Como parte del programa de capacitación y reinserción laboral Habilidades Digitales, impulsado por el Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral (Sinafocal) en conjunto con el Ministerio del Trabajo y el importante apoyo de la firma Microsoft, un total de 124 jóvenes recibieron certificados tras cumplir con diferentes cursos para desempeñarse en distintas áreas del mercado laboral.
Los jóvenes podrán aspirar a puestos laborales dentro de las áreas de atención al cliente, habilidades en ventas, community manager y operador básico de computadoras. El enfoque del programa fue realizar una formación en el ámbito de mercado y tecnologías para de esta manera encontrar una inserción laboral más inmediata dentro de estas áreas.
El programa contó con dos convocatorias en un período de tiempo de 5 semanas de duración cada una. Un total de 1.970 personas se presentaron para formar parte de estos cursos de capacitación. Con el correr de los meses cada joven que culmine con el proceso recibirá su distinción y podrá estar presto para desempeñarse en algún puesto de trabajo.
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Alianzas público-privadas
Por otra parte, Alfredo Mongelós, secretario técnico de la Sinafocal, explicó que vienen realizando distintos proyectos de capacitación para jóvenes gracias a las alianzas realizadas con instituciones públicas y el sector privado. Destacó la importancia de que las instituciones trabajen con el objetivo de formar tanto en el ámbito profesional como de manera integral a los jóvenes del país.
Habló de que a menudo reciben testimonios de personas que buscan una oportunidad para formar parte del mercado laboral. Resaltó como algo fundamental que instituciones de la importancia de la Unión Industrial Paraguaya (UIP) puedan colaborar con la inserción laboral de un sector de la población de jóvenes vulnerables, que por contar con antecedentes encuentran mayores dificultades para conseguir trabajo.
“Hace tres meses compartimos un encuentro con jóvenes que en su momento fueron privados de su libertad o tuvieron conflictos con la ley. Recibimos testimonios conmovedores de personas que buscan tener un futuro mejor para ellos mismos y sus familias. Las faltas de oportunidades muchas veces llevan a los jóvenes a caer en la delincuencia”, comentó Alfredo Mongelós.
Para finalizar, concluyó que como sociedad debemos debatir y conversar sobre los distintos escenarios por los que atraviesa un sector vulnerable de la población. “La violencia intrafamiliar, la drogadicción y otras problemáticas son escenarios que debemos debatir en sociedad, sobre todo en un país donde la familia ha sido un sostén fundamental para que todos podamos salir adelante”, terminó diciendo el secretario.
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ARP impulsa el desarrollo comercial de la producción ovina paraguaya
La Asociación Rural del Paraguay (ARP), a través de su Regional Central Chaco, realizó dos capacitaciones sobre producción ovina y oportunidades comerciales para la carne paraguaya en mercados internacionales, con énfasis en las posibilidades de exportación y el desarrollo del rubro en el país.
La primera exposición, abordó el potencial de la ovinocultura como actividad complementaria a la ganadería, sus posibilidades de diversificación y los factores clave para mejorar la eficiencia productiva, como la genética, el manejo, la alimentación y la sanidad.
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Por su parte, Mustafá Yambay, presidente de Bradford Paraguay, presentó las oportunidades de exportación de carne ovina a Singapur, tras la habilitación sanitaria de ese mercado, además de las perspectivas comerciales en destinos como Emiratos Árabes Unidos, Israel y Uzbekistán. También analizó alternativas de inversión en sistemas intensivos, mejoramiento genético y planificación reproductiva.
Las jornadas destacaron el potencial de la producción ovina para diversificar la ganadería paraguaya y generar nuevas oportunidades de negocio, mediante la capacitación, la incorporación de tecnología y el fortalecimiento de la competitividad para acceder a mercados internacionales.
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La expansión forestal impulsa un nuevo modelo de formación para el empleo juvenil
Los ministerios de Industria y Comercio (MIC), de Educación y Ciencias (MEC) y la Unión Europea avanzan en la adecuación del currículo educativo enfocado en las necesidades de la industria forestal y del mercado laboral, con el objetivo de preparar a los jóvenes para incorporarse a las actividades vinculadas al desarrollo de este sector en Paraguay.
La iniciativa contempla un currículo que articule la educación media con la formación técnica y universitaria de manera que los estudiantes puedan adquirir capacidades desde la etapa escolar y contar con mejores condiciones para acceder a oportunidades laborales.
