La AICP lanzó Vestí Paraguay, campaña que une a las marcas nacionales para potenciar el ingenio y creatividad de profesionales paraguayos, además de fomentar el orgullo por la identidad nacional. Foto: Gentileza.
Buscan poner de moda lo “hecho en Paraguay” y lucirlo con orgullo
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No es necesario ir tan lejos ni adquirir prendas del extranjero para vestir algo auténtico, genuino, de calidad y de alto valor creativo, pues Paraguay goza de actores de la industria de la moda que pueden satisfacer tales deseos y necesidades.
Es por ello que la Asociación Industrial de Confeccionistas del Paraguay (AICP) se encuentra en el afán de promocionar, potenciar y fortalecer a lo hecho en nuestro país, por lo que lanzó la campaña “Vestí Paraguay” para lucir con orgullo la identidad nacional.
Es lo que comunicaron desde la asociación tras el lanzamiento reciente en el que los invitados vistieron de moda nacional, promoviendo lo hecho en tierra guaraní. La campaña consiste en la unión de las marcas nacionales para potenciar el ingenio y creatividad de profesionales de este país.
Estuvieron como invitados varios influencers y figuras representativas, entre ellos, Carmen Gauto. Foto: Gentileza.
“Queremos que el consumidor conozca las marcas, diseñadores y empresas que hacen las cosas con responsabilidad y logran productos de calidad mundial que, con creatividad, consiguen incorporar la identidad local dentro de sus diseños y que ofrecen trabajo digno a tantos paraguayos”, expresó Adriana Chaparro, gerente general de la AICP.
Hay que mencionar que Vestí Paraguay es una iniciativa de la AICP, impulsada por la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex) del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), y busca fomentar el orgullo por la identidad nacional, apoyar la mano de obra local y el trabajo digno de miles de personas que integran la cadena de valor.
Vidriera comercial
Vestí Paraguay será una plataforma y vidriera comercial que aglomerará a las marcas nacionales para su promoción nacional e internacional, y se puede ingresar a ella a través de la página web para acceder a la oferta local a más de conectar con los consumidores, pues las marcas interesadas aún tienen tiempo de sumarse, contactando a la AICP al (021) 605-770 o al (0981) 448-744.
A la vez, la plataforma busca unir a marcas, diseñadores y empresas en acciones de impacto que generen posicionamiento como la creación del día Vestí Paraguay, en el que los consumidores podrán acceder a sus marcas favoritas con grandes ventajas, amplió Chaparro.
Una muestra de la capacidad y calidad de la industria nacional es que la candidata de belleza que representará al país en el certamen Miss Universo 2021, Nadia Ferreira, fue seleccionada como la imagen de Vestí Paraguay, y así representará también a la moda paraguaya y todas las manos que están detrás de cada prenda en tan prestigioso evento internacional. Para conocer a las marcas que son parte de la campaña, se puede visitar la página web.
Importar vs. producir en casa: ministro Riquelme destaca valor generado por la industria nacional
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El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, destacó el impacto que tiene la industria paraguaya en el fortalecimiento de las cadenas productivas, logísticas y de servicios a nivel nacional. Puso como ejemplo un simple helado, comparando lo que abarca su importación y su producción a nivel local.
“Un helado importado entra el producto importado, ahí básicamente gana el fletero, paraguayo quizás. Entra al depósito, ahí gana hasta ahora las personas que manejan el depósito. Después ganan los vendedores y los repartidores y ahí termina”, comenzó diciendo.
En el caso del mismo producto, pero de industria nacional, afirmó que gana desde el que produce la leche en el campo, pasando por el procesamiento de la materia prima. De ahí en más inicia un extenso proceso, que va desde el transporte del elaborado hasta la fábrica del helado. “Ganan las 300 personas que están fabricando eso, ganan los que proveen servicios de mantenimiento a las máquinas, ganan los que proveen el servicio de limpieza de la fábrica. Después recién se va al depósito”, dijo el secretario de Estado en entrevista concedida a Mega TV.
En contrapartida, insistió que en un helado importando ganan los cañicultores de Brasil, de Argentina, haciendo referencia, evidentemente, al azúcar que se añade al postre.
