y tecnología, lista para atender la demanda que pueda surgir. Hoy existe una capacidad instalada importante.
– ¿Qué condiciones necesita Paraguay para que el sector dé un nuevo salto?
- Paraguay tiene hoy todas las condiciones, tenemos estabilidad macroeconómica, energía disponible, talento joven, además de matriz impositiva competitiva en comparación con otros mercados. El desafío actual pasa por impulsar políticas públicas efectivas que prioricen el trabajo nacional, generen volumen de mercado y multipliquen el impacto del sector en el desarrollo del país.
- ¿Cuánto mueve actualmente la industria?
- El salto del sector fue enorme entre 2020 y 2024, la industria metalúrgica duplicó su tamaño, registrando un incremento superior al 100 %. Para el cierre de 2024, el valor bruto de producción alcanzó aproximadamente USD 1.745 millones, lo que representa alrededor del 8 % de toda la producción manufacturera del país. Es un crecimiento importante para el sector.
- ¿Qué factores están impulsando este movimiento?
- Principalmente el sector privado, con especial protagonismo de la construcción y los agronegocios, que vienen creciendo de manera sostenida desde hace prácticamente una década. También tienen un peso importante el sector naviero y las actividades vinculadas a la hidrovía y la logística que están impulsando la demanda de la industria metalúrgica.
– ¿Cuánto empleo genera actualmente el sector?
- Según el último estudio que realizamos con el Centro de Estudios Económicos de la UIP, actualmente la industria metalúrgica genera más de 25.000 empleos directos y otros 7.500 indirectos en su cadena de valor con niveles salariales que superan en un 24 % la media de la manufactura nacional.
– ¿Qué perfiles de trabajadores están demandando actualmente las empresas?
- Necesitamos gente que maneje control numérico, sistemas de corte láser y maquinarias de alta tecnología, que pueda comprender la programación y el manejo de estos equipos, además de su mantenimiento. La capacitación del talento humano es fundamental. Necesitamos técnicos calificados que puedan insertarse rápidamente en el mercado laboral del sector.
Hoy la industria dio un gran salto tecnológico. Buscamos técnicos capaces de programar y operar máquinas industriales computarizadas, programadores para sistemas de corte láser y plasma, además de técnicos en mantenimiento y automatización industrial. La capacitación es el gran desafío y para lograrla resulta clave la articulación entre instituciones públicas y privadas de formación técnica y las necesidades reales de las plantas industriales.
– ¿Qué productos tienen mayor potencial para sustituir importaciones o incluso exportar?
- Hay potencial en productos de alto valor agregado en infraestructura eléctrica y energética, estructuras pesadas y naves industriales, agroindustria y logística, maquinaria e implementos agrícolas de alta precisión, a esto se suma la industria naval, con la fabricación de barcazas, remolcadores y servicios de astillero. Hoy somos competitivos y tenemos posibilidades de exportar, aunque el desafío está en fortalecer la vinculación con el mercado regional.
– ¿Cómo está impactando la tecnología en el rubro metalúrgico?
- El sector está altamente capacitado para atender las necesidades actuales. Hay maquinarias de alta tecnología y precisión, también se realizaron inversiones importantes para atender la demanda. Actualmente nuestra capacidad instalada está ocupada cerca del 60 %. Ese 40 % disponible es un margen estratégico inmediato para competir con éxito frente a lo importado, priorizar la industria nacional y conquistar mercados de exportación.
– Uno de los reclamos del sector está relacionado con las compras públicas ¿Qué cambios consideran necesarios?
- El Estado debe comprar con visión de desarrollo. En lugar de grandes licitaciones que terminan favoreciendo la importación de todo el paquete, se debe licitar por rubros especializados. Esto permite que las empresas locales compitan directamente en lo que mejor saben hacer, optimizando el gasto público y multiplicando el impacto en la economía nacional.
Tenemos el Decreto n.º 2522, firmado en 2024, cuyo objeto principal es establecer mecanismos de apoyo e impulso a la industria metalúrgica nacional, promoviendo la participación prioritaria del sector industrial local en los procesos de contratación pública y en las obras de infraestructura del Estado. Sin embargo, su implementación aún no ha permitido aprovechar plenamente las oportunidades previstas en la normativa.
