De "ambicioso" y "razonable" califican los economistas Santiago Peña y César Paredes, el proyecto de emergencia nacional por la pandemia del COVID-19 con media sanción del Senado y que permitirá disponer de una línea de crédito de hasta 1.600 millones de dólares para enfrentar la crisis. Ambos coinciden además en la necesidad de establecer estrictas medidas de control para que los fondos lleguen a los sectores más vulnerables.

“El proyecto es ambicioso, un monto de hasta 1.600 millones de dólares y obviamente con la preocupación de todos, de que eso pueda llegar a los sectores que realmente son los más necesitados. Acá estamos viviendo un impacto económico tremendo y todos van a ser afectados, las personas de ingresos altos, medios y bajos. Los recursos públicos que son escasos y limitados deberían ir prioritariamente a esa población muy importante en situación de vulnerabilidad que es la que vive el día a día y que necesita poner un plato de comida para que sus hijos puedan no ir a la cama con el estómago vacío”, señaló el ex ministro de Hacienda, Santiago Peña en comunicación con GEN TV.

Peña mencionó que ni la guerra tuvo un impacto similar a la situación que está atravesando el Paraguay, por lo que pasada la crisis alentó a las autoridades a impulsar cambios profundos. Lamentó que ciertas bancadas de la oposición hayan pretendido utilizar el debate durante la sesión de ayer para instalar una agenda política.

“Paraguay no tiene un sistema de salud avanzado como lo tienen otras economías y obviamente luego de ver lo que estaba pasando en economías más desarrolladas y mencionamos el caso claro de Italia que teniendo el quinto mejor sistema de salud pública del mundo está hoy totalmente colapsado y lo que es una situación totalmente incontrolable. Creo que fue una medida muy acertada de cortar la actividad primero de las instituciones educativas y ya desde el viernes pasado prácticamente todas las actividades económicas limitadas, con algunas excepciones, para que pueda seguir funcionando medianamente la economía”, mencionó.

Por su parte, el economista César Paredes considera razonable la iniciativa del poder Ejecutivo, aunque a su criterio el gobierno debió adoptar medidas más agresivas desde el Banco Nacional de Fomento (BNF) para favorecer a los sectores que mueven la economía del país.

“Me parece que es una medida razonable dadas las circunstancias, sí va a requerir de mucho control porque se dan muchas libertades, mucho volumen de recursos que va a manejar el Estado y realmente el desafío está en hacerle llegar esos recursos a las personas que necesitan, con rapidez y eficiencia. Yo creo que antes que la ley, el desafío está en que lleguen los recursos en el tiempo en que tienen que llegar”, manifestó Paredes en entrevista con La Nación.

Dijo que Paraguay está viviendo un momento difícil y si a corto plazo no se toman otras medidas para sostener la economía se avizoran épocas más complicadas. “Todavía pasó poco tiempo, pero si siguen estas medidas de cuarentena, de poca movilización, de escasa facturación, muchas empresas van a tener muchos problemas”, acotó.

En este punto, Paredes indicó que aguardaba medidas más drásticas del Ejecutivo. “Yo realmente esperaba algo más agresivo desde el punto de vista del Banco Nacional de Fomento, principalmente. Que se le permita al Banco de Fomento conceder créditos especiales con agilidad y sin protocolo, porque se están liberando recursos al sector financiero, pero el sector financiero decide a quien prestarle y a quien no, normalmente es bastante conservador, entonces, en muchos casos no se van a liberar recursos, porque los banqueros también por la situación están asustados”, enfatizó.

A su criterio, el BNF debería ofertar préstamos con facilidades acorde a la facturación porque hay empresas que desde el 10 de marzo no venden nada, conforme expresó. “Yo esperaba que se les permita a las entidades del Estado asumir riesgos para sostener por lo menos a las empresas más formales”, puntualizó.