Valor
Con ese ejemplo, el secretario de Estado puso en relieve el valor de la industria local en el desarrollo de la economía y en el mantenimiento de las cadenas productivas. Como se sabe, además, el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) está llevando adelante la revolución industrial a nivel local, un proceso mediante el cual se busca desarrollar con mayor fuerza el sector en Paraguay, de manera a fortalecer la diversificación de los ingresos del país, sobre todo mirando los mercados globales.
UIP cumple 90 años con la mirada puesta en una industria más competitiva
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Paraguay tiene energía, estabilidad y una base productiva diversificada. El desafío ahora es convertir esas ventajas en inversión, tecnología, valor agregado y empleo para acelerar el desarrollo industrial. Así lo señaló el titular del gremio, Enrique Duarte.
La industria paraguaya celebró una historia de 90 años, pero también puso sobre la mesa una pregunta que define buena parte de su futuro: ¿cómo transformar las ventajas del país en una economía con mayor capacidad productiva, tecnológica y competitiva?
La respuesta estuvo en el centro de la cena aniversario de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), realizada en Talleyrand Costanera, que reunió a autoridades nacionales, empresarios y referentes del sector para conmemorar nueve décadas de vida institucional y reflexionar sobre el papel de la industria en el desarrollo del Paraguay.
En su intervención, el presidente del gremio, Enrique Duarte, repasó la evolución de una institución que nació en 1936 con una misión esencialmente gremial y que, a lo largo del tiempo, amplió sus responsabilidades para acompañar las transformaciones del país y de su estructura productiva.
El aniversario encontró a la UIP con una agenda que trasciende la representación empresarial y abarca la formación de capacidades, la generación de información económica, el acompañamiento a las micro, pequeñas y medianas empresas, la apertura de mercados, la innovación, la eficiencia energética y la economía circular.
El desafío de convertir ventajas en desarrollo. En su análisis del escenario nacional, Enrique destacó las condiciones que posicionan al Paraguay ante oportunidades de crecimiento: la estabilidad macroeconómica, la disponibilidad de energía, una base productiva diversificada y una población joven.
Sin embargo, también señaló que esas fortalezas deben acompañarse de avances en educación, salud, infraestructura e institucionalidad para consolidar un entorno que permita ampliar la producción y atraer nuevas inversiones.
En ese contexto, el titular de la UIP sostuvo que la industria puede desempeñar un papel central en la construcción de nuevas capacidades nacionales, especialmente mediante la transformación de materias primas, la incorporación de tecnología y la generación de oportunidades laborales.
“En el escenario actual, la industria representa una clara oportunidad para transformar nuestras ventajas en nuevas capacidades productivas, atraer inversiones, agregar valor a la producción primaria y ampliar las oportunidades para el empleo”, mencionó.
La apuesta por una mayor industrialización adquiere así una dimensión estratégica para el país: ampliar el valor que se genera localmente, fortalecer las cadenas productivas y diversificar las oportunidades de crecimiento.
Pero el desafío, según Enrique, ya no consiste únicamente en industrializar, sino en desarrollar empresas capaces de competir en mercados cada vez más exigentes, incorporar tecnología y mejorar sus procesos productivos.
“No nos preguntamos ¿cómo industrializar? Sino ¿cómo generar industrias competitivas y tecnológicamente avanzadas?”, sostuvo.
Nueve décadas de evolución institucional. La historia de la UIP refleja también los cambios de la industria paraguaya. Desde sus orígenes como organización gremial, el gremio incorporó herramientas y servicios destinados a fortalecer las capacidades empresariales y responder a nuevas necesidades productivas.
Entre los hitos de ese recorrido se encuentran la creación de la Universidad Paraguayo-Alemana (UPA), la participación en programas de cooperación internacional y el desarrollo de servicios especializados para las empresas.
Más recientemente, la institución obtuvo la certificación internacional ISO 9001:2015 y fortaleció iniciativas vinculadas con la innovación, la sostenibilidad y la eficiencia energética.
En esa línea se inscriben POC 2.0, orientado a promover oportunidades de economía circular, y ConEEcta, que busca convertir oportunidades de eficiencia energética en proyectos de inversión financiables.
Estas iniciativas forman parte de una agenda que apunta a acompañar a las empresas en los desafíos de productividad, innovación y desarrollo sostenible.
Para Enrique, ejercer la presidencia de la UIP durante el año de su 90° aniversario representa una responsabilidad que trasciende una gestión particular.
