Importación de bienes de consumo fue de US$ 219,3 millones a febrero
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La importación en concepto de bienes de consumo fue de un total de US$ 219,3 millones durante los dos primeros meses del presente año, según el informe de Comercio Exterior emitido por el Banco Central del Paraguay (BCP), al mes de febrero.
El documento indica que esa cifra representa una caída del 13,6%, si se compara con el mismo periodo del 2020 cuando las compras fueron por un total de US$ 568,3 millones.
Desde la banca matriz explicaron que se logró importar un total de 254,4 toneladas bajo el régimen de bienes de consumo, cuya cifra equivale 6% superior que el mismo periodo del año anterior cuando las importaciones, del mismo concepto, fueron un total de 240 toneladas.
El informe del BCP indica que dentro de lo que son estos tipos de bienes se encuentran los no duraderos, que son los alimentos, bebidas y tabacos, otros. También se encuentran los duraderos, automóviles y camionetas, artefactos eléctricos.
Del informe se desprende que mediante los alimentos se logró importar un total de US$ 74,1 millones al mes de febrero; lo que respecta a las bebidas y el tabaco, se importó por un total de G. 53 millones y otras importaciones fueron por US$ 247,9 millones.
Por otra parte, dentro de las importaciones catalogadas como duraderas, la importación de automóviles y camionetas hasta el mes de enero fue de un total de US$ 56,2 millones, mientras que los artefactos eléctricos fueron por US$ 41,8 millones.
Importaciones
A febrero del 2021, las importaciones totales han alcanzado US$ 1.697,8 millones, 12,7% menor respecto al mismo periodo del año anterior.
Las importaciones registradas han representado el 94,9% del total, alcanzando un valor de US$ 1.611,9 millones, un 13,3% inferior con respecto al valor de febrero del 2020, mientras que las otras importaciones han representado el 5,1% restante, por un valor de US$ 85,9 millones.
Créditos de consumo: ¿Qué dice la experiencia regional y cuánto durará el auge?
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Por Luis Noguera
El crecimiento de los créditos de consumo llamó la atención hasta del Fondo Monetario Internacional (FMI), por su gran dinamismo en los últimos años. Desde el Banco Central del Paraguay (BCP) se habla de una importante inclusión financiera, factor que empujó la explosión crediticia. En este contexto, hay algunas visiones que aportan otros condimentos a la cuestión, por ejemplo, que es propio de las economías en ciertos periodos de tiempo y que en algún momento se vendrá un declive.
De acuerdo con los datos del último Boletín de Bancos del BCP, es notoria la progresión presentada, al menos desde el 2020, año a año se consumó una expansión de incluso más del 20 %, como se puede ver en las infografías adjuntas.
Como se mencionó anteriormente, la posición del regulador es clara, el dinamismo corresponde a un incremento de la inclusión financiera, dado en los últimos tres años, principalmente. Además, desde la banca matriz se considera que el índice de morosidad se mantiene dentro de los niveles históricos, por lo que no hay señal de deterioro.
Según la fuente citada anteriormente, la cartera de créditos de consumo se duplicó desde 2022 a esta parte, lo que evidentemente significa un gran apetito por la liquidez a través del endeudamiento. A julio del presente ejercicio, el monto total de dicho sector superó los G. 36 billones, desde los G. 15, billones al séptimo mes de 2020 (plena pandemia).
Haciendo la progresión de incrementos interanuales, el salto más importante se dio en 2024, por encima del 20 % y, nuevamente, en 2026, también por arriba del 20 %.
De acuerdo con el Informe de Indicadores Financieros del regulador, correspondiente también al séptimo mes del año, el consumo es la actividad con mayor participación sobre el total de créditos concedidos en moneda local, con el 32,34 %, en segundo lugar de importancia se encuentra servicios, con 12,06 % y, en tercero, comercio al por mayor, con 11,15 %.
Diego Ciongo es economista de Itaú BBA y atiende varios mercados regionales, entre ellos Paraguay. Conversó con La Nación/Nación Media y expuso sobre lo que él llegó a observar con relación a las carteras de consumo, su comportamiento y si realmente el dinamismo expansivo puede ser un riesgo sistémico.
