La Itaipú Binacional suministró al país, a través de la Administración Nacional de Electricidad (Ande), un total de 11.323 Giga vatios por hora (GWh) de energía eléctrica durante el periodo de enero a setiembre del corriente año, según el informe mensual de producción y suministro de energía proporcionado por la Dirección Técnica de la Margen Derecha de la entidad.
El reporte de suministro señala que, al concluir el noveno mes, la hidroeléctrica continúa con una alta productividad, sobre todo tomando en consideración las bajas afluencias registradas en el tiempo mencionado.
Desde la entidad explicaron que la generación del mes de setiembre fue de 5.564 GWh. De dicho valor, 2.879 GWh, fue generado por el sistema de 50 Hz, de los cuales 1.208 GWh se suministraron a la Ande.
La cantidad total generada durante el presente año, que fue de 48.406 GWh, es equivalente a lo necesario para abastecer la demanda del Paraguay por aproximadamente dos años y ocho meses, refieren los datos técnicos.
Además, el informe suministrado por la dirección técnica menciona el alto índice de disponibilidad de las unidades generadoras de la Central Hidroeléctrica Itaipú, cuyo valor acumulado al mes de setiembre fue de 97,26%, superando en 3,26% la meta empresarial del 94%.
Estos logros son posibles gracias a la eficiencia operacional y de mantenimiento, la calidad técnica del cuadro de empleados y de los trabajos coordinados entre los sistemas eléctricos de Paraguay y Brasil, respectivamente. De esta manera, se logra el máximo aprovechamiento del recurso hídrico disponible para cubrir la demanda existente por parte del sistema interconectado.
Desde la binacional señalaron que la represa de Itaipú es la mayor generadora de energía limpia y renovable, con una producción acumulada de más de 2.812.995 GWh desde el inicio de sus operaciones en 1984.
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Catedral San Blas: palada inicial de obras para su reparación, a siete meses del incendio
- Ciudad del Este. Agencia regional
Personal de Itaipú y de las empresas encargadas de la construcción hicieron hoy la palada inicial de las obras para la restauración, reparación y reforma de la Catedral San Blas de Ciudad del Este, afectada por un incendio de gran proporción el 9 de febrero de 2026. La entidad binacional hidroeléctrica financiará la obra que demandará unos 19 mil millones de guaraníes.
El director de Itaipú, ingeniero Justo Zacarías Irún, y el obispo de la diócesis católica de Ciudad del Este, monseñor Pedro Collar, asistieron a la palada inicial. La obra está a cargo del Consorcio San Blas, conformado por las constructoras Tocsa e Implenia.
Para la ejecución de esta restauración, Itaipú firmó un acuerdo con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) que fue la encargada de gestionar y adjudicar la licitación para la citada construcción.
El director paraguayo de la entidad dijo que “la idea es inaugurar las obras el 3 de febrero de 2027; primero se van a subsanar las estructuras, las vigas, el techo y se va a aprovechar también para mejorar y hermosear aún más el templo”.
La inversión en la iglesia contempla la recuperación de sectores afectados y mejoras en su infraestructura. Entre las refacciones previstas también están sistemas de seguridad contra incendios y servicios.
“Vamos a tener sonido en toda la explanada, un generador para algún eventual problema en el suministro eléctrico, también un sistema de combate a incendio con agua presurizada, tanque externo, una estructura de altísimo nivel”, sostuvo el director Zacarías Irún.
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El techo de la iglesia fue consumido por el fuego y parte de las paredes quedaron muy deterioradas, pero la estructura principal no fue afectada según la revisión técnica de daños realizada previamente para analizar el tipo de reparación que necesitará. Así lo refirió el licenciado Derlis Gauto, de la asesoría de responsabilidad social de Itaipú.
Se mantendrá la misma imagen, quizás con algún cambio en el color en algunas partes, remarcó el funcionario de Itaipú, al igual que la cruz de gran tamaño en la punta frontal del techo, similar a la que fue destruida en el incendio.
