Asunción será sede de la próxima reunión del directorio de CAF
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El Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) tiene planificado realizar en Asunción, la capital paraguaya, la próxima reunión del directorio a celebrarse en marzo del 2022. Este encuentro recibirá en el país a ministros de 19 países miembros del Directorio, y será una gran oportunidad para seguir fortaleciendo lazos con los vecinos de la región.
El Directorio de CAF está compuesto por 19 representantes de los accionistas de las series A, B y C, que son a la vez directores. Paraguay es accionista de CAF desde 1998 y, a partir de 2012, nuestro país se constituye como miembro pleno y asume un lugar en el directorio.
Recientemente, el ministro de Hacienda, Óscar Llamosas, director titular ante el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), acompañado del viceministro de Economía, Ivan Haas, director suplente, participaron de la CLXXIII Reunión de Directorio de Gobernadores de CAF, realizado el 7 de diciembre de 2021, en la ciudad de Cartagena (Colombia).
Iván Hass y Óscar Llamosas, representantes de Paraguay ante la CAF. Foto: Gentileza.
Recuperación en pandemia
Los miembros discutieron sobre el impacto de la pandemia del COVID-19, sus efectos para las economías de los países de América Latina, y las posibles líneas de acción de mitigación que CAF apoyaría.
En ese sentido, la administración de CAF presentó el plan de trabajo que llevará adelante en 2022, entre ellos, la propuesta de fortalecimiento patrimonial de CAF resaltando que la misma debe ir acompañada de los desafíos que trae la recuperación de la pandemia para los países miembros.
Además, se expuso acerca del plan de implementación de una agenda renovada que irán de la mano de reformas internas que van entorno al fortalecimiento de gobernanzas, y que esperan contar con la participación activa del Directorio Ejecutivo.
En cuanto a operaciones de créditos, programas y proyectos, se aprobó las operaciones para los diferentes países miembros tales como: Programa de Corredores Logísticos de integración para Argentina, Programa para el Apoyo al Plan de Vacunación contra Covid-19 y Construcción de la Doble Vías en Bolivia, entre otros que serán tratados por votación directa vía electrónica incluyendo una operación para el país.
Entre otros temas administrativos, también conversaron acerca de la posibilidad y condiciones de incorporación de nuevos miembros como República Dominicana y El Salvador, el Programa de Actividades y Presupuesto (PAP), recomendaciones de mejoras de CAF y elección de nuevos miembros del Comité de Auditoría.
Por: Arnaldo Decoud, vicerrector de la Universidad Rural del Paraguay, miembro titular del Cones y el Conacyt.
“La autoridad de quienes enseñan es a menudo un obstáculo para quienes quieren aprender”, decía Marco Tulio Cicerón.
En esta sentencia, tan vigente hoy como hace siglos, se encierra una verdad incómoda pero necesaria: enseñar no es imponer, sino guiar, no es dominar, sino formar. Y en esa tarea compleja, silenciosa y profundamente transformadora, se encuentra la figura del maestro.
Cada 30 de abril, en Paraguay, rendimos homenaje a quienes han decidido dedicar su vida a educar. Pero más allá de los actos protocolares y los discursos repetidos, cabe preguntarse: ¿estamos valorando realmente al maestro en la dimensión que merece?
El docente paraguayo, trabaja en un escenario de tensiones. Por un lado, se le exige excelencia, innovación, resultados medibles, adaptación tecnológica y formación permanente.
Por el otro, enfrenta limitaciones estructurales que aún constituyen desafíos relevantes tales como: condiciones salariales que si bien van encontrando mejorías aun esta rezagado de ser lo que merecen en lo relativo al servicio y sobre al producto que están ayudando a crear, restricciones en recursos didácticos, sobrecarga administrativa y, en muchos casos, una valoración social que pueden seguir fortaleciéndose.
Reconocer al maestro no debe ser solo romantizar su sacrificio en estas fechas, sino dignificar su rol, y esa dignificación implica asumir, con honestidad intelectual, que persisten desafíos históricos que requieren atención sostenida y articulada. La educación ha sido durante décadas una prioridad en el discurso público, con avances importantes, aunque aún con margen para profundizar su priorización presupuestaria y estratégica.
