El presidente del Banco Nacional de Fomento, Carlos Florentín, manifestó que la entidad ya desembolsó unos 43 millones de dólares (282.000 millones de guaraníes) en créditos concedidos, especialmente al segmento pymes bajo el concepto COVID-19.
“Al 1 de junio aprobamos 282.000 millones de créditos COVID que representa 43 millones de dólares aproximadamente. Son 1.714 operaciones que accedieron a los créditos, el 67% de lo analizado por lo que se mantiene esa tendencia de cada 10 carpetas que recibimos, 3 se rechazan por diversos motivos”, detalló.
Acotó que hasta finales de mayo, la entidad recepcionó unas 3.300 carpetas de solicitudes de crédito, las cuales fueron analizadas 2.546, quedando pendientes 760 carpetas, mientras que las rechazadas fueron 832 carpetas.
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Florentín agregó que la meta inicialmente estaba fijada en 250.000 millones de guaraníes en créditos. "Estamos analizando en el directorio, tenemos otros productos que asignamos importes para llegar a los 350.000 millones. Estamos reutilizando porque hay un producto COVID para pymes que se está llevando prácticamente todos los fondos. Creemos que esto va a seguir por lo que iremos asignando importes”, dijo.
Sostuvo que la intención del banco es seguir apoyando a todos los sectores donde tienen participación como el agrícola. “También el sector de vivienda que requiere largo plazo. Lo bueno de estos productos es que generan mucho efecto en la economía ya que esa plata va regando toda la economía”, mencionó.
Añadió que el BNF dispone aún de capacidad para entregar fondos, pero que el directorio ya está trabajando para ampliar esa capacidad y así seguir apoyando a las pymes.
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Competir mejor para crecer más
Alonso Chaverri-Suárez, representante del Grupo BID en Paraguay
Paraguay ha construido en los últimos años una sólida base macroeconómica que hoy despierta interés fuera de sus fronteras. Pero la estabilidad, por valiosa que sea, no resuelve por sí sola una pregunta que importa cada vez más: ¿cómo hacemos para que más empresas surjan, crezcan, innoven, compitan y generen más y mejores empleos?
Esa pregunta estuvo presente en la VI Jornada de Economía del Banco Central del Paraguay, un evento realizado a finales de agosto. Desde 2021, el Grupo BID acompaña este foro, que se ha convertido en una cita importante para discutir los desafíos económicos de Paraguay y de la región con investigadores y especialistas de primer nivel.
Por estas jornadas han pasado economistas como Graciela Kaminsky y Federico Sturzenegger. También James Robinson, quien participó en la edición de 2024 y, pocas semanas después, recibió el Premio Nobel de Economía. Este año, la conversación volvió a recorrer temas como política monetaria, macroeconomía internacional, estabilidad financiera y otras cuestiones que están entrando con fuerza en la agenda económica.
Desde el Grupo BID nos interesa que este tipo de debates ocurra en Paraguay. Nos interesa porque las buenas políticas necesitan evidencia, contraste de ideas y una mirada que vaya más allá de la coyuntura. Ese trabajo forma parte de nuestra relación con el país tanto como el financiamiento de infraestructura, programas públicos o las inversiones clave del sector privado.
En esta edición, Matías Busso, economista principal del Departamento de Investigación del BID, presentó algunas conclusiones del estudio Mercados y desarrollo: Cómo la competencia puede mejorar vidas.
El trabajo estima que, si América Latina y el Caribe alcanzara los niveles de competencia de las economías avanzadas, el PIB per cápita de la región podría ser hasta un 11% más alto y la desigualdad, un 6% menor. Hay una idea de ese trabajo que vale la pena mirar desde Paraguay, y es que cuando existe competencia real, las empresas tienen más incentivos para ser productivas, innovar y ofrecer mejores productos. Potencialmente, los consumidores pueden acceder a mejores precios y los trabajadores pueden beneficiarse de una economía que genera más oportunidades e ingresos.
América Latina y el Caribe todavía tiene mercados menos competitivos que las economías avanzadas. Parte de la explicación está en barreras que dificultan la entrada de nuevas empresas, regulaciones que pueden terminar protegiendo a quienes ya están instalados y debilidades institucionales para defender la competencia.
Hay mucho que los países pueden hacer. Reducir obstáculos al comercio dentro y fuera de sus fronteras. Revisar regulaciones que dificultan innecesariamente la entrada de nuevos actores. Fortalecer a las instituciones encargadas de cuidar la competencia. Son decisiones que pueden parecer técnicas, pero terminan afectando parámetros muy concretos, como cuánto paga una familia por un producto, qué posibilidades tiene una empresa de crecer o qué tan fácil es para un emprendedor entrar a un mercado.
Hay un actor que concentra buena parte de ese potencial de mejora: la empresa mediana, el eslabón que más rápido siente el efecto de mercados más o menos competitivos. Aquí, Paraguay tiene una oportunidad particular.
