La firma Globo SA, representante de prestigiosas marcas en el mercado nacional, se encuentra celebrando su aniversario número 28, el cual está marcado por años de éxitos y una excelente trayectoria, siendo una de las principales empresas en el rubro de electrodomésticos y genera cientos de fuentes de trabajo para los paraguayos.
“Celebramos 28 años de intenso trabajo y nos encontramos en la edad de mayor energía y productividad. A lo largo de este tiempo superamos adversidades propias de la vida, que solo nos permitieron aprender de las experiencias”, manifiesta el comunicado emitido por Globo SA.
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Resalta que la firma se dedica a la distribución de productos de la más alta calidad de nuestro país, esforzándose a ser fieles a este principio para cumplir y dar satisfacción a su gran clientela.
“Representamos marcas exclusivas en equipamientos comerciales como Briket, Ugur, Gelopar, Frider y Frare, que cuentan con máquinas de gran durabilidad y alto rendimiento. También contamos con la representación exclusiva de la marca Politorno en muebles para el hogar y oficinas”, sostiene.
Además, Globo SA se destaca principalmente por su propia marca JAM, una línea completa de equipamientos para el hogar, con la mayor tecnología al alcance de la gente.
“Nuestro objetivo es consolidarnos como una empresa nacional organizada y responsable, que aporta su contribución para un país mejor”, finaliza.
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Tigre celebra 49 años construyendo el futuro
Miguel Reguera, gerente general de Tigre Paraguay, compartió la fórmula que le permitió a la empresa alcanzar el éxito y cómo fue marcando el crecimiento urbano, industrial y habitacional del país en estos años.
Combinando innovación, confiabilidad y altos estándares productivos, la compañía, desde 1977, se enfocó en construir su camino de éxito, fortaleciendo su presencia en mercados regionales como Bolivia, Uruguay y Argentina, en los que ofrece soluciones para infraestructura sanitaria.
“En estos años vimos cómo la construcción en Paraguay evolucionó desde una lógica basada principalmente en la experiencia hacia una industria cada vez más técnica y profesional. Hoy cada proyecto exige soluciones de alto desempeño y garantías de calidad”, destacó Miguel Reguera, gerente general de Tigre Paraguay.
En este contexto, indicó que la profesionalización de todo el sector jugó un rol importante y, de hecho, es uno de los logros más significativos de la compañía, mencionó. Fabricantes, distribuidores, instaladores y desarrolladores operan ahora bajo criterios más exigentes en términos de eficiencia, seguridad y durabilidad.
Durante el último año, los programas de formación de la empresa beneficiaron a cientos de profesionales, desde plomeros e instaladores hasta arquitectos, promoviendo la mejora continua de la calidad constructiva. “La infraestructura sanitaria dejó de ser un aspecto secundario: hoy define la vida útil de las obras y la seguridad de quienes las habitan. Cada innovación que desarrollamos busca generar un impacto concreto y sostenible”, agregó el gerente general.
De cara a su 50° aniversario en 2027, Tigre Paraguay proyecta una etapa enfocada en innovación, sostenibilidad y eficiencia en el uso de los recursos, reafirmando su compromiso con el cuidado y la preservación del agua.
“Cumplir 49 años refleja la confianza de nuestros clientes, el compromiso de nuestro equipo y nuestra capacidad de adaptarnos a cada etapa del crecimiento del país. Nos acercamos al medio siglo con la convicción de que lo mejor aún está por construirse”, concluyó.
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La huella productiva que transformó el agro paraguayo
A nueve décadas de la llegada de los primeros inmigrantes japoneses, Paraguay reconoce el impacto económico y productivo que esta comunidad dejó en el país.
Más que una historia migratoria, la presencia de los inmigrantes japoneses marcó una transformación en la forma de producir, organizar el trabajo agrícola y conectar al país con nuevos mercados.
Desde la fundación de colonias como La Colmena en 1936, los colonos japoneses introdujeron técnicas de cultivo más eficientes, planificación productiva y modelos cooperativos que contribuyeron a modernizar el agro paraguayo.
