Las reservas internacionales son un instrumento de política monetaria, no son un fondo de emergencia, aclara el Banco Central del Paraguay (BCP) saliendo así al paso de la propuesta de senadores del Partido Patria Querida (PPQ), de crear un fondo de garantía echando mano de estos recursos para sostener a los empleadores del país.

“La pandemia causada por el coronavirus y las medidas de aislamiento social han frenado el impulso de la economía. Ante ello, el BCP ha implementado una serie de medidas de política monetaria, financieras, que pone a disposición recursos por el equivalente a 4% del PIB. No obstante, la incertidumbre está frenando los mecanismos de concesión crediticia”, señala un comunicado de la banca matriz, divulgado hoy en su cuenta oficial de Twitter.

Agrega que ciertos sectores sociales y políticos han planteado la intervención del Estado en carácter de garante de los préstamos concedidos a las empresas, pero utilizando las Reservas Internacionales Netas (RIN) como garantía, “lo cual es absolutamente inviable”. “En tal sentido el BCP aclara: Las RIN son un conjunto de activos denominados en moneda extranjera administrados por el BCP. Son el respaldo y garantía que posee un banco central ante su pasivo (principalmente la cantidad de moneda local emitida)”, refiere.

El documento aclara que las RIN solo pueden ser utilizadas para mantener la normalidad en el mercado libre cambiario, superar dificultades transitorias en la balanza de pagos y, por último, para preservar el valor externo de la moneda.

“Las RIN no son un ahorro público. El ahorro público solo puede ser constituido por el fisco, por ejemplo fondos de estabilización económica y social, o los fondos soberanos de inversión. Estos fondos son un vehículo de inversión de propiedad estatal y controlan una cartera de activos financieros, cuyo capital podría provenir en nuestro caso de la exportación de energía. Una propuesta razonable sería financiar situaciones de crisis utilizando fondos específicos creados para emergencias", agrega.

El BCP aclara que un país que utiliza sus RIN con fines diferentes a la política monetaria “no tiene la posibilidad de hacer frente a choques externos”. “Estos usualmente conducen a depreciaciones abruptas. Consecuencias probables son la inflación elevada y sostenida, el desempleo, el deterioro de la calidad de vida, la pérdida de los ahorros de las personas, entre otros”, puntualiza.

“Asumir el riesgo de utilizar las RIN en funciones que no les son propias equivale a trasladar los efectos de una crisis económica transitoria a otra mucho más profunda, persistente y catastrófica, socavando la principal fortaleza del país: los sólidos fundamentos macroeconómicos”, advierte.

Recordemos que el senador Stephan Rasmussen (PPQ) socializó ayer en su cuenta de Twitter un proyecto de ley que crea el fondo de garantía COVID-19 de hasta US$ 2.000 millones. Argumenta que “el dinero tiene que llegar a los emprendedores y empresas para que no se rompa la cadena de pagos, evitando que miles de compatriotas queden sin trabajo”.


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