En ese marco, el ministro del MIC, Marco Riquelme, se reunió con su par de Educación y Ciencias, Luis Ramírez, y la embajadora de la Unión Europea en Paraguay, Katja Afheldt, para avanzar en la propuesta de formación vinculada a las necesidades de la actividad forestal.
Riquelme destacó la importancia de coordinar las políticas industriales y educativas para acompañar el crecimiento de los industriales y explicó que el trabajo se enmarca en la cooperación impulsada a partir de la visita del presidente de la República, Santiago Peña, y representantes del sector empresarial a Finlandia, con el propósito de incorporar experiencias internacionales al desarrollo de la industria nacional.
Para ello, se definirán las zonas que funcionarán como polos industriales y forestales del país, a partir de lo cual se trabajará con el MEC para iniciar las capacitaciones durante el bachillerato. “Al salir del colegio, puedan ellos ya contar o estar más cerca, por lo menos, de un trabajo”, expresó Riquelme.
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La formación estará orientada a responder a las necesidades de las zonas en las que se desarrollará la actividad forestal, incluirá conocimientos para el trabajo en campo y en plantas industriales, además de la operación de maquinarias complejas mediante simulaciones y recursos de capacitación.
El proyecto avanza hacia su etapa de implementación, con el acompañamiento de la Unión Europea y la participación de instituciones académicas. Actualmente, los equipos técnicos trabajan en la revisión del currículo de educación forestal, con actividades que incluyen a la Universidad de Concepción.
En ese sentido, el proceso contempla el diseño curricular, la implementación de los programas, el desarrollo de infraestructura, así como materiales educativos para las instituciones seleccionadas. La propuesta también prevé la continuidad de la formación mediante trayectos técnicos y universitarios.
Además, se destacó que el currículum previsto será innovador, en materia de lo que significa trabajar en el ámbito forestal, en el marco de la articulación interinstitucional.
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Siete claves para entender el mercado laboral compuesto por jóvenes
- Por Luis Noguera.
El mercado laboral compuesto por jóvenes tiene sus características y desafíos para las organizaciones. Cecilia Dos Santos, vicepresidenta de la Cámara Paraguaya de Servicios (Capaser), conversó con La Nación sobre lo que se está experimentando a nivel local, las exigencias, motivaciones y preferencias de los trabajadores de más corta edad.
1. El contexto cambió, la estabilidad quedó en el pasado
Creo que cambió el contexto, y los jóvenes se adaptaron a él. Las generaciones anteriores crecieron con una idea de estabilidad a largo plazo: entrar a una empresa, quedarse y construir desde ahí. Hoy ese camino es menos previsible, y es natural que los jóvenes busquen otras cosas: aprender, sentirse bien y tener tiempo para su vida.
No veo falta de ambición, sino otra forma de entender el progreso. Quieren avanzar, pero a un ritmo que puedan sostener.
También hay que entender que justamente el contexto socioeconómico, los hábitos de consumo y el concepto de vida evolucionaron. Por ende, el trabajo ya no es la vida de un joven, sino que es una herramienta, parte de lo que le permite lograr, además, sus otros objetivos de realización, que tienen que ver más con aspectos diferentes a la realización puramente profesional. La carrera laboral ya no es el único máximo aspiracional y tampoco dura para toda la vida, así que es normal que las aspiraciones también se encuentren fuera del ámbito profesional.
Nuestros padres también aguantaban mucho porque con sus ingresos y sus carreras iban a conseguir sus casas, sus jubilaciones, etc. Esa promesa está un poco rota hoy por el sistema que no pudo sostenerse. Entonces, un joven hoy hace la cuenta y dice: si no me van a garantizar el futuro, por lo menos quiero aprender, estar bien, pero no dejar la vida.
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2. Choques con generaciones anteriores
A veces sí, y es algo bastante natural, aunque lo veo más como un choque de códigos que de valores. Lo interesante es que muchas veces las necesidades se parecen más de lo que creemos. Después de la pandemia, muchas personas de todas las edades empezaron a valorar más la flexibilidad y el equilibrio. Quizás la diferencia es que los jóvenes lo expresan con más naturalidad. Cuando hay espacio para conversar, las generaciones se complementan muy bien: unos aportan experiencia y otras nuevas miradas. Realmente, en mi experiencia, de lo que veo en el mercado es que, en verdad, la mayoría de las veces, el choque se ve en los mandos medios, que quedan en el medio entre lo que pide la empresa y lo que pide el equipo.
