La sequía no conoce de sectores para mayor o menor afectación, pues las actividades del rubro agropecuario todas están perjudicadas a raíz de este fenómeno climático y los pequeños productores de yerba mate también salen a manifestar su situación, alegando que la producción agrícola y el campo no solo se trata de soja y maíz.
Y es que la sequía arrasó con todo, pues la producción yerbatera se encuentra afectada hasta en un 75%, y solo un 25% de la cosecha es la que podrán alcanzar, conforme lo indicó el presidente de la Asociación de Yerbateros, Daniel Benítez.
“No está bien nuestra situación, la sequía afecta profundamente a los yerbateros, debemos mucho, a muchos se les está descomponiendo sus parcelas y ya calculamos pérdidas del 75%. Le dimos 20 días al Gobierno para que solucionen nuestro problema”, expresó en contacto con la 1020 AM.
El representante manifestó que una gran cantidad de productores están afectados, pues muchas familias dependen del cultivo de la yerba mate además de toda la cadena de valor que representa porque también tienen personal contratado así como el servicio del flete.
Condonación y subsidio
Es así que conversaron con las autoridades al respecto, transmitiendo la problemática del sector, ya que muchos tienen compromisos asumidos con los bancos, solicitando también una ayuda para los yerbateros. Básicamente, los productores solicitaron asistencia, además de la condonación de sus deudas y un subsidio para atenuar el impacto debido a que el 75% de las parcelas están afectadas a causa de la sequía.
En dicho contexto, Benítez también alertó que será difícil abastecer al mercado, porque ya se evidencia que habrá una escasez, por lo que también ya se puede estimar que ello impactará directamente en una suba del precio que llegará al consumidor final.
“Acá se debe anticipar todo, siempre se acuerdan de los sojeros, de los que cosechan maíz y nunca de los yerbateros. Esto nunca nos pasó, es la primera vez, de otra forma vino ahora la sequía y por eso nos vimos en la necesidad de pedir la condonación de las deudas y un subsidio”, remarcó el vocero del sector.
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Productores de Edelira exportaron 20 toneladas de yerba mate a Europa
Pequeños productores de la Asociación Agroecológica Oñoirú, del distrito de Edelira, Itapúa, lograron un hito al exportar 20 toneladas de yerba mate orgánica a Europa. El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) destacó el hecho del Proyecto de Inserción de los Mercados Agrarios (PIMA).
De acuerdo con el MAG, la exportación de 20.000 kilogramos de yerba mate orgánica de los pequeños productores de Edelira fue posible gracias al acompañamiento de la cartera estatal a través del PIMA, que impulsó a la organización con una inversión de G. 1.232 millones, destinada a fortalecer la producción y tecnificación de sus sistemas de secado de yerba mate orgánica.
El gerente general de la Asociación Oñoirú, Pedro Vega, manifestó durante un acto de entrega de insumos y maquinarias de parte del MAG en Encarnación que el logro se dio gracias al apoyo estatal y que significa un avance importante para los productores.
“Queremos agradecer al Gobierno del Paraguay por acompañar fuertemente a la agricultura familiar campesina con proyectos que están demostrando que, cuando el Estado camina cerca de los pequeños productores, también nosotros podemos desarrollar modelos de negocios exitosos y que promuevan el desarrollo de nuestras comunidades campesinas”, señaló.
Vega resaltó que este logro no solo representa crecimiento económico, sino también arraigo juvenil en el campo y dignificación de la lucha campesina.
“Como juventud, le agradezco al ministro Carlos Giménez por apoyar a las instituciones con planes de proyección serios, que nos permiten soñar con un futuro mejor para los pequeños productores. Este acompañamiento significa que los jóvenes podamos quedarnos en nuestras comunidades, generando oportunidades y evitando el desarraigo”, agregó.
El representante de Oñoirú también destacó el trabajo de los técnicos del MAG, quienes acompañaron el proceso con cercanía y compromiso.
“Llegamos a desarrollar este proyecto gracias al acompañamiento en tiempo y forma de los técnicos de cabecera, principalmente al gerente de Itapúa Norte, que estuvo siempre cerca de nosotros. Ese apoyo técnico constante fue clave para que hoy podamos decir con orgullo que nuestra yerba mate ya llegó a los mercados europeos”, enfatizó.
Para el MAG, la exportación de la yerba mate Oñoirú no solo marca un hito para la organización, sino que constituye un ejemplo inspirador para la Agricultura Familiar Campesina en Paraguay, demostrando que con organización, asistencia técnica y políticas públicas acertadas, los productores pueden acceder a mercados internacionales con productos de alta calidad.
