Al atravesar por la actual crisis sanitaria generada por el COVID-19, y que a la vez se vuelve una dificultad en el estrato económico, por lo que la mejor manera de proteger, reactivar la economía y generar nuevos empleos en el país, es establecer un programa de fomento de las industrias locales a través del Modelo de Sustitución de Importados, de modo a producir bienes que actualmente están siendo importados.
Es lo que propone el viceministro de Empleo y Seguridad Social, Daniel Sánchez, y alega que se podrían genera unos 20.000 empleos nuevos
“El objetivo principal del modelo de sustitución de importaciones apunta al desarrollo y crecimiento de la estructura industrial local, que comenzaría a producir aquellos bienes que tradicionalmente estábamos importando y que hoy en el mercado mundial se vuelven difícil de conseguir por su alta demanda, hablando principalmente de los complementos de salud”, explicó Sánchez.
El funcionario estatal aseguró que el modelo de sustitución de importaciones va a generar un aumento del empleo a corto plazo, una disminución de la dependencia de los mercados internacionales, el florecimiento de nuevos sectores industriales, es decir nuevas pequeñas y medianas industrias, menor costo en transporte porque la logística será solo a nivel local, que a la vez repercutirá en la baja de los costos finales del producto e incremento del consumo nacional.
Ante la propuesta, fue consultado el viceministro de Industria, Luís Llamosas, quien aseveró que todo lo que contribuya a generar nuevos empleos dignos y formales es será bienvenido.
“Podríamos empezar considerando que el Paraguay puede llegar a ser un gran productor de alimentos para el mundo, con materia prima proveniente de la producción agropecuaria, que debe ser industrializada y procesada en fábricas paraguayas, por trabajadores paraguayos, creando así puestos de trabajo para nuestra gente”, expresó Llamosas.
Agregó que hay industrias como la confección, que a partir del algodón paraguayo se industrializa y se convierte en tela y luego en prendas de vestir y sábanas, creando así varios puestos de trabajo, al igual que la industria farmacéutica que está teniendo un crecimiento extraordinario, al igual que la industria frigorífica, puede crecer mucho más aun para exportar y vender a todo el mundo. “Nuestra tierra es bendecida por Dios, ya que la industria paraguaya puede producir para todo el mundo”, resaltó.
Balanza comercial positiva favorece al crecimiento de las industrias, afirma Peña
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El presidente de la República, Santiago Peña, afirmó dijo que la baja cotización del dólar en Paraguay es favorable para la economía del país porque se está exportando más de lo que se importa, lo que significa que el país cuenta con una balanza comercial positiva.
El mandatario participó de la inauguración oficial de la planta metalúrgica de REM Industries, ubicada en la ciudad de Limpio, con una inversión de USD 45 millones y la generación de más de 600 empleos directos e indirectos.
En la ocasión, manifestó que una balanza comercial positiva favorece a las industrias, lo que indica un escenario acorde para invitar a los inversionistas a fin de radicar capitales en el país. Agregó que la industria es el futuro.
Un superávit en la balanza comercial ocurre cuando las exportaciones son mayores que las importaciones.
“Miremos lo que pasa, la balanza comercial del Paraguay es positiva, lo que quiere decir, que estamos exportando más de lo que estamos importando, sigue entrando mes a mes más dólares, de lo que nosotros estamos enviando afuera”, sostuvo.
Sin embargo, el mandatario mencionó que hay una preocupación en el sector exportador por la baja del dólar
“Y eso es una buena señal pero también una llamada, ya que este es el momento para que el empresariado invierta en el Paraguay, porque en la industria se usa energía paraguaya, se usa la mano de obra paraguaya”, dijo.
En ese contexto, afirmó que hay empresas que están importando equipamientos, maquinarias, en el marco de una economía que crece con una moneda fortalecida.
“La importación de esos bienes importados es más competitiva, se ve la osadía de ustedes y las familias que están detrás de ustedes, hay un aliento que se transmite de generación a generación”, remarcó Peña.
El sector industrial representa actualmente el 20 % de la economía paraguaya y su expansión constituye una de las principales oportunidades para sostener el crecimiento económico.
Es de recordar que los gremios de producción habían solicitado el jueves último una reunión con el Equipo Económico, preocupados por la caída del dólar.
MIC simplifica la emisión de certificados para empresas del programa Hambre Cero
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El Ministerio de Industria y Comercio (MIC), aprobó una medida para simplificar la emisión del Certificado de Producto y Empleo Nacional (CPEN) y facilitar la participación de empresas nacionales en los llamados de adquisición del programa Hambre Cero.
Según informaron desde la cartera, las empresas que soliciten el CPEN para los servicios de almuerzo y cena deberán gestionar un solo certificado por servicio, bajo las modalidades de “cocinando en las escuelas” o “catering”, en reemplazo del esquema anterior de certificación por producto, denominado plato por plato.