Existe una industria nacional con capacidad para fabricar torres y estructuras metálicas. Para que el decreto alcance plenamente sus objetivos, resulta clave fortalecer la articulación entre las instituciones públicas y el sistema financiero
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– ¿Cuáles son las principales dificultades para seguir creciendo?
- Una de las principales está asociada al financiamiento. También necesitamos leyes efectivas que permitan equilibrar las condiciones frente a productos importados, algunos de los cuales llegan subsidiados desde sus países de origen. El Gobierno está trabajando en líneas de financiamiento y reglamentaciones para apoyar a la industria nacional, pero todavía queda trabajo por hacer. Otro desafío es la capacitación del talento humano.
– ¿Qué oportunidades concretas ven hacia adelante?
- Existen grandes inversiones privadas en los sectores inmobiliario y hotelero, industrias electrointensivas y agroindustrias, además de complejos y parques logísticos que dinamizan la actividad de las empresas metalúrgicas.
– ¿Cómo ve al sector en los próximos años?
- El sector tiene un potencial enorme, el camino es integrarnos activamente a los clústeres regionales y al mismo tiempo apostar con firmeza a la industria nacional capitalizando el marco normativo que construimos. La compra pública es el motor clave para generar volumen, y con ello desarrollo industrial, crear empleo digno de alta calificación y generar riqueza en el país.
Perfil
- José Huidobro es ingeniero electromecánico egresado de la Facultad de Ingeniería de la UNA
- Cuenta con 22 años de trayectoria profesional
- Es socio director de Obratel S.A., empresa dedicada al desarrollo de infraestructura para telecomunicaciones y a la ejecución de proyectos de obras civiles, industriales y electromecánicas
- Actualmente preside el Centro de Industriales Metalúrgicos del Paraguay (Cime)
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Biggie apuesta por la expansión y la disponibilidad permanente
La cadena de tiendas de conveniencia fortalece su modelo de atención 24/7, invierte en infraestructura logística y amplía su propuesta para acompañar los nuevos hábitos de consumo en Paraguay.
Una marca presente cuando se la necesita. Para Biggie, el reconocimiento obtenido en el Ranking de Marcas 2026 representa la validación de un modelo de negocio sostenido durante más de una década en el país, con disponibilidad permanente, las 24 horas del día y los 365 días del año.
Más allá de la visibilidad, la compañía interpreta este resultado como una muestra de la confianza construida con los consumidores paraguayos. La cercanía, la conveniencia y la consistencia de su propuesta de valor buscan traducirse en una experiencia cotidiana para quienes recurren a sus tiendas.
El tiempo como nuevo factor de consumo. El consumidor paraguayo dispone de menos tiempo y exige cada vez más una combinación de calidad, cercanía y rapidez. A esto se suma una adopción creciente de canales digitales como complemento de la compra física y una mayor demanda de servicios integrados en un mismo punto de atención.
Frente a estos cambios, Biggie reforzó su estrategia omnicanal, amplió el surtido de productos frescos y marcas propias, y desarrolló nuevas líneas de negocio. Entre ellas se encuentra Biggie Farma, orientada a resolver múltiples necesidades del consumidor sin restricción horaria.
Crecer sin perder cercanía. En un mercado de retail y consumo masivo cada vez más competitivo, el principal desafío para la compañía es sostener el ritmo de innovación sin perder la cercanía que caracteriza a la marca desde sus orígenes.
La estrategia de crecimiento contempla importantes inversiones en infraestructura logística. Actualmente, Biggie construye un nuevo centro de distribución en Capiatá, cuya habilitación está prevista para 2027. El proyecto apunta a optimizar el abastecimiento de la red existente y facilitar una expansión más eficiente hacia nuevos puntos de venta.
Datos para anticipar el mercado. El análisis histórico del Ranking de Marcas de la CAP también ocupa un lugar relevante en la planificación. Contar con una década de información permite identificar tendencias sostenidas en recordación, uso y preferencia, y evaluar el impacto de las inversiones en marca más allá de los resultados de un año particular, señalan.
