El frágil alto al fuego que rige desde el 8 de abril se encuentra en riesgo tras un nuevo intercambio de ataques en medio de negociaciones estancadas.
- AFP
Irán respondió ayer a un ataque estadounidense con el lanzamiento de varios misiles contra Baréin y Kuwait, aliados de Washington en el golfo, en nuevas hostilidades que amenazan la tregua vigente desde abril. Semanas de complejas negociaciones, marcadas por amenazas y estallidos de violencia, no desembocaron en un acuerdo para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de hidrocarburos.
El viernes, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció que sus fuerzas “derribaron cuatro drones” que se dirigían al estrecho y atacaron dos instalaciones de radares en Irán.
REPRESALIA
En respuesta, Irán atacó con misiles “bases enemigas en la región”, afirmaron el sábado los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán. El Centcom indicó que Irán había lanzado siete misiles balísticos contra Baréin y Kuwait, pero que seis habían sido interceptados y uno no había alcanzado su objetivo.
Baréin, que alberga el cuartel general de la Quinta Flota estadounidense, denunció el ataque el segundo contra ambos países en tres días– como una “agresión descarada”, mientras que Kuwait afirmó que supone “una peligrosa escalada”. Después de más de un mes de ataques que diezmaron la cúpula del poder iraní, el 8 de abril entró un vigor un frágil alto el fuego, respetado en gran parte pero salpicado de hostilidades esporádicas.

