Daniel Correa, presidente del Banco Nacional de Fomento, en comunicación con la emisora local 970 AM, explicó que para reactivar la economía, una de las medidas que creyeron convenientes fue la reactivar las compras de deudas del sector minorista.
“Lo vemos como una oportunidad para gente del nivel medio: te compró esa deuda, te estiro a un plazo mayor y con un costo menor. Lo que te sobra obviamente deberías destinar a un ahorro”, manifiesta al explicar el mecanismo.
El siguiente paso, es darle un auxilio, otorgarles líneas de financiamientos para facilitar la reacción al sector comercial. En ese sentido indicó que el más importante crecimiento en Paraguay se tuvo en la última década, y que se han tenido daños considerables de incrementos, lo cual afecta el consumo. Lo que hizo que se genere un nuevo grupo de consumidores. “Cuando tu economía no crece más de lo venía creciendo, es porque consumís más de lo que venías consumiendo. Y ¿qué se hace en ese sentido?, uno se endeuda”, subrayó.
“Creo que también el crecimiento que tuvimos últimamente, eso afectó positivamente en nuestro consumo. Y ese crecimiento es difícil mantener mucho tiempo, porque hay que estabilizar con las deudas”.
A esto se le suma que también el consumo está siendo afectado por factores externos. Como banca estatal, desde el BNF se está analizando cómo se pueden responder con los recursos que tienen ya que su cobertura es pequeña.
“Como economista digo que la competencia siempre es sana. Creo que los mercados donde se fijan precios o te limita el precio, es finalmente una distorsión que generan en los mercados. Este es un mercado donde se debe verificar y analizar las intenciones de los clientes, finalizó Correa.
Con la ley de tarjetas sancionada por el Congreso el 20 de agosto de 2015, hizo que la gente termine sacando créditos con tasas de intereses bastantes elevados, lo que generó un endeudamiento masivo y llevó a una desaceleración económica.
Ley N° 5476/15, establece un tope a la tasa aplicada a las tarjetas de crédito al disponer que los intereses no podrán exceder tres veces el promedio de tasas pasivas (ahorro) vigentes en el mercado. Es decir, requiere de un tope a la tasa de interés.