Bolivia enfrenta su peor crisis económica en cuatro décadas y la eliminación de los subsidios ha afectado a los sectores de ingresos más bajos.
- AFP.
Policías antimotines se enfrentaron ayer con gases lacrimógenos a manifestantes que exigían la renuncia del presidente centroderechista Rodrigo Paz, asediado por bloqueos que tienen cercada a la capital política de Bolivia desde hace más de dos semanas.
Apenas seis meses después de asumir el poder, Paz está contra las cuerdas por campesinos, obreros, mineros y maestros que le exigen medidas para enfrentar la peor crisis económica de Bolivia en cuatro décadas. Con explosivos y piedras, los manifestantes intentaron ingresar a la plaza de Armas, donde está el Palacio de Gobierno.
ENFRENTAMIENTO
Protegidos con escudos, chalecos y cascos, los policías antidisturbios los enfrentaron durante varias horas con gases lacrimógenos que cubrieron las calles con una densa neblina.
Un grupo de manifestantes saqueó una sede del registro nacional de bienes, de donde sacaron mobiliario, computadoras, pantallas y otros artículos de oficina, según imágenes difundidas por el Ministerio de Gobierno.
La AFP observó al menos dos manifestantes lesionados. Las autoridades no han reportado por ahora detenidos, y señalaron que un vehículo policial fue incendiado. Avanzada la tarde, la calma retornaba a la ciudad.
Desde temprano, entre el ruido de fuertes detonaciones y gritos contra el gobierno, miles de manifestantes tomaron las calles del centro de La Paz, donde todos los negocios cerraron sus puertas, exigiendo la renuncia del presidente debido a que sus políticas no han logrado contener la crisis.

