Este miércoles 6 de octubre se dará a conocer las micro, pequeñas y medianas empresas ganadoras del Premio Nacional Mipymes 2021, desarrollado dentro del Proyecto de Fortalecimiento de la Capacidad del Sistema de Orientación para las Mipymes del Paraguay (Fomipymes), iniciativa conjunta del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) con la Misión Técnica de Taiwán.
En esta edición se presentaron más de 1.200 empresas y fueron seleccionadas 50 para exponer a sus empresas ante el jurado.
De la categoría “Excelencia” quedaron 6 ganadoras regionales (1 por región) que ya fueron anunciadas, cada una de ellas lleva un premio en asistencia técnica valorada en US$ 1.500, que volvieron a competir, entre ellas, para adquirir el título nacional. El miércoles se dará a conocer quién de ellas será la galardonada, y la empresa ganadora se llevará un adicional de US$ 3.500 en asistencia técnica.
Asimismo, se darán a conocer las empresas ganadoras de las categorías Empoderamiento de la Mujer, Juventud Emprendedora, Acción Climática y Economía Circular, y Comercio Justo y Desarrollo Comunitario, cada una de estas empresas llevará asistencia técnica por el valor de US$ 4.750.
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Este concurso tiene como objetivo impulsar a micro, pequeñas y medianas empresas, con interés en las categorías propuestas que buscan incentivar la responsabilidad social usando los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), y que necesitan crecer en materia de formalización, industria, diseño y comunicación.
La premiación será transmitida en vivo a través de la fanpage de Facebook “Premio Nacional Mipymes”, y la cuenta de Instagram @fomipymespy, y contará con la presencia de las autoridades representantes de cada institución involucrada para reconocer a las empresas ganadoras de esta tercera edición del premio.
Cabe recordar que este emprendimiento cuenta con la alianza del Ministerio de la Mujer, del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), de la Secretaría Nacional de la Juventud (SNJ), del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA), del Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), de la Fundación Paraguaya, de la Estrategia Nacional de Innovación y del Programa para el Desarrollo de las Naciones Unidas en su organización.
El Proyecto Fomipymes tiene una duración de 4 años, por lo que en el 2022 se volverá a realizar el concurso. Las mipymes interesadas en participar pueden seguir las redes del proyecto @fomipymespy o visitando la página www.fomipymes.com.py.
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Paraguay no tiene un problema de residuos: tiene una oportunidad industrial circular
Por Mauricio Solalinde *
Cada junio, el Mes del Ambiente nos invita a reflexionar sobre los desafíos ambientales que enfrenta el país. Sin embargo, hablar de economía circular en Paraguay ya no debería limitarse únicamente a una conversación ambiental o de responsabilidad social empresarial. Hoy, la circularidad es también una conversación económica, industrial, social y financiera. Es una oportunidad concreta para transformar residuos en materias primas, informalidad en empleo digno, costos ambientales en competitividad y cadenas fragmentadas en plataformas productivas de escala nacional.
Durante mucho tiempo, el reciclaje fue visto como una actividad marginal, asociada principalmente a la gestión de residuos y al trabajo invisible de miles de recicladores. Esa mirada ya quedó corta. Paraguay cuenta con más de cuatro décadas de experiencia reciclando papel, cartón, plásticos, vidrio, metales ferrosos y no ferrosos, y hoy empieza a sumar nuevos sectores como neumáticos fuera de uso y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. Esto confirma que la economía circular ya no es una promesa futura: es una industria en funcionamiento.
Los números son contundentes. Según datos consolidados por la Cámara de Industrias Sustentables del Paraguay, en 2025 las industrias vinculadas al ecosistema circular generaron un aporte general al fisco de USD 116 millones, exportaciones por USD 200 millones e inversiones por USD 167 millones. Además, reciclaron 215.000 toneladas de materiales y evitaron aproximadamente 240.000 toneladas de CO₂. Estos indicadores muestran que cada tonelada recuperada no solo evita disposición final, sino que activa logística, empleo, industria, comercio exterior, innovación y recaudación.
El impacto social también es significativo. La cadena circular genera alrededor de 7.000 empleos directos en industrias, involucra a 25.000 recicladores de base y beneficia indirectamente a unas 130.000 personas. A esto se suma un proceso gradual pero decisivo de formalización: 7.500 proveedores formalizados con RUC y factura, y 4.000 proveedores bancarizados al cierre de 2025. En un país donde la informalidad sigue siendo uno de los principales desafíos del desarrollo, la economía circular ofrece una vía concreta para integrar productivamente a miles de personas.