Esa combinación de disciplina, innovación y trabajo asociativo ayudó a consolidar zonas agrícolas competitivas y a diversificar la producción.
El vínculo económico también se reflejó tempranamente en el comercio. Ya en los años sesenta se realizaban exportaciones de soja hacia Japón, un antecedente de la relación comercial que hoy continúa con granos, semillas y otros productos agrícolas que cumplen estándares internacionales de calidad y trazabilidad.
Actualmente, la relación bilateral suma una nueva dimensión. A la histórica cooperación agrícola se agregan inversiones japonesas en la industria manufacturera paraguaya, especialmente en autopartes bajo el régimen de maquila, que posiciona al país dentro de cadenas regionales y globales de valor.
Con una comunidad de alrededor de 10.000 nikkei y japoneses residentes, el legado de esta inmigración sigue presente no solo en el campo, sino también en la formación de capital humano, la innovación tecnológica y la integración económica entre Paraguay y Japón.
A 90 años de aquella primera llegada, el aporte japonés ya forma parte de la historia productiva del país y proyecta una relación bilateral que hoy combina agro, industria e inversión.
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Los Harlem Globetrotters celebran 100 años de básquet y diversión
Mates de altos vuelos, asistencias increíbles y jugadas improbables: los Harlem Globetrotters celebran este año sus 100 años de vida después de haber conquistado el mundo, popularizado el básquet fuera de Estados Unidos y contribuido a la causa afroamericana, en una trayectoria no exenta de críticas. En gira tanto en su país como en varios países del mundo, empezarán marzo en Reino Unido, antes de pasar gran parte del mes en ciudades de Francia y poner rumbo hacia Turquía a principios de abril.
Aunque se constituyó en Chicago en 1926, su propietario y mánager -blanco- Abe Saperstein optó para el nombre por Harlem, un barrio de Nueva York entonces epicentro de la cultura negra estadounidense “porque quería que todo el mundo supiera que era un equipo compuesto únicamente por afroamericanos”, explica a la AFP Susan Rayl, de la Universidad del Estado de Nueva York en Cortland. El término “Globetrotters” vino porque Saperstein, visionario y con gran olfato para los negocios, “anticipaba que algún día iban a estar recorriendo el mundo”, añade esta experta académica.
Recorrer el mundo
Antes de esa conquista planetaria, el equipo viajaba por Estados Unidos para medirse a planteles compuestos únicamente por blancos, en un ambiente muy alejado de las exhibiciones y shows que ahora realizan.
Muy superiores a aquellos adversarios, los Harlem Globetrotters comenzaron, a finales de los años 1930, a realizar el espectáculo que les dio renombre mundial, en gran medida por sus acrobacias en la práctica del básquet y sus jugadas que desafían lo posible.
Esa apuesta no gustó al propietario y mánager del equipo “Black Fives”, también compuesto solo por jugadores negros, en una época en la que no podían participar en las ligas profesionales por la segregación en vigor.
“Era originario de las Antillas británicas y no le gustaban las payasadas de los Harlem Globetrotters, a los que encontraba degradantes. Para él, trasladaban una imagen de descendientes africanos analfabetos e idiotas. Muchos africanos-estadounidenses compartían esa opinión”, explica Susan Rayl.
Jugadores pioneros
Las mismas críticas se escucharon durante el periodo del movimiento de los derechos civiles de las décadas de los 1950 y 1960.
El pastor y activista Jesse Jackson, recientemente fallecido, les defendió: “Creo que tienen una influencia positiva. No muestran a los negros como estúpidos, sino al contrario, los muestran como superiores”.
Su popularidad a finales de los años 1940 les llevó a enfrentarse en 1948 y 1949 a los Lakers, entonces con sede en Mineápolis y campeones de la Basketball Association of America (BAA), una de las ligas de la época.
El objetivo es también comercial, pero las dos victorias de los “Trotters” contribuyeron a la integración de los jugadores negros en las ligas profesionales: en 1950, su integrante Nathaniel Clifton se convirtió en el primer afroamericano en unirse a la NBA, recién creada.
