La decisión, tras dos décadas, allana el camino para que un comité de tecnócratas administre el territorio.

  • AFP.

El movimiento isla­mista palestino Hamás anunció ayer lunes que disolvió el organismo que gobernó la Franja de Gaza durante casi dos décadas, una medida que allana el camino para que un comité de tecnócratas admi­nistre el territorio.

La iniciativa supone un cam­bio político significativo para el movimiento isla­mista palestino, que tomó el poder del enclave en 2007 tras enfrentamientos con Fatah, la formación del pre­sidente de la Autoridad Pales­tina Mahmud Abás, con sede en Ramala, en la Cisjordania ocupada.

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Israel calificó el anuncio de “truco” de Hamás y volvió a exigir el desarme del grupo, como está previsto en el plan de paz mediado por Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump.

“Mientras Hamás conserve sus armas, cualquier gobierno civil operará, por supuesto, según lo que dicte Hamás”, escribió en X el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, pidiendo de nuevo el desarme y “la des­militarización completa de la Franja de Gaza”.

Desde la entrada en vigor del cese al fuego entre Israel y Hamás en octubre, el movi­miento islamista afirmó estar dispuesto a ceder el poder en la Franja de Gaza a otra direc­ción palestina, pero quedan pendientes temas complejos como su desarme.

El jefe del comité de emergen­cia gubernamental, Mohamed al Farra, “ha presentado ofi­cialmente su dimisión”, dijo a la AFP Ismail al Thawabta, jefe de la oficina de medios del Gobierno de Hamás.

También “decidió disolver el comité para facilitar la tran­sición administrativa y guber­namental hacia el Comité Nacional para la Administra­ción de Gaza (NCAG)”, añadió.

El NCAG, que actualmente tiene sede en El Cairo, fue creado por la Junta de Paz establecida por Donald Trump durante las negocia­ciones que desembocaron en un alto el fuego entre Hamás e Israel. Desde entonces, se han mencionado diversos escena­rios, pero sobre el terreno la situación se estanca.

Uno de los principales pun­tos de fricción es el desarme de Hamás, que solo contempla esta posibilidad en el marco de una iniciativa política pales­tina. Israel se opone a ello.

“Hamás da un nuevo paso al renunciar a administrar la Franja de Gaza para privar a la ocupación de cualquier pretexto para continuar su agresión y su guerra de exter­minio”, declaró a la AFP el portavoz del movimiento, Hazem Qasem.

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