Israel recordó ayer los 1.000 días de la sorpresiva agresión islamista a su territorio, que costó la vida de más 1.200 personas.
- AFP.
Israel conmemoró ayer jueves los 1.000 días del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, mientras persisten las divisiones internas y los llamados a crear una comisión estatal de investigación, algo que el gobierno de Benjamin Netanyahu rechaza.
Durante la jornada se celebraron en todo el país una serie de actos de conmemoración y protestas contra la gestión del Ejecutivo durante el ataque y en los meses posteriores. La primera ceremonia tuvo lugar a las 06H29 de la mañana (03H29 GMT), la hora exacta en que el movimiento islamista palestino lanzó su ataque contra Israel y desencadenó una guerra en la Franja de Gaza.
Para Dina Hertz, residente de Jerusalén, lo que más le pesa es que 1.000 días después siente que siguen “atrapados en esta situación y no se ha hecho lo necesario para poder pasar página”.
“Me refiero a una verdadera comisión de investigación, a que se asuman responsabilidades y se extraigan lecciones concretas, y a que quienes estaban al mando el 7 de octubre muestren un auténtico sentimiento de vergüenza y dolor”, declaró a la AFP la mujer.
Aquel sábado, al término de la festividad judía de Sucot, los milicianos islamistas lanzaron desde Gaza un ataque sorpresa en lo que pasó a ser el día más mortífero en la historia del Estado de Israel desde su creación en 1948.
El ataque dejó 1.221 muertos, en su mayoría civiles, según un recuento de la AFP basado en cifras oficiales israelíes. Además, Hamás se llevó a 251 rehenes a Gaza.
La ofensiva israelí de represalia en Gaza dejó más de 73.000 muertos, en su mayor parte civiles, según las cifras del Ministerio de Salud del gobierno encabezado por Hamás, consideradas fiables por la ONU.
Barrios enteros del enclave palestino quedaron arrasados, con viviendas, hospitales, escuelas y redes de abastecimiento de agua en ruinas. Para sobrevivir, la gran mayoría de los dos millones de gazatíes tuvo que desplazarse varias veces a lo largo de los dos años de conflicto, en medio de una gigantesca crisis humanitaria.
Las fuerzas israelíes ocupan actualmente cerca del 70 % del territorio de la Franja, según autoridades locales.