Diego Ciongo y Raúl Luraghi. Foto: Matías Amarilla
“Lo que está pasando en Argentina, yo soy argentino, conozco más el caso, es que es verdad que el endeudamiento de los individuos está concentrado en la población más joven, 18 a 25 años, y no necesariamente con bancos, sino más bien con fintech, que es mucho más fácil, con la app con un botón te equivocás y te depositan plata”, explicó. Justamente, a nivel local, hay bancos que tienen disponible en sus aplicaciones diferentes opciones para hacer de créditos “preaprobados”.
“También es cierto que los montos generalmente en promedio son muy bajos. Entonces, no termina siendo para nada un tema sistémico, porque la capacidad de crédito que tiene ese segmento de la población en base a su ingreso promedio, porque son los que recién están empezando la fuerza laboral, es baja, entonces es por eso que no termina haciendo un tema sistémico ni mucho menos”, amplió.
Declive
Por su parte, Raúl Luraghi, director de mercados de Itaú, aportó una mirada local al asunto y reconoció que puede catalogarse como que “no es normal” crecer por encima del 20 % y dijo que en algún momento se tendrá una desaceleración, bajando a un número más razonable, considerando el crecimiento del país en términos económicos.
Sobre el comportamiento en la región, Ciongo dijo que depende mucho de la dinámica de cada país. Por ejemplo, citó que en Uruguay se siente la desaceleración económica, pero el auge del consumo sigue creciendo. Por el contrario, en Argentina hay un gran dinamismo en el sector primario, que empuja la actividad, pero se palpa la “depresión” en términos de consumo.
Paraguay busca avanzar con Argentina en una solución al peaje de la Hidrovía
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Paraguay y Argentina dieron un nuevo paso en el fortalecimiento de sus relaciones bilaterales con la firma de dos instrumentos de cooperación jurídica, en un contexto en el que ambos países también mantienen sobre la mesa asuntos económicos vinculados al comercio y la navegación por la Hidrovía Paraguay-Paraná.
El canciller paraguayo Rubén Ramírez Lezcano y su homólogo argentino Pablo Quirno suscribieron este lunes acuerdos afines a una mayor previsibilidad y eficacia a los procedimientos de cooperación entre ambos países y especialmente a la intensidad de los vínculos comerciales, económicos y fronterizos.
Uno de los temas relevantes en este contexto es el esquema de cobro del peaje en el tramo del río Paraná comprendido entre Santa Fe y la Confluencia con el río Paraguay.
El planteamiento fue expuesto nuevamente en Buenos Aires por Bernd Gunther, presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (CAFyM), quien mantuvo una entrevista con el diario argentino Clarín. Según publicó ese medio, el empresario sostuvo que el cobro debería calcularse sobre la carga efectivamente transportada y no sobre la capacidad nominal de las embarcaciones.
Actualmente, el peaje establecido para el balizamiento de ese tramo es de USD 1,30 por tonelada de registro neto. Desde el sector paraguayo consideran que una tarifa cercana a USD 0,45 o USD 0,50 sería más adecuada, lo que permitiría reducir el costo anual estimado para Paraguay de unos USD 30 millones a alrededor de USD 10 millones.
Gunther explicó a Clarín que la propuesta no apunta a cuestionar la necesidad de mantener condiciones adecuadas de navegación, sino a buscar un mecanismo que guarde relación con el servicio efectivamente prestado y con la carga que circula por la vía fluvial.
El representante de los armadores también planteó la necesidad de que este tipo de decisiones sean analizadas dentro del marco del Acuerdo de la Hidrovía Paraguay-Paraná, que reúne a los países que comparten este corredor estratégico.
La discusión cobra especial importancia para Paraguay, cuya economía depende en gran medida de la hidrovía para movilizar productos de exportación e importación. Por ello, una eventual revisión del esquema de cobro podría contribuir a reducir costos logísticos y mejorar la competitividad de las cargas paraguayas.
