Desde la Asociación Paraguaya de Agencias de Viajes y Empresas de Turismo (Asatur) están preocupados ante el rumor de que las autoridades sanitarias estarían recomendando una cuarentena para aquellas personas que van a los Estados Unidos a vacunarse, una vez que retornen al país, con la idea de evitar el ingreso de la variante Delta del COVID-19.
Sobre el tema, el presidente de Asatur, Carlos Cardozo, manifestó en contacto con la 780 Am que desde el rubro siempre apoyaron todas las medidas, pero lo que quieren también es poner a consideración la situación por la que están atravesando y cómo afectaría al rubro la aplicación de dicha cuarentena a los viajeros.
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“Para nosotros como sector, hacernos visible es muy importante porque como agencias de viaje fuimos una de las más afectadas desde el inicio de la pandemia hace 15 meses, y ahora que estamos logrando cierto repunte, nos preocupa esto de que se quiera reforzar los controles, ya que puede frenar el interés de las personas en viajar”, expresó.
Cuarentena ilógica
En ese sentido, mencionó que consideran algo ilógico plantear una cuarentena de siete días para las personas que vengan de los Estados Unidos, ya que los controles de ingreso ya fueron establecidos desde la apertura del aeropuerto en octubre del año anterior.
Es así que para hacer un llamado de atención, emitieron un comunicado para transmitir su postura contra la intención del Ministerio de Salud, alegando que podría irrumpir el curso de la intención de vacunarse en dicho país del extranjero, lo que afectará al empleo del sector y, por ende, a muchas familias.
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“Nos tomó de sorpresa esa posibilidad y no estamos de acuerdo. A todos los pasajeros ya se les exige el PCR negativo para poder ingresar al país y este mecanismo está funcionando”, agregó.
Asimismo, cotejó que la misma variante también se encuentra circulando en Brasil, país que tiene habilitada la frontera terrestre, por lo que el riesgo de propagación se vuelve igualmente peligroso, precisó.
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Caballero: un pueblo entre cerros, historia y naturaleza que guarda la esencia del Paraguay
A unos 101 kilómetros de Asunción y a 30 kilómetros de Paraguarí se encuentra General Bernardino Caballero, más conocido como Caballero, un distrito que combina paisajes naturales, construcciones históricas y las tradiciones propias de la vida rural paraguaya.
Ubicado en el departamento de Paraguarí, el distrito tiene una superficie aproximada de 162 kilómetros cuadrados y está rodeado por cerros, valles y arroyos que forman parte del paisaje de la Cordillera de los Altos. Los cursos de agua, entre ellos El Chorro, Itá Cajón y el Caañabé, que continúa su recorrido hacia el Ypoá, aportan un atractivo especial a esta zona del país.
Era conocido como Isla Galán
Antes de convertirse en distrito, este territorio era conocido desde la época colonial como Isla Galán y pertenecía al municipio de Ybytymí. El 30 de agosto de 1901, durante la presidencia de Emilio Aceval, fue declarado independiente mediante el Decreto Ley n.º 299, adoptando el nombre de General Bernardino Caballero.
La creación del distrito se concretó el 4 de mayo de 1902 y, desde entonces, sus pobladores comenzaron a organizar las instituciones necesarias para el funcionamiento de la nueva comunidad.
El nombre rinde homenaje al general Bernardino Caballero, quien fue comandante de las fuerzas paraguayas durante la Guerra de la Triple Alianza y posteriormente presidente de la República.
Huellas del ferrocarril
Uno de los atractivos que conserva Caballero es su antigua estación de tren, cuya estructura edilicia permanece en pie y constituye uno de los vestigios de la época en que el ferrocarril tuvo un papel fundamental en la conexión de las comunidades del interior.
El patrimonio arquitectónico también se refleja en antiguas casonas que recuerdan el desarrollo que experimentó la localidad durante la primera mitad del siglo XX, período marcado por la llegada de inmigrantes europeos. Algunas construcciones conservan características de la arquitectura de aquella época y forman parte de la identidad histórica del distrito, según indicó Fátima Núñez, secretaria general del municipio, en comunicación con La Nación/Nación Media.
