Tomateros de todo el país se encuentran en crisis por la imposibilidad de vender sus productos antes que estos se descompongan. Esto se debe a que existe una superproducción de los mismos, hecho que sumado al contrabando genera una sobreoferta y depreciación del tomate en el mercado local.

Denis Lichi, ministro de Agricultura y Ganadería, mencionó que desde su cartera están respondiendo al pedido de auxilio de los productores de tomate.

“Tenemos graves inconvenientes con el tomate, un producto muy perecedero. Toda la ciudadanía se quejaba el año pasado la falta de tomate para cubrir al demanda. Hoy tenemos tomate de calidad pero tenemos el problema de la superproducción, ecuación a la cual se suma el contrabando. En Argentina se está regalando el tomate y se mete al país por cualquier lado”, refirió Lichi, a la 1020 AM.

El alto funcionario explicó que la situación complica bastante a los tomateros y que por dicha razón desde el MAG emprendieron acciones para subsanar la problemática. “Estamos haciendo campañas muy fuertes con supermercados y empresarios, para tratar de ir a traer de las fincas los tomates, para ayudar a nuestros productores”, señaló.

Tiran tomates por falta de venta

Lichi destacó que ya tienen dos cadenas de supermercados que se comprometieron a comercializar tomates de producción nacional y que el MAG con sus propios camiones trasladará la carga hasta los locales para controlar que no sean de contrabando.

Además, en 10 locaciones de la capital del país se realizarán ferias solamente de tomates, según acotó. “En el Abasto Norte nos dieron también 220 metros cuadrados para que los productores vengan a ofrecer sus productos”, expuso.

El secretario de Estado manifestó que apelan al patriotismo de los comerciantes y vendedores para que no compren productos de contrabando. “Hoy tenemos una muy buena producción y es decepcionante ver que los productores tiren sus tomates por falta de venta”, indicó.

Por último, Lichi comentó que la mayor parte de productores corresponde a los departamentos de Caaguazú, Cordillera y Central, zonas donde se tienen toneladas de tomate en espera a ser comprados, obligadamente a mitad de precios, y en otros casos a ser desechados por su rápida descomposición.