La industrialización de la energía eléctrica cedida a países vecinos, impulsaría el desarrollo económico de varios sectores, con una perspectiva al 2040.

De acuerdo a la investigación realizada por el Grupo de Investigación en Sistemas Energéticos (GISE), financiada por el CONACY (Consejo Nacional de Ciencias y Tecnologías), el aprovechamiento de la energía eléctrica que Paraguay cede a Brasil y Argentina, podría generar hasta dos millones de nuevos puestos directos de trabajo.

“Hemos estimado un potencial del impacto que tendría la utilización de esa energía eléctrica en el sector industrial. Es así que hemos llegado al número de 2.000.000 de empleos directos en un horizonte hasta el 2040, considerando que los excedentes que hoy cedemos a Argentina y Brasil, a través de las hidroeléctricas Yacyretá e Itaipú, lo volcáramos al desarrollo industrial”, precisó Gerardo Blanco, director del departamento GISE, de la FPUNA (Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción), durante el programa Expreso, emitido por Red Guaraní.

Conforme al estudio, existe el potencial de instalar alrededor de 465 mil industrias manufactureras, que podrían generar esa importante cantidad de puestos de trabajo. La cantidad de industrias varía dependiendo del sector de las mismas, ya que existen sectores que demandan más potencia que otras.

“Si industrializamos la energía de Yacyreta e Itaipú que estamos cediendo, generaríamos 2.000.000 de puestos de trabajo para el 2040. Para ello debemos impulsar políticas públicas claras que apalanquen esta estrategia, de manera a tener la oportunidad real y efectiva de propiciar estas oportunidades para nuestros compatriotas”, enfatizó el responsable de la Investigación de Sistemas Energéticos de la FPUNA. A su vez, mencionó que los sectores industriales favorecidos serían los de madera, vidrio, plástico, cemento, aluminio.

“Para el uso intensivo de nuestra energía, también tenemos otras barreras que debemos vencer. Por un lado el tema de infraestructura, por otro, el tema de las instituciones. Hoy por hoy, el Paraguay está viviendo la convergencia de dos bonos, el demográfico y el energético. El bono demográfico es que estamos llegando al pináculo del porcentaje de la población económicamente activa y el energético es que tenemos superávit. Ambos bonos van a llegar a un momento donde vamos a pasar a un invierno demográfico y energético. Ahora es el momento de aprovechar las oportunidades y darle un sentido de urgencia a esto. Tomarlo como causa nacional, porque creo que estos detalles van a definir el bienestar o no de las generaciones futuras”, finalizó.

Los investigadores involucrados en este proyecto pueden ser contactados a través del correo electrónico gise@pol.una.py, el fanpage del GISE-FPUNA en Facebook y las cuentas del twitter

@GISE_FPUNA y #PY2023.