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En localidades cercanas, como Escobar, también se mantienen elementos vinculados al antiguo sistema ferroviario, entre ellos una zorra utilizada para transportar cargas, que actualmente forma parte de un espacio cultural que incluye una biblioteca y un pequeño museo.
Naturaleza y vida rural
Los cerros que rodean Caballero, sus caminos rurales y los arroyos conforman un escenario que invita a recorrer el distrito con calma y descubrir paisajes que conservan buena parte de su esencia natural.
La agricultura y la ganadería forman parte de la economía local, con producción de caña de azúcar, mandioca, algodón y otros productos, además de la cría de ganado vacuno, ovino y equino. La actividad forestal también complementa la producción de la zona.
Con cerca de 5.000 habitantes, Caballero mantiene una dinámica tranquila y comunitaria, donde las costumbres rurales continúan formando parte de la vida cotidiana.
Sabores y recuerdos que forman identidad
La identidad de Caballero también se encuentra en su gastronomía tradicional. Las comidas preparadas a leña, los caldos, el kuré chyryry y el chicharõ huiti forman parte de una cocina que conserva sabores y métodos transmitidos entre generaciones.
A esto se suma el paisaje de los antiguos caminos que conducen hacia compañías rurales como Iriarte, donde todavía es posible encontrarse con escenas características del interior paraguayo.
Caballero reúne así historia, naturaleza, patrimonio y tradición en un mismo destino. Un pueblo que conserva paisajes y costumbres que permiten conocer una parte auténtica de la identidad paraguaya.
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Nueva York conmemora 25 años de los peores atentados en EE. UU., luchando contra el olvido
Nueva York conmemora este viernes los 25 años de los peores atentados jamás perpetrados en suelo estadounidense, sin el presidente Donald Trump, y en medio del rechazo de conservadores a la presencia en la ceremonia del primer alcalde musulmán de la ciudad. Trump optó por asistir a otra ceremonia, en el Pentágono, sede del Departamento de Defensa, también blanco de un avión secuestrado por la organización yihadista Al Qaeda.
El vicepresidente JD Vance estará en Nueva York junto a los cuatro exmandatarios estadounidenses Joe Biden, Barack Obama y Bill Clinton, los tres demócratas, así como el republicano George W. Bush, quien gobernaba el día en que los ataques causaron la muerte de casi 3.000 personas.
Junto a ellos ocupará un lugar destacado Zohran Mamdani, de 34 años, perteneciente al ala izquierda del Partido Demócrata y primer alcalde de la ciudad en prestar juramento sobre el Corán.
Tras los atentados, los actos antimusulmanes se dispararon en Nueva York y en el resto de Estados Unidos. La policía también reforzó la vigilancia de las comunidades musulmanas en nombre de la lucha contra el islamismo, a través de un programa que posteriormente fue abandonado.
En 2001, “por supuesto ya había una población musulmana en Nueva York, pero era menos numerosa y prácticamente no tenía peso político. Desde entonces, la situación ha cambiado considerablemente, tanto en la ciudad como a escala nacional”, señala a la AFP el politólogo Lincoln Mitchell.
Giuliani “ofendido”
Pese a ello, algunas voces conservadoras piden que Mamdani no asista a las conmemoraciones, entre ellas la de Rudy Giuliani, alcalde de Nueva York en el momento de los atentados y quien luego fue abogado de Donald Trump. Giuliani se declaró ofendido por la presencia del joven mandatario en la “Zona Cero”. Con más de 100.000 firmas de respaldo, una petición lo acusa de estar asociado con personas “desdeñosas con las instituciones estadounidenses o insuficientemente críticas con las ideologías extremistas”, sin precisar cuáles.
Miembro de la pequeña formación Socialistas Democráticos de América, Mamdani es un militante comprometido con la causa palestina y muy crítico con Israel, al que acusa de haber perpetrado un “genocidio” en Gaza. Esta semana anunció la publicación de decenas de miles de documentos que revelan, según él, que la ciudad ocultó información sobre la toxicidad del aire tras los atentados contra el World Trade Center.