Asimismo, para solicitar el certificado correspondiente al servicio de “almuerzo/cena” en la modalidad “cocinando en las escuelas”, las empresas deberán contar con el Registro de Prestadores de Servicio (Repse) vigente y declarar la actividad “Otros suministros de comidas sin los servicios de restaurante”, identificada con el código NSP 1.0301.29.
La disposición contempla procedimientos diferenciados según el tipo de servicio y los productos ofrecidos. Para almuerzos y cenas, el certificado se gestionará por servicio, mientras que para desayuno y merienda continuará la emisión por cada producto, con el correspondiente detalle de las materias primas e insumos utilizados.
“Además, el establecimiento declarado deberá contar con el registro del establecimiento y el certificado de buenas prácticas de manufactura, expedido por la autoridad competente”, mencionaron en el comunicado.
Para la emisión del CPEN de cada producto correspondiente a la modalidad “Desayuno/Merienda”, las empresas deberán contar con el Registro Industrial vigente. En este documento se deberá detallar el producto final que se desea ofrecer, así como las materias primas e insumos correspondientes a cada producto, con su respectiva nomenclatura arancelaria vigente.
Con esta disposición, el MIC busca simplificar el trámite de certificación para las empresas nacionales interesadas en participar en los procesos de adquisición del Programa Hambre Cero, de acuerdo con el comunicado institucional.
Itapúa busca convertir el verano en un motor de negocios y empleo
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Con Encarnación como principal polo de atracción, Itapúa apunta a diversificar sus propuestas, captar inversiones y extender el movimiento turístico a más distritos. El Carnaval Encarnaceno, que generó cerca de USD 20 millones en 2026, evidencia el impacto económico de una actividad con potencial para dinamizar la región durante todo el año.
El verano representa una de las principales oportunidades económicas para Itapúa. La llegada de visitantes dinamiza hoteles, restaurantes, comercios, transporte y una extensa red de emprendedores y prestadores de servicios.
Con miras a una nueva temporada, la Gobernación busca ampliar ese impacto más allá de Encarnación, mediante la promoción del destino y el desarrollo de experiencias que incentiven a los turistas a permanecer más tiempo en el departamento.
Desde la Secretaría de Turismo de la Gobernación, Verónica Stéfani explicó que el desafío no consiste solamente en atraer visitantes, sino en conseguir que recorran más localidades, consuman productos regionales y generen oportunidades de ingresos para las comunidades. “Para ello, el trabajo conjunto entre instituciones públicas, municipios y sector privado resulta fundamental”, destacó.
Un movimiento que trasciende las playas. El peso económico del turismo tiene uno de sus ejemplos más visibles en el Carnaval Encarnaceno. Según estudios de la Universidad Nacional de Itapúa difundidos públicamente, el evento generó un movimiento económico estimado en USD 16 millones en 2024 y USD 18 millones en 2025, mientras que en su edición centenaria de 2026 rondó los USD 20 millones.
Las cifras corresponden al carnaval y no al movimiento total de la temporada. Sin embargo, permiten dimensionar el potencial de una actividad que también involucra alojamientos, gastronomía, entretenimiento y servicios complementarios.
Desde la Gobernación reconocen la necesidad de mejorar la medición del turismo departamental, incorporando datos sobre la permanencia de los visitantes, sus hábitos de consumo y la distribución territorial del gasto, señaló Verónica. “Contar con información confiable permitiría orientar mejor las inversiones y evaluar el impacto económico de cada temporada”, expresó.
El Carnaval Encarnaceno generó un movimiento estimado de USD 20 millones en 2026, según estudios de la Universidad Nacional de Itapúa difundidos públicamente.
Diversificar para generar nuevas oportunidades. Aunque las playas de Encarnación constituyen uno de los principales atractivos, Itapúa cuenta con recursos para ampliar su propuesta. Las Misiones Jesuíticas, la tradición yerbatera, la gastronomía regional, el turismo de naturaleza y las colonias de inmigrantes ofrecen alternativas para captar distintos perfiles de visitantes.
En esa estrategia se inscribe el proyecto Tesoros de Itapúa, que busca poner en valor elementos representativos de los distritos. Una de sus iniciativas es la Tienda de los Tesoros, impulsada por la Gobernación, el Consejo de Turismo de Itapúa, la Municipalidad de Encarnación y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).
El espacio permite comercializar productos locales, artesanías y expresiones de la identidad regional, conectando a productores y visitantes. Además de generar oportunidades comerciales, la propuesta puede despertar el interés por conocer lascomunidades de origen de esos productos.
La diversificación también abre posibilidades para pequeños negocios vinculados con experiencias rurales, circuitos culturales y actividades al aire libre, sin depender exclusivamente de grandes inversiones hoteleras.