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La línea social del coloradismo (X y final)
- Por Aníbal Saucedo Rodas
- Periodista, docente y político
El 28 de mayo de 1919, el legislador del Partido Nacional Republicano, Telémaco Silvera, presenta ante la Cámara de Diputados el proyecto de ley de la igualdad civil y política de la mujer, lo que más comúnmente se recuerda como el derecho al voto femenino. Acompaña la propuesta su colega radical Lisandro Díaz León. Aunque es quizás un hecho por el cual se recuerda con mayor preponderancia a este intelectual colorado, sin embargo, su lucha sostenida para saldar la “deuda imprescriptible que la nación tiene con las mujeres paraguayas” está en plena correspondencia con la reivindicación constante de los obreros, de los mensús “y el proletariado campesino”, profundizando la riqueza social de la doctrina partidaria.
En la convención partidaria del 25 de noviembre de 1914, realizada en el Belvedere, bajo la presidencia de Pedro Pablo Peña, el doctor Telémaco Silvera reclama por el voto secreto “que ha sido suprimido por el Gobierno bajo el especioso pretexto de que el pueblo no se halla habilitado para las altas funciones electorales, aduciendo que los analfabetos serían objeto de coacción de parte de los caudillos, cuando la verdad, la única, estriba en el temor de que el pueblo, escudado en el voto secreto y consecuente al abrigo de las persecuciones sectarias de parte de las autoridades, se pronunciara con entera libertad respecto a los aspirantes a representarlos”. Denuncia, al mismo tiempo, la situación dramática por la que atraviesan los “obrajeros y los peones yerbateros, en cuya defensa debemos acudir no ya solamente como paraguayos, sino, también, porque uno debe ser de humanidad”. Y remata: “Nuestro partido encarna la esperanza del pueblo”.
En la asamblea del Partido Nacional Republicano del 25 de noviembre de 1918, en la Quinta Caballero, Telémaco Silvera ya era un extraordinario orador al lado de Ignacio A. Pane, Ricardito Brugada, Juan Manuel Frutos y Antolín Irala (quien presidía la comisión directiva). “La fuerza de nuestro partido –decía entonces– descansa en el vigor de su tradición eminentemente popular, en la unidad y solidaridad de acción de sus asociados y, por encima de todo, en el poder incontrastable del espíritu nacionalista, de ese mágico poder que, como un ósculo de amor de nuestros mayores, ha hecho de nuestro credo el culto mismo de la patria (…). Nuestro nacionalismo es de raza, no de salón; no el que se forja en bellas figuras de dicción, sino el que se escribe con el aliento popular; pero del pueblo todo, sin desmembramiento, del pueblo que fue y del que es, del que conquistó y defendió los fueros de la patria y del que hoy recoge y se escuda en esos fueros; del pueblo que fue mártir por la redención y del redimido”.
Rememorando uno de los párrafos del Programa/Manifiesto del 11 de setiembre de 1887, añade: “Leyes sabias para el país y no para determinada agrupación; labor, honestidad y patriotismo”. Abogaba por un “Gobierno que cuelgue el látigo embrutecedor de la barbarie y abra escuelas e institutos de enseñanza; que haga finanza buscando el equilibrio entre los intereses públicos y privados, no esquilmando al pueblo con gabelas; que fomente vías de comunicación y proteja a la agricultura, la industria y todos los ramos de la actividad productora; que asegure el imperio de la legalidad por el respeto de las libertades públicas y la dignidad de los funcionarios y no se imponga por la acción demoledora y anacrónica del caudillismo analfabeto”. Una expresión, también demoledora, que, en gran parte, sigue teniendo vigencia.
Desde hace unos días volvió a circular una entrevista al doctor Luis María Argaña, en la que el periodista (Bruno Masi) le consulta sobre la ideología de la Asociación Nacional Republicana: “Es de centroizquierda”, fue la respuesta. Esa es la línea que había profundizado Silvera durante la celebración del Día del Trabajador, el 1 de mayo de 1917, mediante un artículo publicado en Patria, el 3 de ese mismo mes y año, bajo el título “El socialismo dentro del credo republicano”. En él hace alusión al programa del partido sobre “el proletariado y su sentido de reivindicación política y económica”. “El socialismo nacionalista –escribía– está de acuerdo con el patriotismo sereno y bien entendido; no encarna sentimientos hostiles al extranjero y a la propiedad privada dentro de los límites de la justicia social, ni viene a enjuiciar nuestras tradiciones nacionales sin dejar por lo demás de considerar las ideas de Marx y Engels”. Y refuerza su posición, enfatizando que “tan arraigados son los prejuicios contra el socialismo que, no faltan quienes confunden con el anarquismo o con el comunismo, no obstante, su sentido diametralmente opuesto”. Casi un año después, el 7 de mayo de 1918, en la ciudad de Corrientes, República Argentina, pronuncia su conocida conferencia “El obrero y el socialismo científico”. Telémaco Silvera, por sí solo, merece varios artículos. Pero habíamos acordado que este sería el último sobre la “Línea social del coloradismo”. Sin embargo, en algún momento, andaremos nuevamente sobre este mismo camino. Buen provecho.