“Cada gestión forma parte de una historia mucho mayor, a la que corresponde aportar con responsabilidad y sentido de continuidad.”
Aceros del 36, un reconocimiento a las trayectorias. La celebración también tuvo como uno de sus momentos centrales la entrega de los reconocimientos Aceros del 36, creados en el marco de los 90 años de la institución para distinguir a personas que proyectaron los valores y aprendizajes de la vida gremial en sus trayectorias profesionales y públicas.
En esta edición fueron reconocidos Marco Riquelme, Eduardo Felippo, Lorena Méndez, Carina Daher, Alberto Sborovsky, Javier Viveros, Cristina Goralewski, Javier Giménez y Ramiro Samaniego.
Las trayectorias distinguidas reflejan la presencia de referentes vinculados a la UIP en distintos ámbitos del desarrollo nacional, desde la actividad empresarial y gremial hasta la gestión pública y la formación académica.
A nueve décadas de su fundación, la UIP celebra el camino recorrido y plantea una agenda que mira hacia adelante. El desafío para el Paraguay será convertir sus condiciones favorables en una industria con mayor capacidad tecnológica, más valor agregado y nuevas oportunidades para el empleo y la inversión.
Enrique Duarte, presidente de la UIP, y el viceministro de Industria, Javier Viveros, conversaron sobre avances y desafíos de la industria nacional. Foto: Emilio Bazán
El Gobierno y el sector empresarial apuestan a la transición del país hacia una potencia industrial
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Paraguay atraviesa un proceso decisivo de consolidación industrial sustentado en la previsibilidad macroeconómica, la planificación de políticas públicas a largo plazo y la atracción de capitales internacionales. En un esfuerzo coordinado entre el Gobierno nacional y el sector empresarial, el país busca transformar su matriz productiva primaria para dar paso a un modelo diversificado de manufactura y generación de valor agregado con proyección global.
Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), remarcó que el escenario productivo actual demanda consensos sólidos y continuidad en las reglas de juego. “El desarrollo requiere planificación, políticas públicas claras y coherentes en materia de atracción de inversiones y, sobre todo, la previsibilidad que debería haber en el país. Hoy estamos teniendo un trabajo fantástico que potencia el área económica”, aseveró el referente gremial durante su intervención en el programa “Fuego cruzado”, emitido por el canal GEN/Nación Media.
Por su parte, el viceministro de Industria del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), Javier Viveros, sostuvo que la política industrial impulsada por el Ejecutivo apunta a crear las condiciones estructurales para que el capital privado lidere el crecimiento económico. “Nosotros tenemos que generar las condiciones públicas; tenemos que marcar la cancha y ellos tienen que jugar el partido. Paraguay está viviendo un momento dorado en términos de industrialización”, destacó el funcionario.
Crecimiento exportador
Las cifras del comercio exterior confirman la gradual transformación del perfil productivo paraguayo. Según datos oficiales del MIC, las manufacturas de origen industrial y la agroindustria ya representan el 52 % del total de los envíos al mercado internacional, registrando un ingreso de divisas que superó los 1.000 millones de dólares al cierre del último mes.
Actualmente, el sector manufacturero representa el 19,6 % del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, cifra que se eleva a casi el 26 % si se incorpora el rubro de la construcción. La meta del Gobierno y el sector privado es que la actividad industrial llegue a constituir al menos un tercio de la economía en los próximos años, acompañando el ritmo de expansión estimado por el Banco Central del Paraguay (BCP).
Herramientas para inversores
Para ordenar territorialmente el radicado de capitales, el MIC puso a disposición una plataforma interactiva que permite mapear la infraestructura y capacidad de los 263 distritos del país. “Lanzamos un mapa en donde cualquier persona de cualquier lugar del globo terráqueo puede investigar sobre localizaciones, formación de capital humano, energía y ordenamiento ambiental”, resaltó Viveros sobre esta iniciativa de acceso público.
En relación a la competencia entre la producción local y las inversiones foráneas, el titular de la UIP aclaró que el marco normativo paraguayo garantiza condiciones de igualdad para todos los actores del mercado. “Las reglas acá son iguales para todos. Nuestra ley de inversiones, de zonas francas, de maquila y de incentivos al ensamblaje son comunes a todos. Lo que queremos es generar actividad económica para llegar al desarrollo”, enfatizó.
