Dos artistas nacionales como Fiorella Galli y Selene Rodríguez fusionaron sus talentos para una nueva colección de Joyas Fió denominada “Misani”. La línea presenta 30 piezas únicas y de edición limitada, con la combinación de filigrana y otros elementos como el coral, turquesa, jade y karanday, que son los protagonistas principales de cada joya.
“Misani” es considerada como una colección inédita, al estar inspirada en las obras de la artista joven contemporánea Selene Rodríguez, relacionadas con la fluidez del agua y su conexión con las personas, por lo que las piezas transmiten frescura y color para la temporada veraniega 2022.
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Así nació la colección “Misani”, cuyas piezas están confeccionadas artesanalmente y de manera única y exclusiva, además de ser joyas de origen y autor paraguayo de la mano de Fiorella Galli.
Su trabajo con la filigrana marca tendencia, ya que imprime un estilo moderno y vanguardista en el diseño de sus joyas, en base a los conocimientos adquiridos a nivel internacional y siguiendo la trayectoria de su familia, pero moldeado cada pieza con su propia distinción.
Pañuelos, pareos y bolsones
Selene Rodríguez también acerca su arte a la moda a través de una edición limitada de pañuelos y pareos que llevan sus obras sublimadas. Los mismos prints fueron utilizados en bolsones exclusivos que serán obsequiados con cada joya adquirida de la colección Misani de Fió, a más de estar firmada por Selene Rodríguez.
El lanzamiento de la nueva colección se realizó el pasado miércoles 17 de noviembre y La Nación trendy dijo presente.
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La filigrana adquiere más identidad paraguaya
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
Hace casi un cuarto de siglo comenzó un proyecto innovador tomando como insumo una artesanía tradicional paraguaya, a la que dio un aire y desarrolló su marca. Hoy sigue trabajando aquel y encontrando desafíos que superar.
“La experiencia en Europa me permitió entender que una marca de joyas no es lo mismo que una joyería, y viendo que la filigrana ya casi no se encontraban, ni siquiera en Luque, me dije ‘esto no se puede morir, lo tenemos que recuperar’, y la mejor forma era innovando, y que la gente vaya mirándola de nuevo. Así nació la marca”, narra Fiorella Galli, diseñadora de joyas y propietaria de la Fió, un emprendimiento que en ella logra involucrar su tradición familiar, su vocación por el diseño creativo, el desarrollo empresarial y el rescate de una artesanía con identidad paraguaya: la filigrana.
Hace un poco más de 20 años, aún saliendo de la adolescencia, Fiorella se encontraba como todos a esa edad en la búsqueda de la confirmación de que determinada pasión podría convertirse en vocación, y que esta le prometa no solo sostenibilidad, sino crecimiento. Sobre su mesita de análisis estaban la empresa familiar, el gusto por crear y la potencialidad del trabajo tradicional paraguayo expuesto al mundo, y aunque desde hoy parece obvio el camino que iba a tomar, la hoja de ruta se consolidó desde la misma vivencia.
“Yo nací dentro de una joyería. Creo que me marcó estar dentro de una joyería viendo cómo mi mamá creaba las joyas, mi abuela ofrecía las joyas, mi papá también, mi otro abuelo, mi tío, el taller. Creo que fue superinconsciente mi introducción en la labor joyera”, comenta.
Su primera formación fue en Ciencias de la Comunicación. Su vida laboral se iniciaba en una empresa de relojes suizos.
“Tuve la posibilidad de participar de una de las exposiciones de joyería de relojes de alta gama más importantes del mundo, en Basilea, Suiza. Ahí es como que se me abrieron los ojos y me di cuenta de todo el mundo de joyería que existía, de lo que es crear las joyas, de todo el proceso, de poder crear una marca. Eso hizo que realmente yo me diera cuenta a qué me estaba llamando el mundo de la joyería”, narra Galli, cómo las piezas se fueron poniendo en su lugar, en su interior.
LA FILIGRANA
La técnica de la filigrana surgió hace más de 5.000 años en la antigua Mesopotamia, y fue encontrando diversas versiones e identidades a lo largo del tiempo y de los territorios.
“Es una técnica que a nosotros nos llegó por los colonos, pero, por ejemplo, en Colombia era precolombina. Ellos tienen filigrana, pero diferente a la nuestra. A nosotros nos llegó con los colonos, y se fue transmitiendo de generación en generación. Nosotros le dimos una impronta más asemejada a lo que es nuestra naturaleza. Por eso existen figuras que no existen en otros lugares, como la flor de jazmín, la flor de guayaba, el mburucuyá, son flores y figuras que se crearon realmente ya aquí en Paraguay. Esa es como la identidad de la filigrana paraguaya”, explica Fiorella, quien con su proyecto también siente vivo ese hijo artesanal inmerso en lo profundo de su familia, ya que su bisabuelo fue un maestro filigranero en Luque, ciudad representativa de los artesanos que se destacan en esta técnica.