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Porotos y marketing: joven emprendedor creó su marca con valor agregado desde cero
Con una inversión de G. 2 millones y ambiciones de tener su propio negocio, Pedro Benítez comenzó a plantar porotos en un terreno familiar en Yaguarón. Con el tiempo, la ayuda de las redes sociales y sus conocimientos de administración agropecuaria, se lanzó al mercado y obtuvo resultados más allá de sus expectativas.
Benítez divide su tiempo entre su empleo en un lavadero de vehículos y, los fines de semana, en su chacra, donde cultiva y ve crecer sus sueños. Además, ocupa su tiempo cursando la carrera de Administración Agropecuaria en la Universidad Nacional de Asunción (UNA), cuyos conocimientos aplica a su emprendimiento.
Según explicó a La Nación/Nación Media, su decisión de emprender surgió frente a un dilema de proseguir con sus estudios o continuar con trabajos rurales intensos en el Chaco. Se decantó por sus estudios, pero sin dejar de lado su proyección de trabajar por su cuenta.
Superó sus expectativas
“Conseguí este laburo donde estoy ahora mismo, pero me pica todo porque a mí me encanta el campo, soy fanático, me encanta el cultivo, de andar ahí por la chacra”, dijo a LN.
Benítez describió la noche anterior a la toma de su decisión de emprender como llena de dudas, pero que finalmente se decidió y analizó qué podría cultivar con una baja inversión. En ese momento, el poroto le llegó a la mente como respuesta: “El poroto es una planta muy noble, es muy rústica, no necesita demasiado cuidado como las hortalizas, no necesita tanto de un sistema de riego”.
Sobre su primera cosecha, dijo que superó ampliamente las expectativas, pero que también requirió más trabajo de lo que se imaginó por el importante rendimiento que obtuvo. Imaginó en un principio que necesitaría la asistencia de dos personas, pero pronto se dio cuenta que no serían suficientes.
“Hice mi plan, necesitaba dos personas para que me cosechen todo eso. Pero nada que ver, era imposible. Pedía días libres, hacía lo humanamente posible, igual no era suficiente. Tuve que ir a rebuscarme en el pueblo, gente que pueda trabajar conmigo”, mencionó a LN.
Tras la cosecha, la venta
Una vez con su producción ya completamente cosechada, un nuevo dilema se le presentó: dónde vender. Consideró que llevar su producción al Mercado de Abasto sería una opción segura, pero no obtendría los ingresos acorde a lo que implicó todo el trabajo.
Entonces, Benítez aplicó los conocimientos que fue aprendiendo en la universidad y la respuesta le fue clara: el marketing. Consideró que empaquetar sus porotos en bolsas de un kilo y agregarles su marca personal, le daría un importante valor agregado.
“Nosotros tuvimos una materia en la facultad que se llama marketing. Lo mejor era empaquetar, hacer una buena presentación. Eso te permite poner un precio más elevado”, sostuvo.
“Vendí una historia de superación"
A la hora de vender, su producto no solo tenía los porotos de su chacra, su embalaje con su marca sino que venía acompañado de su experiencia, que el joven emprendedor comentó que fue también su método de venta.
“Más que un producto, yo vendí una historia de superación. Tengo mi página en Instagram donde yo demuestro de dónde partió hasta la cosecha, el producto que ha consumido la gente. Esto les gustó mucho y mucha gente así, de una u otra manera, quiso hacerse parte”, dijo a LN.
Finalmente, Pedro Benítez instó a los jóvenes emprendedores a animarse a dar el salto, a romper la inercia y materializar sus sueños, por más que eso implique arrancar desde cero. “Empiecen desde abajo, no tengan miedo a empezar abajo. Uno tiene que forjar el camino desde abajo. Uno tiene que tener miedo y tiene que trabajar y hacer las cosas bien, con amor. Si hace las cosas bien, a la larga se va abriendo el camino”, concluyó.