La inversión en la recuperación de la Catedral San Blas prevé igualmente la revitalización de todo el predio, con mejoramiento de la explanada y los patios adyacentes, confirmó el funcionario de Itaipú.
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Itaipú aumentó 19 % la entrega de energía a la Ande hasta agosto
Entre enero y agosto de este año, Itaipú suministró a la Administración Nacional de Electricidad (Ande) 19.276 GWh de energía eléctrica, lo que representa un aumento del 19 % respecto al mismo periodo del año pasado.
Solo en agosto, la hidroeléctrica generó 6.796 GWh, de los cuales 2.401 GWh fueron entregados a la Ande a través del sistema de 50 Hz.
El suministro de energía se enmarca en una generación acumulada de 51.144 GWh durante los primeros ocho meses del año, volumen equivalente a la demanda de Paraguay durante aproximadamente un año y nueve meses.
La Binacional destacó además el 96,35 % de disponibilidad de sus unidades generadoras al cierre de agosto, por encima de la meta empresarial del 94%, resultado atribuido a la eficiencia operativa y de mantenimiento y a la coordinación de los sistemas eléctricos de Paraguay y Brasil.
El mayor suministro de energía también tiene relevancia económica para el país, considerando que ITAIPU constituye una de las principales fuentes de ingresos vinculadas al sector eléctrico paraguayo. La mayor disponibilidad de energía permite atender el crecimiento de la demanda nacional y genera condiciones para ampliar el consumo eléctrico de industrias, comercios y otros sectores productivos.
A su vez, el aprovechamiento de la energía de ITAIPU adquiere mayor importancia en un escenario de expansión de las inversiones y de la actividad industrial. El acceso a energía limpia y renovable a costos competitivos es uno de los factores que Paraguay busca aprovechar para atraer nuevas inversiones, aumentar la industrialización y generar mayor valor agregado dentro del país.
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Prevención del suicidio: “La clave es escuchar a la persona y tener empatía”
En el marco del Setiembre Amarillo y del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, que se recuerda en la fecha, la doctora Mónica Britos, del Centro Psicológico SEMA, abordó las diferentes aristas de una conducta suicida, en diálogo con La Nación/Nación Media.
“Las pautas de prevención y promoción de la salud mental, que incluye todo lo que una persona puede hacer para cuidarse, tener pautas de autocuidado, tiene que ver con desarrollar el plan de vida con los pilares de la salud mental de autocuidado, de tener cubiertas las necesidades básicas”, explicó.
En ese sentido, mencionó tener techo, salud, alimentación y tener un plan de vida elaborado en función de posibilidades personales, como trabajar, estudiar, desarrollar su vida socioafectiva. “Eso tiene que ver con los factores de protección que si están presentes, la persona podría estar contenida y contar con estrategias que le ayuden a sobrellevar su día a día desarrollándose de manera positiva”, indicó.
Cuando no están presentes algunos de esos factores de protección, aparecen los factores de riesgo, como situaciones adversas que generen frustración y en algún punto puedan generar la posibilidad de “no querer vivir más”, apuntó.
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La profesional mencionó que hay varios tipos o alternativas de suicidio: ideológicos, de connotación religiosa, pasar por un dolor crónico o padecimientos personales. “O también puede surgir de manera abrupta el pensamiento, la intención a que la persona ejecute algún plan suicida”, detalló.
En ese contexto, manifestó que la clave es que la persona en forma empírica desde su experiencia realizar un diálogo consigo misma. “Identificar cuando está pasando un bajón afectivo o emociones muy intensas que generen mucha rabia, ira, o dentro de otra gama de emociones negativas como tristeza profunda, melancolía”, acotó.
Añadió que generalmente, la conducta suicida se enmarca dentro de lo que se llama crisis afectiva o ya cuando se tiene un diagnóstico de pasar por una crisis afectiva disminuida que se le llama a la depresión, expresó.
Pero, en algunos casos, la persona no identifica que está pasando por eso. “Ahí se tienen en cuenta los criterios clínicos de cuánto dura, y está presente manifestaciones clínicas de ansiedad, qué piensa, qué siente”, señaló. Además, resaltó que cuando la persona no reconozca, es muy importante que las personas que están en el entorno puedan darse cuenta y ayudar.