Además de las 2.977 personas fallecidas en Estados Unidos el día de los atentados, principalmente en Nueva York, más de 9.400 han muerto posteriormente a causa de enfermedades relacionadas con la exposición a sustancias tóxicas, según el programa federal de seguimiento médico. “La gente enfermó porque los dirigentes en quienes confiaba le mintieron al asegurarle que podía respirar sin peligro un aire tóxico”, dijo Mamdani. Entre quienes podrían ser señalados figuran Rudy Giuliani y Michael Bloomberg, elegido alcalde en noviembre de 2001.
Un recuerdo que se desvanece
Según SITE Intelligence Group, organismo especializado en la vigilancia de páginas web islamistas, Al Qaeda ha publicado imágenes de su jefe en el momento de los atentados, Osama bin Laden, y de su hijo Hamza, con motivo del aniversario. Bin Laden fue abatido en 2011 en una operación estadounidense; su hijo en 2019 de acuerdo con Trump.
Un cuarto de siglo después de los atentados, hay unos “100 millones de estadounidenses que aún no habían nacido o eran demasiado pequeños para recordarlos”, señala Beth Hillman, presidenta del Museo y Memorial del 11 de Septiembre. Enfocada por mucho tiempo en el “deber de la memoria”, la institución que dirige centra ahora sus esfuerzos en la transmisión y la educación, con testigos capacitados para hablar ante públicos que sólo conocieron los hechos por sus padres o en la escuela.
“Uno nunca llega a comprender realmente hasta qué punto esto es real ni lo que se siente hasta que se encuentra en el lugar”, dice a la AFP Max Avena, un estudiante de secundaria de 17 años que visitó la Zona Cero El viernes, en un barrio del sur de Manhattan acordonado para la ocasión y bajo fuerte vigilancia policial, los allegados de las víctimas comenzarán a leer a las 8:40 local (12:40 GMT) la larga lista de nombres de los fallecidos.
Como cada año, una campana sonará siete veces para marcar los principales momentos de los acontecimientos ocurridos hace un cuarto de siglo.
Fuente: AFP.
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Irán endurece su discurso contra EE. UU. y multiplica sus ataques en el Golfo
En las calles de Teherán, algunas pancartas llaman a “matar a Trump”, mientras que otras muestran ataúdes de soldados estadounidenses. A menos de dos meses de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, Irán endurece su discurso y multiplica sus ataques.
La guerra ya supera los seis meses, el estratégico estrecho de Ormuz sigue bloqueado y ofensivas constantes contra los buques han disparado los precios del petróleo: la república islámica lucha por aumentar el costo del conflicto para el presidente estadounidense, según analistas consultados por la AFP.
Lejos de dar prioridad a la vía diplomática u optar por la distensión, Teherán llega incluso a arriesgarse a una reanudación de las hostilidades a gran escala, como ya ocurrió durante 40 días de bombardeos israelí-estadounidenses, desde que se inició el conflicto el 28 de febrero hasta la tregua de abril.
A pesar de la muerte de numerosos dirigentes y de contar con un nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, quien permanece fuera del ojo público, Irán ha intensificado su tradicional estrategia de confrontación con el “gran Satán” estadounidense.
“Considera que está ganando la guerra y que Estados Unidos la está perdiendo”, en un momento en que “no pueden permitirse una escalada”, comentó a la AFP Thomas Juneau, profesor de la Universidad de Ottawa.
El gobierno iraní ve en este período de campaña electoral una “ventana de oportunidad para aprovechar la debilidad estadounidense y remodelar el orden regional a su favor”, continuó el analista.
Lista de exigencias
Se acabó “la era de las respuestas proporcionadas”, según las palabras del negociador en jefe iraní, Mohamad Baqer Qalibaf. Irán reivindicó el miércoles ataques contra diez embarcaciones que intentaban atravesar el estrecho de Ormuz.
Además, anunció que pronto ampliará, más allá de ese paso, la zona sujeta a autorización de navegación, para bloquear mejor esta vía marítima estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos.
Teherán apuesta por “la presión ejercida mediante el bloqueo de Ormuz y la amenaza de perturbaciones más amplias” para debilitar a su enemigo antes de las elecciones, apuntó Sanam Vakil, directora del programa de Oriente Medio en el centro de estudios británico Chatham House.
Irán también atacó una instalación estadounidense en Jordania como represalia por la destrucción, el día anterior, de cinco petroleros iraníes por parte de las fuerzas estadounidenses. La cadena CBS News informó que aproximadamente ocho aviones F-15 sufrieron daños leves.