El mismo año, Chuck Cooper fue el primer jugador negro elegido en el draft, por los Boston Celtics en el decimocuarto lugar.
Del Papa a la URSS
A partir de los años 1950, los Harlem Globetrotters exportaron su talento al extranjero y se convirtieron casi en estrellas de rock, reuniendo por ejemplo a 75.000 personas en el estadio Olímpico de Berlín en 1951.
Mientras la NBA se limitaba a las fronteras de su país, los Harlem Globetrotters se convertían en los auténticos embajadores del básquet de Estados Unidos en el mundo.
Fueron recibidos en 1952 por el papa Pío XII y viajaron a la Unión Soviética con Wilt Chamberlain, una futura estrella de la NBA.
“En los años 1950 fueron nombrados embajadores de buena voluntad y fueron enviados por el Departamento de Estado al extranjero para mostrar la diversidad y la igualdad que se proyectaba de Estados Unidos, aunque no fuera así en realidad”, explica Susan Rayl.
Los Harlem Globetrotters de la actualidad, comprados en 2013 por una empresa de parques de ocio, aseguran “continuar con ese legado intentando tener un impacto positivo en el mundo”, según dice a la AFP “Wham” Middleton, uno de los integrantes actuales. Más allá de piruetas y acrobacias, su impacto es indudable y por algo en 2002 pasaron a formar parte del “Hall of Fame” (Salón de la Fama) del básquet en Springfield (Massachusetts).
Fuente: AFP.
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Escuela de Paracaidismo Militar celebra 60 años formando tropas de élite de las FF. AA.
La Escuela de Paracaidismo Militar de la Fuerza Aérea Paraguaya cumple hoy seis décadas desde su fundación, consolidándose como un referente en la formación de tropas de élite de las Fuerzas Armadas. El 2 de marzo de 1966 nació la institución con el propósito de organizar, dirigir y desarrollar la instrucción especializada para la preparación integral de tropas paracaidistas.
Rafael Yegros, comandante actual de la Escuela de Paracaidismo, conversó con La Nación/Nación Media acerca del aniversario de la institución, señalando que no se trata solo una fecha en el calendario, sino que representa un símbolo de identidad, tradición, sacrificio y excelencia profesional para el país.
A lo largo de su historia, más de 14.000 paracaidistas, entre ellos 235 mujeres, han egresado de la institución, un número que refleja su consolidación como un centro de referencia en la formación de tropas de élite. Para conmemorar sus 60 años, mañana martes 3 de marzo a las 8:30 se llevará a cabo una ceremonia especial que reunirá a autoridades, instructores y egresados.
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Yegros, quien además es coordinador de la Escuela de Paracaidismo Free Spirit, explicó que el lugar forma a hombres y mujeres que aprenden a vencer el miedo y confiar en su preparación. “Celebrar su aniversario fortalece el espíritu de cuerpo, el orgullo de pertenecer y el sentido de hermandad entre paracaidistas militares”, indicó.
Desde sus primeros días, la unidad de formación estableció un riguroso sistema de adiestramiento, basado en preparación física, instrucción técnica y disciplina operativa. Cada etapa del proceso formativo estuvo diseñada para garantizar estándares elevados y un desempeño profesional en todo momento.
Los valores que transmite a sus alumnos apuntan a la formación del carácter, liderazgo y construcción de identidad. “Esta institución ha pasado de ser un centro de instrucción básica a convertirse en uno de los pilares estratégicos de las Fuerzas Armadas”, añadió a LN/NM.
Participación internacional
Los miembros de la escuela poseen participación en varias competencias internacionales, destacando siempre su desempeño. Asimismo, varios de sus egresados cuentan con el récord nacional de grandes formaciones en caída libre, según indicó Yegros.
“Los egresados de la escuela han participado en diversas misiones y operaciones, demostrando capacidad, determinación y un profesionalismo inquebrantable en el cumplimiento del deber”, agregó, subrayando la importancia de la institución que sigue marcado la historia de las Fuerzas Armadas y proyecta su legado hacia las nuevas generaciones.