La empresa mediana puede ocupar un lugar mucho más importante en la economía paraguaya. Cuando una pequeña empresa logra crecer, ganar escala y disputar mercado a compañías consolidadas, obliga a todos a mejorar. El problema aparece cuando son muy pocas las que consiguen dar ese salto.
Ahí está una parte relevante de la próxima etapa de Paraguay. Crear condiciones para que más empresas puedan convertirse en competidores más productivos. Desde el Grupo BID queremos seguir aportando conocimiento y experiencia para acompañar ese proceso, trabajando junto con el sector público y, muy especialmente, con el sector privado, quienes todos los días invierten, producen y generan empleo en el país.
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Programa Avanza Mipymes preparará a empresas para crecer
El programa Avanza Mipymes inicia una nueva etapa enfocada directamente en las mipymes vinculadas a cooperativas de Coopemipymes, con una propuesta que busca fortalecer sus capacidades empresariales y prepararlas para acceder y utilizar adecuadamente el financiamiento.
Alcance y formación. La iniciativa, denominada “Edición Mipymes”, fue presentada por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), a través del Viceministerio de Mipymes, la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y la Misión Técnica de la República de China (Taiwán).
El proyecto consiste en el desarrollo de capacitaciones del 12 al 23 de octubre de 2026, bajo una modalidad híbrida que combinará contenidos y herramientas de formación con encuentros presenciales, liderados por facilitadores de las cooperativas que fueron capacitados previamente dentro del programa.
Gestión y control de finanzas. Durante las dos semanas, las empresas participantes accederán a contenidos relacionados con educación financiera, formalización, oportunidades de mercado, modelo y plan de negocios, además de planificación y herramientas para la gestión de proyectos.
Uno de los ejes centrales será la preparación financiera y el buen uso del crédito, como parte de un modelo que busca brindar herramientas prácticas para el desarrollo empresarial y el acceso al financiamiento.
La propuesta representa una nueva fase de un programa que tuvo como punto de partida la formación de facilitadores de cooperativas. Este modelo integra educación financiera, desarrollo empresarial, planificación y preparación para el financiamiento, trasladando ahora estos conocimientos directamente al sector Mipyme.
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Nuevo programa de AFD está hecho a medida y comenzó a despertar interés de industrias
Paraguay Industrial es el programa de financiamiento de largo plazo lanzado por la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), en conjunto con el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), que tiene como principal objetivo la expansión productiva del sector, facilitando la inversión en maquinarias y tecnología. Son USD 100 millones que están disponibles para las empresas que buscan ampliar sus operaciones y concretar el salto en los envíos al exterior. Fue presentado días atrás y comenzó a generar consultas al respecto, considerando su gran potencial.
Carlos Ávalos, miembro del directorio de la banca de segundo piso, conversó con La Nación/Nación Media y explicó de qué trata la nueva línea. Dijo que con el trabajo realizado con la cartera de Industria se logró confeccionar un producto a medida de los requerimientos de las empresas que se dedican a diferentes tipos de manufacturas.
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Citó el periodo de gracia de tres años que incorpora el programa y en ese sentido mencionó que normalmente la importación de una maquinaria industrial demora un año, mas otro año en la instalación y puesta en marcha, además de otro año más para introducir el producto resultante del proceso al mercado y que realmente brinde su rédito.
Análisis del crédito
En cuanto al análisis de los proyectos industriales, dijo que la institución financiera a la que la empresa acude se encarga de esa gestión. “Todo se canaliza a través de un banco, financiera o cooperativa que sean aliadas de la AFD o directamente al Banco Nacional de Fomento (BNF)”, precisó.
Con relación al impacto que se tuvo hasta el momento, dijo que se presentaron consultas, sin embargo aclaró que la introducción de este tipo de programas demora un tiempo de asimilación y maduración en el mercado. “Muchas consultas que estamos recibiendo y haciendo mucha comunicación, muchas reuniones con los gremios, tenemos prevista una presentación con a la Unión Industrial Paraguaya (UIP) para hablar más específicamente de la financiación. A través del MIC también ellos están canalizando muchas consultas”, indicó.
Cifras
El tope de los créditos es de USD 2,5 millones, con tasas de 10,5 % en moneda local y 8,5 % en dólares. Como ya se mencionó, con tres años de gracia y un plazo total de hasta 15 años. La empresa que aspire al préstamo debe tener sobre los G. 15.000 millones de facturación anual. “Son industrias básicamente que tienen un perfil exportador, preferentemente, y también tienen que tener un nivel de facturación eh arriba de los G. 15.000 millones anuales, o sea, estamos hablando de empresas medianas a grandes”, mencionó.
Sobre los USD 100 millones, indicó que USD 33 millones provienen de la AFD, otros USD 33 millones del BNF y se está gestionando otro monto del Banco Interamericano de Desarrollo (AFD). Para quienes estén interesados en acceder a los beneficios de la línea, el MIC tiene disponible una página web con todos los detalles.