Pero los grandes números solo cuentan una parte de la historia. La economía circular también se construye en el territorio, hogar por hogar, empresa por empresa y barrio por barrio. Iniciativas como Mi País Sin Residuos muestran que la recuperación de materiales puede convertirse en una plataforma colaborativa de transformación cultural, logística y productiva. Nacida como una experiencia piloto de recolección diferenciada en Asunción, la iniciativa evolucionó hacia una propuesta con presencia en múltiples ciudades, articulando hogares, empresas, escuelas, recicladores de base, asociaciones y centros de acopio. Sus resultados permiten dimensionar el potencial de escalar modelos de separación en origen y logística reversa: más de 20.000 toneladas de materiales recuperados, más de USD 1.700.000 movilizados para fortalecer el ecosistema, 175 recicladores capacitados y fortalecidos, asociaciones formalizadas y más de 20.000 personas sensibilizadas. Este tipo de experiencias demuestra que la economía circular no empieza únicamente en una planta industrial; empieza también cuando el ciudadano separa, cuando el reciclador accede a mejores condiciones y cuando el material encuentra una ruta formal hacia la industria.
Paraguay tiene, además, ventajas competitivas reales. En algunas cadenas, como metales y PET, el país ya demuestra niveles importantes de recuperación e industrialización. El caso del PET es especialmente relevante: inversiones industriales como Circular PET permiten producir y exportar resina reciclada de grado alimenticio, habilitando un modelo donde una botella posconsumo puede volver a convertirse en materia prima para nuevos envases. En papel y cartón, la expansión de capacidades industriales locales fortalece una cadena con fuerte arraigo nacional. Y en vidrio, nuevas inversiones muestran que Paraguay puede aprovechar su matriz eléctrica renovable para agregar valor industrial con menor huella ambiental.
Estos ejemplos demuestran algo fundamental: el residuo, cuando encuentra industria, deja de ser un pasivo ambiental y se convierte en insumo productivo. La economía circular permite sustituir importaciones, generar exportaciones, reducir emisiones, mejorar eficiencia de recursos y crear empleo. Es, en esencia, una política de competitividad.
Pero la circularidad no ocurre sola. Necesita datos, reglas, inversión y coordinación. Uno de los hitos más importantes de los últimos años fue el desarrollo de diagnósticos y hojas de ruta que permitieron analizar flujos de materiales, sectores industriales y oportunidades de valorización. Esta información ayuda a pasar de la intuición a la evidencia. Si queremos diseñar políticas públicas, instrumentos financieros y modelos de negocio circulares, primero debemos saber dónde están los materiales, quién los recupera, qué industria los transforma y qué valor económico se pierde cuando terminan enterrados, quemados o exportados sin mayor agregación de valor.
En este sentido, la creación del Grupo Impulsor de Economía Circular mediante el Decreto N.º 5509/2026 marca un punto de inflexión institucional. La economía circular deja de ser solamente una agenda de proyectos aislados y empieza a consolidarse como política pública, con directrices para diseñar e implementar una Estrategia Nacional de Economía Circular. Este proceso, construido con participación de más de 70 actores del sector público, privado, académico y de la sociedad civil, puede ordenar la transición desde un modelo lineal hacia uno circular, definiendo sectores prioritarios, metas e indicadores comunes.
El principal eslabón pendiente sigue siendo la formalización. Miles de recicladores y pequeños centros de acopio cumplen una función ambiental esencial, pero todavía operan con baja productividad, escaso acceso a crédito, poca trazabilidad y condiciones laborales frágiles. Esto no solo es un problema social; también es una limitación económica. Sin formalización, la industria pierde volumen, calidad y previsibilidad. Sin financiamiento, las MiPymes recicladoras no pueden invertir en prensas, camiones, balanzas, infraestructura, seguridad ni tecnología. Sin trazabilidad, el país no puede demostrar plenamente el impacto ambiental y económico de lo que recupera.
Por eso, el siguiente salto de la economía circular paraguaya debe ser financiero. Necesitamos que la banca pública, las cooperativas, las instituciones financieras y los fondos de inversión miren al reciclaje como un sector productivo con flujos reales, activos, clientes, contratos y potencial de crecimiento. La inclusión financiera de recicladores y centros de acopio puede transformar profundamente la cadena: mejorar ingresos, aumentar volúmenes recuperados, reducir intermediaciones ineficientes y profesionalizar el abastecimiento de materias primas secundarias.