Niños y jóvenes
En cuanto a factores de protección de niños, niñas y jóvenes, Britos afirmó que como sociedad debemos estar atentos para protegerlos en su desarrollo. “Proveerles de estrategias de tolerancia a la frustración para tolerar el malestar psicológico que puede llegar a generar ante una situación que le genere vulnerabilidad psicosocial”, destacó.
Asimismo, desarrollar en instituciones educativas la conducta asertiva “que es la mejor manera de comportarse lo que a uno le conviene y a al otro, siempre dentro de la perspectiva de no hacerle daño al otro”, apuntó. Por otro lado, aclaró que es un tema que se debe abordar, hablar, respetando el duelo de los familiares.
“Se dice que el hecho de hablar no le vulnera a la persona, al contrario, el hecho de no hablar. Pero tiene que ser una persona entrenada, la clave es escuchar a la persona y la empatía, ponerse en el lugar del otro”, precisó.
Con respecto al rol de los comunicadores sociales, recordó que existen protocolos de como operar. Mencionó que por ley se tienen que dar a conocer ciertas situaciones que son de interés para la ciudadanía en general.
“Lo que sí se tiene en cuenta es la empatía y el respeto como resguardar aspectos que tengan que ver con el método para evitar lo que se denomina imitación, que personas que estén pasando por una situación de vulnerabilidad puedan imitar quizás ciertas situaciones”, aclaró.
Factores de riesgo
Entre los factores de riesgo se puede mencionar que la persona cambie su manera de ser o abandone ciertos hábitos de rutina. “Generalmente son indicadores, pautas de autocuidado como higiene, alimentación, alteración del sueño, lo que hace en el día a día, deja de compartir con otras personas, o estar bajo consumo de sustancias”, puntualizó.
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Setiembre, el mes de Serafina Dávalos
- David Velázquez Seiferheld
- Fotos: Gentileza
Tres fechas fundamentales en la biografía de Serafina Dávalos trazan una suerte de calendario cívico en torno a su memoria: su nacimiento el 9 de setiembre de 1877 en Ajos (actual Coronel Oviedo), la defensa de su tesis doctoral el 17 de setiembre de 1907 y su fallecimiento el 27 de setiembre de 1957.
Serafina creció en el seno de la reconocida familia ajeña conformada por el comerciante Gaspar Dávalos y Teresa Alfonzo, junto a su hermano Alejandro –posteriormente un destacado médico– y su medio hermano Nicasio, quien con los años trabajaría como procurador en el estudio jurídico de su hermana.
Si bien al acercarnos a las fuentes nos topamos con un vacío documental respecto a su instrucción primaria, su trayectoria académica posterior es nítida y reveladora. Atravesada profundamente por el espíritu del normalismo, se formó en el curso de preceptoras dictado por Adela y Celsa Speratti entre 1894 y 1895.
Como egresada de aquel grupo, firmó la solicitud para la creación de la Escuela Normal de Maestras, en marzo de 1896, institución de la que se graduó con la primera promoción en 1898.
Su paso a la enseñanza secundaria la llevó al Colegio Nacional de Segunda Enseñanza (hoy Colegio Nacional de la Capital), donde se graduó en 1901 y marcó un hito ineludible al año siguiente: fue la primera mujer en ejercer la cátedra de Ética y Moral en la historia de la institución, en 1902, y ese mismo año inició sus estudios en la Facultad de Derecho.
Para Dávalos, la educación era mucho más que una profesión; era un motivo existencial. “Queriendo hacer de mi parte todo lo que mis débiles fuerzas me permitan para mejorar la suerte de la sociedad y de mis hermanas, trabajo desde hace algún tiempo para fundar un Colegio Mercantil de niñas”, afirmaba en 1903, convencida de que “las ideas generosas y útiles fecundan con brío en los cerebros jóvenes, ilustrados según los principios de la moderna civilización”.