“No confiamos en Estados Unidos y no daremos ningún paso más hasta que hayan tomado medidas para generar confianza”, dijo el domingo pasado el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezai, vestido con uniforme militar. “Deben pasar a la acción”.
Los Guardianes de la Revolución, el poderoso ejército ideológico de la república islámica, plantearon esta semana una serie de exigencias para poner fin a la guerra, desde la retirada de las tropas israelíes que operan en el sur de Líbano hasta el desbloqueo de unos 24.000 millones de dólares en activos iraníes congelados.
“Ira popular”
“Irán no puede derrotar militarmente a Estados Unidos”, consideró Ali Alfoneh, investigador del Arab Gulf States Institute. “Pero Teherán espera debilitar políticamente al presidente Trump al contribuir a una derrota republicana en las elecciones, manteniendo alto el precio de la gasolina y recordando a los votantes estadounidenses que su presidente ha arrastrado a Estados Unidos a una ‘guerra sin fin’ que había prometido evitar”.
Al parecer, en alusión a la estrategia iraní, Trump acusó el miércoles a Teherán de “intentar desesperadamente influir” en la votación.
“Creo que la guerra terminará inmediatamente después de las elecciones” porque Irán “ya no puede resistir más”, afirmó el inquilino de la Casa Blanca.
Detrás de esta seguridad aparente, el diario Wall Street Journal informó que los asesores del presidente le habían advertido que Irán podría resistir a Estados Unidos mucho más allá del final de su mandato, en enero de 2029.
En el ámbito interno, sin embargo, las autoridades iraníes siguen enfrentándose a numerosas dificultades, entre las que destaca una crisis económica que ya había provocado el invierno pasado manifestaciones reprimidas sangrientamente.
“Existe un riesgo real de que Irán vaya demasiado lejos”, advierte Thomas Juneau, al recordar que el gobierno es “muy vulnerable en el plano interno” y que “la ira popular no hace más que crecer a medida que la situación económica se deteriora”.
Fuente: AFP.
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El expresidente Bush expone sus cuadros inspirados en el 11-S
Veinticinco años después de los atentados del 11 de septiembre, el expresidente estadounidense George W. Bush expone en Texas una quincena de lienzos inspirados en sus recuerdos de los ataques que dejaron casi 3.000 muertos. Bush, que cumplió 80 años en julio, llevaba menos de ocho meses en la presidencia de Estados Unidos en el momento de los atentados.
La exposición titulada “Recordando el 11 de septiembre” se exhibe en su museo presidencial en Dallas y retrata momentos posteriores a los ataques de 2001. La muestra se abre con una representación de Nueva York después de que las torres gemelas se derrumbaran tras ser impactadas por los aviones comerciales secuestrados por yihadistas: se ven los edificios del sur de Manhattan envueltos en un espeso humo gris, al fondo, bajo un cielo aún azul.
“25 años después, (George W. Bush) ha vuelto a ese momento decisivo de la historia de Estados Unidos con pincel y lienzo, pintando los símbolos, las personas y los abrazos que se le han quedado grabados desde entonces”, introduce la exposición.
En varias de las obras Bush se representa a sí mismo: cuando se entera por su jefe de gabinete de que un segundo avión ha impactado contra el World Trade Center; reconfortando a una familia o a una madre en duelo; en medio de bomberos de Nueva York; pronunciando un discurso en la catedral de Washington; tomando la mano de su padre, el expresidente George H. W. Bush.
Otro hilo conductor de esta serie sorprendentemente colorida: la bandera estadounidense, que en uno de los lienzos aparece desplegada a plano completo sobre el Pentágono, impactado ese día por un tercer avión.
“Estos son los momentos que el presidente Bush eligió pintar, porque son los que más recuerda: no el miedo, sino la determinación; no la desesperación, sino el instinto de los estadounidenses comunes y corrientes de unirse y ayudarse unos a otros”, explica un comunicado. George W. Bush gobernó hasta 2009 y se acercó a la pintura tres años después de dejar la Casa Blanca, inspirado por el ensayo de Winston Churchill “La pintura, mi pasatiempo”.
Fuente: AFP.