Las Misiones Jesuíticas, la gastronomía regional, las artesanías y las experiencias rurales amplían las oportunidades de ingresos para emprendedores y comunidades del departamento.
Inversión y empleo más allá del verano. Para Verónica, el crecimiento turístico abre oportunidades para ampliar establecimientos, desarrollar servicios gastronómicos, incorporar propuestas recreativas y profesionalizar experiencias locales. Sin embargo, explicó que el potencial económico requiere condiciones que acompañen las inversiones, como infraestructura, información accesible, capacitación y coordinación entre los sectores público y privado.
En ese marco, resaltó que la Gobernación apuesta por fortalecer la promoción digital del departamento y la articulación con los municipios y prestadores turísticos. “El objetivo es posicionar una oferta más amplia y conseguir que el movimiento generado por los principales eventos beneficie a otros distritos”, agregó.
Para Itapúa, el desafío es transformar la temporada alta en una plataforma de crecimiento sostenido. Más visitantes, mayor permanencia y una distribución más amplia del consumo pueden traducirse en nuevos ingresos, empleo y oportunidades para emprendedores. “La meta es que el turismo deje de depender exclusivamente del verano y se consolide como un motor económico durante todo el año”, concluyó.
La Dra. María del Carmen Giménez plantea una agenda integral para evitar que la inteligencia artificial profundice las brechas sociales. Foto: Gentileza
Exviceministra propone conectar educación, empleo y salud frente a los desafíos de la IA
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“Un joven no vive dividido en ministerios. Es simultáneamente estudiante, trabajador potencial, miembro de una familia, ciudadano y persona con necesidades afectivas, económicas y de salud”, afirmó la Dra. María del Carmen Giménez, miembro de la Junta Directiva del Instituto de Desarrollo del Pensamiento Patria Soñada (IDPPS). Con esta premisa, la exviceministra de Educación Básica sostiene que la respuesta del país ante la transformación digital y la inteligencia artificial debe articular las áreas de educación, empleo, salud y protección social mediante un enfoque sistémico e intersectorial.
La especialista advirtió que, si bien la IA puede democratizar el conocimiento y acortar distancias, también conlleva el riesgo de profundizar las brechas de desigualdad existentes. Quienes poseen una base sólida aprovechan la herramienta para investigar y producir, mientras que los sectores vulnerables corren el riesgo de no poder evaluar críticamente los contenidos. En ese contexto, la educadora enfatizó la necesidad de fortalecer primero el pensamiento crítico y la comprensión: “Claramente tener acceso a tecnología no significa necesariamente saber utilizarla para pensar”, sostuvo.
Ante este panorama, la propuesta del IDPPS contempla una agenda estratégica de cinco a diez años enfocada en garantizar los aprendizajes fundamentales desde la primera infancia y en establecer mecanismos continuos de nivelación. Respecto a los procesos de acompañamiento académico y la prevención de la deserción escolar, Giménez subrayó la necesidad de aplicar una estrategia rigurosa y dinámica: “si un niño no aprende, lo detectamos; si lo detectamos, intervenimos; si la intervención no funciona, cambiamos la estrategia”, expresó.
Una estrategia nacional
Asimismo, el plan plantea el desarrollo de una estrategia nacional de capacidades para toda la vida, vinculando la formación técnica y universitaria con las demandas productivas del país. Sobre la jerarquización de las carreras operativas y tecnológicas, la profesional indicó que “la formación técnica debe ganar escala y prestigio”. Además, insistió en que el objetivo de las políticas públicas debe trascender la mera inserción laboral inicial: “No debemos preparar solamente trabajadores; debemos preparar personas capaces de construir una vida”, manifestó.
En cuanto al trabajo en el aula, la experta propone rediseñar los procesos pedagógicos para que la tecnología actúe como un insumo analítico y no como un sustituto del esfuerzo intelectual. Para guiar el uso responsable de la inteligencia artificial entre estudiantes y docentes, recomendó seguir un criterio metodológico claro: “primero pienso; después uso la herramienta; finalmente vuelvo a pensar sobre lo que la herramienta produjo”. Esta perspectiva busca que los estudiantes argumenten, diseñen y defiendan sus conclusiones de forma autónoma.
El instituto insta a las instituciones educativas y a la sociedad a evaluar el impacto real de la formación más allá de la obtención de títulos académicos. Para la doctora Giménez, el verdadero desafío radica en convertir las políticas en aprendizajes prácticos que doten a las personas de autonomía, habilidades digitales y criterio propio. “El desafío es responder con qué sale realmente una persona de aquí, además del título”, concluyó, reafirmando la necesidad de formar ciudadanos capacitados para resolver problemas y adaptarse activamente a un entorno global dinámico.