“Él tenía un taller donde era un maestro de hacer filigrana y enseñaba. Entonces, para mí también fue importante poder rescatar eso que mi bisabuelo hacía y poder continuar con su legado”, explica.
Su experiencia europea le mostró una oportunidad de abrir su propio camino, vinculada al negocio familiar, pero con identidad propia.
Si bien, el gran desafío inicial de diseñar fue participar en el primer fashion week de Asunción, donde presentaron una colección original, la idea terminaría por madurar en el siguiente paso, siguiendo el hilo familiar.
“Era como que yo necesitaba que lo que hiciera tenga una identidad más paraguaya, y ahí dije, ‘dónde está la filigrana que es nuestra joya, qué pasa con la filigrana, por qué nadie la está usando, por qué nadie la vende, qué es lo que pasa acá’”, y a partir de esas interrogantes surgen búsquedas y acciones.
Fiorella cuenta que hace 24 años atrás, cuando iniciaba su proyecto, la filigrana casi ya no era una opción de joyería. Los filigraneros tienen poco trabajo y se dedicaban a otras cosas. “Me di cuenta de que no podíamos dejar morir esta labor, y entonces decidí que había que rescatarla, y así fue”, agregó.
“Le dije a mi mamá, yo necesito poner de moda la filigrana, vamos a hacer algo con eso. Empecé a incorporar cosas nuevas en la filigrana tradicional, a hacer nuevos diseños, y ahí surge, digamos, con más fuerza mi vocación por la joyería, por el diseño de joyas, y ahí realmente ya fue un tren que partió y ya no paró nunca más”, explica.
VALOR E HISTORIA
El gran desafío en más de dos décadas para el proyecto de Galli fue poner en valor el trabajo artesanal, el diseño original, y despojar de la mirada del comprador el prejuicio de que lo artesanal era igual a barato.
“El desafío mío siempre fue que la filigrana se vea como una joya. Fue un trabajo de 20 años lograr que la gente entienda que la artesanía, justamente, en ella misma tiene su valor, que esa artesanía le da un valor muy especial, que tiene que ser retribuido monetariamente”, señala.
Es en ese tren que, sumado a su primera formación, Fiorella pone en práctica los conocimientos que ganó en el máster en diseño de joyas en el politécnico de Milán. Ahora, mirando el marcado, su formación tiene forma final, aunque permanente, con aquel gran desafío requiere afianzar su aprendizaje dentro de la empresa, ya que el producto estaba, el trabajo era modificar la percepción que podría tener el mercado.
“Yo tenía que explicarles que no era caro, que ese es su precio, el valor que tiene esta joya. Les decía ¿como vos, si te vas y pagás 100 dólares por un Pandora, que se hace en China a máquina? ¿Por qué no podés pagar una pulsera que se hace a mano aquí en Paraguay 100 dólares?”, narra.
“La filigrana obviamente tiene sus raíces también históricas. Muchas de las joyas de las residentas eran de filigrana, esas joyas que donaron, porque justamente lo que hicieron fueron traer joyas de allá, y esas son las joyas que después se replicaron. Realmente, por eso se vuelve una técnica y joya nacional. Porque toma importancia al convertirse en las joyas que las residentas entregaron para la guerra”, comenta.
Es así que, según explica, muchas veces los clientes cuentan con herencias históricas de filigrana tradicional paraguaya. Estas piezas son puestas nuevamente a disposición de la creatividad propia de la marca Fió Joyas.
PRODUCCIÓN Y VENTA
En estos años, el proyecto tuvo momentos de importante crecimiento, como haber proveído a una de las tiendas de e-commerce más importantes del rubro joyas, en la categoría de “artesanales”. Esa oportunidad también representó un momento para superar escollos en la producción y distribución.
“Fue todo un desafío. En esa época no existía nada, no existía un Rediex que hoy te pueda ayudar en todo lo que sea la exportación de joyas. Pero, bueno, realmente fue una experiencia importantísima para nosotros y nos hizo entender un poco lo que es el mundo global”, comenta.
El proceso de producción nace con la figura de filigrana elaborada por el artesano. Sobre esa pieza Fiorella desarrolla un diseño, y luego el joyero realiza la terminación de la pieza.