3. El sector de servicios es el que más se movió para adaptarse
Es uno de los que más se movió para adaptarse, eso seguro. Es una muy buena puerta de entrada, y eso es clave porque el primer paso es justamente lo más difícil. La Encuesta Regional 2026 de Capaser y Zabe Corporate muestra que el 53 % de los jóvenes paraguayos señala la falta de experiencia práctica como una barrera para conseguir empleo. Para muchos chicos, el sector servicios es donde consiguen esa primera experiencia, con un trabajo formal y horarios que les permiten seguir estudiando.
El desafío que tenemos como sector es que esa primera experiencia les deje herramientas para todo su recorrido: comunicarse bien, trabajar en equipo, resolver problemas. Y algo que veo seguido: los jóvenes eligen mucho por las personas. Un buen liderazgo y un buen equipo hacen una gran diferencia.
4. Se trabaja diferente, no menos que antes
Es una queja tan vieja como nuestra existencia misma. Ya se quejaban en los 50 de los hippies, que resultaron ser los yuppies, que se quejaron de nosotros, los X, que resultamos ser los que nos quejamos de los millennials, que resultan ser los que se quejan de los Z, y así, eterno. Pero, en verdad, tiene que ver con algo muy humano de la conducta: tendemos a tomar lo que conocemos como referencia y mirar con cierta desconfianza lo que es distinto.
Entonces, cuando alguien trabaja de otra manera, a veces lo interpretamos como que trabaja menos, cuando en realidad trabaja diferente.
Lo que veo es que los jóvenes sí quieren trabajar. De hecho, en la encuesta de Capaser piden oportunidades para quienes todavía no tienen experiencia, pero sí capacidad y ganas de aprender. Eso no suena a alguien que no quiere trabajar, sino a alguien que está esperando que le abran una puerta. Con el campo pasa algo parecido: muchos van a la ciudad porque ahí encuentran estudio y conectividad. Cuando las propuestas incluyen tecnología, buenas condiciones y futuro, el interés aparece.
En pocas palabras, los jóvenes sí quieren trabajar, pero no a cualquier costo. Si un trabajo no les da estabilidad, trabajo digno, aprendizaje… lo dejan. Y la verdad es que esa debería ser nuestra propuesta para ellos. Quienes entiendan eso y lo apliquen rápido en sus organizaciones podrán sacar mejor provecho del talento que tengan en ese momento a disposición.
5. Uso de la IA determinará su impacto
Todo está por verse con la inteligencia artificial (IA). Primero, depende mucho de cómo la usemos. Si se usa para no pensar, algo se pierde. Si se usa como herramienta, puede ser una gran aliada. Y los jóvenes son conscientes de esto: en la encuesta de Capaser, un 40 % menciona las habilidades digitales e inteligencia artificial entre lo que necesitan fortalecer. No le tienen miedo, quieren aprender a usarla bien.
Para mí, la clave está en acompañar. Las empresas y la educación tienen la oportunidad de enseñar a usarla con criterio. Tenemos que tener políticas de uso de la IA en nuestras organizaciones, saber que tanto los colaboradores como los clientes ya la están usando, queramos o no, para comprobar nuestra promesa de valor como prestadores de servicio y como marca empleadora. Por ende, guiar, acompañar y, principalmente, ayudar a desarrollar criterio. Esta va a ser la habilidad más requerida para el futuro del trabajo con la IA.
Además, en muchos equipos son los jóvenes quienes ayudan a los más grandes a aprovechar estas herramientas. Es un aprendizaje que va en las dos direcciones.
6. Buen ambiente laboral o salario alto
Lo ideal es tener las dos cosas y es lógico que así sea. Claro está que no todos los trabajos de entry level van a tener sueldos destacados en la mayoría de los rubros, pero entender que puedo llegar a conseguir algo mejor con desarrollo de carrera dentro de la organización ya es suficiente incentivo.
Hay que entender que el salario solo no retiene a nadie, porque el sueldo correcto evita la insatisfacción, pero el buen trato, el reconocimiento al trabajo bien hecho y la coherencia en el liderazgo es lo que motiva a los jóvenes. ¿Esta empresa es lo que dice ser y convive con mis valores? ¿Este líder es lo que dice ser y está en sintonía con lo que yo considero importante? Eso es lo que busca hoy un joven.
Porque el salario es lo que te hace entrar al trabajo, pero el ambiente hace que te quieras quedar. Porque recordemos que un buen ambiente no tiene que ver tanto con beneficios llamativos, sino con lo cotidiano: un líder que escucha, que explica, que confía.