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Crecer con un activo rentable y de calidad no es fácil
- Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
Dentro del contexto de las entidades financieras solemos decir que crecer en pasivo, es decir, en depósitos de los clientes, resulta a veces complicado, derivado de la creciente competitividad, principalmente cuando se observan coyunturas desfavorables dentro del mercado afectando a los niveles de facturaciones de las empresas, lo cual hace que los niveles de liquidez disminuyan.
En contrapartida, incrementar los niveles del activo no resulta muy difícil dado que siempre habrá clientes dispuestos a obtener préstamos si se rebajan los criterios de asunción de riesgos y los objetivos de rentabilidad.
Crecer con un activo rentable y de calidad no es fácil. Aumentar los desembolsos de préstamos a los clientes sin que en ocasiones se dispare la morosidad y con una rentabilidad encuadrada dentro de los márgenes esperados por la entidad requiere de profesionalismo y un seguimiento/monitoreo constante del comportamiento de la cartera de créditos.
Las incidencias habituales que suelen acontecer en estas entidades muchas veces vienen provocadas por descuidos en la aplicación de su política crediticia, afectando tanto a su concesión como al proceso de seguimiento durante el periodo de vida de los préstamos.
Los riesgos casi nunca llegan por sorpresa, sino que nos avisan a través de diferentes síntomas, actitudes y acontecimientos.
Un constante monitoreo no sólo permite controlar y velar por el buen fin de los créditos concedidos sino también nos da la posibilidad de incrementar la rentabilidad en el conjunto relacional entre las entidades financieras y los clientes.
Permiten detectar nuevas oportunidades de negocios. El análisis de riesgo crediticio deberá basarse en todos los factores que rodean a la empresa. Un seguimiento eficaz deberá centrarse en la totalidad de la operativa de la misma, contrastándose con sus movimientos y visitas periódicas a sus instalaciones, pues muchas veces nos limitamos a meros contactos telefónicos o trabajos “de gabinete” que son de importancia secundaria.
Allí radica la importancia que estas instituciones tengan bien estructurado su departamento de análisis y evaluación de riesgos de créditos y que los trabajos puedan desarrollarse en forma profesional, pues se dan casos en que por la necesidad de captar negocios se aprueban solicitudes cuyas relaciones de ingresos-egresos no permitirían a simple vista un repago regular de las cuotas del capital e intereses a sus vencimientos y luego vienen las moras indeseadas, lo cual es evitable, siempre y cuando se haya hecho en tiempo y forma una correcta evaluación crediticia antes de que el comité aprobara el desembolso del préstamo (esto último ocurre con mayor frecuencia con los créditos de consumo y tarjetas de crédito)
Para calcular la capacidad de repago de un crédito otorgado es importante que, en caso que el desembolso se realice a una persona jurídica, facilite un plan financiero o de inversiones en el que se especifiquen las previsiones de ventas, compras, gastos generales y recursos generados (cash flow).
En definitiva, se trata de conocer la viabilidad futura de la misma basada en datos provisionales y flujos de caja que reflejarán su capacidad para atender las obligaciones futuras.
Se dan casos en que seguimos dándole una mayor ponderación a los aspectos cuantitativos, cuando que en realidad debería haber un razonable equilibrio con lo cualitativo, ¿pues de qué vale que una empresa X nos muestre bonitas cifras dentro de su balance de situación y cuadro de resultados, además de ratios económico-financieros?, si en contrapartida no cuentan con la estructura gerencial deseada que nos muestren la experiencia necesaria y conocimiento del ramo explotado.
Los balances y proyecciones son herramientas tradicionales, pero no forman solos la estructura básica para el juicio crediticio.
Un buen hombre de créditos con poder de decisión deberá estar siempre preparado para hacer una contra-oferta si la propuesta original del prestatario no encuadra, por alguna razón, dentro del standard crediticio aceptable y que pueda potencialmente convertirse en un riesgo superior al nivel normal en función al segmento de negocio/mercado explotado por el cliente.