Hay un remanente de US$ 90 millones de los US$ 300 millones destinados al programa Pytyvõ, que van a ser reasignados en el plan de reactivación económica a ser presentado hoy, según el ministro de Hacienda, Benigno López. Foto: Archivo.
Salud Pública tiene aún disponibles US$ 420 millones, dice ministro
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El ministro de Hacienda, Benigno López, aseguró que aún hay una disponibilidad de US$ 420 millones para el Ministerio de Salud Pública, dentro de los US$ 1.600 millones aprobados en el marco de la Ley de Emergencia para mitigar los efectos del COVID-19.
Con respecto a la ejecución global de este millonario crédito, el secretario de Estado sostuvo que quedan US$ 550 millones para reasignar, y que incluye un remanente de US$ 90 millones del programa Pytyvõ.
“Salud con nosotros tiene todavía US$ 420 millones que están a disposición de ellos. Tenemos también un saldo que habíamos pensado en la ley, US$ 300 millones para Pytyvõ y se gastaron 210 aproximadamente, hay un saldo que queremos utilizar en el plan de recuperación. También hay un saldo que se está ejecutando dentro del programa de IPS que todavía no se ejecutó todo. Entonces hay diversos sectores que no se ejecutaron, pero está asignado el dinero. Recursos para asignar nos quedan a nosotros de la línea de US$ 1.600 millones alrededor de 550 millones aproximadamente”, mencionó en entrevista en el programa Cara o Cruz de Unicanal.
“Después hay un párrafo de la ley que habla de tres créditos que aprobaron en ese mismo día a iniciativa del Congreso. De eso se usaron US$ 200 millones para fortalecer y financiar Fogapy y para fortalecer y financiar las fiducias que se creó dentro de la ley también para sectores que no están bajo un regulador de alguna manera por decirte y se está financiando línea de crédito de las casas de créditos, de la Comisión Nacional de Valores, del Crédito Agrícola de Habilitación, de las cooperativas de créditos también”, siguió explicando López en su rendición de cuentas en televisión.
¿Dónde está el dinero?
El ministro de Hacienda también fue consultado sobre las críticas ciudadanas del millonario endeudamiento al que se sometió al país y que se vio empañado por las cuestionadas y fallidas compras de insumos para Salud Pública. A ello respondió que tal vez hubo una falla comunicacional por parte del Gobierno en explicar en qué se utilizó el dinero.
“Quedamos estigmatizados por el fracaso de la primera compra de Salud y nos olvidamos de todo lo otro, porque gracias a la deuda se ayudó a más de 2 millones de paraguayos con Pytyvõ y más de un millón de facturas se exoneraron en la Ande y más de 670 mil facturas se exoneraron en Essap. Entonces hay otros condimentos de esa línea de crédito. Se dejó de recaudar US$ 400 millones en dos meses entre Aduanas y Tributación, entonces todo sirvió para el bienestar de la población pero la fracasada compra en Salud Pública seguramente nos golpeó más de lo que pensamos”, justificó.
La plaza pública de la ciudad de México. La economía de México registró el año pasado su peor desempeño desde el desplome que provocó en 2020 la pandemia de covid. Foto: Wikipedia
La economía de México registra en 2025 su peor desempeño desde la pandemia
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La economía de México registró el año pasado su peor desempeño desde el desplome que provocó en 2020 la pandemia de covid, lastrada por las persistentes tensiones comerciales con Estados Unidos, el principal destino de sus exportaciones.
Las cifras oficiales publicadas este viernes muestran que la expansión anual del Producto Interno Bruto (PIB) de México, la segunda economía de América Latina después de la de Brasil, fue de apenas 0,7 % en 2025.
Este constituye el peor resultado desde la contracción de 8,5 % que anotó en 2020, según datos del instituto nacional de estadística, INEGI. En 2024, la economía mexicana creció 1,2 %.
El débil desempeño del año pasado coincidió con el regreso a la Casa Blanca de Donald Trump, quien encabezó una ofensiva proteccionista mundial al imponer aranceles a las exportaciones de numerosos países.
México, que envía a Estados Unidos más del 80 % de sus exportaciones, resulta particularmente vulnerable a las políticas comerciales de Trump, lo que ha generado incertidumbre en sectores empresariales y en el clima de negocios en general.
“La administración de Trump sigue representando un riesgo para las exportaciones mexicanas y el crecimiento económico”, señaló Gabriela Siller, directora de análisis del grupo financiero BASE en un reporte tras la publicación del indicador.
