El director ejecutivo del Parque Tecnológico Itaipú, ingeniero José Bogarín, destacó que el hidrógeno verde es el “combustible del futuro” y nuestro país tiene todas las condiciones para duplicar la producción mundial actual.
Bogarín apuntó que la producción de hidrógeno es de 4.000 toneladas/año y que si nuestro país convierte su energía “tipo exportación” en ese producto va a estar generando 4.500 toneladas/año de hidrógeno verde, llegando así a un total global de 8.500 toneladas al año.
Con relación a las giras internacionales realizadas el año pasado para promocionar la zona económica industrial de bajo carbono, que se quiere poner en marcha (a partir del 2023) en la península de Tacurú Pucú (Hernandarias), contestó que, como único parque tecnológico del Paraguay, sus directivos tienen “la obligación” de pensar disruptivamente.
“Nos dicen que estamos locos y nos gusta, pero el disruptivo intenta resolver problemas de una forma simple y novedosa”, manifestó.
Lea más: Cepal proyecta a Paraguay como la segunda mejor economía de Sudamérica en 2022
Añadió que, por un lado, las actuales autoridades del PTI creen que tener energía solamente “no alcanza”, sino también hay que transformarla, con el fin de agregar valor y riquezas al país; y, por el otro, algo no menos importante es el medioambiente.
Sobre el punto, advirtió que el planeta “se está muriendo” a causa de la acción de los seres humanos y que el manejo del CO2 se vuelve crítico, ya que se está calentando la tierra, derritiéndose los glaciares y generando el cambio climático.
En ese contexto, aseveró que el medioambiente tiene que ser también una “causa nacional” como la energía y que el sueño es darle a nuestro país una identidad industrial.
“Hasta hoy nosotros montamos equipos chinos, ensamblamos piezas y partes de otros países, hacemos maquila, todo lo cual está muy bien, porque generamos puestos de trabajo, pero por qué no tener una identidad industrial verde, sostenible y sustentable”, resaltó.
Agregó que cuando se habla de “bajo carbono”, el mundo se está refiriendo a la movilidad eléctrica (vehículos), al hidrógeno verde, a las energías renovables alternativas, como solar, eólica y otras energías que son al mismo tiempo sostenibles y verdes, ecológicamente sustentables. “Eso nos mueve a tratar de traer al Paraguay esos miles de millones que van a generar, seguramente, muchísimo empleo”, expresó.
Sobre los subproductos del hidrógeno verde, comentó que Paraguay tiene todas las condiciones de producir en su propio territorio el equivalente al petróleo, ese gas que proviene del agua al que se llama hidrógeno verde. Aclaró que el hidrógeno también proviene del petróleo, al que se da el color gris, debido a que es sucio.
Puede interesarle: Recomiendan realizar actividad física de forma segura en días calurosos
Dejanos tu comentario
Paraguay reunirá a referentes mundiales para debatir el futuro de la producción
El 34.º Congreso CEA “Cría y Mejoramiento Genético 2026” pondrá en el centro de la discusión una de las claves para transformar la ganadería. Esto quiere decir, producir más, mejor y de manera sostenible a partir del conocimiento, la tecnología y la selección genética. El encuentro reunirá a expertos internacionales, productores y especialistas los días 19 y 20 de octubre en el Centro de Convenciones de la Conmebol.
La ganadería atraviesa una nueva etapa. Ya no alcanza con aumentar el volumen de producción. El desafío global es lograr animales más eficientes, adaptados a los nuevos escenarios climáticos, con mejores índices reproductivos y mayor calidad de carne. En ese contexto, la genética dejó de ser una herramienta exclusiva de los centros de investigación para convertirse en un factor determinante de competitividad.
Bajo esta mirada, el 34.º Congreso CEA “Cría y Mejoramiento Genético 2026” reunirá a referentes nacionales e internacionales para analizar cómo la innovación genética puede acelerar la evolución del sector ganadero y abrir nuevas oportunidades para Paraguay.
El encuentro combinará conocimiento científico, experiencias productivas y tecnología aplicada, con la participación de disertantes internacionales, salidas de campo virtuales y una jornada de campo precongreso, acercando a productores y profesionales las últimas tendencias en selección, reproducción y mejoramiento animal.