La oportunidad es enorme. Paraguay aún tiene un potencial estimado de USD 42 millones en materiales reciclables que podrían recuperarse y volver a la economía. Existe margen para movilizar crédito verde hacia MiPymes circulares y para atraer inversiones de infraestructura en plantas de clasificación, reciclaje, logística, trazabilidad y transformación industrial. La economía circular puede convertirse en una plataforma de competitividad para un país que necesita diversificar su matriz productiva, agregar valor local y responder a las nuevas exigencias ambientales de los mercados internacionales.
El Mes del Ambiente debe servirnos para cambiar la pregunta. No alcanza con preguntarnos qué hacemos con la basura. Debemos preguntarnos qué industria, qué empleo, qué financiamiento y qué competitividad estamos dejando de construir cuando tratamos como residuo lo que puede ser recurso.
Paraguay tiene una oportunidad circular subcapturada. Ya cuenta con recicladores, centros de acopio, industrias, datos, políticas iniciales, cooperación internacional, energía renovable y demanda de materias primas. El desafío ahora es ordenar esa energía dispersa en una estrategia nacional: formalizar, financiar, invertir, medir y escalar.
Porque en las manos equivocadas, los materiales son basura. Pero en las manos correctas, son recursos, empleo, industria y futuro.
*Bio del autor: Mauricio Solalinde es Ingeniero Civil, Experto Sectorial en Economía Circular con experiencia de 7 años diseñando y desarrollando Proyectos de Circularidad Corporativa.
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Producción sostenible será un elemento diferencial de la economía paraguaya, destaca UIP
El presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, reafirmó el compromiso del sector industrial con la producción sostenible, la innovación y la economía circular durante el lanzamiento de la Semana de la Sostenibilidad. Duarte explicó que la UIP trabaja desde hace más de una década en la promoción de estos conceptos, con el objetivo de concienciar al sector productivo y avanzar hacia nuevos modelos de desarrollo.
“La producción sostenible será un elemento diferencial de la economía paraguaya”, afirmó durante el lanzamiento. En ese sentido, comentó que desde hace más de diez años la UIP adoptó una agenda enfocada en concienciar sobre la importancia de la producción sostenible, impulsando también la innovación y la circularidad de los procesos productivos. Agregó que actualmente existen importantes referentes del sector que demuestran que Paraguay avanza en ese camino.
Como ejemplo, relató que hace dos semanas, junto con integrantes del gremio, visitaron una industria con 116 años de trayectoria, donde pudieron constatar que los principios de la producción sostenible y la economía circular ya formaban parte de su modelo de trabajo desde hace más de un siglo. “Nos demuestra dónde están hoy, lo cual es una muestra clara de que estamos en el camino correcto, por encima de las exigencias de los consumidores que buscan productos sostenibles y proteger el medio ambiente”, expresó.
Asimismo, valoró la realización de la Semana de la Sostenibilidad y remarcó la importancia de que el sector de la construcción forme parte de esta agenda. Recordó que la construcción integra el sector secundario de la economía y sostuvo que debe continuar evolucionando hacia modelos más sostenibles.
Dijo que actualmente existen industrias paraguayas distribuidas en distintos puntos del país que producen materiales destinados a la construcción sostenible. Estas experiencias reflejan el potencial que tiene la industria nacional para responder a las nuevas demandas del mercado.
A su vez, mencionó que cerca del 70 % del plástico PET que llega al mercado es recolectado y mediante el trabajo conjunto entre las empresas recolectoras, las industrias que producen preformas y las que utilizan ese material lograron consolidar un modelo asociativo que continúa creciendo y fortaleciendo la economía circular.
Por último, destacó que desde el gremio se seguirá abogando por la producción sostenible, la economía circular y la innovación a fin de que se consoliden como factores diferenciales en el desarrollo de la industria y de la economía paraguaya.
Este viernes en la sede de la UIP se anunció la Semana de la Sostenibilidad que se realizará en Paraguay por primera vez con una agenda a desarrollarse del 21 al 25 de septiembre. Reunirá a empresas, industrias, organismos internacionales, instituciones públicas y privadas, profesionales y representantes de la academia para debatir los principales desafíos y oportunidades vinculados al crecimiento sostenible del país.