La cifra de crecimiento resultó, no obstante, levemente superior al consenso de las estimaciones de analistas del sector privado, que esperaban una expansión de 0,4 %, según la más reciente encuesta del banco central mexicano.
“Evitó la recesión”
El crecimiento anual estuvo encabezado por las actividades primarias, que abarcan sectores como la pesca, la agricultura y la ganadería, que crecieron 3,7 %, según el reporte del INEGI.
El vasto sector de servicios (actividades terciarias) creció 1,4 % con respecto a 2024, mientras la industria y el sector manufacturero (actividades secundarias), fuertemente orientadas a la exportación a Estados Unidos, cayeron 1,1 %.
En el cuarto trimestre de 2025 el PIB mexicano creció 1,6 % con respecto al mismo trimestre del año previo.
La expansión estuvo encabezada por las actividades primarias, que aumentaron 6 % con respecto al mismo trimestre de 2024. Las actividades secundarias, en tanto, avanzaron solo 0,3 %, mientras las terciarias crecieron 2 %.
Para Siller, el crecimiento del cuarto trimestre y la cifra débil pero positiva de todo 2025 “evitó la recesión” en México, pero no conjura la amenaza de un “estancamiento” económico, debido a factores como un aumento de la informalidad laboral y una caída de la inversión productiva.
Peña: “Nada de lo que nos endeudaron en pandemia sirve”
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El presidente Santiago Peña abordó en su pódcast la terrible herencia que recibió en el área que salud, así como su histórica inversión en nuevos hospitales. “Encontramos un sistema de salud pública en que se gastó más de 1.000 millones de dólares en pandemia, que nada servía. Esa es la realidad. Y vos podés decir, bueno, pero en pandemia faltaba luego respiradores. Nada, nada de lo que nos endeudaron en pandemia sirve”, puntualizó.
En diálogo con cinco periodistas invitados, el mandatario lanzó su quinto pódcast “Paraguay adelante”, incluyendo salud como tema central, señalando que “no se construyen hospitales de la noche a la mañana. Ahora, yo te puedo decir que en la historia del Paraguay nunca se construyeron hospitales con recursos públicos. Todos los hospitales del Paraguay fueron donaciones”.
“Nosotros somos el primer gobierno que tomó la decisión de construir y equipar. En total van a ser 10 hospitales. Nosotros llegamos, encontramos el Hospital de Coronel Oviedo, se pagó el anticipo, nunca más se pagó nada, no tenía plata para terminarse, no tenían recursos para equipar. Lo mismo nos pasó con el de Itapúa. Terminamos el de Oviedo, terminamos el de Itapúa. Se comenzó la construcción del de Concepción. Concepción va a ser un polo de desarrollo tremendo”, detalló.
Agregó: “Lo mismo en Santaní. San Pedro es el departamento geográficamente más grande del Paraguay y San Pedro no es pobre por sus condiciones, es pobre porque no se le dio las herramientas. Entonces estamos construyendo ahí en Curuguaty. Imagínense que Asunción no tenía un hospital de referencia. Estamos construyendo ya hoy en la Costanera. Y ese va a ser mi gran legado”.
“El día la mañana, porque ustedes van a seguir siendo periodistas el día que yo deje de ser presidente, que ustedes digan: ‘pucha, el presidente nos habló de esto’, el nuevo Hospital Nacional de Itauguá, que lo estamos haciendo y contratamos a la Fundación Albert Einstein, va a ser el hospital de referencia público más importante de Sudamérica”, remarcó el jefe de Estado.
Cambios en el gabinete
Consultado sobre cambios en su gabinete, enfocando el cuestionamiento en la cartera sanitaria entre las más sensibles, Peña respondió: “Yo estoy insatisfecho con todos. A todos les estoy diciendo. Y en las reuniones de gabinete les digo ‘el que está cansado, ahí está la puerta. Ahora, ustedes pueden o redoblar el esfuerzo y si no se quieren ir, yo les voy a cambiar’. Nadie tiene que sentirse atemorizado de que va a ser cambiado el día de mañana, pero nadie tiene que sentirse seguro de que no le iría a cambiar”.
Ahí yo tengo que reconocer que puede ser una bendición que, excepto el presidente Duarte Fruto, que había sido ministro del Poder Ejecutivo, nunca antes había habido un presidente que conociera tanto la burocracia interna. Y esa burocracia interna, uno de los grandes problemas de crear esa institucionalidad es que constantemente estamos haciendo cambios. ‘Fulano hizo, y cambiale’, como si fuese el que viene, va a traer todas las soluciones, y no”.