Una ganadería más eficiente y de mayor valor. En un mercado mundial donde los consumidores exigen trazabilidad, calidad y sostenibilidad, la capacidad de producir animales con mejores características productivas se vuelve una ventaja estratégica.
La incorporación de herramientas como evaluación genética, datos productivos, inteligencia artificial aplicada y biotecnologías reproductivas está redefiniendo la forma en que se toman decisiones en los establecimientos ganaderos.
Para Paraguay, uno de los principales productores y exportadores de carne de la región, este debate tiene una importancia estratégica: mejorar los índices productivos significa fortalecer la competitividad internacional, agregar valor a la cadena cárnica y consolidar su posicionamiento en mercados cada vez más exigentes.
Del campo tradicional al campo inteligente. El Congreso CEA llega en un momento donde la ganadería mundial avanza hacia modelos más precisos, donde cada decisión -desde la elección de un reproductor hasta la planificación del rodeo- puede impactar directamente en la rentabilidad.
La genética se convierte así en una inversión de largo plazo ya que permite reducir costos, mejorar la eficiencia alimentaria, aumentar la calidad del producto final y responder a los desafíos ambientales.
Más que un encuentro técnico, el Congreso CEA 2026 será un espacio para discutir el futuro de una de las industrias más importantes del Paraguay: una ganadería que combina tradición, ciencia e innovación para competir en el mundo.
Dejanos tu comentario
Las lecciones que dejó el Mundial al retail deportivo
Por: Adelaida Alcaraz
Andrés Kemper, referente del sector, analiza el impacto de la Copa del Mundo en la cadena comercial. Desde la aceleración de la demanda y la consolidación omnicanal, hasta la urgencia de combatir la piratería y preparar al sector para el desafío del 2030, el empresario detalla las claves para convertir la pasión futbolera en un crecimiento formal y sostenible.
La Copa del Mundo terminó, pero su impacto trascendió las canchas. Para el sector del retail deportivo, el torneo dejó una enseñanza clara. Y es que los grandes eventos internacionales tienen la capacidad de transformar, en cuestión de semanas, el comportamiento de los consumidores y poner a prueba toda la cadena comercial, desde la logística hasta el abastecimiento.
La euforia generada por la competencia impulsó un crecimiento significativo en la demanda de camisetas oficiales, calzados e indumentaria deportiva, obligando a las empresas del sector a responder con rapidez y eficiencia. Detrás de cada venta hubo planificación, coordinación y una operación logística capaz de sostener un mercado que se aceleró al ritmo de la pasión futbolera.
Andrés Kemper, referente del sector, aseguró que “el Mundial nos recordó que cuando la pasión se vive intensamente, la respuesta del mercado también se acelera”.
La experiencia también dejó en evidencia que el éxito durante este tipo de eventos no depende únicamente del volumen de productos disponibles, sino de la capacidad de anticiparse a la demanda y mantener una cadena de suministro eficiente.
En ese sentido, el empresario destacó que “detrás de cada producto que llegó a nuestros clientes hubo mucho más que una operación comercial. Hubo planificación, coordinación, compromiso y una enorme capacidad de respuesta”, además del trabajo de equipos que lograron garantizar el abastecimiento incluso en los momentos de mayor demanda.
Otro de los aprendizajes que deja el Mundial es la consolidación de un consumidor omnicanal. Las compras ya no se concentran exclusivamente en los locales físicos, sino que se distribuyen entre tiendas y plataformas digitales, obligando al comercio a ofrecer una experiencia integrada y ágil. La combinación de ambos canales se convirtió en un factor determinante para responder a los picos de consumo que generan acontecimientos de alcance global.
Sin embargo, el crecimiento del mercado formal también expuso un desafío que se repite en cada gran evento deportivo: la proliferación de productos falsificados. El incremento de la demanda suele venir acompañado por una mayor circulación de prendas ilegales que utilizan marcas registradas sin autorización, afectando tanto a las empresas como a miles de empleos vinculados a la producción, importación y comercialización de productos originales.
Sobre este punto, Kemper fue enfático al señalar que “la falsificación y comercialización ilegal de prendas con marcas registradas no solo perjudica a las empresas, sino también a las miles de personas que, con dedicación y profesionalismo, trabajan todos los días para ofrecer productos originales, generar empleo y aportar al desarrollo del país”.
En ese contexto, sostuvo que competir desde la legalidad, la innovación y el esfuerzo siempre será el camino correcto, “porque el crecimiento sostenible solo es posible cuando existe un mercado basado en reglas claras y en el respeto por el trabajo honesto”.
