- AFP
Estados Unidos dijo ayer que destruyó tres petroleros iraníes en respuesta a los intentos de ataques con misiles a sus buques de guerra, mientras que Teherán afirmó que tomó represalias contra embarcaciones vinculadas a Washington.
Las partes siguen enfrascadas en la guerra que comenzó el 28 de febrero con la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La república islámica mantiene el férreo control sobre el estrecho de Ormuz y Washington su contrabloqueo de los puertos iraníes. El ejército de Estados Unidos dijo ayer que atacó y destruyó tres petroleros iraníes después de que los Guardianes de la Revolución abrieran fuego contra sus naves de guerra.
Las embarcaciones iraníes fueron atacadas “frente a la costa de la isla de Jark” y en el golfo de Omán, dijo el Mando Central de Estados Unidos (Centcom) para Oriente Medio.
Uno de los petroleros fue impactado “después de que se ordenara a la tripulación abandonar el barco”, precisó el ejército estadounidense.
En un video difundido por Centcom, se ven las bolas de fuego que siguieron a los impactos de los proyectiles contra los buques.
“RED CLANDESTINA”
Los objetivos formaban “parte de una red clandestina multimillonaria que financia” al Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) y sus socios en la región, agregó el ejército.
Ningún soldado estadounidense resultó herido, precisó.
“Que el mensaje al CGRI sea claro: si disparan contra dos de nuestros barcos, impondremos un costo económico aún mayor, eliminando tres de los suyos”, declaró el comandante del Centcom, almirante Brad Cooper.
Estados Unidos busca asfixiar económicamente a Irán y mantiene latente la amenaza de una acción militar de mayor envergadura.
La diplomacia iraní denunció “enérgicamente” los bombardeos en su principal puerto petrolero y los calificó de “acciones ilegales y agresivas”.
En caso de continuar las hostilidades, los ataques iraníes contra “los buques militares estadounidenses en la región serán más duros que antes y podrían extenderse”, amenazó Khatam al Anbiya, el mando militar central conjunto.
Putin se reúne con enviados de EE. UU.
- AFP
Los emisarios estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner se reunieron ayer con el presidente ruso Vladimir Putin en Moscú para hablar de un plan con el que poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania; antes de viajar, por primera vez, a Kiev.
Tanto Rusia como Ucrania se comprometieron a no atacar las capitales de la otra parte durante tres días mientras duren las negociaciones, en un momento en que Washington intenta reactivar el diálogo para poner fin al peor conflicto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había declarado que su yerno, Kushner, y su socio empresarial Witkoff “llevan consigo una propuesta para terminar la guerra”.
“Estimados colegas, les doy una calurosa bienvenida a Moscú. Desde luego, la situación no es simple”, declaró Putin a los enviados en un gran salón del Kremlin, según imágenes difundidas por la televisión rusa.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, acusó a Moscú de intentar entorpecer su visita con ataques contra los dos aeropuertos de Kiev.
El Kremlin afirmó que no atacará Kiev a partir de la medianoche del sábado.