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Paisajes, historia y oportunidades para invertir: así crece Juan de Mena
Juan de Mena, el distrito más extenso del departamento de Cordillera, se perfila como un lugar de enormes oportunidades gracias a su producción agrícola, sus paisajes y su gente trabajadora. Está ubicado estratégicamente en el corazón cordillerano. Esta comunidad combina tradición, naturaleza y el anhelo de un futuro con más desarrollo e integración.
En comunicación con La Nación/Nación Media, Fabio Díaz, intendente de Juan de Mena, manifestó que la ciudad es reconocida principalmente por su producción de caña dulce ecológica y orgánica, cultivo que sostiene a muchas familias y que se comercializa a través de la Cooperativa Manduvirá. Precisó que la agricultura y la ganadería son el motor de la economía local, complementadas con actividades de autoconsumo, lechería y pequeñas chacras que reflejan el esfuerzo de los pequeños productores.
A pesar de ser una comunidad de perfil rural, Juan de Mena cuenta con un movimiento económico notable, sobre todo en época de zafra (actualmente). Supermercados, estaciones de servicio y comercios pequeños dinamizan el distrito, demostrando que hay base para el crecimiento. “Hoy por hoy hay dinero en Juan de Mena gracias a la cosecha, eso impulsa el comercio y la actividad local”, destacó a LN el jefe comunal.
Turismo
Además de su perfil productivo, Juan de Mena ofrece atractivos históricos y turísticos que valen la pena conocer. Entre ellos se destaca el nuevo museo que recuerda la última batalla de Mariscal López en Arroyo Hondo, un sitio que forma parte de la memoria nacional.
También está la conocida estancia Josefina, ubicada a pocos kilómetros, un lugar cargado de historia y tradición. El paisaje es una combinación de praderas verdes, espejos de agua, pequeños bosques y humedales. Cuenta con una gran variedad de aves como garzas blancas y rosadas, que se aprecian entre matorrales y praderas.
Geografía
Es una localidad rica en recursos naturales. Tiene extensas campiñas cubiertas con humedales y una infinita variedad de aves silvestres. Así como en la ciudad de Arroyos y Esteros, en Juan de Mena se pueden apreciar extensos e imponentes carandatales.
Está regado por las aguas de los ríos Negro y Manduvirá, y por los arroyos: Jhú, Peguajhó, Andaí, Tobatiry, Mbutuy, Culandrillo y Hondo. En el distrito se encuentran los esteros Chipá, Mbutuy, Tobatiry y Pamtel. La cantidad de lluvia caída en el año alcanza 1.536 mm, dando un término medio de 153 mm por mes. Los meses de junio y agosto son los meses de menor lluvia.
El intendente aseguró que la tranquilidad y la calidad de vida son otros de los grandes tesoros de Juan de Mena. Es una comunidad pacífica, con bajo nivel de adicciones y problemas sociales. La gente vive en armonía, lo que refuerza la idea de que el distrito tiene un gran potencial para inversiones en sectores como la industria y el turismo.
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Proyectos
Uno de los proyectos más esperados por la población es la construcción de un nuevo camino de 29 kilómetros que conecte Juan de Mena con Caraguatay. Esta obra reduciría tiempos de viaje y potenciaría el vínculo con Caacupé y otras localidades vecinas.
Las gestiones ya fueron iniciadas con autoridades nacionales y la comunidad acompaña de cerca los avances del proyecto, convencida de que la conectividad es clave para el desarrollo.
Desafíos
Entre los desafíos que enfrenta el distrito, el intendente señaló la necesidad de mejorar el servicio eléctrico para atraer industrias que generen empleo y diversifiquen la economía. “Hay infraestructura, pero necesitamos mejorar la calidad de la energía para que los inversores se animen a instalarse aquí”, expresó Fabio Díaz.
Finalmente expresó que la localidad de Juan de Mena invita a ser conocida no solo por su gente trabajadora y hospitalaria, sino también por su historia, sus paisajes y su potencial. Con proyectos en marcha y un fuerte compromiso comunitario, dijo que el distrito espera seguir creciendo y ofreciendo nuevas oportunidades para sus habitantes y para quienes apuesten por el desarrollo de Paraguay.
Fundación
Juan de Mena fue fundada el 1 de julio de 1928 a través de un decreto firmado por el expresidente de la República, Eligio Ayala. Lleva este nombre en honor al alguacil mayor de Asunción cuando Paraguay aún era una provincia y estaba bajo el dominio español.
Este alguacil desempeñó un papel destacado en la primera etapa de la Revolución Comunera, que abrazaba la concepción de que el poder monárquico no debe prevalecer sobre la voluntad colectiva, encapsulada en la célebre expresión: “La voz del pueblo es la voz de Dios”. En su honor, Eligio Ayala decidió que se llamara así la ciudad.