Con el torneo ya concluido, el desafío para el retail es capitalizar las lecciones aprendidas. La experiencia confirmó que la inversión en logística, tecnología y planificación permite responder con mayor eficiencia a escenarios de alta demanda, mientras que la integración entre el comercio físico y digital continuará siendo una de las principales herramientas para fortalecer la competitividad del sector.
Más que un fenómeno deportivo, la Copa del Mundo dejó una radiografía de cómo los grandes acontecimientos pueden dinamizar la economía, acelerar el consumo y evidenciar la importancia de construir mercados más eficientes, innovadores y comprometidos con la formalidad. Y sobre todo, recordar que si bien en 2026 fueron 48 selecciones las participantes, para el 2030 se prevén 64, lo que indica que, necesariamente, se deben redoblar esfuerzos para cumplir con toda la cadena de valor.
Dejanos tu comentario
Chorizo sanjuanino: productores fabrican 138.000 kilos al año y buscan expandirse fuera de Misiones
Nacido como una receta familiar en San Juan Bautista, Misiones, el chorizo sanjuanino se convirtió con el paso de las décadas en uno de los productos gastronómicos más reconocidos del país. Sin embargo, detrás de su valor cultural existe una actividad económica que hoy moviliza a productores organizados, genera oportunidades comerciales en varios departamentos y comienza a mirar hacia mercados más amplios.
Guillermo Pig, productor y referente del sector, contó a La Nación/Nación Media, que durante el 2025 los productores asociados cerraron el año con una producción de 138.000 kilos de chorizo sanjuanino, una cifra que refleja la consolidación de un rubro que, aunque todavía de escala relativamente pequeña, viene avanzando en procesos de formalización, posicionamiento comercial y expansión territorial.
Actualmente, el gremio, aún no oficial, está integrado por seis productores activos, de los cuales cuatro ya cuentan con marcas registradas ante la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi). Pig precisó que la formalización representa uno de los principales desafíos para la actividad debido a los costos y los tiempos que demandan los trámites administrativos.
Leé también: Desafíos de la IA: las siete claves para entender el impacto en los recursos humanos
“Muchas veces la burocracia desalienta. En mi caso, conseguir el registro de marca llevó cerca de cuatro años”, contó. A pesar de ello, los productores avanzan en la construcción de una identidad comercial común que permita fortalecer el reconocimiento del producto y abrir nuevas oportunidades de negocio.
Del mercado local a la expansión nacional
Aunque su origen está ligado a San Juan Bautista, el principal mercado consumidor ya no se encuentra exclusivamente en Misiones. Actualmente, el departamento Central concentra el mayor volumen de ventas del producto, seguido por puntos de comercialización distribuidos en Itapúa, Alto Paraná, Caaguazú, Canindeyú y San Pedro.
Según los productores, el crecimiento de la demanda permitió que el chorizo sanjuanino dejara de ser un producto asociado únicamente a festividades locales para convertirse en una opción cada vez más presente en reuniones familiares, encuentros sociales y celebraciones en distintas zonas del país.
El comportamiento de las ventas también presenta una marcada estacionalidad. Los mayores niveles de comercialización se registran durante los feriados nacionales y especialmente hacia finales de enero, cuando miles de personas llegan a San Juan Bautista para participar del tradicional Festival Nacional del Batiburrillo, Siriki y Chorizo Sanjuanino.
A este escenario se suma un fenómeno particular registrado durante los últimos meses: el impacto del buen momento deportivo de la selección paraguaya. Los productores afirman que la clasificación al Mundial y el entusiasmo generado por el fútbol impulsaron el consumo durante encuentros familiares y reuniones sociales vinculadas a los partidos. “La gente se reúne más, organiza asados, encuentros y eso también termina favoreciendo las ventas”, señalan desde el sector.
Podés leer: Corredor Bioceánico: una autopista para transformar la logística nacional
Producto con identidad propia
Más allá de los números, los elaboradores consideran que uno de los principales activos del chorizo sanjuanino es su identidad. La receta se originó en la década de 1960 gracias a Aníbal Amarilla, quien comenzó a comercializar una preparación elaborada con 50 % de carne vacuna y 50 % de carne porcina.