Sin embargo, y desde lo que particularmente me toca transitar hoy día, incluso en este contexto, los maestros han sido protagonistas silenciosos de uno de los mayores logros del Paraguay contemporáneo: el desarrollo sostenido de los agronegocios.
Detrás de cada ingeniero agrónomo que optimiza rendimientos, de cada veterinario que mejora la sanidad animal, de cada productor que incorpora tecnología o gestiona con criterio empresarial su unidad productiva, hay un maestro. Un docente que, muchas veces sin reflectores, formó capacidades, sembró disciplina y despertó vocaciones.
No me cabe duda, de que el crecimiento del sector agropecuario paraguayo que hoy es un motor clave de la economía nacional no puede entenderse sin la contribución acumulada del sistema educativo bajo el liderazgo del docente. Las aulas, los campos experimentales, las facultades, los institutos técnicos y las universidades han sido el verdadero semillero de la competitividad.
En este proceso, también resulta justo destacar el rol de instituciones y gremios que han comprendido que sin educación no hay progreso sostenible. En particular, la Asociación Rural del Paraguay, con su trayectoria centenaria, ha demostrado un compromiso concreto con la formación de capital humano, brindando un decidido apoyo a una iniciativa académica estratégica como la Universidad Rural del Paraguay.
Esta articulación virtuosa entre gremio y academia no solo fortalece la educación, sino que potencia directamente la competitividad del sector productivo.
Aquí es donde el rol del maestro adquiere una dimensión estratégica. No se trata únicamente de transmitir conocimientos, sino de construir capital humano en sectores que definen el presente y el futuro del país. En el caso de los agronegocios, esto implica formar profesionales capaces de integrar ciencia, tecnología, sostenibilidad y mercado.
Pero este logro no debe opacar los desafíos pendientes. Si aspiramos a consolidar un modelo de desarrollo basado en el conocimiento, es imprescindible continuar fortaleciendo la carrera docente. No hay innovación posible sin educadores motivados; no hay competitividad sostenible sin formación de calidad.
En este punto, la reflexión trasciende lo educativo y se vuelve estructural basado en la organización inteligente de las prioridades de una sociedad. Como advertía Aristóteles, “la educación es el mejor provisionamiento para la vejez”. Un país que apuesta por sus maestros está, en definitiva, asegurando su futuro.
Hoy, junto con felicitar, corresponde reafirmar un compromiso colectivo con la educación. Junto con aplaudir, corresponde consolidar políticas que den continuidad y sostenibilidad a la labor docente.
El maestro no requiere únicamente reconocimiento simbólico; requiere condiciones que fortalezcan su vocación y potencien su impacto. Junto con los discursos, necesita decisiones consistentes en el tiempo. Junto con una fecha en el calendario, merece ser acompañado de manera permanente por la sociedad y sus instituciones.
Porque en cada aula, en cada proceso formativo, en cada esfuerzo cotidiano, se está construyendo mucho más que conocimiento, allí se está formando el capital humano que sostiene y sostendrá el desarrollo nacional.
Y en esa construcción, el reconocimiento al maestro debe traducirse en una visión de largo plazo, donde educación y desarrollo caminen de la mano como pilares estratégicos del Paraguay que queremos consolidar.
Salud, valientes maestras y maestros del Paraguay; y un reconocimiento especial a las mujeres educadoras, que con vocación, firmeza y sensibilidad sostienen gran parte del presente y del futuro de nuestra nación.
Con una reducción del desempleo en 3,6 %, el sector privado liderando la creación de fuentes de trabajo, mayor participación femenina y debate por el ajuste salarial, Mónica Recalde explica la estrategia ante este nuevo escenario. Foto: Jorge Jara
Con una reducción del desempleo en 3,6 %, el sector privado liderando la creación de fuentes de trabajo, mayor participación femenina y debate por el ajuste salarial, Mónica Recalde explica la estrategia ante este nuevo escenario.
La cartera de Trabajo abarca muchas aristas, el empleo es un eje fundamental. ¿Cómo está evolucionando?
En el periodo 2024-2025 tuvimos un crecimiento bastante sostenido de la generación de empleo en Paraguay. Creció la ocupación, el empleo asalariado privado, mientras que el empleo público disminuyó y el trabado independiente se mantuvo constante.