Uno de los principales desafíos identificados para potenciar las industrias locales radica en la adaptación del sistema bancario a esquemas de financiamiento a largo plazo. Al respecto, Viveros adelantó que la cartera de Estado trabaja junto con la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y el Banco Nacional de Fomento (BNF) en herramientas crediticias especiales que permitan al industrial nacional proyectar inversiones a 30 años y competir en escala con los mercados vecinos.
El desafío energético
El abastecimiento de energía eléctrica y la ampliación de la red de distribución representan ejes críticos dentro del plan de desarrollo. A través de un convenio con la Administración Nacional de Electricidad (Ande), las autoridades incorporaron al mapa industrial la disponibilidad de potencia y las proyecciones de inversión eléctrica, buscando transparencia para que las autoridades departamentales y los inversores identifiquen las zonas aptas para el establecimiento de plantas.
Respecto a las brechas en infraestructura física y transporte, los voceros coincidieron en la urgencia de fortalecer la logística nacional por la condición de mediterraneidad del país. Duarte subrayó la necesidad de cuidar la estabilidad macroeconómica y el estatus de grado de inversión, al tiempo de explorar esquemas donde el sector privado pueda participar activamente en proyectos de conectividad y generación energética.
Perspectivas regionales
Con el objetivo de articular la oferta de potencia eléctrica con la demanda fabril, la UIP planteó la integración de los organismos rectores del sector energético bajo la línea de planificación del Ministerio de Industria y Comercio. “Lo que proponemos concretamente es que el Viceministerio de Minas y Energía pase a formar parte de la estructura del MIC, porque ahí se maneja todo el concepto de desarrollo”, puntualizó Duarte.
Finalmente, los representantes del sector público y privado coincidieron en que Paraguay cuenta con una ventana de oportunidad única en el contexto regional para posicionarse como una plataforma confiable de producción y exportación. La combinación de incentivos fiscales, costos competitivos, estabilidad cambiaria y diálogo público-privado se consolida como el motor central para sostener el proceso de modernización económica en el mediano plazo.
UIP destaca el impacto de la industria en la economía paraguaya
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En el Día de la Industria Paraguaya, desde la Unión Industrial Paraguaya (UIP) celebraron la capacidad del sector para producir, transformar y hacer crecer al Paraguay, impulsando más empleo, más desarrollo y más oportunidades mediante el desarrollo de la fuerza laboral que emplean las industrias.
“La industria no termina en lo que fabrica. Su impacto llega mucho más lejos”, señalaron desde el gremio industrial, resaltando el alcance que tiene la actividad en la generación de valor y oportunidades en todo el país.
Asimismo, recordaron que detrás de cada producto hecho en Paraguay hay mucho más que una fábrica. Hay productores, trabajadores, empresas, proveedores, transporte, tecnología, conocimiento y oportunidades que se conectan y generan valor para el consumidor.
En ese sentido, el presidente del gremio, Enrique Duarte, destacó que este año la UIP cumple 90 años de trayectoria, que serán celebrados con un plan de desarrollo industrial fuerte impulsado por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) que conoce de cerca la problemática del sector, siendo este un buen augurio para el país.
Además del día conmemorativo, la entidad gremial decidió festejar el Mes de la Industria enmarcado en un momento histórico. “Un país que produce más, exporta más y atrae nuevas inversiones. Un mes para reconocer lo que logramos y, sobre todo, seguir impulsando lo que viene”, explicaron.
De acuerdo con los datos del Directorio General de Empresas y Establecimientos (Dirge) 2025, en Paraguay se identificaron 497.675 empresas activas pertenecientes a los diferentes sectores económicos comprendidos en su ámbito de cobertura, de los cuales el 13 % correspondió al sector industrial.
El grupo estuvo conformado por las industrias manufactureras que reúnen 37.248 empresas y representan el 7,5 % del total, además la construcción que concentró el 5,5 %, mientras que las demás actividades industriales representaron el 0,1 %.
En cuanto al tamaño, el 74,8 % de las industrias manufactureras estuvo compuesto por microempresas, equivalente a 27.870 unidades económicas. Las pequeñas empresas representan el 8 % con 3.036 unidades, las medianas el 2 % con 781, y las grandes el 2 % con 887 empresas.