El Coliseo romano es el escenario del primer viacrucis en el que participa el papa León XIV, en esta ocasión bajo la sombra de múltiples guerras en el mundo.
El viernes, el jefe de la Iglesia católica pidió de nuevo por la paz en conversaciones telefónicas con el presidente israelí Isaac Herzog y el ucraniano Volodimir Zelenski, luego de haber invitado el martes a Donald Trump a “encontrar una salida” al conflicto que arrasa en Oriente Medio.
Estados Unidos e Israel desencadenaron la guerra el 28 de febrero al bombardear Irán, que ha respondido a su vez con ataques retaliatorios en estados del Golfo y un efectivo bloqueo del estratégico paso de Ormuz.
Es la primera vez desde 2022 que el obispo de Roma participa en persona en esta conmemoración organizada desde 1964 en el Coliseo. El papa Francisco, fallecido el lunes de Pascua de 2025 a los 88 años, había tenido que dejar de asistir por motivos de salud.
REGRESO DE UNA TRADICIÓN
León XIV escucha con los ojos cerrados las meditaciones bajo la luz de los cirios y los focos de los proyectores que realzan los arcos del anfiteatro. El papa, de 70 años, acarrea él mismo una gran cruz de madera por las 14 estaciones que reviven el recorrido de Jesús hasta su inhumación, lo que marca el regreso a una tradición observada por Juan Pablo II y Benedicto XVI.
Hoy por la mañana, León XIV presidirá la misa de Pascua en la plaza de San Pedro antes de pronunciar su bendición “Urbi et orbi” (A la ciudad y al mundo), típicamente política y este año esperada con especial anticipación.
ATAQUE A CENTRAL NUCLEAR
La central de Bushehr, la única instalación nuclear civil operativa en Irán, fue construida por Rusia y entregada oficialmente en septiembre de 2013, tras décadas de contratiempos y retrasos relacionados con la agitada historia de Irán.
El sitio de esta central, dotada con un reactor de 1.000 megavatios y situada en el sur de Irán, había sido blanco de ataques en cuatro ocasiones desde que empezó la guerra, el 28 de febrero. Ayer fue alcanzado por un bombardeo israelo-estadounidense que mató a un agente de seguridad, según un medio estatal iraní.
Por su parte, fuentes iraníes aseguraron que cinco personas murieron y 170 resultaron heridas en ataques aéreos israelíes y estadounidenses contra una planta petroquímica en el suroeste de Irán, según anunció ayer un alto funcionario de la república islámica.
“Cinco personas murieron en el ataque perpetrado por los enemigos estadounidenses-sionistas contra empresas ubicadas en la zona económica especial petroquímica de Mahshahr”, en la provincia de Juzestán, declaró el vicegobernador de la región, Valiollah Hayati.
ADVERTENCIA
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con desatar un “infierno” si Irán no llega a un acuerdo en 48 horas para abrir el estratégico estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial bloqueada por Irán, donde los bombardeos alcanzaron una zona cercana a una planta nuclear. El canciller iraní advirtió que los efectos de cualquier lluvia radiactiva los sufrirían con mayor intensidad los países vecinos del Golfo.