En ese sentido, el reciente acercamiento entre las cancillerías abre un espacio para que los temas pendientes puedan ser abordados mediante el diálogo y la cooperación, con el objetivo de encontrar soluciones que favorezcan el comercio y la integración regional.
En el país se comercializaron alrededor de 14.000 toneladas de galletitas. Los resultados reflejan la estabilidad de un rubro de consumo masivo con fuerte presencia en los hogares y en los distintos canales comerciales. Foto: Imagen ilustrativa.
Galletitas mueven USD 107 millones en Paraguay y el segmento dulce lidera el consumo
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El mercado de galletitas en Paraguay movilizó unos USD 107 millones en el último período acumulado móvil, con un crecimiento de 0,7 % frente al ciclo anterior, según datos de la auditoría de comercios Store Audit de la consultora CCR.
La categoría también mostró una evolución positiva en volumen. En el país se comercializaron alrededor de 14.000 toneladas de galletitas, lo que representa un incremento de 1,4 % interanual. Los resultados reflejan la estabilidad de un rubro de consumo masivo con fuerte presencia en los hogares y en los distintos canales comerciales.
Dentro de la categoría, las galletitas dulces mantienen una amplia ventaja sobre las saladas. Las primeras concentran el 78 % de la facturación, mientras que las variedades saladas representan el 22 % restante.
Las opciones rellenas, secas y obleas encuentran una mayor rotación, principalmente asociadas al desayuno, la merienda y al consumo fuera del hogar, denominada en el sector como “On the go”.
La distribución de las ventas también evidencia una fuerte concentración geográfica. Asunción y Gran Asunción reúnen el 62 % del valor comercializado, mientras que el interior del país representa el 38 %. Esta diferencia está vinculada, entre otros factores, con la densidad poblacional y la mayor presencia de supermercados y autoservicios en el área metropolitana.
El contraste también se observa en la variedad disponible para los consumidores. Mientras que en Asunción y Gran Asunción los puntos de venta cuentan, en promedio, con 19 variantes, en el interior la oferta se ubica en torno a 11 variedades. A nivel nacional, el promedio es de 14 variantes.
Con estos datos, este mercado demuestra una evolución moderada, pero con oportunidades de crecimiento. La ampliación del surtido y una mayor presencia de productos en los puntos de venta del interior aparecen como algunos de los espacios que podrían impulsar el desarrollo de la categoría.
Emisión de tarjetas se desacelera luego de un largo periodo de intenso crecimiento
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Los datos dados a conocer a través del Boletín de Bancos, del Banco Central del Paraguay (BCP), dan cuenta de una desaceleración en la emisión de tarjetas de crédito en el sistema bancario local. En tanto, la cartera de deuda de los clientes continúa en expansión.
Al mes de julio, el total de plásticos cerró en 2.537.405, menos que los 2.537.820 de junio, lo que claramente indica una reducción en el total y un freno en el acelerado aumento que vino experimentando el producto en los últimos años.
Para tener una idea de la expansión de la herramienta financiera, a julio de 2025, el total llegaba a 2.353.744, mientras que, al mismo mes de 2024, la cifra era de 1.276.674, es decir, la mitad de lo que se tiene hoy en día. Haciendo una retrospectiva mayor, el global en 2023 era de 975.298.
Por otro lado, con relación a la deuda global del periodo, siempre hablando de tarjetas de crédito, el total al cierre del séptimo mes del año llegó a G. 6,73 billones, es decir, poco más de USD 1.120 millones. Cotejando con el mes de junio, se puede apreciar un leve incremento, considerando los G. 6,66 billones de aquel momento.
Si se efectúa una comparación con el mismo periodo del año anterior, es decir, a julio de 2025, el incremento de los compromisos de los tarjetahabientes llegó a 28,1 %, teniendo en cuenta los G. 5,25 billones de aquel entonces. Llevando la equiparación un poco más allá, hasta los G. 4,09 billones de 2024, el salto es ampliamente superior, ascendiendo a 64,4 %.