“Creo que hoy, uno de los principales problemas que tiene el rubro es el tema de la producción, porque un filigranero realmente se necesita que sea un joyero muy talentoso. Hoy en día son muy escasos, porque es un trabajo que se empezó a hacer de generación en generación, y, obviamente, muchos jóvenes en su época no vieron un futuro en eso, y hoy su continuidad está como en peligro, extinción”, expresa Galli su preocupación.
“La formación también es muy escasa, los lugares donde se pueden formar y todo eso. Y también un poco el tema de cuidar el derecho de autor. Es muy difícil en Paraguay cuidar el derecho de autor, lo que uno hace enseguida se multiplica y tenemos que aprender a convivir con eso”, agregó.
Según concluyó, en la actualidad el mercado es competitivo. La venta online tiene un destaque importante en él, y la diferenciación de diseños y marcas se hace mucho más difícil.
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El cardenal Adalberto Martínez obsequió una cruz de filigrana al Papa León XIV
El cardenal paraguayo Adalberto Martínez Flores llevó un obsequio especial para el Papa León XIV, una cruz pectoral confeccionada en filigrana, según informaron desde el Arzobispado de Asunción.
Hizo entrega del regalo a Su Santidad, al finalizar el Consistorio Extraordinario llevado a cabo en el Vaticano, como gesto de cercanía, respeto y comunión eclesial.
La cruz fue elaborada artesanalmente por el diácono Reinaldo R. Vargas Achucarro, oriundo de la ciudad de Luque. El orfebre plasmó el legado, la tradición y la espiritualidad del pueblo paraguayo en una pieza de profundo valor simbólico y religioso.
“Este presente, nacido del arte y de la fe, representa el testimonio vivo de una Iglesia que ofrece al Sucesor de Pedro no solo un signo material, sino también el corazón creyente y la riqueza cultural del Paraguay”, explicaron a través de la página oficial del Arzobispado.
Destacaron además el uso de la filigrana para la confección del objeto religioso, por simbolizar la delicadeza, la fe y la identidad cultural de nuestro país. La técnica tradicional paraguaya fue declarada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación.
Adalberto Martínez Flores expresó, vía redes sociales, su profundo agradecimiento al Santo Padre por haber convocado a los cardenales a participar en el Consistorio Extraordinario, celebrado en el marco del cierre de la Puerta Santa del Jubileo 2025.
El religioso paraguayo destacó que este encuentro constituyó una gracia especial, no solo para los cardenales, sino también para los pueblos que representan, al sentirse acompañados por la cercanía del Papa y sostenidos por sus oraciones.
El cardenal reiteró al Santo Padre el compromiso de acompañarlo con la oración constante y con una renovada fidelidad a su magisterio.
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Con festival artístico comenzaron los festejos por el 68º aniversario de Ciudad del Este
Ciudad del Este. Agencia Regional.
La capital de Alto Paraná ya está en plena celebración festiva por los 68 años de fundación, que será el 3 de febrero. La feligresía católica también celebra el día de San Blas y la programación es religiosa y artística. Se vienen desarrollando los oficios del novenario a San Blas que culminarán el 2 de febrero.
Anoche, al término de la misa, comenzó el festival artístico en la explanada de la Catedral, como se viene haciendo hace más de tres décadas. Se inició a las 20:30 con la exhibición de un documental sobre la Historia de la Diócesis de Alto Paraná. Acto seguido se dio paso al escenario a artistas nacionales: Juancito Báez, el grupo Alameda, Rosita Medina, Mariachi Internacional y el covers del rock con D’Clap.
Hoy la agenda prevé a Camila Salinas, Inspirasamba, Isan y su Acordeón, Acorde Esencial, Afterlife y cumbre Bohemia. En las siguientes noches hasta la serenata final se prevé la presencia de artistas como Los Basaldúa, Los Paredes, Jagua a Pirai, Genoband, el grupo Generación, Mandu´a ra y Los Ojeda. Entre artistas de otros países se anuncia a Alexandre Pires, de Brasil.
Tanto el novenario como el festival son organizados por el Consejo de Administración de la Catedral San Blas. La comunidad católica también recordará el 3 de febrero el primer año de asunción del obispo Pedro Collar. El acto central será el 3 de febrero en el Hito Fundacional, ubicado en el predio de la Aduana en la cabecera del Puente de la Amistad.