“Uno tiene que tener la serenidad y la perseverancia. Y en mi caso, como ministro de Hacienda, que prácticamente yo conocía la cartera más que los propios ministros. Cuando yo tuve problemas con el ministro de Obras Públicas, un mes de diciembre, vino, ya no le respondía el teléfono, ni los mensajes, vino y me atropelló. Y me dice mi secretaria: ‘presidente, está acá el ministro de Obras Públicas, ¿qué hacemos?’. Y no estaba contento. Que pase. Y le expliqué, entre tu prioridad y mi prioridad, yo tengo que hacer un equilibrio”, recordó.
Cifras refutan a Benigno López: la peor gestión económica en 20 años
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Benigno López, exministro de Hacienda del gobierno de su hermano Mario Abdo Benítez, vuelve a escena con pretensiones de dar cátedra sobre política económica. Pero es pura retórica, pues los números de su gestión cuentan la calamitosa gestión y los clavos que dejó.
Como ministro de Hacienda y principal arquitecto de la política económica de la administración de su hermano Mario Abdo Benítez, Benigno López no fue un mero observador externo: fue protagonista central de un ciclo que hoy pretende ignorar. Así, busca pontificar desde la tribuna, cuando su gestión al frente de la política económica fue discretísima y aciaga.
Mientras el responsable del rumbo económico del desastroso gobierno anterior reaparece en el debate público con tono académico y pose triunfal, conviene recordar su administración y cómo su legado, ocupado por otros “técnicos” en Hacienda, causaron un gran perjuicio al país.
El problema no es la crítica –siempre necesaria–, sino la falta de coherencia entre el discurso actual y el legado que dejó su administración. Una gestión marcada por la ausencia de reformas estructurales, el debilitamiento de reglas fiscales que habían sido emblema de estabilidad y una conducción económica que priorizó el relato antes que la calidad del gasto y la solidez institucional. En ese contexto, las “cátedras” resultan, cuanto menos, difíciles de digerir cuando se las contrasta con el balance real de aquel periodo. En declaraciones a La Unión AM, el exministro de Hacienda sostuvo que la actual administración del presidente Peña “no puede hacerse el pícaro y rehuir sus compromisos. Las deudas y los intereses hay que saldarlos”, recalcó López, omitiendo la desastrosa gestión que le cupo a este y a su sucesor Óscar Llamosas.
En ese contexto, hay que decirlo con todas las letras, la era Abdo dejó una cantidad de clavos y bombas activadas en todas y cada una de las instituciones. Hay informes de auditoría forense de la Contraloría General de la República que hablan al respecto. Son más de sesenta y solo del periodo 2022.
PÉSIMA GESTIÓN Y DESEMPEÑO
El desempeño económico del periodo 2018-2022, cuyo diseño fue realizado por Benigno López hasta que dejó el cargo en octubre de 2020, fue uno de los más bajos, con un crecimiento del PIB per cápita de 0,4 %. Esta cifra es comparable a periodos de finales de los 90 y principios del 2000 cuando el país atravesaba periodos de profunda inestabilidad política y económica.
El Gobierno decidió exceptuar la Ley de Responsabilidad Fiscal, hecho que se dio por primera vez desde su aplicación, alcanzando un déficit fiscal que representó 2,8 % del PIB, argumentando una sequía que impactó a la economía paraguaya. Este déficit es el más alto que se registra desde 1999 durante el gobierno de Gonzalez Macchi.
Como consecuencia del mayor déficit fiscal, el gobierno de este periodo es el que registra el récord de endeudamiento en 5 años de gestión, con más de USD 7.960 millones de nuevos préstamos y obligaciones contraídas por el Estado paraguayo. Además, culminó el Gobierno sin reconocer deudas contraídas con proveedores del Estado de más de USD 500 millones que debieron ser canceladas por el gobierno actual.
En varias ocasiones, el presidente Peña recordó los clavos dejados por la gestión Abdo. Recordó que la reducción de la pobreza no solo se estancó, sino que incluso aumentó, con un 25.5 % de pobreza total y un 6.1 % de pobreza extrema en 2022.
El de Abdo fue un gobierno que no supo aprovechar su periodo de gestión para promover las reformas de mejora de la calidad del gasto público para un mejor uso de los recursos públicos. Se enfocaron en una ley de modernización tributaria para recaudar más y en una ley de compras públicas que reglamentaron con un decreto a 4 días de terminar el gobierno y que luego debió ser revisado. Las propuestas de mejora de la calidad del gasto público como la reforma del servicio civil y de supervisión del sistema de pensiones fueron incluidas en un programa con el FMI, pero que no implicaba un compromiso de aprobar estas leyes, sino solamente presentar al Congreso los borradores de los proyectos de ley.