7. La motivación de los jóvenes
Aprender y sentir que avanzan. En la encuesta de Capaser, después de la experiencia y el inglés, lo que más mencionan es la capacitación continua, con un 51 %. Es decir, valoran mucho los lugares donde pueden seguir formándose. También les gusta recibir devoluciones frecuentes y sentir que su aporte cuenta desde el principio.
Y no hay que olvidar que a muchos jóvenes en Paraguay los motiva algo muy concreto: pagar sus estudios, ayudar en su casa, acompañar a su familia. Hay mucho esfuerzo y responsabilidad detrás, y vale la pena reconocerlo. Pero no porque se romantice esto como sociedad, sino porque son necesidades reales que tienen los jóvenes hoy.
Pero quizás una de las motivaciones a la que menos atención le prestamos, porque creemos que puede ser contraproducente al resultado de la organización, es la flexibilidad. Cuando hablo de flexibilidad, no me refiero a entradas en cualquier horario o home office eternos, sino a entender las necesidades individuales de cada uno para poder permitir una flexibilidad acompañada de herramientas y liderazgos que permitan que se logren los resultados.
Porque a veces hablamos de “los jóvenes” como si fueran un solo grupo, y cada uno tiene su propia historia. Creo que el mejor camino es escucharlos con curiosidad. Lo que piden: una oportunidad para empezar, espacio para aprender y un buen trato, está a nuestro alcance como empresas. Y muchas de esas cosas nos hacen bien a todos.
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Siete claves para entender el mercado laboral compuesto por los jóvenes
Se está experimentando a nivel local las exigencias, motivaciones y preferencias de los trabajadores de más corta edad.
- Por Luis Noguera
El mercado laboral compuesto por jóvenes tiene sus características y desafíos para las organizaciones. Cecilia dos Santos, vicepresidenta de la Cámara Paraguaya de Servicios (Capaser), conversó con La Nación sobre lo que se está experimentando a nivel local, las exigencias, motivaciones y preferencias de los trabajadores de más corta edad.
1- EL CONTEXTO CAMBIÓ, LA ESTABILIDAD QUEDÓ EN EL PASADO
Creo que cambió el contexto y los jóvenes se adaptaron a él. Las generaciones anteriores crecieron con una idea de estabilidad a largo plazo: entrar a una empresa, quedarse y construir desde ahí. Hoy ese camino es menos previsible y es natural que los jóvenes busquen otras cosas: aprender, sentirse bien y tener tiempo para su vida. No veo falta de ambición, sino otra forma de entender el progreso. Quieren avanzar, pero a un ritmo que puedan sostener. Hay que entender que justamente el contexto socioeconómico, los hábitos de consumo y el concepto de vida evolucionaron. Por ende, el trabajo ya no es la vida de un joven, sino que es una herramienta, parte de lo que le permite lograr, además, sus otros objetivos de realización, que tienen que ver más con aspectos diferentes a la realización puramente profesional. La carrera laboral ya no es el único máximo aspiracional y tampoco dura para toda la vida, así que es normal que las aspiraciones también se encuentren fuera del ámbito profesional. Nuestros padres también aguantaban mucho porque con sus ingresos y sus carreras iban a conseguir sus casas, sus jubilaciones, etc. Esa promesa está un poco rota hoy por el sistema que no pudo sostenerse. Entonces, un joven hoy hace la cuenta y dice: si no me van a garantizar el futuro, por lo menos quiero aprender, estar bien, pero no dejar la vida.
2- CHOQUES CON GENERACIONES ANTERIORES
A veces sí, y es algo bastante natural, aunque lo veo más como un choque de códigos que de valores. Lo interesante es que muchas veces las necesidades se parecen más de lo que creemos. Después de la pandemia, muchas personas de todas las edades empezaron a valorar más la flexibilidad y el equilibrio. Quizás la diferencia es que los jóvenes lo expresan con más naturalidad. Cuando hay espacio para conversar, las generaciones se complementan muy bien: unos aportan experiencia y otras nuevas miradas. Realmente, en mi experiencia, de lo que veo en el mercado es que, en verdad, la mayoría de las veces, el choque se ve en los mandos medios, que quedan en el medio entre lo que pide la empresa y lo que pide el equipo.