Observamos que el mayor empuje que tuvo nuestro mercado laboral se dio por el sector empresarial, principalmente por la generación de puestos de trabajo en rubros específicos.
¿Qué sectores son los principales generadores de empleo?
El número uno es el sector comercio y servicios, que generó más de 100.000 empleos. Esto responde al modelo económico actual, basado principalmente en la actividad comercial y de los servicios, que tuvo un repunte muy importante en los últimos dos años.
Luego está el sector industrial, que tuvo un incremento muy importante, y después la construcción, que también creció, aunque de forma menos intensa que los otros sectores.
¿Y en materia de desempleo, cuál fue el comportamiento?
El nivel de desempleo cayó a un nivel muy bajo. Actualmente estamos en 3,6 %. Cuando empezamos esta administración estaba en 6,2 %, luego bajó a 5,6 % y ahora estamos en 3,6%. Es decir, hubo una caída de casi tres puntos porcentuales en dos años y medio, y lo interesante es que la reducción fue sostenida en casi todos los trimestres.
¿Realizando un comparativo con la región, cómo se encuentra Paragua en términos de desempleo?
Paraguay tiene uno de los niveles de desempleo más bajos de la región, comparado con países como Argentina, Uruguay, Chile o Brasil. Incluso México es el único país que está por debajo, con aproximadamente 2,6 %, pero en términos generales bien, ya que estamos rozando el pleno empleo.
El mayor empuje que tuvo el mercado laboral se dio por el sector empresarial, especialmente en comercio y servicios. Foto: Jorge Jara
¿Esto es un indicador más que positivo para la imagen país?
No necesariamente es negativo tener o mantener la tasa de desempleo, porque significa que todavía hay disponibilidad de la fuerza laboral en el mercado. Si llegan más inversiones o se expanden las industrias existentes, todavía hay personas disponibles para absorber, y eso evita tener que recurrir a mano de obra externa.
¿Qué otros movimientos se observaron dentro del mercado laboral?
Vimos un salto de personas que estaban en la inactividad y pasaron directamente a trabajar, sin pasar por la desocupación. Eso representa un dinamismo distinto. Además, el trabajo familiar no remunerado se redujo, con muchas personas que pasaron a empleos remunerados.
¿Podría aclarar la diferencia entre desempleo e inactividad?
El desempleo es una persona que estuvo buscando trabajo y no encontró. La persona inactiva es aquella que no trabaja ni está buscando empleo. Por ejemplo, amas de casa, estudiantes, jubilados o personas que no pueden incorporarse al trabajo. En tanto que el ocupado es quien tiene un empleo, ya sea asalariado, independiente, doméstico o incluso familiar no remunerado.
¿Respecto a la participación femenina, cómo se está desenvolviendo?
El incremento más importante que se dio en el 2025 de hecho fue la inclusión de mujeres al mercado de trabajo, con más de 74.000 mujeres que ingresaron, principalmente en el sector asalariado privado. Ese fue el posicionamiento más relevante dentro de la dinámica laboral reciente.
¿Qué acciones están encarando, alguna iniciativa que fomente el empleo formal?
Estamos en plena ejecución del programa de empleo circular con España, que Paraguay implementa por primera vez en el marco de un acuerdo. Permite que paraguayos vayan a trabajar de manera temporal, formal, con contrato, seguro social y visa laboral durante dure el programa o la campaña, porque son empresas agrícolas las que demandan de personal de campo.
¿Cómo se dio esta primera experiencia?
Tuvimos un primer grupo de 100 trabajadores que ya se encuentran en Huelva, que es una provincia de Andalucía, de las más de 2.000 postulaciones para esos puestos. El proceso incluyó reclutamiento, preselección y entrevistas con las empresas españolas.
Mónica Recalde, ministra de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Foto: Jorge Jara
¿Qué perfil tienen los trabajadores seleccionados?
Son personas entre 22 y 44 años, principalmente del sector agrícola. Se reclutó gente de zonas como San Pedro, Caaguazú, Caazapá, Misiones y Central. El grupo está compuesto por aproximadamente 60 hombres y 40 mujeres.