Durante el periodo de gobierno, surgieron cuestionamientos con respecto al resguardo de la independencia del Banco Central del Paraguay. Específicamente, se dieron nombramientos en el Directorio del Banco (Humberto Blanco y Carmen Marín) que claramente no fueron propuestos desde la institución. Fueron designadas personas que registraban incompatibilidades para ejercer el cargo debido a que existían vínculos con instituciones que podían generar conflictos de intereses en la toma de decisiones. Además, se afectaron derechos laborales del plantel de funcionarios del BCP que generó incertidumbre entre ellos y motivó a la renuncia de técnicos con años de experiencia profesional, debilitando al capital humano de la institución.
ALGUNOS DE LOS CLAVOS
La gestión económica de la administración Abdo fue desastrosa y su impacto fue tal que incluso la actual administración de Santiago Peña tuvo que ocuparse de esa pesada carga heredada. Estas son algunas de las perlitas heredadas de la gestión que comandaba Benigno López en 2018. Entre las deudas pendientes figura el Ministerio de Salud Pública, el cual debía USD 371,3 millones por el abastecimiento de insumos y medicamentos. Mientras que el Instituto de Previsión Social (IPS) adeudaba otros USD 210 millones por los mismos conceptos.
En tanto, la deuda del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) con las contratistas rondaba los USD 350 millones solo en capital, sin contar los intereses devengados por los atrasos en los pagos por las obras viales que Abdo Benítez alardeaba al justificar su gestión. El Ministerio del Interior era otra con una complicada situación financiera, con dinero comprometido por los contratos plurianuales que impactaron en el presupuesto de varios años consecutivos. En total fueron unos USD 250 millones de compromisos pendientes con los proveedores, de los cuales unos USD 42 millones corresponden al Interior y USD 200 millones a la Policía Nacional y están relacionados a gastos de seguridad.
El exministro de Hacienda Benigno López exige pagos de las deudas actuales del gobierno; sin embargo, tuvo la caradurez guardar silencio ante la millonaria deuda que dejó su hermano Mario Abdo Benítez. Foto: Archivo
Memoria selectiva: Benigno López critica la deuda actual y omite el pasivo dejado por su hermano
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Resulta llamativo y contradictorio que ahora Benigno López Benítez, quien fue ministro de Hacienda durante el gobierno de su hermano, el expresidente Mario Abdo Benítez, salga a cuestionar el retraso en el pago a proveedores del Estado del actual gobierno. El exministro sostuvo que “las deudas y los intereses hay que soldarlas”, al referirse a las obligaciones monetarias vigentes con las empresas constructoras.
Sin embargo, López Benítez, quien ejerció el cargo de ministro de Hacienda entre agosto de 2018 y febrero de 2022, y que renunció en medio de cuestionamientos políticos y económicos, un año antes de que culminara el mandato de Mario Abdo Benítez, guardó silencio frente a las millonarias obligaciones financieras que dejó su hermano al finalizar su gestión en agosto de 2023.
De acuerdo con lo señalado por el actual ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, al asumir el cargo se encontró con una obligación financiera cercana a los USD 600 millones, heredada del gobierno de Mario Abdo Benítez, principalmente en los sectores de la construcción y la salud, por la compra de insumos y medicamentos. Estos compromisos heredados, sin embargo, fueron omitidos por el exministro López Benítez.
Cabe resaltar que este monto solo contempló las obligaciones del Ministerio de Salud Pública, que rondaban los USD 300 millones, y no incluyó los pasivos acumulados durante años por el Instituto de Previsión Social, entidad que también estuvo bajo la conducción de Benigno López Benítez en administraciones anteriores.
La obligación del Ministerio de Salud con las empresas farmacéuticas supera los USD 253 millones, según el informe brindado en su momento por la ministra de Salud, María Teresa Barán.
Estos pasivos se generaron durante el gobierno de Mario Abdo Benítez, lo que obligó al actual Poder Ejecutivo a implementar mecanismos financieros, como préstamos y emisión de bonos, para destinar USD 256 millones al pago a proveedores de insumos y medicamentos, con el fin de evitar el desabastecimiento de hospitales. El pago se concretó en febrero de 2024.
En los USD 600 millones mencionados no se incluyen las obligaciones de otras instituciones del Estado, detectadas tras los cortes administrativos realizados al término del gobierno de Mario Abdo Benítez, que en conjunto conformaron una deuda flotante superior a los USD 1.000 millones. En ninguno de estos casos, Benigno López Benítez realizó críticas ni cuestionamientos a la gestión de su hermano.