Con el tiempo, el producto ganó popularidad y se convirtió en uno de los símbolos gastronómicos más representativos de Misiones. Aunque muchas personas lo identifican como “chorizo misionero”, los productores sostienen que su origen está directamente ligado a San Juan Bautista. Por ese motivo, actualmente trabajan en la consolidación de herramientas que permitan proteger y diferenciar comercialmente al producto.
Uno de los principales objetivos es fortalecer la obtención y utilización de la indicación geográfica, un sello que permite identificar productos asociados a un territorio específico y que constituye un importante factor de valor agregado en los mercados modernos. La iniciativa busca otorgar mayores garantías al consumidor y reforzar la diferenciación frente a productos similares elaborados en otras regiones.
Turismo y el desafío de exportar
La promoción del producto encuentra uno de sus principales escenarios en los eventos gastronómicos organizados en San Juan Bautista. Además del tradicional Festival Nacional del Batiburrillo, Siriki y Chorizo Sanjuanino, que reúne anualmente a más de 25.000 visitantes en enero de cada año, la ciudad desarrolla otras actividades orientadas a fortalecer la visibilidad de los productores locales.
Entre ellas figura la Fiesta del Siriki y del Chorizo Sanjuanino, celebrada durante junio y considerada una de las principales plataformas de promoción comercial y turística para el sector. Según Pablo Cubilla, secretario de Comunicación de la Municipalidad de San Juan Bautista, estos eventos generan un importante movimiento económico para emprendedores, artesanos, comerciantes y productores gastronómicos.
“Prácticamente todo lo que se ofrece durante las jornadas termina vendiéndose”, destacó. Mientras tanto, el siguiente gran desafío del sector apunta a la exportación. Los productores comenzaron a trabajar junto al Ministerio de Industria y Comercio (MIC) en procesos de formalización, capacitación y acceso a herramientas de financiamiento que permitan cumplir los requisitos sanitarios y comerciales exigidos por los mercados internacionales.
Si bien el objetivo todavía se encuentra en una etapa inicial, el sector considera que la combinación entre identidad territorial, tradición gastronómica y organización productiva puede convertirse en una oportunidad para posicionar al producto más allá de las fronteras.
Dejanos tu comentario
Paraguay presenta su primera Política Forestal Nacional y apunta a atraer más inversiones
El Gobierno presentó la primera Política Forestal Nacional, un documento que busca establecer una hoja de ruta de largo plazo para el crecimiento del sector, fortalecer la seguridad jurídica y generar condiciones para atraer nuevas inversiones nacionales e internacionales.
La presidenta del Instituto Forestal Nacional (Infona), Cristina Goralewski, destacó que se trata de la primera vez que el país cuenta con un marco estratégico integral para orientar el desarrollo forestal. Según explicó, la iniciativa fue construida durante aproximadamente dos años mediante consultas con productores, empresas, comunidades rurales, pueblos indígenas y otros actores vinculados a la actividad.
“El objetivo es que esta política trascienda gobiernos y se convierta en una herramienta de Estado, con reglas claras y una visión compartida sobre el futuro del sector forestal paraguayo”, señaló Goralewski, este sábado, a la 1020 AM. La titular del Infona sostuvo que el sector forestal tiene potencial para convertirse en uno de los principales motores económicos del país, no solo por su capacidad de generar inversiones y exportaciones, sino también por su impacto en el desarrollo de comunidades rurales y la creación de empleo.
Leé también: Yatytay: una ciudad joven, en crecimiento y con un atractivo encantador
La estrategia se presenta además en un contexto favorable para Paraguay, marcado por la reciente ratificación del grado de inversión por parte de Moody’s y el creciente interés de fondos internacionales por proyectos vinculados a sostenibilidad, economía verde y desarrollo productivo.
Goralewski afirmó que la combinación de estabilidad macroeconómica, fortalecimiento institucional y condiciones naturales competitivas posiciona al país como un destino atractivo para nuevas inversiones forestales. A ello se suma el trabajo de promoción internacional impulsado por el Gobierno para posicionar al Paraguay forestal en mercados globales.
Sin embargo, advirtió que el próximo desafío ya no pasa únicamente por aumentar las plantaciones forestales, sino por avanzar hacia una mayor industrialización. Indicó que la prioridad es generar más competitividad para que el país exporte productos con mayor valor agregado y reduzca progresivamente la venta de materia prima sin procesamiento.