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Créditos a la velocidad de un clic: tentación en jóvenes puede complicar el futuro económico
- Por Luis Noguera
La expansión de los créditos, principalmente de consumo, el avance de la tecnología y su masificación, son aspectos que están calando hondamente entre los jóvenes, quienes son los más adeptos a la tecnología. Una mala decisión, un infortunio coyuntural o simplemente un cálculo que se salió de control puede significar un problema de gran envergadura para una persona que está haciendo sus primeras armas en el ámbito laboral y formando su camino económico.
La economista Gloria Ayala Person habló con La Nación/Nación Media sobre el segmento juvenil en un contexto de mayor exposición al crédito. “Cuando el dinero aparece disponible en el celular y basta con unos pocos pasos para aceptarlo, disminuye el tiempo que dedicamos a pensar si realmente necesitamos ese préstamo. La aplicación facilita el trámite, pero no hace más fácil pagar las cuotas”, consideró la especialista.
“A un joven le diría: ‘Preaprobado significa que te ofrecen el crédito; no significa que te convenga tomarlo’. Antes de aceptarlo, hay que detenerse, revisar el presupuesto y conocer cuánto se devolverá en total”, expresó acerca de las previsiones que se deben tomar.
¿Jóvenes más endeudados?
Sobre la consulta si actualmente hay jóvenes más endeudados que en el pasado, dijo que observa “una mayor exposición de los jóvenes a ofertas de financiación y a decisiones de consumo que pueden acumular cuotas rápidamente. Pero sería incorrecto afirmar que la deuda o la morosidad juvenil aumentaron sin contar con una serie de datos desagregada por edades que lo demuestre”.
El consumo es más caro
Al hablar de los créditos preaprobados o aprobados hay que entrar en una serie de precisiones que son muy importantes, entre ellas el tipo y la tasa de interés. Se trata de un préstamo de consumo; es decir, tiene el costo más alto, de acuerdo con los datos del Banco Central del Paraguay (BCP).
Según el último informe de Indicadores Financieros publicado por el regulador, correspondiente al mes de julio, la tasa de interés en créditos de consumo, en bancos y empresas financieras, se ubicó en promedio (ponderado) en 21,93 %, por encima de las tarjetas de crédito (19,07 %), comerciales (12,53 %), desarrollo (11,12 %) y vivienda (9,60 %).
Otra cuestión muy importante corresponde al plazo, ya que generalmente son de 12 meses (1 año) hasta 48 meses (4 años), normalmente. Esto determina, finalmente, el importe de la cuota que se pagará posteriormente.
Con relación a los montos que se manejan, fácilmente un banco local puede ofrecer un crédito de consumo entre los G. 4.000.000 hasta incluso G. 75.000.000, esta última cifra muy considerable.
Cambio en el acceso
Como se mencionó anteriormente, sobre todo con el avance de la tecnología, el acceso a crédito se hizo mucho más dinámico, se perdieron por el camino ciertas gestiones que, por ejemplo, hace 15 o 20 años eran obligatorias.
Para cualquier persona mayor de 35 o 40 años, en el inicio de su vida laboral era impensado acceder a un servicio financiero sin trasladarse hasta una sucursal o casa matriz. Hoy en día solo es necesario abrir la aplicación móvil, elegir el monto requerido y aguardar la acreditación, que demora unos pocos segundos, tal vez escasos minutos.
“Cambió la velocidad y la frecuencia con que nos encontramos con una oferta. Hoy se puede consultar una propuesta, solicitar un préstamo y recibir una respuesta desde el teléfono, sin pasar necesariamente por una conversación presencial”, dijo al respecto la economista.
Posteriormente, analizó la coyuntura actual e indicó que su observación consiste en “esa misma rapidez puede llevarnos a decidir sobre una cuota antes de examinar el contrato completo. La facilidad para solicitar crédito es un avance; el desafío es acompañarla con información comprensible sobre el costo y con una evaluación real de la capacidad de pago”.
Comprobaciones
Para Gloria Ayala Person, antes de tomar la determinación de darle clic al “ok” del crédito, hay que hacer varias consideraciones, entre las cuales citó:
- Finalidad: qué necesidad concreta resolverá el préstamo y si puede esperar.
- Costo total: cuánto dinero recibiré y cuánto devolveré al sumar todas las cuotas, intereses, seguros, comisiones y otros cargos.
- Presupuesto: cuánto sumarán todas mis cuotas actuales y la nueva frente a mi ingreso neto, una vez cubiertos mis gastos necesarios.
- Plazo: durante cuánto tiempo seguiré pagando; una cuota menor por un plazo más largo puede terminar costando más.
- Condiciones: qué sucede si me atraso, si quiero cancelar antes o si mi ingreso disminuye.
“También verificaría quién ofrece el crédito y conservaría una copia de las condiciones aceptadas. La decisión debe tomarse mirando el monto total a devolver, no solamente la cuota que aparece destacada en la pantalla”, agregó.
Finalmente, sobre las consecuencias de una mala decisión financiera, la economista dijo que puede impactar en el futuro, considerando que la mora o el impago de una obligación se toma en cuenta en el historial crediticio. “Lo que puede dificultar el acceso futuro a financiación cuando realmente se la necesite”, resaltó.
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