¿Cuáles son las condiciones laborales del programa, qué implica?
El salario es de alrededor de 60 euros por día, con seguro social incluido. También cuentan con alojamiento, pasaje de ida, y ya la vuelta es que deben costearse ellos con lo percibido. Como dije, es un trabajo temporal, durante la campaña agrícola, y este grupo estaría regresando en noviembre.
¿Cuándo culmine la campaña, pueden optar por quedarse o seguir?
Deben retornar al país, porque es un programa con retorno obligatorio. Sin embargo, pueden volver a participar hasta en cuatro ciclos, dependiendo de la demanda de las empresas.
¿Qué impacto se espera de este programa?
La idea es que los trabajadores adquieran nuevas habilidades, aprendan técnicas agrícolas y luego puedan aplicar ese conocimiento en sus propias fincas. También podrán ahorrar y acceder a créditos productivos al regresar.
¿Se puede esperar que se amplíe este programa a otros sectores?
Sí, especialmente en sectores como la construcción, porque España tiene una alta demanda de mano de obra por el envejecimiento de su población.
¿Por qué buscar a trabajadores de otro continente, por qué paraguayos?
Los extranjeros, inversionistas y en especial los españoles, valoran mucho la responsabilidad, capacidad de aprendizaje, adaptación y compromiso del paraguayo, además de la facilidad de integración cultural, y por el idioma mismo.
¿Con relación al salario mínimo, qué se está analizando?
Hasta el momento, como es de conocimiento, el salario mínimo tradicionalmente se ajusta por la inflación, pero hay que entender que la ley permite incorporar otras variables económicas. El análisis ya se inició en el Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam).
¿Qué otras variables podrían considerarse?
Se pueden incluir indicadores como el PIB que es el crecimiento económico, o parámetros regionales del salario mínimo. Lo cierto es que la discusión está abierta para evaluar nuevos mecanismos de ajuste, y que la misma normativa lo estipula.
¿Cuál es el principal desafío en este aspecto?
El alto nivel de endeudamiento de los trabajadores y el impacto del costo de vida, especialmente en alimentos, transporte y vivienda, que representan la mayor parte del gasto de los hogares.
Entendemos que el reajuste merece nuevas variables de medición, y la propuesta debe venir de Conasam, que integra a representantes de tres sectores, por un lado, el gobierno con la figura del director del Empleo; los trabajadores que es el sector obrero; y los empleadores o patronal.
La delegación paraguaya fue presidida por el director general de Política Bilateral, Raúl Martínez, acompañado por la embajadora en Francia, Cynthia Filártiga Lacroix. Foto: Gentileza
Paraguay y Francia refuerzan la cooperación en formación diplomática
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Paraguay y Francia suscribieron una Declaración de Intención orientada a fortalecer la cooperación en diferentes ámbitos. Fue en el marco de la VI Reunión de Consultas Políticas celebrada entre representantes de los dos gobiernos.
Se pondrá énfasis en la prevención, investigación y enjuiciamiento de la trata de personas, reafirmando el compromiso de ambos países frente a este flagelo que afecta a compatriotas en territorio francés.
Asimismo, firmaron una Declaración de Intención entre sus ministerios de Relaciones Exteriores para impulsar la cooperación en materia de formación diplomática.
Durante el encuentro, las delegaciones intercambiaron perspectivas sobre cooperación en educación, seguridad y transferencia de experiencias técnicas en prevención de riesgos ante desastres naturales, entre otros temas.
En relación con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la parte francesa reafirmó su apoyo al desarrollo del programa país, así como al fortalecimiento de políticas públicas con miras a una eventual adhesión.
Asimismo, se destacaron las oportunidades compartidas que ofrecerá la próxima aplicación provisoria del Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
La Cancillería informó que la delegación paraguaya fue presidida por el director general de Política Bilateral, Raúl Martínez, acompañado por la embajadora en Francia, Cynthia Filártiga Lacroix, quien suscribió los instrumentos.
En tanto la delegación francesa estuvo encabezada por la directora para las Américas y el Caribe, Alix Everard, e integrada además por el director de América del Sur del Ministerio de Europa y de Asuntos Exteriores, Thibault Samson.