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Grupo Yaguarete convierte la economía circular en una experiencia inmersiva
¿Qué ocurre con una caja de cartón cuando deja de cumplir su función? Para Grupo Yaguarete, ese no es el final del proceso, sino el comienzo de uno nuevo. Bajo el concepto “La forma de todas las posibilidades”, la empresa transformó su presencia en la Expo Py ARP 2026 en una demostración tangible de cómo funciona la economía circular cuando deja de ser una teoría y se convierte en un modelo industrial.
El propio stand de la empresa es la primera evidencia. Gran parte de su estructura fue construida a partir de materiales utilizados en la edición anterior de la feria, que fueron recuperados, reacondicionados y rediseñados para cumplir nuevas funciones. Así, la infraestructura se convierte en el primer mensaje: la circularidad no solo se comunica, también se practica.
La propuesta fue presentada durante la Noche Yaguarete, un encuentro que reunió a autoridades, colaboradores y aliados estratégicos para compartir la visión del grupo sobre el futuro de la industria, basada en la innovación, la sostenibilidad y el aprovechamiento eficiente de los recursos.
A lo largo del recorrido, los visitantes descubren que detrás de una hoja de papel, una caja o un embalaje existe una cadena de procesos que integra reciclaje, producción, logística y desarrollo industrial para devolver valor a materiales que normalmente serían descartados.
El espacio incorpora estaciones interactivas dedicadas a las distintas soluciones desarrolladas por el grupo, experiencias para toda la familia y una instalación colaborativa denominada “La ciudad sostenible”, donde cada visitante aporta una pieza de cartón para construir colectivamente una ciudad, simbolizando cómo las acciones individuales pueden convertirse en soluciones de impacto colectivo.
La experiencia busca ampliar la percepción tradicional de la compañía. Más allá de producir papel y cartón, Grupo Yaguarete se presenta como un ecosistema industrial que integra toda la cadena de valor: desde la recuperación de materiales hasta la fabricación de nuevos productos y soluciones de embalaje para diversos sectores productivos.
“La circularidad es nuestra esencia y la sostenibilidad es nuestro motor. Llevamos décadas transformando el papel y cartón en desuso en nuevos productos y generando valor para las personas y el país. En nuestro stand buscamos que cada visitante experimente cómo la innovación y la sostenibilidad son, en la práctica, nuestra verdadera forma de hacer empresa”, afirmó Andreas Neufeld, presidente y gerente general del Grupo Yaguarete.
La participación en la Expo Paraguay 2026 coincide con un momento simbólico para la empresa, sus 48 años de trayectoria, período en el que consolidó uno de los modelos de economía circular más relevantes del país, impulsando el reciclaje industrial, la generación de empleo y el desarrollo de soluciones sostenibles.
Más que exhibir productos, Grupo Yaguarete apuesta por mostrar una forma diferente de entender la industria: una donde los residuos vuelven a convertirse en materia prima, la innovación redefine los procesos y la economía circular deja de ser una tendencia para consolidarse como una ventaja competitiva capaz de generar valor económico, ambiental y social.
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Avanza la estandarización del perfil de consultores para fortalecer la asistencia a mipymes
Avanza el proceso de estandarización del perfil profesional de consultoría y asesoría para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), impulsado por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), a través del Viceministerio de Mipymes, en coordinación con el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y el Servicio Nacional de Promoción Profesional (Sinafocal).
Desde el MIC señalaron que la iniciativa busca fortalecer la calidad de los servicios de asistencia técnica y promover la profesionalización de los especialistas que brindan acompañamiento al ecosistema de las mipymes.
En las últimas mesas técnicas, las instituciones avanzaron en la consolidación de los módulos formativos correspondientes al nivel de cualificación 5, equivalente a una especialización de posgrado, con una carga horaria ajustada a los requisitos establecidos para ese nivel de formación.
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Definición de roles
Como parte del proceso también se definieron los alcances de las funciones de asesor y consultor empresarial. Según lo trabajado en las mesas técnicas, los asesores estarán orientados al acompañamiento integral y continuo de las empresas, mientras que los consultores prestarán servicios especializados y de carácter puntual en áreas específicas de la gestión empresarial.
Próximas etapas
Las instituciones informaron que los siguientes pasos contemplan el cierre de los documentos técnicos actualizados, la revisión de los módulos formativos y la realización de mesas de validación con representantes de universidades, el sector privado y especialistas del ecosistema empresarial.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos interinstitucionales para fortalecer la Red Nacional de Centros de Desarrollo Empresarial y avanzar en la implementación del Registro Nacional de Consultores Empresariales para Mipymes, con el propósito de consolidar un esquema de formación y certificación para estos profesionales.
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