Esta visión pedagógica se materializó en 1904 al inaugurar dicha institución, la cual dirigió hasta su fusión en 1921 con la Escuela de Comercio Jorge López Moreira.
El año 1907 marcó el cenit de su carrera académica al graduarse como doctora en Derecho con su insoslayable tesis “Humanismo”, erigiéndose como la primera mujer paraguaya y latinoamericana en alcanzar dicho grado en esta rama del saber.
Su solvencia intelectual la llevó a integrar en 1908 el Consejo Nacional de Educación durante la presidencia de Albino Jara, compartiendo espacio con figuras como Eligio Ayala y Andrés Barbero (luego reemplazado por Andrés Gubetich). Desde este órgano se sentaron las bases analíticas y políticas para la que sería la Ley de Educación Primaria de 1909.
PROYECCIÓN INTERNACIONAL
Su proyección internacional no se hizo esperar. En 1910 asistió al I Congreso Femenino Internacional en Buenos Aires y, aunque problemas de salud limitaron su concurrencia a algunas sesiones, el respeto de sus pares le valió la vicepresidencia de la Comisión de Derecho y la responsabilidad del discurso de clausura. En 1916 representó al Paraguay como delegada oficial en el Primer Congreso Americano del Niño en Montevideo, germen del actual Instituto Interamericano del Niño, la Niña y el Adolescente.
A la par, asesoró al movimiento de mujeres en sus iniciativas por la igualdad civil y política, y hacia la década de 1950, tras un paulatino retiro del espacio público, aportó su rigor jurídico como asesora de la Liga Paraguaya de los Derechos de la Mujer.
Tras su fallecimiento, su figura experimentó un largo letargo historiográfico, apenas interrumpido por una conferencia de Ignacio Berino en la Universidad Nacional de Asunción. Fue recién en 1986, con el feliz hallazgo de “Humanismo” en una biblioteca privada, que el movimiento feminista paraguayo inició el proceso de recuperación de su legado.
Desde entonces, la obra ha sido reeditada en tres oportunidades: en 1990 y 2007 por el Centro de Documentación y Estudios, y recientemente, en 2025, por Rosemary Dávalos.
BIBLIOGRAFÍA
El panorama para el estudio de sus ideas se ha ido ampliando de manera sostenida. Obras de nuestra autoría, como “A la mujer paraguaya: un recorrido por las ideas de Serafina Dávalos” (2017) y “De la conferencia el Feminismo” (1903) a la tesis “Humanismo” (1907) han procurado compilar sus artículos y discursos para ofrecer una mirada integral de su evolución intelectual.
A esto se suma la valiosa documentación conservada en el Archivo Nacional, que contiene sus reflexiones sobre la educación femenina como medio de autonomía, remitidas en su condición de directora del Colegio Mercantil.
Desde los aportes de Line Bareiro, Lilian Soto, Clyde Soto y Mary Monte de López Moreira, hasta las tesis e investigaciones actuales como las de Rocco Carbone y Alma Monges, su figura es hoy comprendida como una pieza indiscutible del grupo La Colmena y del novecentismo paraguayo.
A la par de la historiografía, el espacio público y cultural ha reconquistado su memoria. Hoy, la avenida Costanera Norte en Asunción, junto a calles en su Coronel Oviedo natal, Caacupé, Encarnación y Ciudad del Este llevan su nombre. Se la evoca en la denominación de instituciones penales, en el Palacio de Justicia y en uno de los centros de estudiantes del centenario Colegio Nacional de la Capital.
El espacio feminista La Serafina, diversas composiciones musicales y obras de teatro –como “Serafina, ¿dónde estás?”, de Gustavo Ilutovich, y “El retrato de Serafina”, de Sofía Fernández Casabianca– celebran hoy su carácter rupturista.
Finalmente, en febrero de este año, la Organización de Estados Americanos (OEA) le otorgó un sitial de honor en la Galería de las Heroínas y los Héroes de las Américas en Washington.
Este acto no solo ratifica su dimensión histórica, sino que valida formalmente a “Humanismo” como un documento ético, histórico y pionero en defensa de los derechos de las mujeres en todo el sistema interamericano.