3- EL SECTOR DE SERVICIOS ES EL QUE MÁS SE MOVIÓ PARA ADAPTARSE
Es uno de los que más se movió para adaptarse, eso seguro. Es una muy buena puerta de entrada, y eso es clave porque el primer paso es justamente lo más difícil. La Encuesta Regional 2026 de Capaser y Zabe Corporate muestra que el 53 % de los jóvenes paraguayos señala la falta de experiencia práctica como una barrera para conseguir empleo. Para muchos chicos, el sector servicios es donde consiguen esa primera experiencia, con un trabajo formal y horarios que les permiten seguir estudiando. El desafío que tenemos como sector es que esa primera experiencia les deje herramientas para todo su recorrido: comunicarse bien, trabajar en equipo, resolver problemas. Y algo que veo seguido: los jóvenes eligen mucho por las personas. Un buen liderazgo y un buen equipo hacen una gran diferencia.
4- SE TRABAJA DIFERENTE, NO MENOS QUE ANTES
Es una queja tan vieja como nuestra existencia misma. Ya se quejaban en los 50 de los hippies, que resultaron ser los yuppies, que se quejaron de nosotros, los X, que resultamos ser los que nos quejamos de los millennials, que resultan ser los que se quejan de los Z, y así, eterno. Pero, en verdad, tiene que ver con algo muy humano de la conducta: tendemos a tomar lo que conocemos como referencia y mirar con cierta desconfianza lo que es distinto. Entonces, cuando alguien trabaja de otra manera, a veces lo interpretamos como que trabaja menos, cuando en realidad trabaja diferente. Lo que veo es que los jóvenes sí quieren trabajar. De hecho, en la encuesta de Capaser piden oportunidades para quienes todavía no tienen experiencia, pero sí capacidad y ganas de aprender. Eso no suena a alguien que no quiere trabajar, sino a alguien que está esperando que le abran una puerta. Con el campo pasa algo parecido: muchos van a la ciudad porque ahí encuentran estudio y conectividad. Cuando las propuestas incluyen tecnología, buenas condiciones y futuro, el interés aparece.
5- USO DE LA IA DETERMINARÁ SU IMPACTO
Todo está por verse con la IA. Primero, depende mucho de cómo la usemos. Si se usa para no pensar, algo se pierde. Si se usa como herramienta, puede ser una gran aliada. Y los jóvenes son conscientes de esto: en la encuesta de Capaser, un 40 % menciona las habilidades digitales e inteligencia artificial entre lo que necesitan fortalecer. No le tienen miedo, quieren aprender a usarla bien. Para mí, la clave está en acompañar. Las empresas y la educación tienen la oportunidad de enseñar a usarla con criterio. Tenemos que tener políticas de uso de la IA en nuestras organizaciones, saber que tanto los colaboradores como los clientes ya la están usando, queramos o no, para comprobar nuestra promesa de valor como prestadores de servicio y como marca empleadora. Por ende, guiar, acompañar y, principalmente, ayudar a desarrollar criterio.
6- BUEN AMBIENTE LABORAL O SALARIO ALTO
Lo ideal es tener las dos cosas y es lógico que así sea. Claro está que no todos los trabajos de entry level van a tener sueldos destacados en la mayoría de los rubros, pero entender que puedo llegar a conseguir algo mejor con desarrollo de carrera dentro de la organización ya es suficiente incentivo. Hay que entender que el salario solo no retiene a nadie, porque el sueldo correcto evita la insatisfacción, pero el buen trato, el reconocimiento al trabajo bien hecho y la coherencia en el liderazgo es lo que motiva a los jóvenes. ¿Esta empresa es lo que dice ser y convive con mis valores? ¿Este líder es lo que dice ser y está en sintonía con lo que yo considero importante? Eso es lo que busca hoy un joven.
7- LA MOTIVACIÓN DE LOS JÓVENES
Aprender y sentir que avanzan. En la encuesta de Capaser, después de la experiencia y el inglés, lo que más mencionan es la capacitación continua, con un 51 %. Es decir, valoran mucho los lugares donde pueden seguir formándose. También les gusta recibir devoluciones frecuentes y sentir que su aporte cuenta desde el principio. Y no hay que olvidar que a muchos jóvenes en Paraguay los motiva algo muy concreto: pagar sus estudios, ayudar en su casa, acompañar a su familia. Hay mucho esfuerzo y responsabilidad detrás, y vale la pena reconocerlo. Pero no porque se romantice esto como sociedad, sino porque son necesidades reales que tienen los jóvenes hoy. Pero quizás una de las motivaciones a la que menos atención le prestamos, porque creemos que puede ser contraproducente al resultado de la organización, es la flexibilidad. Cuando hablo de flexibilidad, no me refiero a entradas en cualquier horario o home office eternos, sino a entender las necesidades individuales de cada uno para poder permitir una flexibilidad acompañada de herramientas y liderazgos que permitan que se logren los resultados.