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Cuestionado show aniversario
El sábado 1 de febrero se realizará la tercera edición del Ecofest, en el estadio Antonio Aranda del Club 3 de febrero, organizada por la comuna, con presupuesto municipal y apoyo del sector privado. Los Rancheros, Marama, Villagrán Bolaños, Salamandra, Paiko, La Nuestra, Los Verduleros, Marilina, DJ Osza, Rumberos, DJ Guga, Tropical Florida y DJ Benja, son los anunciados como shows. También el DJ Alok, quien presentará su show de drones.
La Municipalidad de Ciudad del Este no divulgó el presupuesto que asignó para el evento, pero están presupuestados 12 mil millones de guaraníes para eventos y, dentro del mismo, unos 2 mil millones es para el Ecofest.
Estos montos son cuestionados por concejales y sectores ciudadanos porque existen muchas necesidades en el municipio, además de la supuesta falta de transparencia en el manejo de los fondos. La justificación oficial del evento es la generación de movimiento económico en todos los rubros, con la realización de eventos de envergadura.
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Filigrana: 300 orfebres se dedican a esta técnica milenaria y requieren de mayor impulso
La filigrana es una técnica orfebre milenaria que consiste en elaborar piezas de joyería de modo de encajes, utilizando finísimos hilos de metal, preferentemente de oro y plata. En la actualidad, el uso de la plata es el más preferido en el mercado.
Esta producción característica es aprovechada para el desarrollo de actividades turísticas y de promoción, a través de las cuales se puede apreciar el proceso productivo. Los principales productos elaborados son los aros, pulseras, anillos, collares, prendedores, porta lápices, gemelos, entre otros y los mayores puntos de producción son las ciudades de Luque y Areguá, ubicadas en el departamento Central.
En Paraguay, el origen de la filigrana se remonta a la venida de la colonización española y, principalmente, la ciudad de Luque es conocida por la producción de finas piezas elaboradas por talentosos orfebres.
Jorge Núñez, instructor y encargado de la filial de Luque del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA) de la Asociación de Joyeros de la ciudad, mencionó que el sector necesita un empujón y contar con ferias permanentes para difundir mayormente sus productos, ya que años atrás se contaba con unos 1.500 productores, pero la cifra actual oscila entre 200 y 300 productores.
Incluso algunas familias (incluidos los hijos) se dedicaban a la producción, que hoy se trata de una actividad extra para los artesanos y solo quedan algunos que viven de esto.
“Nos falta un lugar exclusivo para ir a ver, donde puedas ir un fin de semana, como en una feria permanente. Falta un vínculo con la gente de la Ruta de la Artesanía, en eso es lo que hay que trabajar y que se direccione más a los turistas y a la gente hacia nosotros”, dijo Núñez.
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Platería: la más elegida
Sobre los productos, Núñez mencionó que lo que más se vende es la platería y la temporada alta se da en las fiestas de fin de año, ya que se adquieren regalos empresariales. “Lo que más se compra son aritos, pulseras, de G. 70.000 hasta G. 150.000 máximo. Ocasionalmente vienen los turistas y compran para regalar”, expresó y puntualizó que ya se pueden encontrar productos desde G. 30.000.
El sector puede generar muchas ganancias para el país porque cada artesano produce de forma semanal aproximadamente 200 gramos a 250 gramos en unas doce horas. “Ponele que hace a G. 100.000 el gramo, ya son G. 2.000.000. En buenos tiempos esa era la producción y fácilmente se producía”, sostuvo.
Los diseños de las piezas son variados y en su mayoría parten de la imaginación del orfebre. Se pueden encontrar distinguidas y delicadas joyas con detalles de imitación de flores, picaflor, hasta de instrumentos musicales como el arpa y la guitarra, que junto a la filigrana son la carta de presentación de la ciudad de Luque.
La técnica utilizada es un trabajo manual que consiste en rellenar con finísimos hilos de metal formas huecas o figuras previamente elaboradas por el artesano, formando un dibujo semejante a un encaje. Las piezas son muy apreciadas y en los últimos años ganó más notoriedad de la mano de diseñadores que incluyen en sus obras filigrana.
“Solo nos falta que lleguen más turistas o gente que venga direccionada a la artesanía. Si hay más movimiento más artesanos van a volver a hacer. Nos falta el semillero, ya que es el mayor déficit, porque los comerciantes ganan también por nosotros”, afirmó.
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Datos clave
- La filigrana es una técnica orfebre milenaria que consiste en elaborar piezas de joyería de modo de encajes, utilizando finísimos hilos de metal, preferentemente de oro y plata.
- Años atrás se contaba con unos 1.500 productores en Paraguay, pero la cifra actual oscila entre 200 y 300 productores.
- Requieren de establecer un vínculo con la Ruta de la Artesanía, para que más compradores y turistas lleguen hasta ellos.